domingo, 10 de diciembre de 2017

San Juan natural: El Parque Nacional El Leoncito

Hoy terminamos un viaje mágico y maravilloso por el sudoeste sanjuanino, recorriendo gran parte del departamento de Calingasta. Primero, fuimos desde Talacasto hasta Calingasta, y luego, desde Calingasta hasta el Barreal Blanco. Hoy, cerramos el circuito con una jornada de trekking en el Parque Nacional El Leoncito, y una visita al Observatorio CASLEO, cito aquí, en el principal complejo astronómico de Argentina.

En sus casi 90.000 ha, el parque conserva muestras representativas de especies vegetales (especies xerófilas, de ambientes húmedos, de alta montaña y altoandinas), preserva el hábitat de especies animales amenazadas (suri cordillerano y guanaco), y protege tanto sitios históricos, (como el casco de la estancia El Leoncito), así como también yacimientos de importancia paleontológica y arqueológica. Aquí existía la presencia de un valle el cual le dio el color blanco radiante que lo caracteriza.

A continuación, el primer álbum, recopila una serie de postales, obtenidas de las caminatas por los llanos:




Dentro del parque pueden distinguirse diferentes paisajes, como una entremezcla entre la eco-región de Monte de Sierras y Bolsones, Puna y Altos Andes, lo cual puede apreciarse en plenitud desde los miradores.

Pocos lugares en el mundo pueden jactarse de tener un cielo con la calidad y claridad del que aquí se encuentra. El Leoncito contribuye al mantenimiento de ese cielo, evitando las consecuencias de actividades humanas que generan luces y polvo atmosférico. Su limpieza y diafanidad, con un número cercano a las trescientas noches despejadas por año, son condiciones ideales para la observación.

Por este motivo y debido a su altura, en el parque también funcionan el Observatorio Félix Aguilar (ex Observatorio Astronómico Dr. Carlos U. Cesco), y el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO), uno de los más importantes del país.

Tuve la suerte de visitar este último, por lo que el último álbum de este recorrido comprende no solo algunas vistas desde los miradores, sino también la visita al CASLEO, y, algunas tomas desde la vuelta de esta inolvidable jornada:



La semana que viene, nos vamos hacia la otra punta de San Juan, en la búsqueda de Valle Fértil…

domingo, 3 de diciembre de 2017

San Juan natural: Desde Calingasta hasta el Barreal Blanco

En la primera parte de este circuito, descubrimos parte del oeste sanjuanino, desde Talacasto hasta Calingasta. Hoy, continuamos descubriendo los tesoros de la región, recorriendo desde Calingasta, hasta el Barreal Blanco de la Pampa del Leoncito.

Continuamos desde la cabecera del departamento, por la ruta 149, hacia el sur, bordeando el Rio de Los Patos, y haciendo una primera parada a poco de pasar las Ruinas de Hilario, próximas a Tamberías, en el Cerro Alcázar, una formación rocosa de 1600 m. de altitud, la cual constituye un monumento natural que la imaginación asocia con el histórico "Alcazar de Sevilla".

El camino sigue proponiendo postales maravillosas, únicamente interrumpidas por las pequeñas poblaciones y asentamientos rurales. La mayoría conserva gran parte de su añeja edificación de adobe. Al poco andar se encuentran las Ruinas de Hilario que datan de la época de Sarmiento (año 1864) donde se encuentran un conjunto de puertas y ventanas con forma ojival, chimeneas, bocas de túneles y paredes de sólidos adobes que emergen a la vera del camino, testimonio de las primeras fundiciones metalíferas del departamento.

Poco mas adelante, al pasar Sorocayense, hacemos un alto en Villa Pituil, Barreal, mitad para aprovisionarnos para el almuerzo, y mitad para disfrutar de una vista increíble en el mismísimo borde del pueblo: A la vera del Rio de Los Patos, tendríamos una de las panorámicas cordilleranas mas increíbles de la jornada, cubriendo principalmente todos los cerros, desde el Aconcagua, hasta La Totora. Increíble!

Y todavía había más por recorrer… Al final de este tramo, nos aguardaba el Barreal Blanco de la Pampa del Leoncito.

La planicie se encuentra en el lateral del camino que une la localidad de Barreal, con el Parque nacional El Leoncito. El Barreal Blanco es una seca planicie perfectamente lisa de alrededor de 10 km de largo por 3 de ancho, creada a partir de la evaporación de una cuenca lacustre reciente, del Holoceno, siendo el color de los sedimentos superficiales blanquecino, por corresponder a limos y arcillas de cementación salina.

Por fuera de los límites de la "Pampa" la flora típica está constituida por arbustos y pastizales propios de la ecorregión monte de sierras y bolsones, que desaparecen en su interior, dejando una superficie compacta, con resquebrajaduras poligonales y carente de toda vegetación.

El clima de la zona es mayormente seco, siendo la característica predominante del clima, los vientos, que en algunos casos llegan a ráfagas de hasta 100 km/h, Aunque ocasionalmente, la "pampa" se cubre totalmente de agua, producto de las lluvias torrenciales que se suman al escurrimiento proveniente de la Sierra del Tontal, límite oriental de la planicie.​

Las características del terreno y la casi constante presencia de viento sostenido resultan especialmente aptas para la práctica de carrovelismo (carro vela o windcar), deporte no convencional que consiste en el desplazamiento en carros bajos, generalmente de 3 ruedas, impulsados por el viento que actúa sobre una vela, similar a las que se utilizan en algunos deportes náuticos. Estos pequeños carros, cuya estructura principal se encuentra a pocos centímetros del piso, adquieren velocidades superiores a los 120 km/h.

Pero no nos adelantemos. Ya tendría oportunidad de experimentar esta práctica en un futuro no muy lejano, en la vecina provincia de La Rioja…



La semana que viene, concluimos este paseo, internándonos en el Parque Nacional El Leoncito


domingo, 26 de noviembre de 2017

San Juan natural: Desde Talacasto hasta Calingasta

Desde las magníficas visitas a los Parques, embalses y miradores de Ullúm, y luego del reparador descanso, arrancamos el día muy tempranito para aprovechar el día, y lo hacemos viajando hacia el Oeste sanjuanino. Hoy, Recorreremos desde Talacasto hasta Calingasta, en la primera parte de un circuito inolvidable.

Salimos de noche, tomando la mítica ruta 40 hacia el norte, iniciando propiamente este viaje en el empalme con la ruta 436, en Talacasto, una localidad famosa en la región por sus baños de aguas termales.

La sierra de Talacasto es una formación montañosa de la denominada precordillera andina, que se encuentra entre los departamentos de Ullúm y Jáchal. El Alto de Talacasto, con 1542 m de altura, es un punto destacado. ​La sierra posee una elevación media de unos 2500 m. La sierra está separada de la sierra de Villicún por el valle de Matagusanos. La ladera este de la sierra de Talacasto aloja una serie de riachos y valles, entre los que se encuentra el del río Colorado, y créanme que los paisajes, en esta temprana hora del recorrido, ya se agolpaban por sorprendernos.

