domingo, 23 de abril de 2017

Recorriendo Mendoza – Las Plazas y otros pequeños espacios verdes

Y entre los detalles mendocinos encontrados en las caminatas por la ciudad, no podía dejar de lado las plazas, plazoletas y pequeños parquecitos. Porque si bien la ciudad parece estar descansando al reparo de un gran bosque que la aúna con estos pequeños espacios naturales urbanos, la propuesta temática a la hora del descanso, varía y mucho.

La actual plaza principal y centro de la ciudad, es la Plaza Independencia. Tiene un tamaño de 4 cuadras, siendo la mayor entre todas, y se encuentra situada en el centro de sus 4 plazas satélites. Esta es una disposición clásica, común a casi todas las ciudades medianas-grandes que venimos visitando.

La plaza independencia aloja al Museo Municipal de Arte Moderno, fundado en 1930. Además cuenta con paseos arbolados y feria de artesanos y productos regionales.

Las cuatro plazas satelitales a ésta, son Chile, Italia, España y San Martín, las que por su disposición de ornamentos y paisajismo, siguen al pié de la letra la temática propuesta, logrando así una identidad muy marcada en cada cual.

Si de paseos verdes se trata, la Peatonal Sarmiento y el Paseo de la Alameda son dos clásicos que no pueden omitirse en el recorrido.

Retirada del centro cívico, destaca la Plaza Sarmiento, desde donde puede completarse la vuelta verde mendocina, recorriendo el parque O’Higgins, lindero al canal Cacique Guaymayén, y terminar el recorrido en el área fundacional, centrado por la plaza Pedro del Castillo.

A lo largo de todo el recorrido, variedad de placitas y plazoletas menores pero muy bonitas, amenizarán los espacios urbanos céntricos.

Anímense a conocer Mendoza, una ciudad para caminarla en toda época del año, y como ven, con muchas propuestas también para descansar a medida que avanzamos en su reconocimiento.



La semana que viene, completamos el reconocimiento de las áreas naturales de la ciudad de Mendoza, desde la inmensidad de sus parques…

domingo, 16 de abril de 2017

Recorriendo Mendoza – Los Detalles

Caminar Mendoza de punta a punta es, no solo sentirse pequeño debajo de cada arboleda transitada, sino, sumergirse también en multitud de detalles arquitectónicos y naturales. Hoy, vamos a hacer un recorrido desde un puñadito de ellos, de la mano de sus vecinos…

Mendoza cuenta con una gran variedad de altos edificios antiguos y modernos. Luego del terremoto de 1861, la consecuente reconstrucción de la ciudad se realizó con edificaciones de baja altura por miedo a nuevos sismos, pero esto cambió en 1926, con la conclusión del Pasaje San Martín, el cual tiene 8 plantas, y luego tuvo su auge en la década del 50’ con la construcción del Edificio Gómez, en 1954. Éste se convirtió junto al primero en el símbolo de la ciudad, luego se sumaron el complejo de torres y galería Tonsa en 1960 y el Edificio Piazza, que posee una elegante galería. El Sheraton Mendoza es el más alto, con una altura de 74,60 metros. Otro edificio que se destaca es el Edificio Da Vinci, galardonado como una de las mil arquitecturas de las Américas, ubicado en frente a plaza Italia, con una altura superior a 73,50 metros.


La ciudad en su historia recibió desde sus orígenes inmigrantes principalmente italianos y españoles, así como también importantes grupos de árabes, hebreos, alemanes y franceses, a principio del siglo XX. En la actualidad, habitantes de los vecinos países Bolivia, Paraguay y Perú, son los que encabezan la lista de los que vienen a probar mejor suerte aquí.

Ahora sí, los invito a venir conmigo a disfrutar de los pequeños detalles que hacen grande a la ciudad, que esto, recién comienza!




La semana que viene, continuamos conociendo la capital mendocina desde sus plazas y espacios verdes mas pequeños

miércoles, 12 de abril de 2017

Viviendo nuestra historia: El Hotel de los Inmigrantes

Esta es una edición especial de mis crónicas de Buenos Aires. Hoy, vamos a dar un paseo por los tiempos fundacionales de la Argentina moderna, o más precisamente, por el primer escalón que pisaron muchos de nuestros abuelos cuando vinieron a hacerse la América: El Hotel de los Inmigrantes.

Resumiré la historia y presente de este maravilloso tesoro, esta vez, basándome en los escritos de la Dra. Diana B. Wechsler, Investigadora Principal del CONICET y Directora de Instituto de investigaciones en Arte y Cultura de la Universidad Tres de Febrero, los cuales pueden leer en el sitio oficial.

Con el advenimiento de la Revolución Industrial, y los cambios sociales, económicos y políticos que trajo aparejada, miles de personas se vieron impulsadas a emigrar en busca de mejores horizontes. Hasta la década de 1870 los viajes transoceánicos eran muy largos pero las mejoras tecnológicas lograron acortarlos a un par de semanas. A partir de ese momento los contingentes de inmigrantes se fueron acrecentando año tras año. Esta situación obligó a las autoridades nacionales a brindar un auxilio efectivo a los recién llegados. Distintos inmuebles fueron utilizados para este fin hasta que a fines del siglo XIX se hace imprescindible encarar la construcción de un complejo que tuviera todas las comodidades y servicios necesarios para la atención adecuada de los recién llegados.

En 1905 comienza la construcción del complejo, la primera obra fue el Desembarcadero con todas las comodidades para atender a los pasajeros de 1º, 2ª y 3ª clase y las oficinas de Aduana, Prefectura y Dirección Nacional de Higiene terminada a fines de 1907. Al año siguiente se construyó el edificio de la Administración y de la Dirección. En 1909 se levantaron la Enfermería, Lavaderos y Baños. Por último se construyó el edificio donde estarían el comedor y los dormitorios que fue inaugurado en 1911. En la planta baja funcionaban el comedor, la cocina, la panadería y la carnicería, en los tres pisos superiores estaban los dormitorios, cuatro por piso con capacidad para 250 personas cada uno. Este edificio fue uno de los primeros construidos en hormigón armado de la ciudad y respetaba todas las normas del Higienismo de la época: paredes azulejadas, grandes ventanales para ventilar, amplios corredores y escaleras de fácil limpieza.


La rutina de los que se alojaban era muy estricta, a las seis de la mañana las celadoras despertaban a los huéspedes y se organizaba el desayuno por turnos de mil personas. Luego las mujeres se ocupaban del lavado de la ropa y los niños mientras los hombres tramitaban su colocación en la oficina de trabajo. Todos podían entrar y salir libremente del Hotel. Al mediodía se servía el almuerzo, cuyos menús variaban entre sopa, guiso con carne, puchero, pastas, arroz o estofado, y a las tres de la tarde la merienda para los niños. A partir de las seis comenzaban los turnos de la cena y a las siete se abrían los dormitorios. A lo largo del día se ofrecían cursos sobre el uso de maquinaria agrícola, labores domésticas, también había conferencias y proyecciones sobre historia, geografía y legislación argentina. El período de alojamiento estaba estipulado en cinco días según la ley, pero muchas personas pudieron permanecer por más tiempo.


