miércoles, 16 de agosto de 2017

Breve recorrido por el Palacio Paz

Hace un tiempo combinamos con mi amigo Mariano y nos fuimos a conocer el ex Palacio Paz, hoy sede del Círculo Militar, que tanto habíamos visto en fotos. Hoy finalmente, les traigo un resumen de esta agridulce experiencia.
El Palacio Paz es la tremenda mansión que está frente a la plaza San Martín, en el barrio de Retiro.

En su momento fue una de las mansiones con más lujo y detalles de Buenos Aires, propiedad del aristocrático José C. Paz, fundador del diario La Prensa, y embajador de Argentina en Francia a finales del siglo XIX.

Su dueño encargó entonces la construcción a un arquitecto francés, quien plasmó el estilo con el mejor de los gustos, conjugando influencias a simple vista, principalmente del Palacio Chantilly y el museo de Louvre.

Finalmente, en 1938, el palacio es adquirido por el gobierno argentino y convertido en la sede del Círculo Militar, el museo de Armas de la Nación, y la biblioteca nacional militar.

En la visita nos cuentan toda la historia en detalle, así como muchos de los razgos del dia a dia en la vida de los que habitaban esta mansión. Ese es un detalle tremendamente positivo. Y uno de los pocos por los que vale la pena pagar el recorrido.

¿Por qué digo esto? El palacio es inmenso y está lleno de lujos por donde se lo mire, pero de las 140 habitaciones con las que cuenta, solo visitaremos 7 espacios en la escasa hora que dura el recorrido: El Gran Comedor de Honor, La Gran Galería de Honor, La Sala de Música, La Sala de Estar, El Salón de Baile, El Segundo Comedor y la joya del paseo, y segundo motivo por el cual recomiendo la visita: El Gran Hall de Honor.

¿Pagarías la entrada, que no es económica, sólo por estos dos puntos? Habiéndolo hecho, es difícil no recomendar vivirlo, pero sepan que es eso y no mucho mas: Tiempo para hacer fotos casi no dan (Se permanece unos 10 minutos en cada punto, o tal vez un poco menos incluso), y la luz tampoco ayuda, ya que es bastante tenue en todo el recorrido, así que si la prioridad son las fotos en sí mismas, les diría que tienen mil opciones más en una ciudad tan grande como Bueno Aires.

Para muestra, como siempre, un albumcito:



domingo, 13 de agosto de 2017

Conociendo Santiago de Chile – Los Cerros

Habiendo recorrido gran parte de la ciudad, y habiéndolos visto desde muchos de sus puntos vecinos, ya era hora de abordarlos. Hoy, nos subimos a los cerros Santa Lucía y San Cristóbal, dos de los mas grandes pulmones verdes con los que cuenta la capital chilena, para disfrutarlos y apreciar la ciudad desde su perspectiva en altura.

Comenzaremos por el mas bajo y pequeño de ellos: El Santa Lucía.

Éste es un hermoso parque urbano ubicado en el corazón de la ciudad. Tiene una superficie de 65 300 m² tocando una altitud de 629 msnm. Gracias a su altura, de 69 metros, puede recorrerse íntegramente a pié sin demasiado esfuerzo y en no mucho tiempo.

Las zonas parquizadas son realmente bellísimas, como si de jardines de una gran plaza se tratasen. En nuestro camino encontraremos varios puntos panorámicos desde donde observar principalmente el centro de Santiago, aunque buscando, bien pueden tenerse vistas hacia todos los puntos cardinales, como van a poder ver en las fotos.

En nuestro recorrido nos encontraremos, en el cerro propiamente dicho, además de con las plazitas o terrazas que les mencionaba, principalmente con dos castillos, estando el paseo siempre signado por monumentos y otras piezas de la historia chilena.


Por su parte, el imponente Cerro San Cristobal exige un esfuerzo y tiempos para recorrerlo completamente distintos al pequeño Santa Lucía, que ante éste, luce simplemente como un parquecito con altura.

Con una altitud de 880 msnm y una prominencia de 280 m, es el segundo punto más alto de la ciudad, solo superado por el cerro Renca. El cerro se encuentra entre las comunas de Providencia y Recoleta, teniendo a sus pies al Barrio Bellavista.


El cerro San Cristóbal es parte de un conjunto de montañas, junto a los actuales cerros Chacarillas o Tupahue, su cerro hermano; Los Gemelos y La Pirámide, que forman parte del Parque Metropolitano de Santiago, el parque urbano más grande de Chile y uno de los más grandes del mundo, con aproximadamente 722 hectáreas de extensión.


Recorrerlo a fondo exige fácilmente una jornada completa, aunque podemos ahorrar mucho esfuerzo subiéndolo con funicular o ascensor (Dependiendo de por qué entrada lleguemos), para luego, bajarlo a pie.


Acá el recorrido es muchísimo mas complejo: Las calles permiten tránsito vehicular y podemos elegir la combinación de caminos que mas se adecúen al punto elegido de salida, o bien, se pueden optar por caminos mas rústicos entre los bosques, para practicar senderismo.


En la mitad del cerro, si tomamos el ascensor desde la subida en Bellavista, podemos bajarnos a visitar el Zoológico Metropolitano. En mi caso, preferí seguir viaje hasta la cima, para iniciar mi recorrido en el Santuario de la Inmaculada Concepción. Toda una experiencia para la vista, pero también y para mi sorpresa, para el oído, ya que el sistema de audio al aire libre que lo rodea, es simplemente una maravilla de ingeniería que invade los sentidos.


Desde aquí y en todo el recorrido, las diferentes panorámicas de la ciudad y de los flancos del propio cerro son alucinantes, pero además tendremos la oportunidad de visitar “Miniparques” dentro de este coloso, como por ejemplo el Jardín Japonés o la Plaza Tupahue, entre otros espacios temáticos, como van a poder ver en el álbum que les dejo a continuación.




La semana que viene vamos nuevamente a descansar de los paseos, en un álbum de detalles, pero esta vez, no producto de la mano del hombre, sino, del hombre mismo, conociendo un poquito de Los Vecinos de Santiago…






domingo, 6 de agosto de 2017

Conociendo Santiago de Chile – Por los Barrios del Norte

Continuamos nuestros paseos por la urbe de la capital chilena, en esta oportunidad, internándonos por los barrios del norte de la ciudad, en donde entre ferias, mercados, algo de arte callejero y paseos, aprenderemos más sobre las cotidianeidades de nuestros vecinos transcordilleranos.

Esta caminata fue, lejos, la más ecléctica de todas las que hice en Santiago, ya que si bien en las anteriores pude ver diferencias de estilos arquitectónicos, de épocas, y de clases, las progresiones fueron bastante suaves. Por la amplitud de los barrios, los paisajes cambiaban, por tratar de expresarlo de alguna forma, de manera armónica, y en muchos casos, casi sin darnos cuenta.
De hecho, varias de las caminatas que hice se conformaron dentro de un mismo barrio, sin demasiados de estos cambios, pero en el lado norte de la ciudad me esperaba una realidad completamente diferente.

Llegué desde el centro, temprano, ya que la vuelta que había planificado era por demás larga. No les voy a volver a describir el paisaje del centro. Ya lo conocen. En las no tantas cuadras que me separaban del rio, el barrio se hizo mas bajo y añejo, con menos centros comerciales y mas almacenes.