Continuamos por la 436 por un pequeño tramo, hasta el empalme con la 149, por la Quebrada de Las Burras, en la búsqueda del Río San Juan. La ruta está excelente y va serpenteando entre varios rios. Los paisajes van ganando poco a poco vegetación, hasta que llegamos a las primeras vistas cordilleranas, en donde piedra, nieve, agua, verde, tierra y cielo, confluyen y nos hacen sentir insignificantes. Y el viaje prácticamente recién comenzaba!

La 149 nos lleva, luego de acompañar al Rio de los Patos por un corto recorrido, al fin de esta etapa: Calingasta.

La pequeña villa, de poco mas de 2000 habitantes, es más de lo que se ve en el mapa: Es el núcleo de una zona agrícola, minera y turística por excelencia en la provincia de San Juan.

Hoy vamos a comenzar a recorrer la zona, para concluir esta parte del paseo en la histórica Capilla de Catalve, la cual fue construida en el año 1739 con muros de adobe sobre cimientos de piedra. La capilla tiene una nave rectangular y un pórtico de 3 arcos, y contiene objetos de la época de los aborígenes.​

Acompáñenme, que hay mucho por descubrir!



La próxima semana, la segunda parte de este recorrido, en donde recorreremos el sorprendente camino desde Calingasta, hasta el Barreal Blanco de la Pampa del Leoncito

domingo, 19 de noviembre de 2017

San Juan natural: Los Parques Miradores y Embalses de Ullúm

Concluído el circuito cultural de identidad sanjuanina, hoy, empezamos a alejarnos de la capital aún más, en la búsqueda de los tesoros naturales que la tierra del sol tiene para ofrecernos a nosotros, los incansables cazadores de postales.

Y la búsqueda, comienza en Ullúm, donde predomina un agreste paisaje de serranía casi desnuda.

El departamento posee un relieve que es altamente accidentado (montañoso), ya que toda su superficie se encuentra ubicada sobre el cordón central o precordillerano de San Juan.

Ullum tiene como principal actividad económica la agricultura, con una superficie cultivada de 3.072 hectáreas, abastecidas a través de una red de riego artificial conformada por canales o acequias de cemento. De ese total, el 54% es ocupado por la vid, el 27% por olivo y el 9% por frutales.

De camino a la estrella principal, el dique, pude ver no solo el Autódromo Eduardo Copello "El Zonda" desde una de las cornizas cercanas, (Una experiencia de por sí increíble y de las más difíciles de transmitir por foto de esta serie), sino también visitar el Parque Federico Cantoni, cuyo preámbulo, “El Jardín de Los Poetas”, es un derroche de buen gusto. Sin dudas, un lugar en donde a uno no le da otra cosa que ganas de quedarse…



Terminando este pequeño recorrido por la zona sur del departamento, se destaca el río San Juan, que desemboca en el dique de Ullum, en donde el turismo cobra preponderancia. Aquí se localizan diversos balnearios y clubes que están a lo largo de sus costas.

En todos los sitios se puede encontrar para disfrutar de una variedad importante de actividades, como deportes acuáticos, trekking, mountain bike, parapente y cabalgatas.

Acá, no hay sendero que no pida aventura, pero claro, si usted solo quiere relajarse y observar, descuide, que no hay vista que no proponga deleite :)



La semana que viene, nos vamos hacia el Oeste sanjuanino. Salimos bien tempranito, y nos vamos a recorrer desde Talacasto hasta Calingasta

domingo, 5 de noviembre de 2017

Tradiciones Sanjuaninas (Parte 2) – La Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento y el El Molino de Huaco

En la entrega anterior, visitamos una pequeña parte de la Ruta del Vino, y el Santuario de la Difunta Correa. Hoy, cerramos este circuito de folklore Sanjuanino, aprendiendo sobre el legado sociocultural de dos grandes exponentes sanjuaninos: Sarmiento, y Buenaventura Luna, visitando la casa natal del primero, y, El Molino de Huaco.

Arrancamos por el centro de San Juan, visitando la Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento.

Éste, es el primer Monumento Histórico Nacional, declarado por ley Nacional N° 7062 el 7 de septiembre de 1910, abriendo sus puertas el 4 de abril de 1911 como Museo Casa Natal de Sarmiento en la Ciudad de San Juan.

Casa de estilo colonial, fue levantada por el esfuerzo de la madre del prócer, Doña Paula Albarracín de Sarmiento, desde 1801.


En el solar, heredado de sus padres, se alzaba una gran higuera bajo la cual instaló su rústico telar, en el que trabajaba incansablemente, mientras vigilaba a los peones y albañiles que construían la vivienda y a quienes pagaba, cada semana, con el dinero obtenido por sus hilados.


Los materiales de construcción son los típicos de la época en esta zona: muros de tapia y adobes, techos de caña apoyados sobre rollizos de álamos cubiertos de barro y paja sus pisos de tierra apisonada.


Con el transcurso del tiempo la casa, como es natural, sufrió modificaciones atento a las necesidades familiares.


En 1862 Sarmiento fue Gobernador de la Prov. de San Juan utilizando su hogar como gobernación adquiriendo el tamaño y la forma con que se conserva en la actualidad.


En 1944 la provincia de San Juan fue azotada por un fuerte terremoto que destruyó casi la totalidad de las viviendas. Esta casa histórica conserva sus paredes originales, las que fueron consolidadas (sector sur de la vivienda). El ala norte de la casa fue la utilizada por Sarmiento durante la gobernación; esta sufrió la mayor destrucción y fue necesario reconstruirla de acuerdo al diseño original que había graficado el prócer.


Imposible no visitar el hogar de esta controversial figura histórica, sobre todo, teniendo en cuenta la accesibilidad a la misma.

Por otra parte, para visitar el histórico Molino de Huaco, debemos ir hacia el norte, a la localidad de Jáchal.

El Molino de Huaco, o de los Dojorti, fue fundado en 1775 por el poblador chileno José María Suárez y Poblete; y perteneció desde el siglo XIX a la familia Dojorti (versión acrioallada del apellido irlandés Dougherty, uno de los prisioneros de las invasiones inglesas enviados a San Juan).

John Daugherty, se caso con una hermana del comandante Cabot, que dirigió la columna libertadora del General San Martín y que tuvo una importante presencia de Jachalleros. Décadas después, uno de sus hijos, Eusebio Dojorti, cuyo apellido ya había sido castellanizado, llego como Juez de Paz a Paso del Lamar, al norte de Huaco. Éste se caso con Josefa Suárez; siendo Dojorti quien heredó las tierras de Huaco.

Hacia las últimas décadas del siglo XIX Huaco era el granero de Jáchal dadas las extensiones de trigo que tenía.

La nave principal del molino posee una original techumbre con grandes tijerales de madera dura cubierta de caña y barro, apoyada sobre muros de adobe sobredimensionados con fundaciones de piedra.

