miércoles, 26 de junio de 2013

Un biopic de Robert Capa: de instante detenido a tiempo en movimiento

La guerra la imaginamos, en gran parte, a partir del trabajo de Robert Capa. No en vano, fue el más célebre corresponsal gráfico de guerras del s. XX, y su cámara ha fijado en instantáneas los conflictos fundamentales que han cambiado los mapas políticos. Incluso su mirada encontró un fundido en negro en una guerra, pues falleció mientras cubría la primera guerra de Indochina en los años cincuenta, en el territorio vietnamita. Llamado para reemplazar a otro fotógrafo de la revista Life, al sumergirse en un bosque pisó una mina que cegó su cámara para siempre; y es que, si en algo descansa su fama es en su proximidad a la línea de batalla: célebres son sus fotos del desembarco de Normandía con los personajes en movimiento, en plena confrontación con los tiros desde los bastiones alemanes. Y esta vida al filo del peligro va a encontrar un recipiente en celuloide, pues se está preparando Close Enough, un biopic de Robert Capa.
Robert Capa en el frente de Segovia
Un biopic de Robert Capa que ya cuenta con un actor que le de vida, pues Tom Hiddleston (a quien vemos en Thor) ha sido confirmado como actor principal de esta película, que será dirigida porPaul Andrew Williams (Song For Marion). Y el título dice mucho de su filosofía: estar siempre en la vanguardia, junto al conflicto, con la cámara siempre dispuesta a captar lo imprevisible. Close Enough responde al propio lema que presidía todo su trabajo:
Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, es que no te has acercado lo suficiente.
Y, junto a Tom Hiddleston, compartirá plano Hayley Atwell (Peggy Carter en Captain America: The First Avenger), sustituyendo a Gemma Arterton y que encarnará a la fotógrafa alemanaGerda Taro, su amante y compañera profesional. Porque, por suerte, el biopic no pretende abarcar toda una vida, lo que siempre suele imprimir un ritmo de discontinuidad y, por lo tanto, alejar la obra biográfica de lo puramente cinematográfico. El biopic de Robert Capa se centrará en una etapa concreta de su vida, concretamente en la fase de colaboración profesional con Gerda Taro. Porque Capa, en realidad, no es el nombre original del fotógrafo: nacido en Hungría, su nombre real eraEndre Ernö Friedmann. Y fue en Paris en los años treinta, donde está instalado para huir del nazismo, cuando conoció a Gerda Taro y juntos fundan un nombre que es, en sí, una marca: el de Robert Capa, un nombre ficticio para emular la existencia de un fotógrafo norteamericano, y que sirve para aumentar la cotización de sus trabajos.
Robert Capa y Gerda Taro
Así, Friedmann y Taro crean un pseudónimo que, en ocasiones, se aproxima a un heterónimo a la manera de Pessoa, al asignarle una cierta vida propia y un pasado estadounidense; pero es un pseudónimo compartido que esconde dos identidades, pues era utilizado indistintamente para firmar fotos realizadas por él o por ella. Robert Capa es una máscara que encubre un vacío semántico, pero que ellos dos se encargan de colmar de significados con sus nuevas fotos. Juntos formaron un equipo bicéfalo que es imposible dividir, pues ambos trabajan conjuntamente por un mismo símbolo, el de Robert Capa, y se duda sobre la autoría de muchas fotos de aquella época.
Los dos se desplazaron a España para cubrir la Guerra Civil, siempre desde el bando republicano, pues ambos estaban implicados en la lucha antifascista y apoyaban la causa de la República. Su trabajo comenzó en el frente de Madrid y finalizó en Cataluña, uno de los últimos bastiones de la República. Pero, a mitad del conflicto, se produjo un escollo fundamental que produjo un desgarro íntimo en el nombre Robert Capa: Gerda Taro falleció al caer de su vehículo en un accidente y ser arrollada por un tanque. Desde entonces, Robert Capa volvió a moldearse a una individualidad, la de Friedmann, que ya fue Robert Capa hasta su muerte en 1954.
muerte de un miliciano
Su nombre, que ya disponía una unidad en la dualidad, recuperó la equivalencia entre un nombre, un sujeto. Pero el biopic de Robert Capa pretende recuperar este espacio para la colaboración anónima, una solidaridad que lleva, incluso, a olvidarse del yo para poder sumar fuerzas en un proyecto común. Así que el biopic de Robert Capa se centrará en los años treinta, en la estancia de Capa en París y la cobertura de la guerra civil, que dejó como icono insustituible del conflicto bélico la instantánea deMuerte de un miliciano, tomada en Cerro Murciano en el frente de Córdoba en 1936. Amor en tiempos de guerra son los ingredientes de los que parte el biopic de Robert Capa, veremos qué resultado nos ofrece.
Fuente: http://extracine.com/2013/04/un-biopic-de-robert-capa