El Hotel funcionó hasta el año 1953, y a lo largo de su historia se alojaron alrededor de un millón de personas. En 1990, mediante el Decreto Nro. 2402, fue declarado Monumento Histórico Nacional.
Desde septiembre de 2013, La Universidad Nacional de Tres de Febrero está recuperando y es continuadora de este museo fundado en 1974, situado en el tercer piso del viejo Hotel de Inmigrantes, gracias a la articulación institucional y operativa entre ellos y la Dirección Nacional de Migraciones, para el desarrollo de un ámbito permanente de memoria y homenaje destinado tanto a quienes vinieron desde Europa, Asia y África a compartir este suelo con intensidad, desde la segunda mitad del siglo XIX, como a nuestros hermanos sudamericanos que concretan la permeabilidad que impulsa nuestra legislación, y si bien varios sectores aún se encuentran en obra, las mismas van avanzando poco a poco, haciendo cada visita aún más disfrutable.

De esta manera, la UNTREF retoma un espacio tanto para la construcción de la memoria histórica como para la reflexión de las condiciones actuales de las migraciones; respetando a los inmigrantes que se afincaron y encontraron una patria y reivindicando al mismo tiempo a los pueblos originarios que están en la base de nuestra nacionalidad. Este Museo de la Inmigración, tiene como rasgo diferencial el presentar al público la experiencia del migrar en sus tramos del viaje, la llegada, la inserción y el legado, procurando que el espectador indague en las condiciones del migrante del pasado tanto como en las actuales, con la inclusión de documentación histórica, fotografías, films, y testimonios contemporáneos.


En las instalaciones también funciona el Centro de Arte Contemporáneo, espacio en el que oportunamente pude conocer la obra de Vik Muniz, desde su muestra.


Sin dudas la visita a este espacio es un infaltable, en donde siempre encontraremos un pedazo de historia, (Pasada o presente), con que asombrarnos.







domingo, 9 de abril de 2017

Recorriendo Mendoza – La Ciudad

La semana pasada aterrizamos en la maravillosa capital mendocina. Punto de partida para un recorrido inolvidable: Desde hoy recorreremos a fondo la capital mendocina, así como conoceremos sus localidades vecinas, y visitaremos lugares increíbles en la misma provincia de Mendoza, antes de aventurarnos a recorrer la cordillera, camino a Chile…

Una vez en territorio chileno, conoceremos algunos clásicos destinos costeros de su centro, para terminar el viaje descubriendo cada rincón de su capital. ¡Acompáñenme en una nueva aventura!

Comenzamos hoy recorriendo las arboladas calles de la ciudad de Mendoza. Ésta, es una de las principales ciudades del país, así como del Cono Sur. Es un principal polo industrial, y un punto estratégico fundamental en las relaciones del MERCOSUR.

¿Arboladas dije? ¿Pero cómo puede tener semejante presencia de árboles una ciudad que geográficamente se encuentra casi como un Oasis en el desierto? (Y no era la primera vez que visitaba un destino con estas características, pero tamaña cantidad y calidad de árboles, me tenía intrigado…) Y la respuesta no se hizo esperar: Con solo 200mm de precipitaciones anuales, la única posibilidad era la de aprovechar el agua de deshielo, y así fue que solucionaron el problema. La ciudad cuenta con una vistosa red de acequias y canales en la ciudad, y un programa muy estricto de riego, por medio de compuertas, en los campos de los productores de la zona, bajo el mismo método de distribución.

¡Asombroso! Caminar por las calles mendocinas no tiene comparación a ninguna otra ciudad argentina que haya conocido hasta este momento, siendo como vimos en el caso de Neuquén y Rio Negro, la mano del hombre la responsable de la vida (Sobre todo vegetal), reinante en la zona.

Pero aún así, no creo que sea todo color de rosa. La obra y su resultado es magnífico ciertamente, pero no descreo que semejante obra no tenga un precio… ¿A dónde iría toda esa agua si no hubiese sido encausada? ¿Acaso en alguna localidad vecina podría estar escaseando el agua, por –Enteramente– beneficio propio? Tal vez en La Pampa no estén tan contentos, o tal vez el caudal de lluvias sea mucho mayor y puedan gracias a eso prescindir de esta fuente. Desconozco, pero no puedo evitar preguntármelo.

Volviendo a Mendoza, se la considera una ciudad cosmopolita, debido a la importante cantidad de inmigrantes de todo el mundo, pero principalmente italianos y españoles, así como también importantes grupos de árabes, hebreos, alemanes y franceses, lo que redunda hasta en sus estilos arquitectónicos. La organización turística es impecable, como deberían ser todas las capitales de nuestra Argentina, y es además, un destacado centro universitario.

El trazado de la ciudad nueva, es decir, en la actualidad, se constituye a partir de la disposición estratégica de cuatro plazas menores circundando a una plaza mayor. La actividad económica está vinculada al comercio, la industria de servicios y principalmente la actividad turística en torno a la industria vitivinícola por lo cual es llamada Capital Internacional del Vino.

Los invito a deleitarse a la sombra de sus copas… Y hablando de salir de copas, tengan cuidado en donde pisan, recuerden que hay acequias descubiertas en cada una de las aristas de cada cuadra! ;)




La semana que viene, repasamos algunos detalles de la arquitectura mendocina, mientras nos acercamos a los detalles de la ciudad

domingo, 2 de abril de 2017

Vuelo Buenos Aires-Mendoza: Amaneciendo en el cielo


¡Bienvenidos a un nuevo y gran recorrido! Hoy doy inicio a las crónicas del viaje que me permitió ir por primera vez a Mendoza, para luego, pasar mis primeros días en territorio chileno.

Recorreremos además de cada rincón de la capital mendocina, algunas localidades cercanas, desde donde degustaremos exquisitos vinos, aceitunas, frutos secos y disecados, así como aprenderemos sobre las costumbres de la región y disfrutaremos de la previa a la Fiesta de la Vendimia, desde La Via Blanca.

Este viaje también va un poco mas allá, internándonos en los maravillosos paisajes naturales mendocinos, como los cercanos a San Rafael, y nos internaremos a explorar varios puntos en la Cordillera de Los Andes, como la Laguna del Diamante y todo el circuito de Alta Montaña, hasta el paso por tierra a Chile.

Una vez en Chile, arribamos a Valparaíso, desde donde luego de maravillarnos entre los cerros, conoceremos un poco de la costa de Concón, Reñaca y Viña del Mar.

Al volver hacia el este, conoceremos la histórica Maipú, y finalizaremos el recorrido desde Santiago de Chile, disfrutando de cada uno de sus barrios y cerros, antes de subirnos al avión que nos traerá de vuelta a Buenos Aires, permitiéndonos vistas increíbles de la Cordillera mientras la sobrevolamos.