El molino funcionó hasta 1968, año en que dejo de funcionar por falta de trigo. Sin embargo, aún pueden verse en su estado original los mecanismos de transmisión de fuerza de la rueda del molino - que era accionada por una caída de agua-, con piezas de algarrobo negro talladas a mano que se lubricaban con pella (grasa de vaca).

Junto a los depósitos del molino se conservan partes de la casona rural con su patio central, en la que nació y vivió el poeta Eusebio del Jesús Dojorti Rocco, que fuera conocido con el seudónimo de Buenaventura Luna. La mención del Viejo Molino en su poesía, al igual que en el cancionero tradicional cuyano, han hecho de este monumento un ícono de la memoria popular de la región.

Los invito a recorrer entonces, ambos museos en sitio, testigos de privilegio del quehacer diario de estas dos figuras socioculturales sanjuaninas.



La próxima semana, comenzamos a disfrutar de los destinos naturales de San Juan, desde Los Parques, Miradores y Embalses de Ullúm...

domingo, 29 de octubre de 2017

Tradiciones Sanjuaninas (Parte 1) – La Ruta del Vino y El Santuario de La Difunta Correa

Después de terminar de disfrutar los rincones de la capital sanjuanina desde sus principales Plazas y Parque, comencé mis periplos periféricos desde cuatro de los puntos cercanos mas emblemáticos de la zona. Hoy, les muestro los primeros dos: Explorando los aspectos productivos regionales, recorreremos una pequeña parte de la ruta del vino, y buscando un acercamiento al folclore local de santos populares, visitaremos el Santuario de La Difunta Correa.

La ruta del vino sanjuanino está dividida en cuatro regiones, según los puntos cardinales y la proximidad entre bodegas. Yo elegí recorrer el circuito Sur, ya que es la mas antigua de la provincia, y está cerca de la capital, lo que me propuso dos factores de interés: El histórico, y el práctico.

Inicié el circuito en la Champañera Miguel Mas, en la que se elaboran, a partir de las frutas obtenidas en la huerta, vinos, vinos espumantes , aceto balsámico y vinagre orgánico. Acá pude no solo repasar los principales aspectos en la elaboración de su producto estrella, bajo el método champenoise, sino también ver tanto el famoso degüelle, como el funcionamiento de la encorchadora. Una experiencia maravillosa, acompañada de una degustación, y con un paisaje espléndido de fondo, ya que la zona se encuentra rodeada de montañas. Una visita más que recomendable!

Continué con una pésima experiencia en el establecimiento Fabril Alto Verde. Mas allá del contraste de venir de visitar un emprendimiento pequeño, luego de la clásica degustación al final de la visita, me quisieron cobrar la misma sin haberme advertido antes, cosa a la que me rehusé rotundamente. Y para colmo, la encargada de la charla quería justificarse con que había carteles “Por todos lados” que avisaban que si uno no compraba nada, la visita era paga. Juro que no vi ni uno, y tal fue así, que ante la mirada atónita de la persona que me reclamaba el pago, me acerqué a un contingente que venía en una visita detrás mío, preguntándoles a viva voz si habían sido anoticiados de esta regla de la casa, y ni una sola persona contestó afirmativamente. Espero que acá no sigan engañando visitantes incautos de una forma tan baja. Ni de ninguna otra forma.

Fabril Alto Verde: Si van a cobrar, cobren a la entrada y bonifiquen ese precio a quien compra, sino, no sean estafadores y hagan como el resto de las bodegas sanjuaninas, (y como previamente viví en las mendocinas, y hasta como las que visitaría luego en La Rioja), y, no le cobren a quien tiene la deferencia de acercarse a visitarlos. O bien, no hagan visitas guiadas, y todos contentos, pero trabajen de buena fe.

El tercer establecimiento visitado fue Viñas de Segisa. Y en buen momento fui a para allí! No solo la visita fue muy buena, sino que concluyó con la degustación de un Mistela riquísimo, que vino excelente para superar el trago amargo de la experiencia anterior. Su presentación de 50cl., inmediatamente, se ganó un lugar en mi mochila. La bodega es la primera bodega boutique de San Juan. Los puntos fuertes de la visita, son su salón de principios de siglo pasado totalmente renovado, sus cavas subterráneas, y sus barricas de roble. Imposible no recomendar también esta visita a los amigos que se acercan a este espacio.

El minipaseo concluyó en la Bodega Familiar Las Marianas, donde el paseo por la antigua bodega, con maquinarias del año 1920, hace las delicias de cualquiera que quiera viajar un ratito en el tiempo.

Al día siguiente arrancamos muy tempranito, enfilando hacia las afueras del conglomerado urbano capitalino de San Juan, para visitar de una forma muy particular, el Santuario de la Difunta Correa. Y es que el fervor es tal, que encontrar el lugar libre prácticamente de devotos es imposible, salvo, en oportunidades como esta, es decir, fuera de las temporadas altas de visita, y, en los horarios en donde despunta el alba.

Me debo una visita opuesta. Es decir, volver al Oratorio en alguno de sus momentos de más afluencia, es decir, Semana Santa, el día de las Ánimas (2 de noviembre), la Fiesta Nacional del Camionero, en Vacaciones de Invierno, o bien, para la Cabalgata de la Fe, que se realiza todos los años entre abril y mayo. Sin dudas, de entre todas las opciones, la última es la que mas me tienta, así que, excusas para volver, no me faltan…




La semana que viene, finalizamos este pequeño circuito por los emblemas Sanjuaninos, desde La Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento y el El Molino de Huaco

domingo, 22 de octubre de 2017

Caminando por San Juan – Las Plazas y Los Parques

Habiendo visto muchos aspectos de la capital sanjuanina, tanto de la ciudad como de sus detalles, hoy voy a completar este paseo intentando unir los principales espacios verdes con los que cuenta esta localidad.

Las dos plazas principales, son la actual 25 de Mayo, y la anterior, la Plaza Concepción, hoy dia, testigo histórico de la primera fundación de la ciudad. Muy cerca de ella, nos encontramos con la particular Palmera de dos copas.

Aberastain, Gertrudis Funes, Laprida, e Hipólito Yrigoyen, ofician de plazas secundarias, aunque en un punto, son pequeños parques, con áreas recreativas para niños, y mucha, mucha sombra de sus magníficos árboles.

Y si de pequeños parques hablamos, ineludible es la referencia y visita a la plaza España, la cual acompaña paralelamente en longitud a todo el emplazamiento que fuera ocupado por las dependencias de la estación de trenes, hoy día desmantelada y resurgida como museo y centro cívico. Todo este inmenso conjunto verde, sirve claro, de gran preámbulo al Parque de Mayo.