Poco antes de cruzar el Mapocho, llegué a la zona del mercado. Recorrerlo es fantástico. Pueden encontrarse en él todo tipo de productos regionales y comestibles. Claramente es un ineludible para todo visitante de la ciudad.

En la periferia del mercado, las calles se visten de feria. La zona de abasto, muy próxima y ya cruzando el rio, tiene el ritmo marcado por el constante ir y venir de compradores y proveedores de productos comestibles de todo tipo, en su mayoría frescos, aunque también procesados.

Al internarme por el barrio Patronato, y con rumbo este, el arte callejero se hizo presente acompañando casi todas mis vistas. El paisaje acá continúa bajo, y algo derruído, marcando un fortísimo contraste con su vecino inmediato: El barrio Bellavista.

Las modernas líneas de las residencias y centros comerciales, y de sus paseos y circuitos gastronómicos, nada tienen que ver con ninguno de los puntos visitados en el día. Y así, por sus coloridas callecitas, llegaría a la base del cerro San Cristóbal, en donde otra media jornada de caminata y aventuras me esperaba y nuevamente, ante un paisaje diametralmente diferente al vivido esa mañana…



La semana que viene dejamos a un lado el paisaje de cemento, y exploramos los cerros San Cristóbal y Santa Lucía, dos de los mas grandes pulmones de Santiago…

domingo, 30 de julio de 2017

Conociendo Santiago de Chile – Plazas Parques y Costanera

Habiendo tomado un descanso de las caminatas, reparando en los detalles de santiago, hoy es momento de completar los paisajes urbanos de la capital chilena, desde sus plazas, parques y costanera, es decir, sus espacios verdes, Aunque vale aclarar que aquí excluiré a los cerros, ya que dedicaré oportunamente una crónica específica, debido a su complejidad, importancia y extensión.

Desde la Plaza de Armas, la principal del centro cívico, recorreremos infinidad de puntos verdes y parques, llenos de sombra y bancos listos para recibir al peatón que busca una pausa en su jornada, como a las familias que los fines de semana buscan esparcimiento fuera del cemento.

Realmente puntos verdes no faltan en el trazado, y siendo uno mas importante que el otro. Casi no encontré plazoletas en mi recorrido, pero no se echaron en falta, ya que como les digo, por la cantidad de grandes plazas y parques y por como están distribuidos en el trazado, nunca nos quedaremos sin contacto con la naturaleza en prácticamente ningún recorrido. Y no menos importante: En todos los casos que pude apreciar, todos los espacios están muy bien mantenidos y con buen estado de limpieza.

Una curiosidad que parte desde la plaza principal: Cuenta la historia que el 12 de febrero de 1541, Pedro de Valdivia fundó oficialmente la ciudad de Santiago de la Nueva Extremadura (Santiago del Nuevo Extremo) en honor al Apóstol Santiago, santo patrono de España, en las cercanías del cerro Huelén, renombrado «Santa Lucía» por el conquistador. Siguiendo las normas coloniales, Valdivia encomendó el trazado de la nueva ciudad al alarife Pedro de Gamboa, quien diseñó la ciudad en forma de damero: En el centro de la ciudad diseñó una Plaza Mayor, alrededor de la cual se seleccionaron varios solares para la Catedral, la cárcel y la casa del gobernador; en total, se construyeron ocho cuadras de norte a sur y diez de oriente a poniente, y cada solar (un cuarto de cuadra) fue entregado a los colonizadores, que construyeron casas de barro y paja.

Sin embargo, lo anterior se contrapone a la evidencia antropológica: la alineación de la Plaza de Armas, el cerro Santa Lucía y el cerro El Abanico, con la salida del sol durante el solsticio de verano, y el cerro San Cristóbal que corta el perfil de los cerros El Plomo-Littoria durante el solsticio de invierno,es un hecho físico, concreto e indiscutible.
A mí lo que me llamaba la atención es por qué Valdivia se equivocó en poner la Plaza donde no es el centro, la debía haber puesto en la mitad, es así en todas las ciudades, bueno es que no la puso él, la Plaza ya existía, se llamaba 'Kancha', tal cual como cancha de futbol y era incásica, y antes de los incas ya era un sector ceremonial por estas alineaciones calendáricas. Santiago en el fondo no tiene 500 años, Santiago tiene 2.000 años de antigüedad [...] Pedro de Valdivia no la descubrió, porque sabía que venía acá, sabía ya a la salida de Cusco que existía aquí un poblado que era centro administrativo incásico aquí en el Valle [...] Además venía como ayudante de él Pedro Gómez de Don Benito que había venido con (Diego de) Almagro seis años antes y había pasado por Santiago.

(Investigador Alexis López Tapia a El Mercurio.)
El investigador Rubén Stehberg del Museo Nacional de Historia Natural y Gonzalo Sotomayor de la Universidad Andrés Bello reunieron las pruebas de las investigaciones presentadas en 1976, más documentos históricos, y a esto agregaron nuevas evidencias que demostrarían que, debajo del casco antiguo de Santiago, se encontraría una ciudad incaica, vestigio de la ocupación del Tawantinsuyu en los cursos medios de los ríos Mapocho y Maipo. La ocupación contaba con reyes y autoridades a lo largo de los valles hasta llegar a Mapocho, pero éstos habrían sido muertos durante la conquista de Diego de Almagro. La ciudad incaica de Mapocho se la comparaba, según escritos demostrados en el estudio, como otra versión de la capital Inca Cuzco, un lugar en que prosperaba la minería y la agricultura. Por consiguiente, se pone en evidencia que Pedro de Valdivia realmente no fundó Santiago, sino que viajó directamente a poblarla y tomar posesión de la ciudad.

Bien, ¿Y de qué hablamos cuando hablamos de la Costanera de Santiago?: El río más importante para la ciudad es el Mapocho, el cual es el principal afluente del Maipo, juntándose con éste en el sector de El Monte, al suroeste de la conurbación, y luego de un largo recorrido desde su nacimiento. El rio cruza en sentido este-oeste cerca de veinte comunas metropolitanas antes de salir por la zona de Pudahuel, para luego recorrer zonas agrícolas hasta llegar a El Monte.

En el siguiente álbum, las principales vistas verdes de la hermosa Santiago, así como algunas postales del Mapocho desde varios de los puntos en su encuentro con la urbe:



Y es imposible no dedicar un albumcito extra, para mostrarles el extraordinario Parque Quinta Normal. Éste, ocupa aproximadamente 36 hectáreas con cierre perimetral, siendo el más extenso del sector norponiente. Fundado en 1841, fue el primero y es considerado el mejor y más bello parque urbano del país.

El parque fue inaugurado como Quinta Normal de Agricultura, por tres términos: «Quinta» porque se asemeja en tamaño y composición a los fundos, que durante la colonización española pagaban un quinto de sus ingresos como tributo. «Normal» alude a la Escuela Normal Superior de París en Francia, ya que comenzó como un centro de enseñanza y estudio en materia agrícola, por lo que fue agregado «de Agricultura».