Acompáñenme al inicio de esta aventura, sobrevolando la parte central de nuestra Argentina, observando el amanecer mientras paseamos por Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis y Mendoza…




La semana que viene, exploramos la capital mendocina

domingo, 26 de marzo de 2017

La maravillosa Trenque Lauquen

Al día siguiente de recorrer la pequeña General Villegas, estaba listo para finalizar mi recorrido. Mochila al hombro, me disponía a caminar por la ultima ciudad de mi itinerario, hasta el final de la jornada. El cielo se despajaba poco a poco, por lo que no podía estar de mejor ánimo… Trenque Lauquen, esperaba…

Habiendo visitado sus dos hermanas menores, Trenque era ideal para el final del recorrido. Su trazado desde google maps se veía completamente intrigante: Una ciudad llena de boulevards! Definitivamente no había tiempo que perder… Tenía que ir a caminarla!


La fundación de la ciudad corresponde al avance de Alsina de 1876. Su nombre aborigen tiene que ver con la denominación de la laguna "Trenqué lauquén", lo que traducido significa "Laguna Redonda".


El entonces coronel Conrado Excelso Villegas avanzó desde Ancaló (actual General Pinto) hasta ocupar el paradero "Trenqué lauquén", fundando aquí un pueblo el 12 de Abril del citado año. En él, fijó un centro de operaciones de la División Norte a partir del establecimiento de la Comandancia de Frontera, (edificio que aún se conserva dentro del predio del Palacio Municipal y que fue declarado Monumento Histórico Nacional)


Nuevos movimientos permitieron el nacimiento de otras poblaciones: Guaminí, Puán y Carhué, fronteras de la civilización desde 1876, y construida la Zanja de Alsina, el límite con el desierto. Este avance permitió que Trenque Lauquen se constituyera en la escala desde donde el Coronel Villegas, luego de capturar al cacique pampa Pincén, y bajo las órdenes del entonces Ministro de Guerra y Marina Nacional Julio A. Roca, se preparara para el desarrollo de la campaña que llevaría a cabo.


La ciudad se mantiene baja y tranquila. Sus limpias calles, llenas de espléndidos y arbolados boulevards únicamente interrumpidos por una rotonda en cada esquina, contrastan con la colorida arquitectura de antaño, dándole una identidad única, como pueden ver en el próximo álbum.



Sorprendentemente, los trenquelauquenses no solo disfrutan de la maravillosa arboleda que desde sus boulevards sigue cada trazo del damero urbano: Un juego de cinco plazas define un muy marcado recorrido céntrico, en disposición clásica, con la principal en medio y las otras cuatro, secundarias, dispuestas de forma satelital.

Uno diría que semejante cantidad de espacios verdes se da por falta de un parque. No podría estar mas equivocado quien suponga esto, ya que la ciudad dispone de un gran parque con lago en las inmediaciones del centro, así como el prolijo parquizado de otras áreas dentro de la misma ciudad, como los alrededores de la vieja estación de trenes o sus variadas plazoletas. En Trenque Lauquen, sí que se respira! Y en el siguiente álbum, pueden ver prueba de ello.



Los barrios cercanos al centro no se quedan atrás en este sentido: Prácticamente en los cuatro puntos cardinales pueden accederse a otros parques y clubes de distintas disciplinas, así como si hacemos unos kilómetros más, podremos incurrir en la pesca deportiva, en alguna de las lagunas cercanas. Pero esto, lo dejamos para otro viaje…

Muchas gracias por volver a compartir un recorrido conmigo… Nos reencontramos en el próximo circuito!


domingo, 19 de marzo de 2017

Día de lluvia en General Villegas

Si bien en el inicio del viaje, en América, el clima había acompañado de muy buena manera, el pronóstico en la semana previa no había sido el mejor. Un chaparrón a primera hora casi hace abortar mi visita a la cercana Villegas, pero, las nubes se apiadaron de este peregrino, y me permitieron llegar a la terminal, a abordar mi colectivo.

Una hora me separó de la pequeña localidad, y si bien tenía todo el día para recorrer la pequeña localidad, (Con lo que claramente me sobraban horas), decidí no esperar demasiado e ir avanzando entre los claros que por momento me dejaban caminar. Cuando la lluvia se hacía muy copiosa, esperaba bajo algún toldo o en algún comercio, mas cuando cesaba, retomaba mi ruta.

Fue a pesar de mi entusiasmo, algo complicada la vuelta por el clima, y aunque finalmente resultó mas pequeña de lo que tenía en mente, de todas formas me permitió recorrer y conocer la identidad del pueblito. E incluso, a pesar de lo casi solitario de mi paseo, tuve oportunidad de charlar con algunos lugareños, lo que siendo un domingo lluvioso de carnaval y a la hora de la siesta, ya es mucho pedir.

En fin, el agua me acompañó tal vez, en el destino mas oportuno de mi recorrido para encontrarme con ella, completándome el paisaje regional, ya que no pocos desastres hídricos azotaron a este partido en su historia, ya sea por desconocimiento, o por falta de planificación.

Ahora si, piloto, paraguas y fundas listas… Y a recorrer Villegas!



La próxima semana, completamos el recorrido desde la increíble Trenque Lauquen

miércoles, 15 de marzo de 2017

El espectacular mirador de la Galería Güemes

Pocas cosas sorprenden en Buenos Aires, como subir a alguno de sus miradores. Anteriormente y de noche, disfrutamos de las vistas que ofrecen las alturas del Palacio Barolo. Hoy, en una visita diurna, exploraremos el microcentro porteño desde un clásico: El Mirador de la Galería Güemes.

La Galería General Güemes es un edificio de estilo art nouveau que posee un pasaje peatonal interior que une las calles Florida y San Martín, de 116 metros de extensión, con locales comerciales en dos niveles. Se encuentra en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, en Florida 165, y es el primer edificio de dicho país construido íntegramente en hormigón armado, también considerado por muchos, como el primer rascacielos de la ciudad.


Hacia la década de 1910 Florida era una de las calles con más movimiento comercial de Buenos Aires. Sobre ella se habían edificado casas de clase alta en las últimas décadas del siglo XIX. En San Martín nº 74, en un terreno que había pertenecido al General Ángel Pacheco, se iba a construir una galería que se iba a llamar "Galería Pacheco". A su vez, al poco tiempo de iniciadas las obras, en el solar de la calle Florida 150, se encontraba desde 1830 una casa de altos (como se llamaba a las construcciones con un piso de altura), que adquirieron los salteños Emilio San Miguel y David Ovejero. Estos compraron el terreno de San Martín 74, en el cual ya se habían iniciado obras, y en esos terrenos planearon la edificación de un rascacielos.