El Parque de Mayo es el pulmón mas importante de la capital de San Juan, y entre sus principales atractivos, encontramos:
  • El Lago artificial: Habitado por peces, patos y otras especies acuáticas. Emerge de él una pequeña isla, inaccesible para el público, en la que las aves han conformado su hábitat.
  • El reloj y el monumento al deporte.
  • Se conserva aún una calesita para niños. Para ellos hay también un sector de juegos infantiles y un circuito para bicicletas.
  • El paseo cultural: Bellas esculturas e impactantes monumentos adornan las infaltables fuentes y los distintos recorridos. Se distinguen la estatua ecuestre del General San Martín, la de Federico Cantoni, y distintos bustos de sanjuaninos y argentinos ilustres. Frente al parque se halla el Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson, que alberga más de 945 obras artísticas de autores sanjuaninos, argentinos y europeos.
Como postre del recorrido, tuve la oportunidad de visitar, muy próximo al parque, el Auditorio Juan Victoria, en el que voy a extenderme en describir, y con la fortuna de haber presenciado una de las pruebas del Órgano, lo que me permitió apreciar no solo la impresionante característica acústica del recinto, sino también, la riqueza tímbrica del instrumento ahí emplazado.

Este verdadero complejo cultural, es una obra única en Argentina. Alberga a la Escuela Superior de Música, constituida por 18 aulas tratadas acústicamente en paredes, techos y pisos, lo que las hace aptas para ejecutar música simultáneamente, en ambientes contiguos, sin interferencia alguna.
La estrella del auditorio es la Sala de conciertos. Ésta presenta características acústicas de gran importancia, y posee un órgano, del cual les brindaré detalles en un párrafo siguiente. La sala fue creada especialmente para la difusión de la música, y su forma rectangular y las proporciones de su espacio crean una caja de resonancia perfecta.

Cuenta con una capacidad de 976 butacas distribuidas en declive y diseñadas para permitir apreciar los espectáculos con la misma calidad sonora desde cualquier sector. Todos los aspectos constructivos y revestimientos de la sala han sido cuidadosamente pensados y diseñados, para lograr una excelente absorción de la energía que incide directamente sobre el piso, impidiendo la dispersión sonora en la sala, aún cuando ésta esté vacía.

En la parte inferior de la sala se encuentra el escenario, que por sus dimensiones, permite la actuación de una orquesta sinfónica y un gran coro simultáneamente. En dos niveles y detrás del escenario, se encuentran ubicados 14 camarines, depósitos y la sala de máquinas del órgano.

La calidad acústica de la sala de conciertos es excelente. El techo está conformado por casetones en madera que aportan reflexiones sonoras distribuidas homogéneamente, dando una excelente definición a los sonidos recibidos en la audiencia. Las paredes laterales presentan inclinaciones por tramos con ejes verticales, y sus superficies presentan relieves rectangulares. Las reflexiones sonoras en estas paredes laterales aportan a una buena sensación sonora del ancho del escenario y de envolvimiento.

El Órgano, fue adquirido en 1967 a la firma Walcker en Ludwigsburg, Alemania, y cuenta con 44 registros, 3 manuales y una pedalera de 2 ocatavas y media, y 3.565 tubos. Fue concebido para la práctica de ejecutantes avanzados y concertistas. La exquisita gama tonal es producida por tubos de madera que dan los sonidos graves y los más brillantes por los de cobre. Los tubos metálicos, excepto los de cobre, han sido construidos con aleación de estaño y plomo, a fin de obtener el sonido brillante que distingue los órganos de concierto de los litúrgicos. Los tubos que producen los sonidos más graves son de madera en multiláminas compensadas. Toda una joyita!



La semana que viene, empezamos a recorrer la periferia de la capital, desde dos de los principales íconos de la identidad sanjuanina: La Ruta del Vino y El Santuario de La Difunta Correa. Hasta entonces!

domingo, 15 de octubre de 2017

Caminando por San Juan – La Ciudad y sus Detalles


¡Bienvenidos a un nuevo viaje por nuestra querida Argentina! Hoy, comenzaremos a desandar un recorrido espectacular que tuve la oportunidad de hacer, entre San Juan y La Rioja.

San Juan era el último punto cuyano que me quedaba por conocer, y su vecina La Rioja, me comenzaría a conectar con el NorOeste Argentino, una zona que como todos saben, promete y mucho. Pero, vamos paso a paso, porque el camino es increíble, y cada esquina nos aguarda un tesoro.

El primer destino de este recorrido, lo tuve en la pequeña capital de la provincia de San Juan. De construcciones mas bien bajas, (Estimo por la propensión sísmica que hay en la zona, al estar emplazada en una depresión tectónica, denominada Valle del Tulum), y magníficamente arbolada gracias al agua que proveen sus acequias, (que por fortuna están cubiertas, a diferencia de las vecinas mendocinas), en la capital sanjuanina se respira un olorcito a barrio muy particular.

Es tremendamente agradable y acogedor caminar los barrios céntricos y periféricos. Disfrutar de sus construcciones, de su mezcla de tiempos de evolución, de crecimiento y resurgimiento, (Recordemos la destrucción masiva provocada por el terremoto de 1944), y hasta de reinvención de muchos espacios históricos en la actualidad. Todo nos va pintando, paso a paso, un cuadro en donde la perseverancia por el crecimiento y la reinvención son protagonistas, sin por eso olvidarse de las raíces.

Y eso es lo que voy a intentar mostrarles a partir de hoy, en el álbum dedicado a la ciudad y sus detalles.

Comenzaremos por algunos puntos clásicos e ineludibles del centro cívico y comercial, para poco a poco, ir conociendo los barrios que lo rodean. Disfruten, que éste es nuestro primerísimo paseo, pero atención, que la ciudad del sol tiene muchísimo mas que ofrecer, y eso es lo que les voy a mostrar en las próximas semanas :)



La próxima semana, recorremos los parques y plazas de la capital sanjuanina. Hasta entonces!

domingo, 8 de octubre de 2017

Finde largo en Montevideo: Una vuelta inolvidable


¡Y se acaba este nuevo minirecorrido uruguayo para iniciados! Repasamos en dos días completísimos muchos de los aspectos arquitectónicos, culturales, recreativos, turísticos y gastronómicos de la capital uruguaya… Pero el cierre del recorrido, no podía no estar a la altura de semejante experiencia!

Lunes (Feriado): Luego de almorzar en el patio de comidas de la terminal de Tres Cruces, nos aprontamos a la plataforma en donde nos espera nuestro transporte de vuelta a la terminal fluvial de Colonia, en donde Ferry mediante, atracaremos en el puerto de Buenos Aires, listos para el reparador descanso.

Ahora, si calculamos bien, luego del almuerzo podemos hacer una muy buena siesta en el ómnibus. El viaje es bastante monótono y no hay demasiado que ver, y la energía recuperada bien va a ser bien valorada por la experiencia que sigue a continuación.

Volver en el Eladia Isabel (Buquebus, tres horas de mansa navegación por el río de la plata) es un destino en sí mismo. Y si combinamos la experiencia de volver todo este el viaje en cubierta, y si es que el clima y el horario ayudan, claro, con el paisaje rioplatense en pleno atardecer, tendremos una experiencia sin dudas, inolvidable.

