jueves, 12 de diciembre de 2013

Crowdfunding musical, ¿una moda o un modelo sostenible?



El crowdfunding musical está de moda. Junto con los proyectos de videojuegos, tecnología y cine, los grupos y solistas son los que más se están aprovechando de este tipo de financiación, que en 2013 prevé recaudar 5.100 millones de dólares en todo el mundo. Sin embargo, es bueno preguntarse, en el caso concreto de la música, qué consecuencias está teniendo para la industria y si es una apuesta a futuro o una moda pasajera.
Amanda Palmer Kickstarter
El crowdfunding musical es una de las vertientes más exitosas de la financiación colectiva que tan popular se ha hecho gracias a Kickstarter, IndieGoGo y otras tantas plataformas. A todos nos sonarán casos como el del millón de dólares conseguido por la cantante Amanda Palmer o el del grupo de metalcore, Protest The Hero. Ambos son ejemplos de campañas de recaudación exitosas y seguro que han motivado el surgimiento de otras, pero, aunque cada vez haya más artistas pidiendo dinero para financiar sus proyectos musicales, la mayoría no alcanza su objetivo de recaudación. No obstante, tampoco sería justo decir que los de Amanda Palmer y Protest The Hero sean casos puntuales, puesto que el número de crowdfunding musicales con éxito ha crecido mucho, especialmente este 2013, aunque tiene que ver con una cuestión de volumen; a mayor cantidad de proyectos y mayor cantidad de gente financiando, mayores serán las probabilidades de conseguir buenos resultados.
La financiación colectiva o crowdfunding tiene unos tres años y medio de vida. Fue a partir de 2008 y 2009 cuando comenzaron a surgir portales dedicados a este asunto, y en el último estudio de la industria del crowdfunding, publicado en abril de 2013, había registradas 308 plataformas distintas. Se prevé que este año se consigan recaudar 5.100 millones de dólares en campañas y el crecimiento del fenómeno está registrando cifras apabullantes, de un 105% entre 2011 y 2012 en Estados Unidos y de un 65% en Europa.
No cabe duda de que este sistema de micromecenazgo se encuentra en un punto álgido, motivo suficiente para preguntarse cuánto tiempo seguirá ahí y, en el caso de la música, qué tendría que hacer para sobrevivir y qué consecuencias tendrá para la industria discográfica.

Sobrevivir a la moda

Sabemos que el crowdfunding está de moda, pero, ¿por qué? Cuando un projecto se presenta con transparencia —con las cuentas y los objetivos claros— y al público se le ofrece algo a cambio, además de ser parte del proceso —el disco, una camiseta, un libro, fotos exclusivas...—, la gente siente una conexión que acaba derivando en el apoyo económico. El crowdfunding tiene mucho de solidaridad, deapoyar a gente que está empezando. Y ése es su gran problema. ¿Qué pasará si Amanda Palmer vuelve a organizar una campaña de financiación? O, ¿qué pasaría si Miley Cyrus pide dinero para grabar su siguiente álbum? En ambos casos sería muy difícil convencer a la gente para que pague. De un lado, pensarán que Miley Cyrus tiene dinero suficiente como para financiarse su disco y del otro que, después de recaudar un millón de dólares, no le hace falta otro impulso para seguir en la música.
El reto: encontrar una fórmula en la que el crowdfunding musical pueda apoyar más de una vez al mismo artista
Por tanto, el reto principal está en encontrar una fórmula en la que el crowdfunding musical no sea visto como la única bala, es decir, que un mismo artista pueda organizar más de una campaña de financiación exitosa. Sitios como Subbable proponen uncrowdfunding por suscripción. Creado por dos YouTubersconocidos, tiene la máxima de "si te gusta este canal de vídeos, ayúdanos pagando una suscripción". Si extrapolamos este ejemplo a la música, podrían surgir ideas que vendan packs; el público apoyaría desde el principio la gestación del disco y culminaría el proceso con una entrada al concierto más un rato junto a la banda. Sería como un club de fans mucho más comprometido.

La base de fans

¿Factor determinante para el éxito de un crowdfunding musical? Que el grupo tenga una base sólida de seguidores, pero no tan grande como la de un gran artista mainstream. Si tienes un grupo nuevo y tiene 50 seguidores sumando los de Twitter y Facebook, lo tendrás realmente complicado para triunfar con tu proyecto de financiación. Hasta que alguien encuentre la solución a este requisito, el crowdfunding musical sólo está orientado a artistas con cierta experiencia y fama. Eso o que el grupo consiga un vídeo viral, pero no es tarea fácil.
Protest The Hero

No sólo financiación de discos

Inmediatamente relacionamos el crowdfunding musical con la recaudación de fondos para grabar y publicar un disco sin necesidad de depender de una discográfica. Sin embargo, para que esta financiación siga viva, será necesario buscar otras alternativas para que la gente siga apoyando a los artistas (con un modelo de suscripción como el que hemos comentado, por ejemplo). Una de las que mejor aspecto tiene es la propuesta por Songkick, la startup que ha conseguido convertirse en la mayor base de datos de conciertos del mundo. Aprovechando que el servicio te avisa cuándo un artista que te gusta dará un concierto cerca de tu ciudad, gracias a alianzas estratégicas con Spotify o YouTube, están experimentando en Londres con una nueva función que han llamado Detour. Consiste en que la gente pida el concierto de un determinado grupo y que, además, pague una cantidad de dinero para demostrar su compromiso real. De esta manera, los promotores y representantes de bandas saben perfectamente cuánta gente está dispuesta a ir seguro a esa actuación y calcular si merece la pena o no. Desde luego, cuando se extienda por el resto del mundo, será una gran oportunidad para traer a artistas que no gozan de un público mayoritario.

Especialización

Al estar tan de moda, la cantidad de plataformas de crowdfunding que hay es demasiado grande como para que todas tengan proyectos interesantes y, sobre todo, para conocerlas y confiar en ellas. Kickstarter, el mayor portal de crowdfunding del mundo, tiene sus proyectos organizados por categorías, pero la mayor parte de proyectos que triunfan tienen que ver con temáticas concretas: videojuegos, música y gadgets. Eso significa que una parte importante del público de Kickstarter se siente atraído por esos temas, por lo que quizá no sería descabellado que se centrara sólo en proyectos de esas áreas. ¿Será la especialización una de las claves para el crowdfunding musical?

Parte de la industria musical

Una de las conversaciones recurrentes es que la industria musical necesita cambiar, que el modo de consumir música es distinto al de hace una década, que las discográficas no tienen un rol imprescindible... ¿Cómo de viable sería contar con el crowdfunding como una parte más de la industria y no como unenemigo de las disqueras? En algún momento, las majors tendrán que cambiar su actitud si quieren seguir en el negocio. Cada vez se venden menos discos, cada vez es más difícil conseguir grandes estrellas y cada vez el público tiene una imagen peor de Universal, Sony y Warner. ¿Qué tal si las discográficas aprovechan el crowdfunding como herramienta para ofrecer contratos razonables a artistas que hayan conseguido campañas exitosas? ¿Demasiado utópico?
Fuente: http://alt1040.com/2013/11/futuro-crowdfunding-musical