viernes, 4 de abril de 2014

¿De quién son los derechos del selfie de los Oscar?


El selfie de los Oscar ha sido analizado desde algunos interesantes puntos de vista en relación a la marca, a la significancia cultural al convertirse en un fenómeno de masas, y también se ha hablado de un tema muy importante como es el de los derechos fotográficos que hoy tratamos aquí y que nos sirve para pensar en la gestión los mismos cuando trabajamos junto a un equipo de personas.
Selfie Oscar Premios de la Academia Estadounidense
Mucho se ha hablado de esta foto y ya tardaba en aparecer por ALTFoto, aunque no en forma de noticia porque ya nos hemos enterado de que es la fotografía mas retweeteada y que ha sido todo un fenómeno de masas por ser uno de los mejores momentos de los siempre serios Premios de la Academia Estadounidense. Sin embargo, hoy vamos a analizar 'el selfie de los Oscar' desde la perspectiva de un tema siempre espinoso cuando surgen los problemas: los derechos de una fotografía.
Y es que, ¿quién tiene los derechos del bendito selfie de los Oscar? En primer lugar, deberíamos averiguar cuándo se otorgan los derechos sobre una fotografía, porque uno posee los derechos de las fotografías que dispara, es decir, es quien aprieta el botón el que tiene esos derechos aunque la cámara sea de otra persona. Analizando un poco la fotografía, sabemos que el Samsung con el que se retrató al grupo de actores es propiedad de Ellen DeGeneres pero que sin embargo en un último momento de necesidad, fue Bradley Cooper el que accionó el disparador del teléfono. No se precisa más de el cociente intelectual de un cacahuete para saber que los derechos del selfie pertenecen a Bradley Cooper.
Sin embargo, pongamos otra pieza sobre el tablero. La idea de hacerse un selfie fue una estrategia publicitaria propuesta desde Samsung, quien patrocinaba el evento, por lo que podría asegurar que esos derechos ya se encontraban reservados por la marca, saliera una foto estupenda o una horrorosa.
En este caso, todas estas preguntas poco importan porque el evento se encuentra documentado y se puede llegar a un acuerdo económico de forma fácil y rápida con quien toque. Por otra parte, este tipo de situaciones nos obligan a pensar en nuestra gestión de los derechos de nuestro trabajo como un elemento más de nuestra fotografía, tan importante como el enfoque o el encuadre.
La gestión de nuestros derechos puede complicársenos mucho cuando realizamos un trabajo junto a un equipo de profesionales y por cualquier motivo se genera un conflicto. Debemos documentar siempre las tareas realizadas por cada persona en una sesión, con el fin de poder tenerlo todo claro de cara a futuras complicaciones legales. Por lo que mi recomendación es siempre tener un contrato firmado por cada miembro del equipo, estipulando tanto derechos como obligaciones de cada persona en la sesión.
Fuente: http://altfoto.com/2014/03/quien-son-derechos-selfie-oscar