Y si no me creen, como siempre, pueden hacer click en la foto siguiente, o mejor aún, animarse a planificarlo, vivirlo, y comentar acá abajo qué les pareció :)



Nos vemos en el próximo recorrido!

¿Te quedaste con ganas de más? Podés ver mis otras crónicas montevideanas, desde los siguientes enlaces:

Ida en ferry y vistas del centro y barrios del sur - Plazas Monumentos y Murales - Feria Tristán Narvaja y Cuerdas de Tambores - La Costanera (Desde El Puerto hasta Playa Ramírez) - La Costanera (Desde Punta Carretas hasta Playa Buceo) - Ciudad Vieja - Detalles de Ciudad Vieja - Atardecer desde la Rambla Gran Bretaña - Los Colores de Palermo - La Feria de Parque Rodó - Desfile de llamadas - Atardecer en la Rambla República Argentina y Homenaje a La Costa Uruguaya - Día del Candombe

domingo, 1 de octubre de 2017

Finde largo en Montevideo: Plan de Domingo

La semana pasada, les contaba qué hacer un Sábado en Montevideo, para aprovechar según mi experiencia, la visita de la mejor manera posible. Hoy, repasamos algunos imperdibles de domingo.

Comenzamos temprano, recorriendo un poco de Palermo y enfilando poco a poco hacia la feria de Tristán Narvaja. Es la feria de las ferias! Se pone realmente muy linda, pero para el mediodía, ya es un gentío que hace muy difícil poder disfrutar de la experiencia sin terminar con un desgaste importante, por lo que para esta hora, y habiendo picado algo, no es mala idea ir pegando la vuelta para seguir recorriendo otros lugares.

Desde Palermo podemos acercarnos a Parque Rodó. Acá también hay una feria muy grande, aunque por otra parte, otra actividad interesante es conocer el parque en sí. En las fotos que acompañan estas crónicas, van a poder ver algo muy particular. Y es que justo pude volver a visitarlo cuando estaban arreglándolo, y parte de esos arreglos, incluyeron el dragado de su lago artificial. Sin dudas, algo que no se ve todos los dias.

Desde acá, pueden tomar un colectivo hasta la playita del Buceo, y desde ahí, caminar por toda la costa de vuelta, disfrutando de otro cierre de día inolvidable. Nuevamente, no olviden gorro y protector solar!

Para la cena, mi recomendación es otro clásico del barrio: La pizzería El Horno de Carlitos es mi favorita en esta parte del mundo.

Nuevamente con ustedes, el álbum que ilustra parte de estas experiencias:



¿Te quedaste con ganas de más? Podés ver mis otras crónicas montevideanas, desde los siguientes enlaces:

Ida en ferry y vistas del centro y barrios del sur - Plazas Monumentos y Murales - Feria Tristán Narvaja y Cuerdas de Tambores - La Costanera (Desde El Puerto hasta Playa Ramírez) - La Costanera (Desde Punta Carretas hasta Playa Buceo) - Ciudad Vieja - Detalles de Ciudad Vieja - Atardecer desde la Rambla Gran Bretaña - Los Colores de Palermo - La Feria de Parque Rodó - Desfile de llamadas - Atardecer en la Rambla República Argentina y Homenaje a La Costa Uruguaya - Día del Candombe


La próxima semana, cerramos el paseo con la vuelta, y un atardecer inolvidable en el Rio de La Plata…

domingo, 24 de septiembre de 2017

Finde largo en Montevideo: Plan de Sábado

¿De vuelta en Montevideo? ¡Claro que si! ¿Cómo no volver a recorrerla, a disfrutarla, y a redescubrir aspectos de esta ciudad tan maravillosa en cada visita, si la tenemos a unas horas nada mas?

Ahora… ¡Qué difícil es revisitar un lugar que se ha vuelto tan querido para mí, sin caer en repeticiones! Entonces ¿Qué enfoque le daba a estas líneas como para que sigan manteniendo un valor de utilidad para el desafortunado lector que se tope con ellas? Y la respuesta fue obvia:
- Martín, me voy el fin de semana a conocer Montevideo, ¿Qué me recomendás hacer?
No tienen idea de la cantidad de veces que escuché esta pregunta, y por eso, en estas tres entregas, voy a encargarme de responderlas.

Comenzamos obviamente con la ida: ¿Lo ideal? Partir desde Buenos Aires el viernes por la tarde/noche, para poder, (en el peor de los casos, sacrificando algunas horitas de sueño), disfrutar desde las primeras horas del sábado allí. Si es posible, el alojamiento en el Barrio de Palermo es absolutamente recomendable tanto por su ubicación estratégica, como por el encanto del barrio en sí.

Mi plan recomendado de sábado por la mañana es cubrir la zona sudoeste de la ciudad: Caminar por el centro paseando de plaza en plaza y conociendo sus alrededores (Infaltables: Plaza de los Treinta y Tres Orientales, Plaza Libertad, Plaza Juan Pedro Fabini, Plaza Independencia, Plaza Constitución y Plaza Zabala). Con esto tendremos un panorama muy acabado de los barrios céntricos, sus dependencias administrativas y servicios. Además es un momento de relativamente poco tráfico y peatones, lo que puede favorecer a una experiencia mas relajada.

Para el mediodía, y luego de haber paseado un poco por el centro de Ciudad Vieja, podemos acercarnos a conocer el Mercado del Puerto, donde también podemos hacer una buena parada técnica para el almuerzo, y si tenemos suerte, disfrutar incluso de alguna cuerdita de tambores, cosa siempre bienvenida en el soundtrack de la visita a esta ciudad, porque la pasión también entra por los oídos :)
A la tarde, podemos recorrer un poquito mas de la periferia de ciudad vieja, y hacer el camino inverso hacia el barrio de Palermo, desde el camino que propone la costanera, e incluso, ir alternándolo con los barrios del sur. Atención acá: No olvidar gorro ni protección solar!

Si tenemos suerte, podremos hartarnos de caminar junto a las cuerdas de tambores de los diferentes barrios, hasta bien entrada la noche, o… hasta que no nos den mas las piernas!

Como siempre, les dejo parte de estas experiencias, en el siguiente álbum:



¿Te quedaste con ganas de más? Podés ver mis otras crónicas montevideanas, desde los siguientes enlaces:

Ida en ferry y vistas del centro y barrios del sur - Plazas Monumentos y Murales - Feria Tristán Narvaja y Cuerdas de Tambores - La Costanera (Desde El Puerto hasta Playa Ramírez) - La Costanera (Desde Punta Carretas hasta Playa Buceo) - Ciudad Vieja - Detalles de Ciudad Vieja - Atardecer desde la Rambla Gran Bretaña - Los Colores de Palermo - La Feria de Parque Rodó - Desfile de llamadas - Atardecer en la Rambla República Argentina y Homenaje a La Costa Uruguaya - Día del Candombe

La semana que viene, seguimos disfrutando de un finde largo en Montevideo, con el Plan de Domingo

domingo, 17 de septiembre de 2017

Postales de Rosario

Ya se me están haciendo incontables las veces que fui a verte, mi querida Rosario…

¿Y cómo evitarlo? Y una vez ahí, ¿Cómo evitar el impulso de traerte conmigo, aunque sea de a pedacitos?