El plan contemplaba un rascacielos de 80 metros de altura desde el nivel de la calle (tres subsuelos, un cuerpo macizo de seis pisos y otros ocho que se elevan en dos alas junto a una torre con faro), lo cual superaba con creces el límite de altura permitido por el código de edificación de Buenos Aires, además de la construcción de una sala de espectáculos en el subsuelo, lo cual estaba prohibido. Por lo tanto, el intendente municipal Joaquín de Anchorena tuvo que recomendar al Concejo Deliberante la aprobación de los planos, considerando la construcción como "un exponente del adelanto arquitectónico del municipio", y alegando que "facilitaría el desenvolvimiento del tránsito de peatones en esa zona de gran densidad".


Como condicionamiento se propuso la apertura de un pasaje peatonal de uso semipúblico, que atravesara el edificio, por lo cual fue necesario adquirir el terreno con salida al otro extremo de la manzana, propiedad del Banco Supervielle, sobre el actual solar en calle San Martín nº 172. El banco se sumó al proyecto y quedó determinado que ambas construcciones debían representar una unidad. De esta manera, el terreno total medía, sobre Florida, 29 metros de frente por 58 de fondo, y más una fracción sobre San Martín de 20 m de frente y 58 m de fondo.


Para construirlo se prefirió utilizar cemento armado y se colocaron puertas de amianto y acero en los lugares en que las puertas comunican con las escaleras, entre otras razones porque estaba aún fresco en la memoria de los porteños el incendio que destruyó a la enorme tienda "A la Ciudad de Londres", cita en la avenida de Mayo, en agosto de 1910.


Las obras comenzaron el 10 de marzo de 1913 y se desarrollaron con gran rapidez, a pesar del hundimiento del barco mercante italiano que transportaba los mármoles decorativos de la galería por parte de un submarino alemán, durante el desarrollo de la Primera Guerra Mundial.


El edificio se inauguró el 15 de diciembre de 1915 y su nombre recuerda al general Martín Miguel de Güemes, héroe de la Guerra de la Independencia Argentina y conductor de la llamada guerra gaucha.

En 1987 la Galería fue reconocida por el Museo de la Ciudad como "Testimonio vivo de la memoria ciudadana".


En abril de 2010, fue abierto al público el mirador de la Galería Güemes, permitiendo a los visitantes una vista en 360 grados de las alturas de Buenos Aires, experiencia que recomiendo vivir en primera persona, aunque para muestra, les dejo el presente álbum:












domingo, 12 de marzo de 2017

Descubriendo América – El Vivero Forestal y El Zoológico

La semana pasada llegábamos a América. Hoy, cerramos las crónicas de esta localidad con lo que fue, cronológicamente, el inicio de mi recorrido americano, desde su Vivero Forestal y Zoológico.

Luego de arribar a la terminal y caminar unas cuadras, el motivo principal de mi visita, (Como les había contado), estaba finalmente ante mi.

La entrada al vivero es mas bien austera, pero nos devuelve esa sensación de inmensidad que uno siente al ver el predio que comparte con el zoo desde un mapa, desde donde se aprecia mas grande incluso que la propia ciudad que lo alberga.


El Vivero municipal Francisco Pascasio Moreno, creado en 1948, es un predio de 354 hectáreas ubicado al sur de la ciudad. Posee un bosque de más de 250 hectáreas de características únicas en la llanura bonaerense, siendo el más importante a nivel provincial en cuanto a la diversidad de especies vegetales.



Cuenta tanto con especies arbóreas exóticas como nativas. Algunas de ellas son: acacia blanca, acacia de Constantinopla, aguaribay, arce, casuarina, cedro del Himalaya, ciprés, enebro, eucalipto, fresno americano, lame, morera negra, naranjo de Luisiana, nogal negro, olmo, paraíso, pino, roble, seibo y tala.


Esta diversidad de plantas y árboles crea un buen microclima para la realización de actividades físicas, la recreación y el descanso. Dentro del predio hay lugares diseñados especialmente para acampar, con varias instalaciones como parrillas, mesas y baños.


Dentro del vivero también se encuentra el Hipódromo Municipal, en él se desarrollan carreras de trote, cuadrera y de galgos, así como también aquí encontramos una pista de motociclismo y karting.

Luego de recorrer gran parte de las calles internas del vivero, llegamos al zoo, punto clave de mi recorrido, como les explicaba en mi reciente visita a Bahía Blanca.


El Jardín Zoológico es una ONG que se localiza dentro del Vivero Municipal, siendo un centro de cría de fauna y flora de unas treinta hectáreas, en el encontramos a las distintas manifestaciones de vida, en ambientes que recrean sus hábitats naturales. Sencillamente magnífico.


Comprende un recorrido a pie de con una extensión de 4.000 metros, tomando tres horas una visita guiada.


Yo elegí hacerlo por mi cuenta. Imagínense: Sábado a media mañana, casi solo, caminando por senderos en el bosque y escuchando sonidos de animales de todo tipo, cuando de repente, un ecosistema que alberga a una u otra especie me recibía en las diferentes estaciones para contemplarlas perimetralmente, o incluso desde altura. Una experiencia inolvidable y muy bien realizada y mantenida.



Durante el circuito puede apreciarse, además de la fauna, una colección escultórica representativa de distintas civilizaciones.


Algunas de las decenas de especies que se exhiben son:

  • Aves: águila negra, carancho, chajá, cisne de cuello negro, cóndor andino, Jote Real, faisán de collar, faisán dorado, faisán plateado, flamenco, gallineta de Guinea, ganso, jote negro, loro barranquero, loro hablador, pato criollo.
  • Mamíferos: asno, caballo, cabra, ciervo dama, león, lobo, llama, macaco rhesus, mono caí, mono carayá, oveja, papión sagrado, puma, zorro gris, zorro plateado, hipopótamo, oso.
  • Reptiles: tortugas, lagarto overo, pitón, yarará, víbora de cascabel, coral
En http://www.zoodeamerica.org.ar/ van a poder encontrar todos los detalles de este maravilloso paseo.



La semana que viene, seguimos visitando localidades del noroeste bonaerense, desde Villegas










domingo, 5 de marzo de 2017

Descubriendo América – La Ciudad


Hoy iniciamos un nuevo recorrido. Esta vez, visitaremos tres pequeñas ciudades de la provincia de Buenos Aires, pegaditas prácticamente al límite de nuestra querida provincia de La Pampa: América, General Villegas y Trenque Lauquen, para descubrir que tesoros se esconden en ellas...

Desde un primer momento me decidí a hacer base en América, cabecera del partido de Rivadavia, por encontrarse en medio de los tres destinos a visitar. A solo una hora de colectivo de cada uno. Además era el sitio que me quedaba mas lejos, lo que me daba un poco mas de descanso en el micro antes de arribar, y era el destino ideal para pasar mas tiempo, ya que la exploración del Vivero Forestal y Zoológico, por lo que veía en el mapa, me iba a llevar media jornada de caminata.

Pero… ¿Por qué elegí América?