Aquí además del parque en sí, con su espectacular lago artificial, encontraremos un sinfín de monumentos históricos y muestras de patrimonio cultural, y como si fuera poco, las sedes de las siguientes instituciones:
  • Corporación Cultural Balmaceda Arte Joven - Centro de Extensión Quinta Normal 
  • Invernadero de la Quinta Normal
  • Museo de Arte Contemporáneo - Sede Quinta Normal
  • Museo de Ciencia y Tecnología
  • Museo Ferroviario de Santiago
  • Museo Infantil
  • Museo Nacional de Historia Natural
  • Metro Estación Quinta Normal (Corporación Cultural MetroArte) 
  • Bibliometro Estación Quinta Normal
  • Estadio Quinta Normal de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile
  • Mundial Lawn Tennis Club
  • Universidad de Chile - Facultad de Medicina (Campus occidente) 
  • Jardín Infantil Ignacio Carrera Pinto
  • Centro del Adulto Mayor de Santiago 
  • Club Chileno de Ferromodelismo 
  • Piscina Quinta Normal
Sin dudas, un espacio para dedicar todo un día de ocio y paseo :)



La semana que viene, continuamos caminando Santiago, pero esta vez, por los barrios del norte

domingo, 23 de julio de 2017

Conociendo Santiago de Chile – Los Detalles

Habiendo caminado gran parte de los barrios céntricos y algunos periféricos, hoy vamos a hacer una pausa, para detenernos en algunos de los mil detalles que capital chilena tiene para mostrarnos, desde sus distintos estilos arquitectónicos.

Como les mostraba la semana pasada, la zona de Avenida Providencia se consolidó como un importante eje comercial en el sector oriente y hacia los años 1990, este desarrollo se extendió al Barrio Alto que se convirtió en un atractivo polo para la construcción de edificios de gran altura. Las principales empresas y corporaciones financieras se establecieron en la zona, dando origen a un moderno y pujante centro empresarial conocido como Sanhattan. La partida de estas empresas al Barrio Alto y la construcción de centros comerciales alrededor de toda la ciudad, provocaron una crisis en el centro urbano, el cual debió reinventarse: sus principales calles comerciales se convirtieron en paseos peatonales, como el Paseo Ahumada, y se instituyeron beneficios tributarios para la construcción de edificios residenciales, atrayendo principalmente a jóvenes adultos.


La expansión urbana hacia la periferia provocó la extensión del metro de Santiago hacia las comunas de Puente Alto y Maipú.

A medida que entra en el siglo XXI, Santiago persiste en su acelerado desarrollo. Diversas autopistas urbanas han sido construidas, el Barrio Cívico fue renovado con la creación de la Plaza de la Ciudadanía y se comienza la construcción de la Ciudad Parque Bicentenario para la conmemoración del bicentenario de la República. El desarrollo de la edificación de altura continúa en el sector oriente, el cual culminará con la apertura de los rascacielos Titanium La Portada y Gran Torre Santiago en el complejo inmobiliario Costanera Center. Sin embargo, la desigualdad socioeconómica y la fragmentación geosocial permanecen como dos de los problemas más importantes, tanto de la ciudad como del país.


El 27 de febrero de 2010, un fuerte terremoto se dejó sentir en la capital, provocando diversos daños en edificios antiguos; sin embargo, algunos edificios modernos quedaron inhabitables, generando un amplio debate sobre la real aplicación de los estándares antisísmicos obligatorios en la arquitectura moderna de Santiago…





La semana que viene, los invito a recorrer las Plazas Parques y Costanera de la ciudad…



domingo, 16 de julio de 2017

Conociendo Santiago de Chile – El Centro y Los Barrios Orientales

Desde el Centro Cívico y Comercial, nuestra primera aproximación a la periferia de Santiago, será hacia los barrios del este, así que, a aprontar la cámara y prestar atención!
Desde el centro, nos vamos poco a poco abriendo paso, principalmente hacia los barrios Lastarria, Bellavista y Providencia, encontrándonos en el camino con una gran variedad de paisajes urbanos.

La identidad de cada barrio está muy bien marcada, a pesar de la proximidad que hay entre uno y otro, como van a ver en el álbum que desarrolla este paseo, y como si fuera poco, parques, plazas, y grandes avenidas amenizan la caminata, pero eso, será tema para un próximo desarrollo.

Debido a la gran expansión que ha tenido Santiago, a lo largo de su historia, su población ha expandido los límites iniciales de la ciudad desde el cerro Santa Lucía hasta sectores de la precordillera y las riberas del río Maipo por el oriente hasta los llanos de Maipú por el poniente. Esto ha provocado un constante desplazamiento de los principales centros de concentración de población desde el centro, que ha adoptado el estilo de un distrito financiero, hacia la periferia.


La expansión de la ciudad ha generado también la notoria diferenciación entre los distintos sectores de la ciudad. Así por ejemplo, el sector oriente (agrupando generalmente a las comunas de Providencia, Ñuñoa, La Reina, Vitacura, Las Condes y Lo Barnechea) se ha consolidado como refugio de la clase más acomodada, convirtiéndose en el lugar con mejor calidad de vida del país. Los sectores periféricos, tanto del suroeste como del sureste más Quilicura, se han desarrollado de la mano con el crecimiento de la clase media desde los años 1980, mientras las clases de menos recursos se localizan en diversas comunas del sector norte, norponiente y especialmente el sector sur de la capital.


Como ven, Santiago realmente es una ciudad enorme, y la cantidad de barrios y comunas que la componen hacen que se deba ser selectivo a la hora de armar circuitos para conocerla, al menos si es una estadía corta, como lo fue la mía. Pero bien organizados, podemos disfrutar tanto del centro como de la periferia, como van a ver en esta y en las próximas ediciones de estas crónicas, en donde visitaremos también los principales puntos del resto de las zonas que componen esta gran urbe.




Santiago persiste en su acelerado desarrollo: Diversas autopistas urbanas han sido construidas, el Barrio Cívico fue renovado con la creación de la Plaza de la Ciudadanía y se comienza la construcción de la Ciudad Parque Bicentenario para la conmemoración del bicentenario de la República.

Actualmente, el desarrollo de la edificación de altura continúa aquí, en el sector oriente, el cual culminará con la apertura de los rascacielos Titanium, La Portada, y Gran Torre Santiago, en el complejo inmobiliario Costanera Center.

Desde éste complejo inmobiliario, nos acercaremos al Mall Costanera Center, pero no para realizar compras, sino, para subir los 300 metros de la torre Sky Costanera, el Mirador más alto de Latinoamérica, para observar la ciudad desde un punto realmente privilegiado.

Y para comprender un poco más sobre esta maravillosa vista, tenemos que tener en cuenta que la ciudad está emplazada principalmente en un llano conocido como «cuenca de Santiago». Esta cuenca es parte de la Depresión Intermedia y está delimitada claramente por el cordón de Chacabuco por el norte, la Cordillera de los Andes por el oriente, la angostura de Paine por el sur y la Cordillera de la Costa. Es decir, tendremos una horizonte con montañas prácticamente en los 360 grados!

Imposible no recomendar esta experiencia :)



La semana que viene, nos tomamos un descanso, deteniéndonos en los detalles de la capital chilena

miércoles, 12 de julio de 2017

Visitando La Casa Rosada

El año pasado tuve la suerte de ser invitado a recorrer la Casa Rosada, poco antes que se reanudaran las visitas guiadas, como parte de una acción de prensa de la institución, justamente, para difundir esta noticia. Y fue sinceramente, todo un privilegio haber podido disfrutar la visita con un número reducido de participantes, y algo de tiempo extra para las fotos.