Tal vez, un poco de eso se traten estos recortes, que nacieron con una mezcla de magia y melancolía.

¡Nunca me voy a cansar de visitarte Rosario!

Sean todos bienvenidos a los recuerdos de mi última visita a esta ciudad, que sin dudas, ha sabido como cautivarme :)




…¿Te quedaste con ganas de más Rosario?

domingo, 10 de septiembre de 2017

Sobrevolando la Cordillera de Los Andes

Y todo lo que comienza, concluye. Hoy, cerramos este maravilloso viaje que comenzó aterrizando en Mendoza y conociendo parte de sus paisajes urbanos y naturales, para luego cruzar por tierra los Andes, y sorprendernos con cantidad de sorpresas en la región central de Chile.

No puedo negarlo: Mi expectativa era enorme. Al punto de haberme obsesionado un poco al hacer el check in del avión, intentando analizar desde el esquema de asientos, cual sería el mejor para disfrutar de la vista. Era claro que iba por una ventanilla, pero siempre el tamaño del ala es engañoso en este punto, y una mala elección podría arruinar mis planes para disfrutar de este paisaje que vaya uno a saber cuándo tendría el privilegio de repetir…

Encontré un asiento justo delante de donde comienza el ala, lo que me pareció casi demasiado bueno para ser verdad, pero decidí dejar mi escepticismo de lado y reservarlo.

Los minutos se hicieron un poco mas largos cuando KLM anunció la demora en la partida, pero no me dejé dominar por la ansiedad… Aunque bien sabía por experiencia que si nos cambiaban de avión, tenía una gran posibilidad de perder mi preciado lugar.

Finalmente, anunciaron el embarque. Feliz, transité el corredor de la manga, saludé al personal de abordo, y comencé a buscar mi lugar… Pagaría por ver mi cara cuando lo encontré.

Resulta que justo en ese asiento, si bien era lateral y se mostraba con ventanilla en el diagrama de la web, era ciego. Mi sueño se esfumaba!!

Como pude, intenté probar algunas tomas con la ventanilla de adelante, pero el espacio era muy pequeño, y si el pasajero decidía reclinarse, directamente las posibilidades eran nulas… ¿Qué hacía entonces?

No sé como me armé de coraje, pero me incorporé y le expliqué mi situación al pasajero de adelante, en mi más que dudoso inglés. ¡Y resultó ser un hombre oriental con la mejor onda del mundo! Él seguía viaje a Europa luego de la escala en Ezeiza, donde yo me bajaba, momento en que recuperaría su ubicación, y yo, podía cumplir mi sueño.

Inmediatamente cambiamos de lugar. ¡¡No me alcanzaban la sonrisa y el agradecimiento!!

Carreteamos, despegamos, y el resto fue magia…




Gracias por haber vivido conmigo otro recorrido maravilloso. ¡¡Nos vemos en el próximo!!

domingo, 3 de septiembre de 2017

Conociendo Santiago de Chile – El Santuario Nacional de Maipú

Y finalmente llegamos al último destino de este recorrido! Después de recorrer los barrios Brasil y Yungay, me acerqué a la línea 5 del metro, justo en la entrada del Parque Quinta Normal, para bajar en la estación Plaza Maipú, desde donde luego de una pequeña caminata por el centro del barrio, llegaría al Santuario Nacional de Maipú.

La primera sorpresa se hizo presente durante el viaje: Nunca había tomado un metro en cuyo recorrido, literalmente saliera a la superficie, en altura, para luego retomar su camino en vía subterránea. Un detalle que le agregó emoción y variedad al viaje.

El centro de Maipú es muy concurrido, y está lleno de ferias y puestos de venta ambulante y artesanías, como para quedarse curioseando por dias.
El recto y breve camino por la Avenida 5 de Abril, me llevó al Santuario, donde como era de esperar, el paisaje sería muy distinto.

El Templo Votivo, o Santuario de Maipú, es un monumento conmemorativo a la Batalla de Maipú, obra del arquitecto Juan Martínez Gutiérrez, ganadora de un concurso convocado en el año 1943. Su construcción duró más de treinta años hasta su inauguración el 24 de octubre de 1974. En este templo parecen haber dos universos conceptuales: El religioso que orienta la propuesta hacia un espacio configurado con un sentido procesional para la veneración de la Virgen, y el conmemorativo que define su lenguaje expresionista y su escala monumental. Verdaderamente un coloso que hay que vivir para creer, y es acá donde no me alcanzan las palabras para expresar lo pequeño que uno se siente ante semejante mole.


El Templo está emplazado en una amplia explanada. En él se alinean las ruinas de la Capilla de La Victoria y el Templo con la imagen de la Virgen. Lo antecede una enorme plaza de forma ovalada que se configura a partir de unas columnatas laterales de 8 metros de alto dispuestas sobre una plataforma horizontal. Este espacio constituye el atrio del Templo y su gran superficie responde a las multitudinarias manifestaciones religiosas que en él se desarrollan; está rodeado por una gradería que desde el acceso oriente parte a la misma altura de la plataforma al nivel de la calle y va descendiendo siguiendo la pendiente del terreno, lo que incrementa el número de peldaños justo al frente de la fachada del Templo.


Las columnatas de la plaza parecen abrazar las ruinas de la Capilla de La Victoria, y conforman un recorrido procesional hacia el santuario de la Virgen, que se inicia en el exterior siguiendo la plataforma curva, al abrigo del alero soportado por la columna. Este espacio en cuanto atrio se asemeja mucho a la Plaza de San Pedro en el Vaticano.


Esta construcción, por su escala, constituye sin dudas el hito urbano más importante de la zona, y las vistas que hay desde su punto accesible mas alto, como van a ver en el álbum, no tienen desperdicio.




La próxima semana terminamos esta primera visita a Chile, disfrutando del paisaje andino… Desde el cielo!




domingo, 27 de agosto de 2017

Conociendo Santiago de Chile – Caminando los Barrios del Oeste

Poco a poco nos acercamos al final de ésta, mi primera aventura por las tierras chilenas. Y no faltaron por supuesto las recomendaciones de amigos y vecinos de la región, para diagramar este circuito: Hoy recorreremos dos de los barrios históricos y patrimoniales más pintorescos de Santiago: Brasil y Yungay.

Iniciamos la caminata desde el sur de los barrios, desde la Alameda, por la vecindad de la sinuosa Concha y Toro, rumbo al centro del barrio Brasil. Éste, originalmente conforma parte del loteo que da origen al vecino barrio Yungay, fundado en 1839. Junto a los barrios Dieciocho y República, fue un característico sector de la clase alta chilena desde mediados del siglo XIX. Por esta razón, se haya una mixtura de construcciones de estilo neogótico, neoclásico y tradicional chileno.