La historia data de 2013, y de mi primera visita a los parques de Bahía Blanca. En esa oportunidad me quedó por conocer el Parque Independencia, ya que por estar mas retirado no pude incluirlo en mi itinerario. Fue recién en 2015, en mi segunda visita a Bahía, que finalmente pude conocerlo. Y acá me llevé una sorpresa: Encontré en él, los restos de un zoológico que había en él, y con ese hallazgo, la noticia de que en América moraban gran parte de los animales que solían estar acá. Había que cerrar esta historia, así que esta fue mi primera excusa para elegir este destino…

A principios de 2016, finalmente, me bajaba del micro luego de una noche de sueño nada reparadora, como suele ser en estos casos, dispuesto a caminar por cuanto rincón pudiera. Entonces, hice vista esquiva de cuanta nube y rastros de lluvias recientes encontraba, y puse pies en el camino.

América Está localizada en la región de la pampa húmeda a unos 505 km por ruta de la ciudad de Buenos Aires. La ciudad fue fundada por Carlos A. Diehl el 16 de mayo de 1904 y para su centenario, en el año 2004, tenía 11.000 habitantes aproximadamente.

El 14 de marzo de 1904 Carlos A. Diehl solicitó autorización al Ministro de Obras Públicas provincial, Ángel Etcheverry, para crear un pueblo en terrenos de su propiedad ubicados en el partido de Trenque Lauquen, a la altura del kilómetro 471 del Ferrocaril Oeste, Ramal Lincoln a Meridiano V, donde ya se había emplazado una estación ferroviaria.


La historia es muy curiosa: En su solicitud, Diehl explicaba que a los efectos de la fundación se había realizado una mensura de división y subdivisión de esos terrenos y se había "destinado ya el terreno para la plaza pública" y designado para edificios públicos "la mitad de la manzana N.º 38; los lotes 2 y 7 de la manzana 32; el lote 1 de la manzana 33", y "las quintas N.º 42 y 46, para potrero de policía y Cementerio Público", fracciones de tierra éstas últimas que se compromete a ceder al gobierno provincial. También solicita que el nuevo pueblo se denomine Carlos A. Diehl. Diehl alega que la estación de ferrocarril dista 12 leguas de los pueblos más cercanos, Trenque Lauquen y General Villegas, por lo que cree que sería beneficioso tener un pueblo allí.


Finalmente, el 16 de mayo, con firma del gobernador Marcelino Ugarte y el ministro Etcheverry, se dicta una resolución autorizando la creación del pueblo Carlos A. Diehl y aceptando la traza propuesta.


Por estar situado junto a la estación América del Ferrocarril Oeste, el pueblo tomó luego esa denominación. Pero en 1910, la Ley provincial N.º 3.273, que creó el Partido de Rivadavia, determinó que el pueblo se llamaría Rivadavia a partir de ese momento. No obstante la población siguió siendo denominada por sus pobladores y vecinos como América.


Por tanto, el pueblo de América fue oficialmente conocido como Rivadavia durante 79 años, hasta que en 1989 se cambió el nombre oficial de la cabecera de partido a América para solucionar el problema definitivamente.


América es baja limpia tranquila y silenciosa. Hay pocas rejas, y la gente aún deja cosas en la calle con plena confianza de que al volver, como es de esperar, ahí estarán. De todas formas, esto no implica descanso para las fuerzas de seguridad: La presencia policial se hace notar en sus calles, (Aunque no de forma intimidatoria como viví en Formosa), cosa que es de agradecer en los tiempos que corren.

Vengan a andar conmigo las callecitas de América, son un viaje a otra época :)




La semana que viene, nos despedimos de América, desde su vivero forestal y zoológico




domingo, 26 de febrero de 2017

Volviendo a Capilla del Monte – El Zapato y El Dique El Cajón

Hoy nos despedimos de Capilla del Monte desde dos clásicos vecinos de la localidad que conviven en un mismo paseo: El Zapato y El Dique El Cajón.

El Zapato es una emblemática y fabulosa escultura obra de la Madre Naturaleza. Su nombre proviene de una forma rocosa originada en forma natural, y que por efecto de la erosión de los años, dio a esta roca una forma muy reconocible de zapato.


En la base del cerro en donde descansa El Zapato, se encuentra el complejo turístico denominado Parque Recreativo y Cultural Paseo El Zapato. Este complejo se encuentra a solo mil metros de la zona céntrica de la Plaza San Martín de Capilla del Monte.

El cerro además posee una sorprendente vista del Dique El Cajón, y asimismo, puede observarse la totalidad del Cerro Uritorco, el cerro más alto de las Sierras Chicas, del Cerro Las Gemelas y del Cerro Obero.

La mayoría de los días en Capilla del Monte son claros y por ello, desde el parque El Zapato puede llegar a divisarse parte de Los Terrones, Los Cocos y San Esteban. También el lugar cuenta con venta de piedras semi-preciosas, artesanías regionales, restaurante y diversos entretenimientos familiares.

Es necesario destacar que por las continuas explosiones, en los años que se construía el murallón del dique El Cajón, dichas emanaciones de energía hicieron desplazar la piedra y por ello se debió "calzar" la misma, dejando de manifiesto el cemento utilizado para reconocimiento de los visitantes de lo acontecido.


Siguiendo la senda y con indicaciones de los lugareños, llegamos al dique y a su fascinante vista, y nuevamente pidiendo indicaciones para el descenso, podemos bajar sin dar toda la vuelta, pero con mucho cuidado, éste es un camino entre el monte, no marcado, por lo que es muy fácil perderse. Sólo lo recomiendo a quienes tengan experiencia en este tipo de travesías… Y sepan que hablo con conocimiento de causa, ya que por poco, no encuentro la ruta correcta, pero eso, queda en mi anecdotario xD




Hasta el próximo paseo! :)


domingo, 19 de febrero de 2017

Volviendo a Capilla del Monte – Plazas Parques y Cerros

Mientras recorría El Pueblo de Capilla del Monte, fue inevitable descubrir y pasear por sus espacios al aire libre. O tal vez pueda decir que paseando por los parques de Capilla, fue imposible no conocer las moradas de sus habitantes…

Es que Capilla todavía conserva un tamaño muy moderado. A pesar de haber crecido mucho en los últimos años, aún conserva una muy buena comunión con los espacios verdes, y eso se siente paso a paso tanto en sus calles céntricas, como en sus senderos periféricos.

Desde el parquecito que engalana la entrada al pueblo ya Capilla nos dice “Aquí se respira verde”. La céntrica y pulcra plaza San Martín alberga no solo árboles, sino como era de esperar, una concurrida feria de artesanos. Siempre desde el centro, uno de los puntos principales para disfrutar de la naturaleza es el parque de la vieja estación de trenes, incluso por la hermosa vista de los cerros, aunque éstos, acompañen en gran medida casi todas nuestras caminatas, pero desde acá, la vista es muy directa y despejada.

