domingo, 5 de marzo de 2017

Descubriendo América – La Ciudad


Hoy iniciamos un nuevo recorrido. Esta vez, visitaremos tres pequeñas ciudades de la provincia de Buenos Aires, pegaditas prácticamente al límite de nuestra querida provincia de La Pampa: América, General Villegas y Trenque Lauquen, para descubrir que tesoros se esconden en ellas...

Desde un primer momento me decidí a hacer base en América, cabecera del partido de Rivadavia, por encontrarse en medio de los tres destinos a visitar. A solo una hora de colectivo de cada uno. Además era el sitio que me quedaba mas lejos, lo que me daba un poco mas de descanso en el micro antes de arribar, y era el destino ideal para pasar mas tiempo, ya que la exploración del Vivero Forestal y Zoológico, por lo que veía en el mapa, me iba a llevar media jornada de caminata.

Pero… ¿Por qué elegí América?

La historia data de 2013, y de mi primera visita a los parques de Bahía Blanca. En esa oportunidad me quedó por conocer el Parque Independencia, ya que por estar mas retirado no pude incluirlo en mi itinerario. Fue recién en 2015, en mi segunda visita a Bahía, que finalmente pude conocerlo. Y acá me llevé una sorpresa: Encontré en él, los restos de un zoológico que había en él, y con ese hallazgo, la noticia de que en América moraban gran parte de los animales que solían estar acá. Había que cerrar esta historia, así que esta fue mi primera excusa para elegir este destino…

A principios de 2016, finalmente, me bajaba del micro luego de una noche de sueño nada reparadora, como suele ser en estos casos, dispuesto a caminar por cuanto rincón pudiera. Entonces, hice vista esquiva de cuanta nube y rastros de lluvias recientes encontraba, y puse pies en el camino.

América Está localizada en la región de la pampa húmeda a unos 505 km por ruta de la ciudad de Buenos Aires. La ciudad fue fundada por Carlos A. Diehl el 16 de mayo de 1904 y para su centenario, en el año 2004, tenía 11.000 habitantes aproximadamente.

El 14 de marzo de 1904 Carlos A. Diehl solicitó autorización al Ministro de Obras Públicas provincial, Ángel Etcheverry, para crear un pueblo en terrenos de su propiedad ubicados en el partido de Trenque Lauquen, a la altura del kilómetro 471 del Ferrocaril Oeste, Ramal Lincoln a Meridiano V, donde ya se había emplazado una estación ferroviaria.


La historia es muy curiosa: En su solicitud, Diehl explicaba que a los efectos de la fundación se había realizado una mensura de división y subdivisión de esos terrenos y se había "destinado ya el terreno para la plaza pública" y designado para edificios públicos "la mitad de la manzana N.º 38; los lotes 2 y 7 de la manzana 32; el lote 1 de la manzana 33", y "las quintas N.º 42 y 46, para potrero de policía y Cementerio Público", fracciones de tierra éstas últimas que se compromete a ceder al gobierno provincial. También solicita que el nuevo pueblo se denomine Carlos A. Diehl. Diehl alega que la estación de ferrocarril dista 12 leguas de los pueblos más cercanos, Trenque Lauquen y General Villegas, por lo que cree que sería beneficioso tener un pueblo allí.


Finalmente, el 16 de mayo, con firma del gobernador Marcelino Ugarte y el ministro Etcheverry, se dicta una resolución autorizando la creación del pueblo Carlos A. Diehl y aceptando la traza propuesta.


Por estar situado junto a la estación América del Ferrocarril Oeste, el pueblo tomó luego esa denominación. Pero en 1910, la Ley provincial N.º 3.273, que creó el Partido de Rivadavia, determinó que el pueblo se llamaría Rivadavia a partir de ese momento. No obstante la población siguió siendo denominada por sus pobladores y vecinos como América.


Por tanto, el pueblo de América fue oficialmente conocido como Rivadavia durante 79 años, hasta que en 1989 se cambió el nombre oficial de la cabecera de partido a América para solucionar el problema definitivamente.


América es baja limpia tranquila y silenciosa. Hay pocas rejas, y la gente aún deja cosas en la calle con plena confianza de que al volver, como es de esperar, ahí estarán. De todas formas, esto no implica descanso para las fuerzas de seguridad: La presencia policial se hace notar en sus calles, (Aunque no de forma intimidatoria como viví en Formosa), cosa que es de agradecer en los tiempos que corren.

Vengan a andar conmigo las callecitas de América, son un viaje a otra época :)




La semana que viene, nos despedimos de América, desde su vivero forestal y zoológico