A partir de 1940, los nuevos loteos en la comuna de Providencia y el traslado de la Escuela Militar a un predio del fundo San Luis, hacen que la aristocracia de la ciudad se traslade a la zona oriente de la ciudad. De esta manera el sector inicia una lenta decadencia de marcada por la incapacidad de los nuevos dueños de las propiedades del sector de dar adecuada mantención a las grandes construcciones del barrio.


Debido al abandono y progresivo deterioro de la mayoría de las grandes casonas del barrio, añadido a la degradación urbana general del sector occidente de la comuna, el Barrio Brasil experimentó la pérdida de parte de su patrimonio arquitectónico. Después del terremoto del 3 de marzo de 1985 la Basílica del Salvador fue severamente dañada, lo que llevó a su clausura,


Con la llegada del año 2000, el barrio ha asumido una identidad con la creación de espacios de cultura y arte, de recreación y esparcimiento, además de ser sitio de nuevas construcciones que pretenden atraer familias jóvenes de clase media, al centro de la ciudad. Parte del patrimonio arquitectónico del barrio ha sido renovado con numerosos restoranes y cafés, lo que ha generado un polo de vida bohemia en este sector.


Seguidamente, y encarando mis pasos hacia el Oeste, visité el barrio Yungay.


Yungay es un tradicional barrio residencial, que muestra características propias frente al avance de la modernidad que manifiestan otros barrios de la ciudad. Su hito principal es la plaza homónima, donde se encuentra el Monumento al Roto chileno, que es un homenaje al chileno del pueblo, y su identidad queda marcada por las infinitas expresiones de arte urbano que pueden encontrarse.


Nuevamente y como en Valparaíso, uno recorriendo el barrio, asiste a una verdadera galería de arte al aire libre. Tal es así, que un sector fue declarado Monumento Nacional por el Consejo de Monumentos Nacionales de Chile en la categoría Zona Típica, en 2009.


Tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, el Barrio Yungay y su organización ha sido ejemplo nacional de cómo enfrentar la catástrofe, constituyéndose a pocas horas las Brigadas de Emergencia Patrimonial que lograron enfrentar con cerca de 1.000 voluntarios las primeras horas de la emergencia. Gracias a la acción de la organización, no hubo ninguna demolición total, y luego se desarrolló la campaña “Yo restauro mi Barrio”, con objeto de recuperar el patrimonio arquitectónico del barrio con jornadas de trabajos voluntarios, y la creación de la Escuela Taller de Artes y Oficios Fermín Vivaceta. La respuesta vecinal de Yungay y de sus propios dirigentes, más allá de esperar la ayuda de la administración central, consolidan una identidad de barrio y de conservación de su patrimonio.


Vamos entonces a recorrer las calles de este sector, que tantos detalles esconden!





La semana que viene exploraremos el último hito histórico patrimonial de este recorrido, antes de emprender la vuelta, desde la localidad de Maipú







domingo, 20 de agosto de 2017

Conociendo Santiago de Chile – Los Vecinos

Luego de las inolvidables caminatas por los cerros de Santiago, vamos a tomar un descanso, principalmente en los banquitos de las plazas, para observar y conocer un poco mas del ritmo de la ciudad, y de las costumbres de sus habitantes.

Sobre los vecinos de Santiago, y de acuerdo con los datos recogidos en el censo de 2002, la población del área metropolitana de Santiago alcanza los 5.428.590 habitantes, equivalente al 35,91% del total nacional, y al 89,56 % del total regional. Esta cifra refleja el amplio crecimiento en la población de la ciudad durante el siglo XX: en 1907 había 383.587 habitantes, 1.010.102 en 1940, 2.009.118 en 1960, 3.899.619 en 1982 y 4.729.118 en 1992. Un poco sobre este tema veníamos ya observando con el transcurrir de las caminatas barriales.


El crecimiento de Santiago ha experimentado diversos cambios a lo largo de su historia. En sus primeros años, tuvo una tasa de crecimiento de un 2,68 % anual hasta el siglo XVII, bajando posteriormente a cifras menores al 2 % anual hasta comienzos del siglo XX. A mediados de dicha centuria se produjo una explosión demográfica que se explica por cuanto, en su condición de capital, absorbió sucesivamente la migración desde los campamentos mineros del norte de Chile durante la crisis de los años 1930 y de población proveniente desde los sectores rurales entre los años 1940 y 1960. La gran cantidad de migración sumada a la alta tasa de fertilidad en esa época se reflejaban en cifras de crecimiento anual que alcanzaron a un 4,92 % entre 1952 y 1960. Sin embargo, desde fines de dicho siglo, las cifras de crecimiento se han reducido nuevamente, alcanzando el 1,35 % a comienzos de los años 2000. De igual forma, el tamaño de la ciudad se ha expandido constantemente. Las 20.000 hectáreas que abarcaba Santiago en 1960, se duplicaron antes de 1980 y en 2002 alcanzó las 86 778 hectáreas. Así, la densidad de población en Santiago era de 6255,9 hab/Km² al año 2002.

La población de Santiago ha ido envejeciendo durante los últimos años, tanto por la disminución de la fertilidad como por la mejora en la calidad de vida. Para el año 2007 se estimaba que un 32,89 % de hombres y 30,73 % de las mujeres tenían menos de 20 años, mientras un 10,23 % y 13,43 % tenía sobre los 60 años, respectivamente. En contraste, en 1990 la cifra de menores de 20 años en total era de 38,04 % y de mayores de 60, un 8,86 %, y para el año 2020 se estima que ambas cifras serán de 26,69 % y 16,79 %.


4.313.719 personas en Chile afirman haber nacido en una de las comunas del Gran Santiago según el censo de 2002, lo que equivale a un 28,54% del total nacional. De los actuales habitantes de Santiago, un 67,6% nació en las comunas del área metropolitana, mientras un 2,11% es inmigrante extranjero.

Un 3,3 % de la población de Santiago afirmó pertenecer a una etnia indígena: Un 3,16 % de los santiaguinos se considera mapuche, un 0,05 % aimara, un 0,03 % quechua y un 0,02 % como rapa nui.


Desde los años 1980, el desarrollo de conjuntos habitacionales para la clase media en la periferia, desplazó gran cantidad de la población desde el centro urbano.


Debido a la gran expansión que ha tenido Santiago a lo largo de su historia, su población ha expandido los límites iniciales de la ciudad desde el cerro Santa Lucía hasta sectores de la precordillera, y las riberas del río Maipo por el oriente, hasta los llanos de Maipú por el poniente. Esto ha provocado un constante desplazamiento de los principales centros de concentración de población desde el centro, que ha adoptado el estilo de un distrito financiero, hacia la periferia.

En la actualidad, gran parte de los habitantes se localizan en los sectores periféricos, teniendo las comunas de Puente Alto, La Florida (en el sector sureste) y Maipú (por el suroeste) sobre 400.000 pobladores cada una, duplicando la cantidad de habitantes de la comuna de Santiago. Al analizar las cifras de crecimiento demográfico, las comunas centrales como Santiago Centro, Independencia o San Joaquín tienen cifras negativas, mientras las periféricas superan con facilidad el 4 % e incluso el 20 % como en el caso de Quilicura, en el extremo noroeste.


