miércoles, 19 de febrero de 2014

Nueva tecnología para hacer impresiones 3D metálicas

Siemens desarrolla una nueva evolución para este sistema a partir de materiales metálicos de alta resistencia para distintas aplicaciones

La impresora 3D es el futuro. Sus grandes posibilidades, infinitas, todavía se están explorando. Su revolución no ha hecho más que comenzar. Siemens ha dado un salto en esta tecnología desarrollando una nueva evolución en la impresión 3D a partir de materiales metálicos de alta resistencia. La compañía alemana ha aplicado esta tecnología a la fabricación de componentes de repuesto de turbinas de gas con una reducción del tiempo del 90%.
Mediante un patrón de luz láser controlado por ordenador se pueden fabricar todas las formas imaginables en un solo paso. Una tecnología que la compañía ha comenzado a aplicar a otros productos. Ahora se ha dado una vuelta de tuerca al asunto. La compañía ha conseguido hacer viable la producción aditiva a nivel industrial, gracias al desarrollo de la «tecnología más avanzada que la impresión 3D utilizada hasta el momento», asegura.
A través de esta innovadora técnica, que ha comenzado a utilizarse en enero, se pueden fabricar piezas de múltiples materiales y a medida, tomando como punto de partida metal de alta resistencia. Con este tipo de producción, que la compañía ya ha empezado a utilizar en la fabricación de componentes de repuesto de turbinas de gas con una reducción del tiempo del 90%, se podrían elaborar piezas complejas en un solo paso mediante un ordenador. Piezas que hasta hace poco requerirían de un proceso de fabricación manual, sección por sección y muy costoso.
La división Siemens Energy de la unidad de Tecnología Corporativa (CT) ha sido la encargada de dar este paso más allá en el universo de las impresoras 3D, que hasta el momento lideraban la creación rápida de prototipos, pero que solo podían imprimir sobre materiales plásticos. Gracias a las innovaciones llevadas a cabo por la compañía, a través de procesos basados en la fusión láser, se pueden procesar no sólo plásticos –como sucedía con la impresión 3D-, sino también cerámicas y metales –acero inoxidable, aluminio y titanio-, fundamentales para aplicaciones industriales.
La producción aditiva ideada por Siemens ha permitido mejorar los tiempos y costes de producción de piezas imprescindibles para sectores tan diversos como el médico sanitario –en prótesis de cadera, coronas y puentes dentales-, energético –en turbinas de gas-, automovilístico –en coches de Fórmula 1 o aviación.
Fuente: http://www.abc.es/tecnologia/informatica-hardware/20140131/abci-siemens-metal-impresora3d-caracteristicas-201401301454.html