Para los extranjeros que llegan a este rincón del ciberespacio: La Casa Rosada es la sede del Poder Ejecutivo de la República Argentina. Dentro de la misma se encuentra el despacho del presidente de la Nación Argentina.

El edificio se localiza en la calle Balcarce 50, en la Ciudad de Buenos Aires, frente a la histórica Plaza de Mayo. Su color característico es rosado y es considerado uno de los edificios más emblemáticos de Buenos Aires. Alberga además el Museo de la Casa de Gobierno, con objetos relacionados con los presidentes del país. En 1942 fue declarada Monumento Histórico Nacional.

Según la tradición, el color rosado se debe al deseo de Sarmiento de representar simbólicamente la fusión de los partidos que protagonizaron las cruentas guerras civiles de la primera mitad del siglo XIX, con la mezcla del blanco supuestamente usado por los unitarios y el rojo de los federales. La leyenda, sin embargo, parece improbable: los unitarios se identificaban generalmente con el color celeste. Por otra parte el color rosa era muy utilizado durante el siglo XIX. Surge de la combinación de pintura a la cal con sangre bovina, empleándose esta última por sus propiedades hidrófugas y fijadoras.

Cada rincón tiene detalles increíbles y no puedo más que recomendar realizar este paseo, que muchas veces por tenerlo muy a la mano, se termina posponiendo en función de otras salidas.

La casa es enorme, y uno termina de tomar consciencia de lo grande que realmente es, obviamente recorriéndola. Desde afuera es un palacio, si, pero por lo menos en lo personal, no me parecía tan grande y con tanto para visitar.

En la recorrida se recorren gran parte de los puntos principales: Pasillos, escaleras, salones, patios y despachos, y si bien creo que no es ni la mitad del edificio, este circuito vale por si mismo la experiencia.

En el sitio oficial puede hacerse la reserva para visitarla gratuitamente, y aunque únicamente puede recorrerse los fines de semana y feriados de 10 a 18, hay un mail para escribir y coordinar visitas en los días de semana.

Con ustedes, el álbum que resume esta hermosa experiencia:




domingo, 9 de julio de 2017

Conociendo Santiago de Chile – El Centro Cívico y Comercial

La semana pasada finalizamos la primera de las etapas de mi primera llegada al territorio chileno, desde algunos de los íconos de la costa central. Hoy, Nos metemos de lleno en la segunda parte de este recorrido, comenzando a conocer la gran capital de nuestro vecino país: Santiago, acá vamos!

Pero claro que al tratarse de una ciudad tan grande, nos encontraremos con muchos aspectos de ella: Barrios comerciales, residenciales, circuitos histórico culturales, plazas, parques, y hasta cerros! Por lo que intentaré ir llevándolos por todos los rincones por los que anduve, lo mas ordenadamente posible, y dividiendo la visita, por etapas. De otra forma el material sería inabordable.

Hoy, vamos a comenzar por uno de los puntos mas clásicos, y con el que prácticamente primero uno tiene contacto tanto al buscar información sobre Santiago, como al transitar sus calles una vez instalado: El centro cívico. A ésta visita, le seguirá en el mismo álbum, sus vecinos mas cercanos y relacionados, que son el centro comercial y el área bursátil o bancaria.

Santiago, llamada también Santiago de Chile, es la capital de Chile y también de la región Metropolitana de Santiago. Es el principal núcleo urbano del país y su área metropolitana se conoce también con el nombre de Gran Santiago.

La ciudad alberga los principales organismos administrativos, comerciales, culturales, financieros y gubernamentales del país —a excepción del Congreso Nacional, la Armada, el Servicio Nacional de Aduanas, el Servicio Nacional de Pesca y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, todos ubicados como ya vimos anteriormente, en la ciudad de Valparaíso— y es sede de la Cepal.
Aunque generalmente se concibe como una única ciudad, Santiago no constituye una sola unidad administrativa, sino forma parte del territorio de 37 comunas, de las cuales 26 se encuentran completamente dentro del radio urbano y 11 con alguna parte fuera de él. La mayor parte de la metrópoli se encuentra dentro de la provincia de Santiago, con algunas comunas dentro de las provincias de Cordillera, Maipo y Talagante.

Santiago, con unos 5 428 590 habitantes, (lo que equivaldría a cerca del 35,9 % de la población total del país) es la sexta área metropolitana más poblada de Hispanoamérica, y también la séptima ciudad más habitada de América Latina, y según algunas estimaciones, una de las 50 aglomeraciones urbanas más pobladas del mundo.

La ciudad se posiciona habitualmente como una ciudad líder en América Latina en una serie de factores sociales y económicos. La capital chilena es la segunda ciudad más competitiva de América Latina, sólo superada por São Paulo, así como la tercera con mejor calidad de vida —La segunda de Sudamérica y la 90.ª del mundo—. Finalmente, y entre los datos estadísticos más relevantes, encontramos que según un estudio global divulgado por la Economist Intelligence Unit (EIU), Buenos Aires, y Santiago en segundo lugar, serían las mejores ciudades latinoamericanas para vivir.

Ahora, los invito a apreciar conmigo entre los edificios céntricos de mayor relevancia histórica, a caminar por sus calles peatonales o bajo sus recovas e infinitas galerías comerciales, a vivir su ritmo, y a disfrutar también del metro, el cual será un aliado imprescindible para ir y venir a cada uno de los puntos más lejanos del distrito.

Adelante, que esto, recién comienza!



La semana que viene, nos vamos caminando desde el centro, a recorrer parte de los barrios orientales

domingo, 2 de julio de 2017

Viña del Mar - Un pequeño paseo por la costa chilena (II)

En la primera parte de esta etapa, caminamos por la costanera chilena desde Concón y hasta Reñaca. Hoy, seguimos camino hacia la terminal de Viña del Mar, para emprender nuestro próximo destino hacia la capital del pais, no sin antes, recorrer un poco de la llamada Ciudad Jardín.

Viña, es una ciudad y comuna chilena perteneciente a la provincia y región de Valparaíso, que en conjunto con las comunas de Valparaíso, Quilpué, Villa Alemana y Concón, integra el Área Metropolitana de Valparaíso, siendo por excelencia la comuna chilena que más recursos destina al turismo en cuanto a hoteles, festivales, embellecimiento comunal, etc.

Sea gracias a su cercanía con Santiago (120 kilómetros) o con Valparaíso que su gran puerto es uno de los eslabones más importantes en cuanto a economía se refiere, Viña del Mar es una gran unidad urbana ideada para los turistas. El vecino balneario de Reñaca es uno de los más importantes de Viña del Mar, como les comentaba la semana pasada.


El Reloj de flores, emplazado frente a la playa de Caleta Abarca, en el nudo vial que une los caminos hacia Valparaíso, fue construido especialmente para darles la bienvenida a la Ciudad Jardín a los participantes de la Copa Mundial de Fútbol de 1962, que se jugaría en la comuna.


El ineludible hito cultural del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, es el evento que le ha terminado de dar fama a este destino. El festival es considerado el más importante a nivel latinoamericano, y es realizado en el anfiteatro de la Quinta Vergara. Este anfiteatro fue construido en la década de 1960 y reconstruido por completo en los primeros años de la década del 2000, convocando a gran cantidad y variedad de artistas de todo el mundo.