La expansión de la ciudad ha generado también la notoria diferenciación entre los distintos sectores de la ciudad. Así por ejemplo, el sector oriente (agrupando generalmente a las comunas de Providencia, Ñuñoa, La Reina, Vitacura, Las Condes y Lo Barnechea) se ha consolidado como refugio de la clase más acomodada, convirtiéndose en el lugar con mejor calidad de vida del país. Los sectores periféricos, tanto del suroeste como del sureste más Quilicura, se han desarrollado de la mano con el crecimiento de la clase media desde los años 1980, mientras las clases de menos recursos se localizan en diversas comunas del sector norte, norponiente y especialmente el sector sur de la capital.




La semana que viene, nos vamos a recorrer dos clásicos patrimoniales barrios del Oeste: Brasil y Yungay









miércoles, 16 de agosto de 2017

Breve recorrido por el Palacio Paz

Hace un tiempo combinamos con mi amigo Mariano y nos fuimos a conocer el ex Palacio Paz, hoy sede del Círculo Militar, que tanto habíamos visto en fotos. Hoy finalmente, les traigo un resumen de esta agridulce experiencia.
El Palacio Paz es la tremenda mansión que está frente a la plaza San Martín, en el barrio de Retiro.

En su momento fue una de las mansiones con más lujo y detalles de Buenos Aires, propiedad del aristocrático José C. Paz, fundador del diario La Prensa, y embajador de Argentina en Francia a finales del siglo XIX.

Su dueño encargó entonces la construcción a un arquitecto francés, quien plasmó el estilo con el mejor de los gustos, conjugando influencias a simple vista, principalmente del Palacio Chantilly y el museo de Louvre.

Finalmente, en 1938, el palacio es adquirido por el gobierno argentino y convertido en la sede del Círculo Militar, el museo de Armas de la Nación, y la biblioteca nacional militar.

En la visita nos cuentan toda la historia en detalle, así como muchos de los razgos del dia a dia en la vida de los que habitaban esta mansión. Ese es un detalle tremendamente positivo. Y uno de los pocos por los que vale la pena pagar el recorrido.

¿Por qué digo esto? El palacio es inmenso y está lleno de lujos por donde se lo mire, pero de las 140 habitaciones con las que cuenta, solo visitaremos 7 espacios en la escasa hora que dura el recorrido: El Gran Comedor de Honor, La Gran Galería de Honor, La Sala de Música, La Sala de Estar, El Salón de Baile, El Segundo Comedor y la joya del paseo, y segundo motivo por el cual recomiendo la visita: El Gran Hall de Honor.

¿Pagarías la entrada, que no es económica, sólo por estos dos puntos? Habiéndolo hecho, es difícil no recomendar vivirlo, pero sepan que es eso y no mucho mas: Tiempo para hacer fotos casi no dan (Se permanece unos 10 minutos en cada punto, o tal vez un poco menos incluso), y la luz tampoco ayuda, ya que es bastante tenue en todo el recorrido, así que si la prioridad son las fotos en sí mismas, les diría que tienen mil opciones más en una ciudad tan grande como Bueno Aires.

Para muestra, como siempre, un albumcito:



domingo, 13 de agosto de 2017

Conociendo Santiago de Chile – Los Cerros

Habiendo recorrido gran parte de la ciudad, y habiéndolos visto desde muchos de sus puntos vecinos, ya era hora de abordarlos. Hoy, nos subimos a los cerros Santa Lucía y San Cristóbal, dos de los mas grandes pulmones verdes con los que cuenta la capital chilena, para disfrutarlos y apreciar la ciudad desde su perspectiva en altura.

Comenzaremos por el mas bajo y pequeño de ellos: El Santa Lucía.

Éste es un hermoso parque urbano ubicado en el corazón de la ciudad. Tiene una superficie de 65 300 m² tocando una altitud de 629 msnm. Gracias a su altura, de 69 metros, puede recorrerse íntegramente a pié sin demasiado esfuerzo y en no mucho tiempo.

Las zonas parquizadas son realmente bellísimas, como si de jardines de una gran plaza se tratasen. En nuestro camino encontraremos varios puntos panorámicos desde donde observar principalmente el centro de Santiago, aunque buscando, bien pueden tenerse vistas hacia todos los puntos cardinales, como van a poder ver en las fotos.

En nuestro recorrido nos encontraremos, en el cerro propiamente dicho, además de con las plazitas o terrazas que les mencionaba, principalmente con dos castillos, estando el paseo siempre signado por monumentos y otras piezas de la historia chilena.


Por su parte, el imponente Cerro San Cristobal exige un esfuerzo y tiempos para recorrerlo completamente distintos al pequeño Santa Lucía, que ante éste, luce simplemente como un parquecito con altura.

Con una altitud de 880 msnm y una prominencia de 280 m, es el segundo punto más alto de la ciudad, solo superado por el cerro Renca. El cerro se encuentra entre las comunas de Providencia y Recoleta, teniendo a sus pies al Barrio Bellavista.


El cerro San Cristóbal es parte de un conjunto de montañas, junto a los actuales cerros Chacarillas o Tupahue, su cerro hermano; Los Gemelos y La Pirámide, que forman parte del Parque Metropolitano de Santiago, el parque urbano más grande de Chile y uno de los más grandes del mundo, con aproximadamente 722 hectáreas de extensión.


Recorrerlo a fondo exige fácilmente una jornada completa, aunque podemos ahorrar mucho esfuerzo subiéndolo con funicular o ascensor (Dependiendo de por qué entrada lleguemos), para luego, bajarlo a pie.


Acá el recorrido es muchísimo mas complejo: Las calles permiten tránsito vehicular y podemos elegir la combinación de caminos que mas se adecúen al punto elegido de salida, o bien, se pueden optar por caminos mas rústicos entre los bosques, para practicar senderismo.


En la mitad del cerro, si tomamos el ascensor desde la subida en Bellavista, podemos bajarnos a visitar el Zoológico Metropolitano. En mi caso, preferí seguir viaje hasta la cima, para iniciar mi recorrido en el Santuario de la Inmaculada Concepción. Toda una experiencia para la vista, pero también y para mi sorpresa, para el oído, ya que el sistema de audio al aire libre que lo rodea, es simplemente una maravilla de ingeniería que invade los sentidos.


Desde aquí y en todo el recorrido, las diferentes panorámicas de la ciudad y de los flancos del propio cerro son alucinantes, pero además tendremos la oportunidad de visitar “Miniparques” dentro de este coloso, como por ejemplo el Jardín Japonés o la Plaza Tupahue, entre otros espacios temáticos, como van a poder ver en el álbum que les dejo a continuación.




La semana que viene vamos nuevamente a descansar de los paseos, en un álbum de detalles, pero esta vez, no producto de la mano del hombre, sino, del hombre mismo, conociendo un poquito de Los Vecinos de Santiago