martes, 20 de agosto de 2013

La música libra su batalla en la nube

Google lanza en España la alternativa a Spotify en un mercado cada vez más saturado de plataformas en 'streaming'
Han pasado ya casi cinco años desde que Spotify llegara al mercado. El servicio sueco de música por 'streaming' ha revolucionado la forma en la que el usuario consume música. Primero, a base de tarifas planas asequibles y presencia en todas las pantallas del hogar -ordenadores, tabletas, móviles y televisores inteligentes disponen ya de la aplicación pertinente-. Después, combinando su uso con el de las redes sociales más conocidas para compartir gustos musicales y descubrir nuevos artistas y grupos. En este lustro, la plataforma no ha parado de crecer. Cuenta ya con más de 20 millones de canciones y 24 millones de usuarios activos, 6 millones de los cuales acceden al mismo pagando. Lógico entonces que no hayan tardado en salir competidores que pugnan por una parte del jugoso pastel de la música en la nube y presentan características y precios muy similares.
El último de ellos es Google, que el pasado jueves lanzaba en España su programa de suscripción 'premium' a Google Music. El servicio proporciona acceso a un catálogo de 20 millones de canciones procedentes de las principales discográficas y además permite al usuario subir hasta 20.000 canciones a la nube -función que en realidad los de Mountain View ya ofrecen de forma gratuita a los usuarios en su modelo de acceso básico- y escuchar temas sin necesidad de estar conectado a internet.
Al igual que otras plataformas, Google es capaz de hacer recomendaciones y elaborar listas de reproducción estudiando los gustos del usuario. También dispone de listados confeccionados por sus «expertos» y ofrece al melómano la posibilidad de adquirir las canciones. El precio de la suscripción mensual es de 9,99 euros y de 7,99 euros si se realiza antes del 15 de septiembre, aunque los usuarios cuentan con un mes de prueba gratuito para ver si este se adapta a sus necesidades. De momento, eso sí, el servicio solo está disponible para ordenadores y dispositivos Android, pero es de esperar que en un futuro salga una aplicación para iOS.
Cabe preguntarse si hay suficiente espacio en el mercado para ofertas tan parecidas. El último informe de la patronal de la industria discográfica apuntaba a que más de 20 millones de personas pagan por escuchar música en 'streaming' y que los ingresos correspondientes a estos servicios suponen aproximadamente un 10% de la facturación total de la música digital, un porcentaje que en Europa se eleva al 20%. La auditora Nielsen Soundscan ofrecía hace unos meses un dato revelador: en lo que va de año las descargas digitales, que aglutinan un 70% de la facturación, han disminuido por primera vez en la historia y lo hacían en un 2,3%. ¿Estará el usuario cambiando de modelo?
A buen seguro ahí estarán servicios como Deezer, Rdio y Sony Music Unlimited. El primero, un servicio francés lanzado un año antes que Spotify, cuenta ya con 25 millones de canciones disponibles y 10 millones de usuarios activos, de los cuales 4 millones son suscriptores de pago. Al igual que la plataforma de Google, ofrece la posibilidad a sus suscriptores de subir canciones que no se encuentren dentro del sistema.
Rdio, en cambio, carece de esta funcionalidad. Este servicio sueco de nombre impronunciable comenzó a operar en agosto de 2010 y cuenta ya con más de 17 millones de canciones. Su punto fuerte es una interfaz más clara y sencilla.
Además de gozar del respaldo de una de las compañías más importantes del sector tecnológico y de contenidos, Sony Music Unlimited cuenta con 20 millones de canciones de los principales sellos y acaba de lanzar su aplicación para iOS, que permite reproducir canciones 'offline'.
Quizá sea Grooveshark el servicio que más se distancia de sus competidores, claro que no se pueden obviar las cuatro demandas que ha recibido por parte de discográficas como EMI, Sony, Warner y Universal y que tanto Google como Apple han eliminado cualquier rastro de su aplicación para Android e iOS por infringir los derechos de autor. La clave de esta plataforma estadounidense que cuenta ya con 30 millones de usuarios es que estos pueden subir al servicio cualquier canción y compartirla con el resto del mundo sin el permiso de sus autores.
Las dudas
A pesar de todo, persisten ciertas dudas sobre la viabilidad de este negocio musical. Spotify, a priori el caballo ganador en esta batalla en la nube, aún no es rentable.
Daniel Ek, fundador de la compañía, lo achaca a la expansión internacional -su desembarco en Estados Unidos no pudo empezar mejor, superando el millón de suscriptores en un mes- y dice que si no fuera por ella «ya seríamos rentables». Por el otro, las licencias que Spotify debe pagar a las discográficas y los artistas también han aumentado en la misma proporción que lo ha hecho el número de reproducciones. De esta forma y pese a facturar 434,7 millones de euros en 2012, la compañía registró 58,7 millones en pérdidas. Solo el tiempo despejará la incógnita.
Fuente: http://www.abc.es/tecnologia/20130812/rc-musica-libra-batalla-nube-201308120019.html