Los invito a caminar conmigo por un fracción costera de Viña del Mar, un destino verdaderamente mucho mas grande y variado de lo que parece, por lo que seguramente, se hará merecedor de una nueva visita.




La semana que viene, comenzamos a recorrer Santiago de Chile!



domingo, 25 de junio de 2017

Desde Concón hasta Reñaca - Un pequeño paseo por la costa chilena (I)

En las ediciones anteriores, les dejaba la primera parte de este pequeño recorrido por el centro de la costa chilena, desde Valparaíso. Hoy, damos comienzo a la segunda parte de esta etapa, desde el Campo Dunar de Concón y hasta Reñaca, para concluir en la próxima entrega, desde Viña del Mar.

Concón es una ciudad y comuna chilena perteneciente a la provincia y región de Valparaíso, y que en conjunto con las comunas de Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana integra el Área Metropolitana de Valparaíso, siendo la menos poblada de la conurbación.


Autodenominada Capital Gastronómica de Chile, es reconocida por la diversidad de restaurantes ubicados gran parte en el borde costero de la región. Además se concentra gran presencia de santuarios naturales como las Dunas de Concón y el Humedal del Río Aconcagua, de gran presencia de flora y fauna natural, como también de sus playas que se extienden por toda la costa.

Las dunas de Concón, oficialmente nombradas Campo dunar de la Punta de Concón, tiene origen geológico y data del Período Cuaternario. Cuenta con una vegetación arbustiva menor, propia del matorral costero del litoral del Norte Chico de Chile, mientras que la fauna predominante consta de poblaciones de aves marinas (especialmente migratorias, como chorlos y playeritos), y sitios de descanso de lobos marinos y pingüinos de Humboldt.

Las dunas son utilizadas como atracción turística, siendo usual la práctica de deportes como sandboard.

Entre La Roca Oceánica en su extremo sur y la Desembocadura del Río Aconcagua, por el camino costero que une Concón con su vecina Reñaca, se crea una hermosa costanera, muy apta para paseos en bicicleta, caminatas y realización de deportes aeróbicos como el Jogging muy de moda en estos días.


Es una caminata muy linda, sobre todo, si la marea no está muy alta.

Tras el paseo, llegamos a Reñaca: Es un barrio turístico y residencial, y es uno de los mas exclusivos dentro del Gran Valparaíso. Característico por su extensa playa y edificios escalonados en las laderas de los cerros, cada año se transforma en el epicentro de la diversión veraniega para porteños y visitantes.

La playa de Reñaca es el centro juvenil de la comuna de Viña del Mar y de la ciudad de Valparaíso. Por lo mismo, en la Avenida Borgoño, que se extiende hasta el vecino municipio de Concón, en el sector norte del área metropolitana porteña, hay varios bares, discotecas, restaurantes, cafeterías, etcétera, como también en otros lugares del plan del poblado.


También se ha generado un área residencial de alto valor comercial en las inmediaciones de la playa, con las características construcciones con forma de escalón.


Dada la importancia turística de Reñaca dentro del gran Valparaíso, las empresas publicitarias despliegan allí los llamados "teams" de jóvenes modelos que hacen publicidad de diversos productos y además realizan eventos afines. Del mismo modo, algunas estaciones de televisión se instalan allí para transmitir su programación de verano.




La semana que viene, completamos esta parte del paseo, desde Viña del Mar






domingo, 18 de junio de 2017

Perdiéndome en Valparaíso – Los Cerros y Las Vistas

Hoy concluimos la visita a Valparaíso. Desde el  centro y sus detalles, vamos a subir y bajar entre sus ascensores funiculares y a caminar entre sus pasajes, para descubrir la magia de sus cerros y disfrutar de las maravillosas vistas que desde estos puntos se pueden tener.

¡A caminar!

Los cerros son básicamente el lugar residencial de la ciudad. En ellos podemos encontrar desde chozas construidas precariamente, a palacetes de los más variados estilos arquitectónicos, una antigua cárcel transformada en centro cultural, los cementerios, hoteles boutiques emplazados en casonas antiguas, restaurantes, tiendas o galerías de arte. y paseos peatonales desde los cuales se puede observar todo Valparaíso.


Acá también se encuentran jardines infantiles, escuelas básicas, secundarias y universidades como la Federico Santa María en Placeres, o la de Playa Ancha y la Escuela Naval Arturo Prat, plazas, museos como La Sebastiana, Museo Marítimo Nacional, el Museo del Títere y el Payaso o el Museo de Bellas Artes de Valparaíso, hospitales, consultorios y estadios.


Los cerros de Valparaíso poseen características urbanas y sociales diferentes unos de otros. Tienen sus propias calles y escaleras de acceso y muchos tuvieron o tienen un ascensor. Cada uno es una unidad reconocible, que conforma un barrio y una identidad. Una identidad tan fuerte que incluso ocurre que gente de un determinado cerro conozca otro solo de nombre, o que los porteños que viven en otros lugares de Chile o el extranjero se reconozcan entre sí por el cerro del que provienen, más que por la propia ciudad.




Debido a las pendientes de los cerros de Valparaíso, muchos de los sectores aledaños del puerto son inaccesibles por los medios de transporte, entonces, los ascensores funiculares cumplen la tarea de conectarlos con la parte alta de la ciudad. El primero, que funcionaba a vapor, se construyó en el cerro Concepción en 1883 y el del Cordillera, en 1887.


Aunque la idea original era construir un ascensor por cerro —Valparaíso posee 43 cerros—, ese plan no se plasmó en su totalidad debido a la aparición de los buses y el tendido de caminos que hicieron más fácil el acceso. Sin embargo, se terminaron más de 30, de los cuales permanecen 15, la gran mayoría aún en funcionamiento. Hay unos cuantos fuera de servicio o en reparaciones, y se ha sugerido restablecer algunos ya desaparecidos, como el Esmeralda, que comunicaba la calle Condell con el paseo Atkinson.


El ascensor Ramaditas, en la calle Washington, era el único cuyas dos estaciones se ubicaban en un cerro, a diferencia del resto en la que la parte baja está en el llano. El Artillería llegó a ser tan exitoso que sus dueños decidieron construir una «segunda línea» junto a la original —cada una con su respectiva sala de máquinas—, creando así el único ascensor de cuatro carros de Valparaíso. Con el tiempo dejó de ser rentable y la primera línea fue desmantelada (solo quedan vestigios de ella), pero la 2 sigue funcionando.


El único ascensor «institucional» de Valparaíso es el Van Buren, del hospital del mismo nombre, que solo se permite utilizar a funcionarios del establecimiento. Es heredero de uno en vertical, similar al Polanco, que se llamada San Juan de Dios (antiguo nombre del hospital), construido a fines del siglo XIX.