Pueblo encanto es un robo a mano armada para el turista desprevenido. Un espacio tan privado como artificial. Huya de aquí y disfrute del resto.

El pequeño camping municipal ofrece completas instalaciones para quedarse o bien para pasar el dia. Es una muy linda opción para disfrutar de la sombra el agua y el pasto, sin ir demasiado lejos.
Por último, cabe señalar la clásica caminata hasta la base del Uritorco, en donde nuevamente encontramos un lecho de rio para refrescarnos, y cuando no, las infaltables artesanías de Capilla.

Puede hacerse un ascenso al Cerro, pero eso, lo dejé para un próximo viaje, por cuestiones de tiempo. Además… Necesitaba una excusa para volver nuevamente :)



La semana que viene, finalizamos esta visita a Capilla, desde El Zapato y El Dique El Cajón

domingo, 12 de febrero de 2017

Volviendo a Capilla del Monte - El Pueblo

6 años pasaron de mi breve y primera visita a Capilla del Monte. Y aunque en 2014 la visité de noche luego de pasear por Los Cocos, me debía unos dias en esta hermosa localidad cordobesa. Finalmente a principios de 2016 pude acercarme con el tiempo suficiente para caminarla completamente, incluyendo sus alrededores, y de eso es que tratan estas próximas 3 entregas :)

Capilla del Monte es una ciudad y municipio argentino del departamento Punilla, Provincia de Córdoba, a 109 km de la ciudad de Córdoba y a 725 km de Buenos Aires. Es muy conocida por estar ubicada al pie del cerro Uritorco.

Aunque Capilla es mucho más que este famoso cerro y su clásica avenida techada (La cual fue construida en 1964 para albergar la 1ª Exposición Internacional de Fotografía, considerándosela la primera calle techada de Latinoamérica).

El pueblo es famoso también por su energía, y es considerado desde los años '80, por ser una zona que se caracteriza por impulsar un novedoso turismo OVNI, en conjunción con cultores de la ERA DE ACUARIO. Es un pueblo prácticamente considerado como de culto, principalmente por ufólogos y hippies que, usualmente, viven en comunidad.

Las ofertas turísticas son muy variadas, por lo que las plazas de alojamiento copan la localidad y sus alrededores en variada oferta hotelera, así como en hostels y campings... Y lo más interesante: Puede recorrerse prácticamente de punta a punta, a pie.

Ahora si, los invito a que vengan conmigo, a conocer lo que considero la capital nacional de la artesanía, desde sus pintorescas calles:




La semana que viene, continuamos disfrutando de las vistas de Capilla del Monte, desde sus Plazas Parques y Cerros

miércoles, 8 de febrero de 2017

Barrios de Buenos Aires: San Cristobal

Como ya saben, de tanto en tanto, cuando estoy en Buenos Aires, me gusta salir a perderme entre sus calles para descubrir los barrios. Sobre todo, por aquellos que no son tan conocidos. San Cristobal es uno de mis favoritos, y en esta entrega, te muestro por qué.

Comprendido entre Avenida Independencia, Avenida Entre Ríos, Avenida Juan de Garay, Sánchez de Loria, Carlos Calvo y Sánchez de Loria, llegué a mi vecino favorito caminando desde mi actual barrio, San Telmo, donde siempre hay excusas para llevarme fotos por sus calles.

El barrio comenzó a cobrar vida entre 1869 y 1884. Por entonces esta zona de quintas vio aumentar rápidamente su población, mientras comenzaban a delinearse sus calles y a edificarse sus primeras casas.


Claro, no tiene el atractivo turístico de los barrios céntricos o costeros. San Cristobal no se trata de eso, sino, del ritmo de y de los colores de barrio, y por suerte, siempre tengo excusas para atravezarlo, por lo que en el álbum no comprende únicamente vistas de un recorrido, sino que comprende también algunos momentos de mis paseos diarios por él.


Si no lo conocen, los invito a caminarlo, y si lo conocen, los invito a volver a visitarlo, como quien visita a un viejo amigo :)




domingo, 5 de febrero de 2017

Fin de gira: Mi segunda visita a Bahía Blanca

Finalizado el recorrido por Los museos de Ingeniero White, y luego del reparador descanso, el último día de recorrido arrancó bien temprano. Restaba visitar el Parque de la Independencia, el mirador de la barranca, y el Museo "El Histórico", antes de enfilar hacia el aeropuerto, y eso es justamente lo que les traigo en esta edición.

El Parque de la Independencia: Un gran punto verde que en mi anterior visita no llegué a recorrer. En este espacio, cada fin de semana, pasillos y puestos repletos de gente marcan una constante en la conocida Feria de la Ciudad. La concurrencia es masiva, desde adultos con sus mascotas hasta jóvenes aprovechan el fin de semana para dar unas vueltas al aire libre y hacer compras. Al haber ido ni bien iniciaba la jornada, pude ver como empezaban a armar los puestos en una de las calles, pero no mucho mas. Tampoco me interesé demasiado en esto… Es feria, como cualquier otra en definitiva, y el día aún deparaba sorpresas. Las calles de este parque además, suelen utilizarse por las academias de conducción. Un dato no menor, es que podemos apreciar en el paseo, toda la infraestructura desmantelada del antiguo zoo de Bahía Blanca. Gran parte de la fauna que lo habitaba fue trasladada al zoo de América, por lo que definiría esta ciudad como un lugar a visitar, en un futuro no muy lejano…

El mirador de la Barranca: En el punto mas alto de la ciudad de Bahía Blanca puede tenerse acceso a una vista espectacular de gran parte de la ciudad. Este mirador está justamente sobre una barranca que forma parte del trazado vial, en la Avenida Cabrera. Lo curioso de esta barranca además, es que alberga la unica colonia urbana de loros barranqueros del mundo… Ni mas ni menos! Tan polémica como famosa mundialmente, es indiscutible su importancia en la conformación de la identidad de esta localidad.

El Museo "El Histórico": Tradicional esquina donde oportunamente supo haber un bar, y que gracias a la obsesión de coleccionista del mundo de su dueño, se fue transformando en un pequeño Rocsen Bahiense. Objetos históricos y curiosidades de la época fundacional y hasta nuestros días, se dan cita en torno al único “Parque 3D”: Las estaciones de fotografía estereoscópica, son verdaderas máquinas del tiempo del 1900. Todo este universo maravilloso se da cita en la calle Italia 19, y sí que vale la pena invertir unas horas en él!

Ahora sí, sin mas, las fotos de hoy, en la despedida de este maravilloso recorrido…




La vuelta, ya se las mostré junto con la ida, en el primer post de esta serie, así que por ahora, me despido… Hasta el próximo viaje!

