jueves, 24 de octubre de 2013

¿Réflex, EVIL, compacta, smartphone…?

Ahora que empieza el curso, que volvemos a la rutina, seguro que muchos quereis apuntaros a un curso de fotografía para avanzar en el mundo de la fotografía. Una de las primeras preguntas que hareis al profesor será: ¿Qué me compró, una réflex, una EVIL, una compacta, tiro con mismartphone...? Aquí vamos a ver que no hay una única respuesta y que todo depende de lo lleno que tengamos el bolsillo y sobre todo, de cómo seamos.
Réflex, EVIL, compacta, smartphone
Las fotografías no las hacen las cámaras. No encuadran solas, no deciden la composición y ni mucho menos tienen capacidad para saber cuándo disparar. Las cámaras sólo nos sirven para tener más o menos calidad, para poder hacer disparos más rápidos y ya está. Son como el pincel de los pintores, o el cincel de los escultores. Me imagino que el pelo de marta austriaca o un cincel de hierro inglés será lo mejor para los artistas, pero podrán seguir creando maravillas puesto que la herramienta no es fundamental.
Una vez aclarada esta idea -que repito mucho porque constantemente oigo a los noveles, y a los aficionados, decir que su cámara hace fotos muy buenas, o que el móvil que tienen es impresionante por las fotos que saca-, espero poder erradicar esta falta de confianza de los propios fotógrafos en sus facultades.
Comprar una cámara no es precisamente algo fácil. Es más sencillo comprarse un portátil (algo que estoy sufriendo ahora en mis carnes). Las cámaras son muy caras y constantemente están sacando modelos nuevos, aunque pocas veces incluyen novedades importantes. Por eso no tiene mucho sentido esperar a que salga algo realmente mejor. Entonces lo único que tenemos que decidir es qué tipo de cámara necesitamos. Lo del modelo es relativamente sencillo.
Vamos a ver los tipos de cámara y a quién están dirigidas:
  • Réflex: es una cámara para el que se le ha quedado pequeña su compacta. El potencial comprador tiene mucho interés en aprender y experimentar en este mundo fotográfico. No le importaría llegar a vender fotografías o exponerlas en alguna galería. Este usuario es consciente de que está entrando en una espiral de gastos que no podrá frenar nunca, salvo si se desengaña. Cuando se compra una réflex, al poco tiempo se regala uno un objetivo nuevo, luego un flash, más tarde le entra el gusanillo del strobist, o de los time lapses, por lo que tendrá que comprarse nuevos accesorios... Al final llevará tanto peso que seguirá dos caminos. O volverá a las compactas o se comprará una EVIL con un adaptador para aprovechar los objetivos.
  • Compacta: es la reina de la sencillez. Disparar y listo. Salvo si es una compacta de gama alta, que entonces se vuelve tan complicada (o no) como una réflex. El tipo de fotógrafo que lleva estas cámaras es alguien que no quiere ninguna complicación, y sobre todo no quiere llevar peso. Puede llevarse mil maletas de viaje, pero no quiere cargar con más cosas. Normalmente sólo quiere hacer fotos para enseñarlas luego o, a lo sumo, hacer una revista. Lo único que pide es que las fotos salgan bien, por lo que estará encantado cuando la cámara cubra todas sus expectativas, es decir, que las fotos de noche salgan iluminadas como si fuera de día y que los niños salgan perfectos. Últimamente está pensado en llevar sólo el smartphone para poder publicar las fotos en las redes sociales inmediatamente. De hecho, ya lo hace.
  • EVIL: son los últimos modelos en llegar al mercado. Tienen todo para triunfar. Son pequeñas y dan una calidad de imagen igual que las réflex. Están dirigidas a los nuevos fotógrafos que jamás han tenido entre las manos una cámara de película. Es un nuevo concepto inspirado en las míticas Leica de los años 30. De hecho algunas parecen copias directas de los modelos originales. Algunos fotógrafos de la vieja escuela están empezando a mirar con ojos golosos estos modelos pues sus espaldas no aguantan el peso de las réflex. Muchos intuyen que son el futuro... Y que Canon lo tiene crudo.
  • Smartphones: realmente no son cámaras, son teléfonos, digo ordenadores, que hacen de todo, como fotografías con todo tipo de efectos. Tienen calidad suficiente para las fotos familiares, las fiestas, los momentos de melancolía cuando vamos andando solos por las calles y las comidas. Algunos, muchos ya, hacen maravillas con la función cámara. El usuario medio de estos dispositivos es alguien que quiere hacer fotos y compartirlas al momento en las redes sociales. Le da igual que las fotos no sean perfectas. Aman lo espontáneo y la rapidez. Ven la fotografía como una forma de comunicación. No cambiaría su móvil por nada. Tiene más me gusta que nadie.
Como veis, pienso que todos los fotógrafos acabaremos cayendo en la tentación de las EVIL, salvo que los móviles acaben teniendo tanta calidad como una réflex, algo que cada vez parece más cercano. Eso sí, los malos seguirán haciendo fotos malas y a los buenos les dará igual lo que tengan entre las manos.
Fuente: http://altfoto.com/2013/09/reflex-evil-compacta-smartphone