Valparaíso cuenta en la actualidad con 16 ascensores declarados Monumentos Históricos Nacionales entre 1974 y 2010, de los cuales cinco eran de propiedad municipal —el Barón, El Peral, el Polanco, el Reina Victoria y el San Agustín (detenido por trabajos)— y los otros estaban en manos privadas: Florida, Mariposas y Monjas pertenecían a la Compañía Nacional de Ascensores S. A.; Artillería, Concepción y Cordillera, a la de Ascensores Mecánicos de Valparaíso; Espíritu Santo, Larraín y Villaseca (detenido desde 2006 por reparaciones), a la de Ascensores Valparaíso S. A.; y Lecheros (detenido desde 2007 por un incendio), al empresario Justo Maturana (Compañía de Ascensores del Cerro Lecheros Ltda). Diez de esos ascensores privados fueron comprados por la Municipalidad en mayo de 2012 y solo el último citado quedó fuera de ese plan, aunque más tarde se aprobó su compra en dos cuotas, que debería haberse completado en el primer trimestre de 2015.




La próxima semana, comenzamos a recorrer un poco de costa, desde las dunas de Concón, hasta Reñaca







miércoles, 14 de junio de 2017

La Biblioteca Nacional de la República Argentina

En el paseo de hoy, vamos a acercarnos a Recoleta y a meternos en las entrañas de la Biblioteca Nacional, para descubrir y apreciar algunos de sus tantos y llamativos caprichos arquitectónicos.

La Biblioteca Nacional fue creada por un decreto de la Primera Junta el 13 de septiembre de 1810, bajo el nombre de Biblioteca Pública de Buenos Aires. Su primera ubicación fue, durante dos años, el edificio del Cabildo; en 1812 abre sus puertas al público en una sala del edificio que se encuentra en la esquina formada por las calles Moreno y Perú, dentro de la zona que actualmente se conoce como la Manzana de las Luces. Su primer material bibliográfico fue donado por instituciones como el Cabildo Eclesiástico y el Real Colegio San Carlos, y varios particulares como el obispo Manuel Azamor y Ramírez, Luis Chorroarín y Manuel Belgrano.

Mariano Moreno fue designado Protector de la Biblioteca en 1810. Mientras que Cayetano Rodríguez y Saturnino Segurola fueron designados respectivamente primero y segundo bibliotecario. En 1823 la biblioteca contaba con más de 17.000 volúmenes. En lo sucesivo la biblioteca fue mejorando, sobre todo en los directorios de Vicente Gaspar Quesada, llegando a los 32.600 volúmenes con en 1882.

El 5 de octubre de 1884 fue designado José Antonio Wilde como primer Director Nacional, quien falleció poco después de asumir al cargo. Desde ese momento es conocida oficialmente como Biblioteca Nacional.

En 1893 la Biblioteca contaba con 62.707 volúmenes), y fue construida una nueva sede en la porteña calle México 564, tal "antigua" sede interiormente tiene áreas de gran valor arquitectónico como la que fuera sala principal de lecturas públicas cubierta de una amplia cúpula y con boiseries y esculturas que representan a celebridades del positivismo de esa época; actualmente tal edificio con algunas modificaciones ha sido reciclado y transformado en el argentino Centro Nacional de la Música.

También debe destacarse la gestión del prestigioso escritor Jorge Luis Borges, quien desempeñó el cargo de Director desde 1955 a 1973. Durante su gestión se promovió la construcción de una nueva sede (la actual), que era necesaria debido al amplio patrimonio con el que contaba la Biblioteca.
En 1960 se destinaron tres hectáreas ubicadas entre las avenidas del Libertador y Las Heras, y las calles Agüero y Austria. La obra fue adjudicada mediante un concurso nacional que cerró en abril de 1962, y cuyo veredicto se anunció el 12 de octubre siguiente. El estudio elegido de entre decenas de propuestas, fue el de los arquitectos Clorindo Testa, Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga de Bullrich.

La piedra fundacional del edificio fue colocada recién el 13 de octubre de 1971, y fue inaugurada finalmente el 10 de abril de 1992. El material bibliográfico se terminó de trasladar el 21 de septiembre de 1993. El edificio cuenta con tres depósitos subterráneos: dos de ellos destinados a libros, que permiten depositar tres millones de libros, y uno destinado a guardar revistas y diarios, con una capacidad de quinientos mil ejemplares. Además, en el edificio funciona actualmente la Escuela Nacional de Bibliotecarios.

El edificio de la Biblioteca Nacional es un gran ejemplo a nivel internacional de diseño brutalista, un estilo surgido en los años '50 que se caracteriza por privilegiar las estructuras de hormigón armado dejadas a la vista y tratadas de manera escultórica, y principalmente se aprecia el lugar del parque dejado en el nivel de suelo y la sala de lectura como mirador sobre el puerto y el Río de la Plata.
La idea principal, según lo relata el arquitecto Clorindo Testa, fue ubicar los depósitos del establecimiento bajo tierra, aprovechando que el Estado decidió expropiar la totalidad de la manzana para crear una plaza pública. Esto protegería a los libros del efecto nocivo de la luz y a su vez, permitiría en un futuro expandir el espacio de los depósitos, de ser necesario sin interrumpir el funcionamiento del establecimiento. Una vez liberada la estructura del edificio del enorme peso de los depósitos de libros, se eligió elevarla sobre pilotes para permitir la vista libre, dejando una plataforma de acceso abierta de forma permanente, como una continuación del parque "por debajo" de la biblioteca. De esta forma, resultó un edificio sostenido por cuatro grandes columnas, que Testa caracteriza como un cuadrúpedo, como si se tratase de un ser vivo.

Aunque hermoso para algunos y horrible para otros, el edificio de la Biblioteca no pasa inadvertido a ninguna mirada que lo contempla. ¿Y a vos? ¿Qué te parece? :)


domingo, 11 de junio de 2017

Perdiéndome en Valparaíso – El Centro y sus Detalles


Y como es de esperar, tras mi arribo a Chile por tan formidable viaje, no veía la hora de dejar mis cosas en el hostel, descansar, y cargar pilas para salir a caminar mi primer destino. Nada mas y nada menos, que la hermosa Valparaíso.

Valparaíso es una ciudad y comuna ubicada en el litoral central del territorio continental de Chile. Es la capital de la provincia y región de Valparaíso, que en conjunto con las comunas de Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Concón, forman el Área Metropolitana de Valparaíso, convirtiéndola en su centro histórico y principal núcleo urbano.


Con una población que supera las 400.000 personas, que asciende a 1.040.000 habitantes si incluimos su conurbación, la transforman en la tercera ciudad y área metropolitana más poblada de Chile, por detrás del Gran Santiago y el Gran Concepción.


Valparaíso es sede del Congreso Nacional, la Comandancia en Jefe de la Armada de Chile y de otras instituciones del Estado de carácter nacional como el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, la Subsecretaría de Pesca, los servicios de Aduanas y de Pesca y Acuicultura. Es el principal puerto de Chile y uno de los mas importantes del Pacífico Sur. La ciudad constituye un importante centro económico, turístico, cultural y educativo, siendo sede de algunas de las universidades más prestigiosas del país: la Católica de Valparaíso, la de Playa Ancha, la de Valparaíso y la Técnica Federico Santa María.


Geográficamente, la ciudad se presenta en forma de un gran anfiteatro natural, emplazada en la bahía homónima y rodeada de cerros, en los cuales vive la mayor parte de la población. Entre el pie de los cerros y el mar se forma el Plan, centro administrativo, comercial y financiero de la ciudad; mientras el bordemar es ocupado por el puerto.


Debido a su riqueza arquitectónica desarrollada principalmente a fines del siglo XIX, en 2003 su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, convirtiéndose en el tercer sitio chileno protegido por el organismo internacional, tras el Parque nacional Rapa Nui y 16 iglesias de Chiloé.