(O también podés volver al inicio de esta travesía, desde acá)

domingo, 29 de enero de 2017

Conociendo Ingeniero White – Los Museos

Y estando en Ingeniero White resulta imposible no visitar sus dos museos emblemáticos. Uno, desde el agua, otro, desde la tierra. Ambos, conjugando el espíritu Bahiense de comunión entre el puerto y las líneas de ferrocarril, son las estrellas de la localidad. Hoy, visitamos el Museo del Puerto, y su vecino, el Museo-Taller Ferrowhite.

Primero, por cercanía, visité El Museo Del Puerto: Dependiente de la Municipalidad de Bahía Blanca, este museo fue creado en el año 1987 por iniciativa de un grupo de vecinos. Es un museo comunitario que registra, promueve, elabora y trabaja con el patrimonio natural y cultural del pueblo a través de relatos orales, celebración de fiestas, armado de “instalaciones” y espectáculos, y el funcionamiento de su restaurant de comida casera.


Su edificio constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura portuaria: de chapa y madera sobre pilotes, fue construido en el año 1907 por la compañía inglesa del Ferrocarril del Sud para el resguardo de Aduana.


Las salas del museo ponen en escena el pasado inmigratorio del lugar desde la perspectiva de la vida cotidiana: cocina, peluquería, bar, casa y escuela son algunos de los espacios que se recrean con objetos marcados por el uso diario (ollas, cachadas, tijeras de poco filo, viejos cuadernos escolares) y objetos de cotillón, barquitos de papel glacé, pescados y sirenas de cartapesta) en un marco variado de voces, música, texturas, luces y sombras.


Tras este pintoresco recorrido, enfilé hacia el Museo-Taller Ferrowhite, instalado en el edificio que fuera taller de la usina General San Martín, hallándose justamente, junto a este abandonado titan, el cual no sería mala idea que fuera puesto en valor y reacondicionado, como sucedió con La Usina del Arte, para un fin similar. Este museo aloja herramientas y útiles recuperados tras la privatización y el parcial desguace de los ferrocarriles en la década del 90.

Martillos, tornos y tenazas; escariadores, sierras y bigornias; caladores, cuchillos y piedras de afilar son el punto de partida para intentar comprender cómo se organizaban los talleres en los que esas herramientas eran utilizadas, cómo eran el orden y los conflictos de la sociedad a la que servían, y qué tal resultan, en comparación, las cosas hoy.


Ferrowhite se define un museo taller. "Un lugar en el que las cosas, además de ser exhibidas, se fabrican. ¿Y qué produce un museo taller? Un museo taller genera nuevas herramientas. Útiles para ampliar nuestra comprensión del presente y, por tanto, nuestra perspectiva del futuro, forjados en la labor con objetos y documentos del pasado, pero también en el cuerpo a cuerpo con la experiencia vital de cientos, miles de trabajadores que forman parte de, y le dan forma a, esa historia".




La semana que viene, finalizamos este increíble viaje desde la ciudad de Bahía Blanca, conociendo el Parque de la Independencia, el mirador de la barranca, y el Museo "El Histórico". Hasta entonces!




domingo, 22 de enero de 2017

Conociendo Ingeniero White – El Barrio y El Puerto

Y despidiéndome de Choele Choel, y micro de por medio, llegué a Bahía Blanca, en búsqueda de mi tres últimos destinos en este recorrido maravilloso que iniciara llegando a Neuquén. Y el primero de ellos sería la localidad portuaria de Ingeniero White.

Ingeniero White es una localidad y puerto de la provincia de Buenos Aires. Se encuentra ubicada en el partido de Bahía Blanca, a 10 kilómetros de la ciudad de la ciudad homónima, con la que se encuentra conurbada en el denominado Gran Bahía Blanca. El puerto de la localidad es uno de los principales puertos de ultramar de Argentina, y el movimiento económico alrededor de él fue el factor más importante en el crecimiento de la cabecera del partido.


El complejo portuario abarca 25 kilómetros sobre la costa norte de la ría de Bahía Blanca. Posee un moderno balizamiento con 62 boyas luminosas alimentadas por energía solar. En el interior de la ría, está el Puerto de Ingeniero White con un calado de 45 pies. El Muelle Multipropósito de 270 metros de eslora recientemente inaugurado, los muelles de Puerto Galván y la Posta de Inflamables completan las instalaciones.


Este sistema portuario ofrece una salida directa al Océano Atlántico desde el único puerto de aguas profundas del país, con muelles para operar todo tipo de buques y mercaderías, y el primer puerto autónomo de Argentina. Posee además un sistema de control de tráfico radarizado, único en América Latina.


El Puerto de Bahía Blanca ha sido históricamente un puerto de cereales por su proximidad a las principales zonas agroexportadoras del país. Hoy es además químico y petroquímico, y exporta principalmente materias primas. Una Reserva Natural de uso múltiple que comprende varias islas e islotes adyacentes, ubicada al N NO del canal principal, permite la investigación para el uso racional de los recursos naturales con el objeto de conservar el ecosistema.


Tanto el puerto como sus adyacencias, cobraron una gran importancia en los principios del siglo XX, por la gran llegada de inmigrantes, europeos en su mayoría, los cuales se instalaron tanto en las inmediaciones portuarias como en la ciudad de Bahía Blanca. El pueblo se componía en sus comienzos de precarias viviendas de chapa y madera, muchas de ellas aún existentes, lo cual ha contribuido a dar una nota característica al paisaje urbano.


Los invito entonces a recorrer, desde algunas de las postales que hice en las callecitas del barrio portuario y el mismo puerto, esta parte de Ingeniero White:



La semana que viene, visitamos los museos de Ingeniero White, desde el Museo del Puerto, y el Museo Taller FerroWhite. Hasta entonces! :)




domingo, 15 de enero de 2017

Descansando en Choele Choel – Plazas, Parques y Costanera

Al tiempo que recorrí la Ciudad de Choele Choel, tuve la oportunidad de disfrutar de sus rincones verdes… Las plazas y plazoletas se intercalan en varios puntos del pequeño trazado, y los parques se presentan desde el mismísimo acceso al pueblo y el boulevard de la Avenida San Martín, aunque indudablemente la expresión natural máxima en la región, la encontramos en el paseo costero del Camping Isla 92.

Y al solcito, bajo los árboles, repasaría algunas notas sobre el origen del lugar…

El 9 de julio de 1879 —en el día del aniversario de la independencia de la Nación Argentina— y durante la segunda campaña al territorio aborigen nominalmente argentino,
autodenominada “Conquista del Desierto” y que fuera comandada por el general Julio A. Roca, el entonces coronel Conrado Villegas fundaría en la isla Pacheco, el «Pueblo de Nicolás Avellaneda», nombre que hacía honor al entonces Presidente de la República. Más tarde mudarían su nombre al de Choele Choel.

Con respecto al significado del nombre Choele Choel, el General Olascoaga le atribuye "espantajos de cáscaras de árbol", señalando que los indios lo atribuían a las cortezas que las crecidas del río dejaban enredadas en los árboles cuando se producían las bajantes.

