martes, 18 de febrero de 2014

¿Qué sucede al comprimir una misma imagen 1.000 veces?


Editar una imagen de manera sucesiva en JPG puede ser considerado un pecado capital. Pero aparentemente si se elije un nivel de compresión adecuado, hasta mil ediciones después la imagen sigue conservando su aspecto original.
needs more jpg
Si vas a trabajar en una imagen y sabes que le harás varias ediciones a lo largo del tiempo, ¿qué formato utilizarías? Probablemente PSD, PNG o algún otro formato que soporte una compresión sin pérdida, ¿verdad? Pues parece que no es necesario, que el temido JPG es más que suficiente, siempre y cuando se utilicen niveles de compresión adecuados.
Antes de continuar, en el mundo de intercambio de imágenes, existen dos grandes tipos de compresiones. Formatos hay miles, pero tipos hay dos: con pérdida y sin pérdida. El tipo de compresión sin pérdida es un sistema que achica el tamaño de los archivos eliminando la información redundante y restaurándola al momento de visualizar el archivo. El tipo de compresión con perdida elimina información y es incapaz de restaurarla. Pero no descarta cualquier información, sino que evita guardar aquella que, en cierta manera, no es necesaria. El formato JPG se aprovecha de las falencias propias del ojo humano y descarta cierta información que nuestros ojos no pueden detectar, no al menos en un vistazo rápido. Los MP3 tienen el mismo acercamiento, eliminando frecuencias que “no son necesarias” para el oído humano.
El problema es que cada vez que grabas un archivo, la compresión se aplica en la totalidad de la imagen, por más que hayas modificado una mínima parte o no hayas hecho ninguna modificación. Es por esto que se le huye al JPG como formato de edición. Y qué mejor que probarlo comprimiendo una imagen mil veces. La calidad debería degradarse al mínimo, ¿verdad? Pues te sorprenderán los resultados.
Esta prueba fue realizada por el blog DeadPixelPhoto que con la ayuda de BASH e ImageMagick pudo automatizar todo el proceso y crear un bonito timelapse con los resultados.
La primera prueba consiste en comprimir mil veces la siguiente imagen de un gatito —como no podía ser de otra manera— con una calidad de compresión de 100. Adivina cual es la original y cuál es la comprimida.
compresion 100
La de la izquierda es la original. (Aquí puedes ver la original y la comprimida a tamaño completo) Prácticamente no hay diferencia. Mil ruedas de compresión y la imagen se mantienen prácticamente igual a su original. De hecho, si miras al patrón de diferencia, los cambios son mínimos:
patron 100
Pero avancemos un poco más. Vayamos directamente a mil iteraciones al 50% de calidad y veamos los resultados:
compresion 50
Las diferencias de nuevo son ínfimas, recién en los bordes contrastados se pueden ver algunos artefactos pero aun así, a tamaño compelto apenas se nota. El patrón muestra algo de cambio, pero aparentemente no es tan notable:
patron 50
Hasta aquí el formato JPG se ha reivindicado, ha demostrado ser un formato moderno con la capacidad de manejar a la perfección sus falencias, pero veamos como se ve la iteración numero mil a un 10% de calidad:
compresion 10
Claramente hay una fuerte presencia de artefactos y problemas, pero se trata de mil compresionessucesivas a un valor de compresión bajísimo.
¿Qué significa esto? Que debemos confiar más en el formato. No se trata de utilizarlo en reemplazo del PSD —en un principio no soporta capas— pero debemos relajar que tanto nos asustamos con lascompresiones sucesivas.
Puedes ver los resultados, videos y análisis posteriores —que entran en detalle acerca de los tamaños de los archivos— en el blog DeadPixelPhoto.
Fuente: http://altfoto.com/2014/01/que-sucede-comprimir-misma-imagen-1000-veces