La multiplicidad de colores se entremezcla en sus antiguas construcciones, interconectadas por un trazado tan simple como la geografía del lugar, y el libre albedrío de sus primeros habitantes.

Pero vamos de a poco. La primera parte de este recorrido, la voy a dedicar a mostrarles la parte baja de la ciudad: Mayormente el centro, las ferias, la zona portuaria y parte de su costanera:




Claro que no todo transcurre aquí abajo, pero como les digo, vamos de a poco porque acá hay mucho para ver. Ya disfrutaremos de los recorridos entre los cerros en la próxima entrega de este viaje.

Al final de los años 1960, durante un taller de murales que realizaba el profesor Francisco Ménez en la Universidad Católica porteña, nació la idea de pintar grandes murales de corte abstracto en los muros de las casas y las murallas de contención del cerro Bellavista que se plasmo en cerca de sesenta murales pintados en diveros lugares de la ciudad entre ese año y 1973. A comienzos de este último, en una conversación Nemesio Antúnez, que en ese entonces se desempeñaba como director del Museo de Bellas Artes de Santiago, se le planteó la idea de convocar a diversos pintores para plasmar la idea de realizar con murales un recorrido artístico por los cerros de Valparaíso. El golpe militar de 11 de septiembre obligó a posponer la realización del proyecto, que vino a concretarse solo en 1991 gracias a un convenio suscrito entre la citada universidad y la Municipalidad de Valparaíso dando nacimiento al Museo a Cielo Abierto de Valparaíso.


El hecho que las pinturas se encuentran dispuestas en un recorrido a través del faldeo del cerro, en diferentes posiciones, que haya escaleras tan especiales y cálculo pictórico, surrealistas —como la número 16 de Nemesio Antúnez—, expresionistas, de arte pop, de arte óptico, figurativas y abstractas, que cada uno de los pintores escogiera su propio muro, vale decir «su propia tela», que no se le haya impuesto al artista algún tema u homenaje común —lo que es corriente en murales de la ciudad—, que éstas simbolizan el carácter propio del artista dentro de una estrecha relación con los vecinos como cómplices, colaboradores, amigos y críticos -se dice que los abastecían de té, les guardaban sus pertenencias al final del día y les cuidaban las pinturas- resultando una ilustración del entorno y el momento en que están insertos, sea propiamente un museo. Fue inaugurado en el año 1992 con hermosas obras de Nemesio Antúnez, Mario Toral y Roberto Matta entre otros grandes artistas, y se puede acceder a él por medio del Ascensor Espíritu Santo.


Para cerrar las crónicas de hoy, como segunda parte, me voy a detener en algunos de los mil pequeños detalles de Valpo: Desde sus caprichosas callecitas hasta sus magníficos exponentes de arte urbano:



La semana que viene, caminamos entre los cerros de Valparaíso, disfrutando de sus maravillosas vistas!

domingo, 4 de junio de 2017

Atravesando Chile por tierra – Desde Los Andes hasta Valparaíso

La semana pasada, comenzábamos a rodar esta aventura que hoy concluye. Recorrimos ya Desde Mendoza hasta la frontera con Chile deteniéndonos en cada punto relevante. Hoy, desandamos la segunda y última parte de este viaje, desde la salida del tunel internacional, hasta Valparaíso.

En esta oportunidad, dividí el recorrido en dos mitades: La primera parte de mi primer viaje por las rutas Chilenas abarca desde el Paso Sistema Cristo Redentor hasta San Felipe.

Era la primera vez que iba a Chile, y este recorrido completo me llevó prácticamente una jornada completa (Partiendo desde Mendoza y hasta la costa chilena), pero valió la pena. El viaje fue nuevamente, un destino en sí mismo.

Tras pasar los arduos controles fronterizos, luego del Paso Sistema Cristo Redentor, el asombro no se haría esperar. La Parada Caracoles es sin dudas uno de los puntos fuertes y mas altos de esta etapa. Sin dudas hay que vivirlo pegado a la ventanilla al menos una vez en la vida.

El camino me llevaría por las localidades de Los Andes, Curimon y San Felipe, mostrándome un paisaje muy distinto al vivido del lado Argentino. Mucho menos colorido, pero también con mucha menos planicie.

Las pequeñas localidades rurales se suceden una tras otra, manteniendo siempre un horizonte con cadenas montañosas…



La segunda parte, desde San Felipe y hasta Valparaíso, mantuvo la irregularidad del terreno, observándose prácticamente nada de terreno llano. Todo discurre entre alguna cadena montañosa, ya sea por arriba, rodeándola, o pasándola por debajo, el paisaje es en su mayoría muy entretenido.

Son de destacar también los cultivos que pude ver en todo tipo de terreno, sea llano o inclinado, así como también los barrios “de serie”, claro, por el ritmo que imprimen al paisaje todos los techos idénticos.

Las principales localidades por las que pasamos fueron Llayllay, Quillota, Quilpué y claro, las reinas de la costa: Viña del Mar, y nuestro destino final, en Valparaíso.

Llegar finalmente a Valpo y ver por primera vez en mi vida el Océano Pacífico, es una experiencia muy difícil de transmitir. Verdaderamente, otro sueño cumplido :)



La próxima semana, iniciamos nuestro recorrido por Valparaíso desde sus callecitas céntricas

domingo, 28 de mayo de 2017

Cruzando los Andes por tierra – Desde Mendoza hasta el límite con Chile

Los inolvidables paisajes del Cañón del Atuel quedaron en mis memorias del día que pasó. Hoy viviría un sueño completamente distinto, finalmente, serpenteando entre el paisaje andino con rumbo a Chile.

Si bien las condiciones en las que lo hice eran óptimas tanto en la vía como en el transporte, es imposible en este viaje no sentir un histórico escalofrío imaginando el avance de las columnas sanmartinianas, munidas solo con lo indispensable, luchando contra mil inclemencias, pero con una voluntad a prueba de todo.

Los presentes registros son la combinación en verdad de dos viajes similares: La primera vez, lo hice parando en los puntos importantes pero volviendo al final del recorrido nuevamente a Mendoza. La segunda, lo hice de corrido y tomando mis registros desde la parte superior delantera del micro que me llevaría a Valparaíso, por lo que pude apreciar este espectáculo no solo desde dos puntos de vista muy distintos, sino que para mi fortuna, también tuve la suerte de tener dos condiciones de luz completamente diferentes. ¡Ni planeándolo me hubiera salido mejor!

El viaje comienza en Potrerillos, a primera hora de la mañana: Bordeando el río Mendoza, tenemos unas vistas majestuosas de la cadena montañosa Cordón del Plata y el Dique Potrerillos, una colosal obra hidráulica para generar energía y distribuir aguas para el riego.

El estilo montañés y su multiplicidad de cabañas esparcidas por todo el Valle, cautiva los sentidos, ofreciendo descanso y purificación desde sus bellezas naturales e intalaciones preparadas para toda actividad turística, náutica y de montaña.

El recorrido que sigue, ofrece una variada gama de colores y relieves, siendo el próximo destino de interés la villa de montaña de Uspallata: Originalmente fue un asentamiento pre hispánico de aborígenes Huarpes, y el punto más austral del Imperio Inca, hasta dónde llegaba el Camino del Inca desde el Perú.

Uspallata está enclavada en un bolsón longitudinal en el Valle de su mismo nombre, bañada por las aguas del Río Mendoza, y los arroyos San Alberto y Uspallata, y exhibe su atractiva vegetación albergando al turismo con la característica calidez cuyana. Aquí encontraremos varios lugares de interés, como Las Bóvedas de Uspallata, unas históricas construcciones de adobe, en las que el capellán Fray Luis Beltrán, usó para la fundición de cañones y armas, pero debido a su atractivo, dejé la visita en detalle para un próximo viaje.

Sin dudas, es un lugar para hacer base y disfrutarlo a pleno.

El resumen de esta primera etapa, a continuación:



Luego de un breve descanso, seguimos viaje por las villas de Picheuta, Polvaredas, Punta de Vacas y el complejo de esquí Los Penitentes.

Aquí tuve la oportunidad de hacer uso de la aerosilla, cosa que me dió unas vistas increíbles de recuerdo.

Los Penitentes toma el nombre de las extrañas formaciones rocosas que, observadas desde la ladera meridional del valle, parecieran representar una reunión de monjes. Los Penitentes se alzan en plena Cordillera de los Andes. De fascinante paisaje y múltiples alternativas, este Centro de deportes invernales invita a disfrutar unas vacaciones plenas de desafíos.

Esta segunda parte del recorrido, es la que van a ver a continuación:



Finalmente, seguimos nuestro camino ya hacia el plato fuerte de la jornada.

Mistico y deslumbrante, el reconocido Puente del Inca arrastra una historia plena de leyendas que intentan explicar su extraña formación. Situado en la Cordillera de Los Andes, este puente rocoso resguarda numerosas vertientes naturales por donde surgen aguas curativas de entre 34 y 38 grados centígrados.

Continuando nuestro rumbo y ya a 2750 msnm, nos detenemos en el mirador del Cerro Aconcagua, desde donde se accede a la Laguna Horcones y al Parque Provincial Aconcagua: De los paisajes más imponentes de toda la Argentina, el Cerro Aconcagua se alza con sus 6.959 msnm, arrogándose el calificativo de la "montaña más alta de América". Atractivo, soberbio y desafiante, este pico es protegido por el Parque Provincial homónimo, el cual incorpora a los itinerarios turísticos incomparables bellezas y perspectivas.

Claramente será también un destino para un próximo viaje, debido a sus múltiples circuitos de trekking.

Siguiendo la ruta internacional llegaremos a nuestro último destino, la villa Las Cuevas, de estilo europeo ubicada a 3200 msnm: Esta villa fronteriza es la encargada de marcar el fin del recorrido argentino por la Ruta 7 hacia Chile.

Entre Las Cuevas y el túnel internacional, se halla la ruta que permite ascender, cuando las condiciones climáticas lo permiten, hasta el Monumento Cristo Redentor, emplazado a 4200 msnm, que simboliza la unión entre los argentinos y chilenos. En mi caso tuve la suerte de poder visitarlo, como van a ver a continuación:



El monumento al Cristo Redentor se erigió el día 13 de marzo de 1904, en la línea divisoria de la frontera argentino-chilena. Su inauguración sirvió para celebrar la superación pacífica de un conflicto por cuestiones de límites que había llevado a ambos países a estar al borde de la guerra.

Volviendo a Las Cuevas, tomaremos el otro de los dos caminos que parten desde ahí, el cual conduce al Túnel Internacional, abriendo paso hacia el país vecino de Chile…

La semana que viene, atravesamos Chile de un extremo a otro, en búsqueda de nuestro primer destino: Valparaíso!


domingo, 21 de mayo de 2017

Recorriendo Mendoza - El Cañón del Atuel

Luego de visitar la maravillosa Laguna del Diamante, repusimos energías, para al día siguiente volver a seguir viaje hacia el sur, hacia San Rafael, para disfrutar de otro de los clásicos circuitos naturales mendocinos: El imponente Cañón del Atuel.

El cañón se encuentra formado por la erosión fluvial, producto del curso del río Atuel, y la erosión del viento. Comienza en el Embalse El Nihuil a 70 km de la ciudad de San Rafael, y desemboca varios kilometros aguas abajo del Embalse Valle Grande. El mismo tiene una extensión de unos 56 km y una profundidad promedio de 260 mts. Se pueden apreciar diversas formaciones de las rocas a la cuales se les han dado nombres tales como La Torta de Hojaldre, El Cinturón de San Martín, La Procesión, El Hongo, El Búho y El Submarino.

Este agreste escenario se presta a la práctica de los deportes de aventura. En la zona se practica pentatlón mediante un combinado de competencias de windsurf, moto enduro, kayak, ciclismo, pedestrismo, escalada deportiva y ráfting por el río Atuel.


El primer contacto al arribar lo tenemos con la villa El Nuhil, el cual es el punto balneario por excelencia de la zona. Emergiendo del Cañón a través de una sinuosa cuesta descubrimos la inmensidad del lago que conforma el dique El Nihuil, de 9.600 has., y en cuyo seno cobra vida una variada especie ictícola que invita al pescador a dar rienda suelta a su deporte favorito. También permite apreciar un espectáculo de colorido sin igual, cuando los amantes del windsurf despliegan cientos de velas multicolores.

El Barrio que cuenta con todos los servicios, delegación municipal, capilla, centro de salud, servicio telefónico, destacamento policial, estafeta y camping. En la margen izquierda se encuentra el Club de Pescadores San Rafael con camping, cabañas, restaurante, pileta de natación, residencias de fin de semana, teléfono público, etc.

Aquí pasaría la primera mitad de este viaje, navegando por las aguas del embalse. Internarse en esos paisajes es una experiencia difícil de olvidar.



Aguas arriba de la presa Valle Grande podemos internarnos en el Cañón del Atuel, presencia viva de los orígenes del mundo, que el viento y la lluvia, cual cincel y martillo en su continua batalla con la roca, descubrieron sus entrañas conformando las más variadas esculturas naturales como: Museo de Cera, Sillón de Rivadavia, El Lagarto, Los Viejos, Los Monstruos, la Ciudad Encantada, El Mendigo, Los Jardines Colgantes, Los Monjes, etc, por mencionar sólo algunos.

Y el río en su vertiginosa caída encierra una inmensa potencia que brinda al hombre, para generar la energía que el país a diario necesita. Dos lagos artificiales contribuyen a realzar la belleza dentro del Cañón, Aisol y Tierras Blancas.

Es así como encontramos el complejo hidroeléctrico Los Nihuiles, que con sus tres centrales generan una potencia de 260.000 kw/h.

Cada curva del sinuoso camino deja descubrir un paisaje completamente diferente… El camino se hace bastante largo y sinceramente es una cantidad enorme de información para procesar, por lo que recomiendo hacer este circuito bien descansado y con tiempo, para poder prestar atención lo más posible a cada una de las posibilidades que van surgiendo... Formas, colores… Mil espectáculos para los sentidos!!



Al finde la jornada, regresamos a descansar nuevamente a la capital mendocina. Agotados, pero con la plena seguridad de haber vivido nuevamente, una jornada inolvidable.

La semana que viene comenzamos a despedirnos de Mendoza, camino hacia Alta Montaña y el paso a Chile!