Rodolfo Casamiquela, por su parte, dice que el problema consiste en determinar si es un vocablo mapuche o tehuelche. Si fuera mapuche podría equivaler a "raza con flor amarilla o amarillenta", mientras que si se tratara de una voz tehuelche significaría "quijarro" o "ripio fino de río".

El asentamiento fue arrasado por una inundación, poco tiempo después de su fundación, y sus habitantes se instalarían en el paraje conocido como Pampa de los Molinos, hasta el 18 de marzo de 1882, fecha en que fue trasladado nuevamente a su actual emplazamiento.


En este nuevo sitio se instalaría una oficina de correos en 1883, y con la llegada de los salecianos en 1891 se fundaría una escuela para infantiles, de dos grados y mixta. Luego se crearía la escuela estatal Nº 10 en 1904, además de la biblioteca popular en 1917, el primer aserradero y el origen del Club Choele Choel.


La región, incluyendo a la isla, es totalmente cosmopolita ya que se ha poblado con razas y etnias de todas partes del mundo. Hay desde refugiados de Laos de la década del 70, hasta ortodoxos rusos.


Ahora si, y porque el movimiento se demuestra andando, nos vamos a pasear por los rincones verdes de esta pequeña pero hermosa localidad… 



Y para despedirme de mi querido Rio Negro, o al menos así sería por este recorrido, se me ocurrió capturar mis últimos instantes cerca de su margen, en video.


La semana que viene, arribamos a Bahía Blanca, para descubrir Ingeniero White




miércoles, 11 de enero de 2017

El Centro Cultural Kirchner

En este nuevo capítulo de mis esporádicos recorridos la Ciudad de Buenos Aires, me interno en las entrañas de un verdadero titán edilicio. Declarado en 1997 Monumento Histórico Nacional, debido a su calidad arquitectónica, su importancia histórica y por las obras de arte que se hallan en su interior, el ex edificio del Correo Central, hoy, Centro Cultural Kirchner, nos espera para sorprendernos por si mismo, y por las muestras y eventos que dentro de sí transcurren.

Este espacio para artes plásticas, espectáculos musicales y exposiciones fue inaugurado el 21 de mayo de 2015 y está ubicado, como es de público conocimiento, en el edificio que fuera anteriormente sede del Correo Central de Buenos Aires.
El centro cuenta con más de 100 mil metros cuadrados, más de diez salas de múltiples usos y una capacidad de hasta 5000 visitantes. Es el más importante en tamaño de América Latina y el tercero a nivel mundial.

Su historia comienza en 2006, cuando el gobierno nacional llamó a un concurso internacional de anteproyectos, a fin de decidir qué nuevo uso darle al edificio para concretar el propósito de emplazar en él el denominado “Centro Cultural del Bicentenario”. Finalmente y de entre más de 340 estudios de arquitectura de más de 20 países, el primer premio se otorgó en noviembre de ese año por decisión unánime del jurado, a los estudios de arquitectura Bares y Asociados (B4FS), de La Plata, y Becker-Ferrari, de Buenos Aires.

El proyecto proponía la restauración, reciclaje y puesta en valor de un edificio histórico, por un lado; y la incorporación de nuevos elementos arquitectónicos, por otro.

Las obras comenzaron en los primeros meses de 2010 y avanzaron en la etapa de restauración de fachadas, transformación de la cúpula en un mirador vidriado y en la adaptación de la llamada "parte noble" en salas de exposiciones. Durante 2012, las obras de construcción continuaron en la otra mitad del edificio que incluye los auditorios y salas de conciertos. El 21 de noviembre de 2012 el Congreso Nacional promulgó la ley Nº 26.794, donde se rebautizó el lugar como “Centro Cultural Dr. Néstor Carlos Kirchner”. La remodelación demandó un presupuesto de 3.811 millones de pesos (700 millones de dólares a la fecha de la inauguración).
  • Principales trabajos sobre el Área Histórica: Las intervenciones sobre este sector potencian el valor histórico y patrimonial del edificio sin desvirtuar su naturaleza, con el objetivo de lograr un óptimo aprovechamiento de los espacios, permitiendo a su vez, apreciar la arquitectura y el mobiliario de época. En esta área se destacan los salones: de Los Escudos, el de Honor, el de los Buzones y el Eva Perón.
  • Principales trabajos sobre el Área Industrial: Se resignifica con la incorporación de nuevos elementos arquitectónicos, lo que genera un contraste con el área Histórica combinando la elegancia neoclásica del edificio con un sector de modernidad. Incluye una jaula tectónica de columnas metálicas que delinean una nueva fachada interior que permite conservar la estructura envolvente original, y a su vez, soportar la inserción de múltiples espacios donde se desarrollan las actividades culturales de mayor convocatoria. Los tres elementos más importantes de este sector son: El Chandelier, una Gran Sala de Conciertos y una sala de música de cámara para 600 espectadores en el primer subsuelo. Además, contará con diversas salas para exposiciones artísticas y auditorios de menor capacidad. El Chandelier, aparecerá como una estructura vidriada colgando desde el techo, semejante a los grandes candelabros suspendidos en halles y salas teatrales y es además un museo de arte contemporáneo que permite a nuevos artistas exhibir sus obras.
La Gran Sala de Conciertos ocupa un lugar central en este espacio. Se trata de una sala sinfónica con capacidad para 1950 espectadores, nueva sede de la Orquesta Sinfónica Nacional de Argentina. Las patas que la sostienen y su enorme estructura ovalada y curva por donde se la mira, genera la idea de una ballena, de allí su denominación de “Ballena Azul”. Esta sala tiene un nivel acústico de excelencia y cuenta con un órgano de tubos, de 4 teclados y pedalera, 3500 tubos y 46 registros con 51 voces y 30 toneladas métricas de peso, diseñado especialmente en Alemania por la firma Klais Orgelbau e instalado en el país bajo la dirección de Philip Klais.

En el primer subsuelo, junto a las 5 mil casillas del antiguo correo que fueron restauradas y colocadas allí, funciona un museo que rememora el pasado del edificio.

La revalorización de la cúpula principal del edificio tiene el objeto de convertir un espacio residual en uno de los puntos más significativos del CCK. En este sector se conservó la estructura metálica y su ornamentación, pero se reemplazaron las pizarras por una superficie de doble vidrio facetado que cuenta con un sistema de luces de led de alta tecnología; permite combinar diversos colores y componer formas y banderas de diferentes países. El avance de las obras en esta parte se pueden observar desde el exterior, durante fechas especiales en que la cúpula se ilumina para sumarse a alguna celebración patria, o bien dar la bienvenida a un mandatario de otro país mediante la confección de su bandera. En este mismo nivel, una terraza mirador es el primer punto panorámico público de la ciudad, junto a un sector gastronómico y otros servicios complementarios que se desarrollan en ese piso.

Los invito ahora a descubrir conmigo, el pasado y el presente de este imponente edificio, así como también, algunas de sus privilegiadas vistas de algunos puntos de la ciudad: