miércoles, 26 de junio de 2013

La smartphoneography y el mercado de las cámaras compactas

La semana pasada, Apple presentó su comercial del iPhone 5, pero esta vez concentrado en la cámara del teléfono. En esta oportunidad, Apple nos tienta y da lugar para la controversia gracias a la declaración de “la cámara más popular del mundo”. Y es que, en cierto sentido, estamos frente a una realidad. Hace unos años, la fotógrafa Annie Liebovitz había afirmado que el iPhone se había transformado en la cámara compacta de hoy. Esto simplemente nos da pie para poder reflexionar sobre el estado y un análisis de la smartphoneography y por qué, al menos a nuestros ojos, nunca realmente podrán reemplazar a una cámara.
En noviembre de 2011, la fotógrafa Annie Liebovitz fue invitada a un programa donde se le preguntóqué cámara comprar. Sorprendentemente, Liebovitz respondió a la pregunta que todo fotógrafo recibe sacando su iPhone.
"Es una época interesante, una época grandiosa, por el iPhone y toda la facilidad para usarlo. Quiero decir, es la cámara compacta de hoy en día. Yo todavía estoy aprendiendo a usar el mío -lo saca y le toma una foto al presentador-, ¡pero es genial! Es un lápiz, un bilógrafo, una libreta, la billetera con las fotos familiares... Es tan accesible y fácil."
Hoy en día, el mercado de Estados Unidos está saturado de equipos que toman fotografías. Pero la elección de los usuarios no está direccionada a las cámaras, ya sea réflex, semi réflex, mirrorless o hasta compactas. Muchos de ellos eligen cuál será su nuevo teléfono en base a la cámara con la que vienen equipados. Y, de hecho, muchos de ellos cuentan con sorprendente hardware de fotografía, que, en realidad, no puede compararse con una cámara. Pero podemos entender por qué la elección se está moviendo para ese lado.
El mercado de cámaras compactas es el que más está siendo afectado por la llamada smartphoneography. Si hacemos un análisis de la smartphoneography, nos encontramos con que por otro lado las ventas de las pockets están bajando estrepitosamente, y no solamente están afectando a las ventas, sino que además están afectando al diseño de nuevos modelos. Canon presentó en el marco del CES 2013 la PowerShot N, una cámara especialmente diseñada para ser una smartphone killer con conectividad a internet. Son moneda corriente cámaras que cuentan con un sistema operativo Android para permitir el uso de aplicaciones relacionadas –y también, no relacionadas- con la fotografía, como por ejemplo Instagram. La conectividad a internet ya es un must para las nuevas cámaras, sin importar su categoría, y recientemente Panasonic ha aumentado la apuesta también sumando NFC (Near Field Communication).
3.iPhone_vs_compact-copy
La idea de las compañías es ofrecer la conectividad tan buscada por los usuarios, pero también manteniendo la buena calidad fotográfica y sumando otras funcionalidades que pueden resultar atractivas. Esto, claramente, está influenciado por los números. El año pasado, la oferta de las cámaras compactas descendió en un 48 por ciento, combinado con un descenso del 42 por ciento de un descenso de los envíos internacionales de cámaras pocket realizado por las compañías japonesas –que, en términos de cámaras, son un buen referente-. Esta declaración de Hiroshi Hiyama de Phys.Org puede resultar esclarecedora:
De la misma forma que las cámaras digitales destruyeron el mercado de la película fotográfica, el rápido cambio hacia los smartphones con cámaras se ha metido en un sector del mercado dominado por firmas japonesas como Canon, Olympus, Sony y Nikon. Podemos estar viendo el comienzo del colapso para el mercado de las cámaras digitales compactas.
Viéndolo desde el lado del usuario, y haciendo un análisis de la smartphoneography un poco más profundo, tiene sentido comprar un smartphone. Es más barato, tiene más funciones, o sea no sirve nada más que para sacar fotos, y además está equipado con muchas, muchísimas aplicaciones para hacernos sentir como un fotógrafo “de verdad” aún cuando no tenemos idea de cómo controlar la exposición. Si bien es cierto que las mejores fotografías se pueden obtener cuando tenemos un conocimiento básico de fotografía, y sobre todo si tenemos un equipo que nos permita hacer cambios manuales, la realidad es que muchos no esperan, con justo motivo, tener imágenes de calidad profesional. Solamente quieren tener algo con lo que inmortalizar un momento y poder compartir –de inmediato, sin perder tiempo- sus fotografías con los demás.
Entonces, ¿puede o no el iPhone reemplazar a una compacta? Sí y no. Por un lado, las cámaras compactas nunca fueron una alternativa profesional, y la calidad de imagen de algunos modelos muchas veces deja mucho que desear. Los smartphones proponen una alternativa más económica y con más funciones que es usado en la vida diaria y que no tiene por qué ser llevado de forma separada en la cartera. Tomar fotografías diarias es simplemente más práctico. Por otro lado, un smartphone nunca podrá reemplazar una cámara. Y sobre todo, el uso de un smartphone no podrá reemplazar cuestiones estéticas fundamentales que hacen a la esencia de la fotografía. Tener instalado Instagram o Photoshop Touch en nuestro teléfono no nos convertirá automáticamente en un fotógrafo. Las espantosas fotos de comida de Instagram no se vuelven más bellas solamente porque le aplicamos Amaro. Hay mucho más detrás de ello, y así es como después de un análisis de la smartphoneography podemos apreciar los dos lados de la misma, y responder la pregunta planteada por Apple en su reciente comercial.
Fuente: http://altfoto.com/2013/04/analisis-de-la-smartphoneography







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