domingo, 20 de mayo de 2018

Conociendo Tandil – La vieja cantera de Cerro Leones

Hoy nos despedimos de Tandil de una forma muy especial. Luego de haber recorrido cada uno de sus aspectos mas importantes, y finalizando en los mas clásicos y renombrados atractivos naturales, este recorrido llega a su fin, desde un pequeño paraíso casi secreto: La vieja cantera abandonada del Cerro Leones.

Ésta fue la primera y mas importante cantera de Tandil, siendo, por el año 1870, el epicentro de la extracción de granito de la región. La misma se halla a unos 7KM al sudoeste de la ciudad.


Originalmente, la formación constaba de dos cerros, cuyas siluetas desde lejos, se asemejaban a la forma de dos leones recostados sobre sus patas delanteras. Luego llego la explotación minera, y así se formo un barrio con la gente que trabajaba en la extracción de piedra.

Traspasar el alambrado por el cual se ingresa a la propiedad ya nos sumerge en una aventura…
Ingresando por los misteriosos caminos de monte, sólo se escucha el sonido del viento entre el follaje y de los pájaros…


Y entonces comienzan a aparecer las máquinas y construcciones abandonadas a su suerte, entre la naturaleza imparable que avanza sobre ellas, para dar paso a la vista de dos inmensos piletones: La primera, se usaba para la extracción de la piedra de la cantera, y la segunda, para el corte y labrado de los bloques, para hacer principalmente adoquines y cordones.

Hoy, los leones del cerro están esparcidos por las calles de Buenos Aires, y en su lugar quedó un paisaje completamente distinto: Un pequeño paraíso.


Pasar la tarde en la cantera, es olvidarse que el resto del mundo existe…




Muchas gracias a todos por dejarme compartir un nuevo recorrido con ustedes… Y como siempre, nos vemos en el próximo destino!!







domingo, 13 de mayo de 2018

Conociendo Tandil – Los Atractivos Serranos

Dejando atrás el  Via Crucis en el Monte Calvario, continuamos hoy explorando la periferia tandilense desde sus otros tres atractivos serranos: Los clásicos Centinela y Movediza, a lo que sumamos el novísimo Cristo de Las Sierras… ¡Al camino!

El atractivo serrano mas clásico del lugar, sin duda alguna, es La Piedra Movediza: Ésta, fue una roca de granito de unas 300 toneladas que se localizaba en el borde de un risco, y que tuvo la particularidad de que logró mantenerse en equilibrio al borde del cerro hasta su caída, el jueves 29 de febrero de 1912, entre las 5 y las 6 de la tarde. (sin haberse podido determinar el momento exacto) y sin testigos directos de su derrumbamiento.


Su caída pudo haber sido un acto de vandalismo o producto de las vibraciones provocadas por las explosiones en las canteras cercanas. Los restos de la piedra original se encuentran señalizados en la base del cerro, conservándose los tres grandes pedazos en los cuales se partió, en el lugar de su caída.

Desde 2007 existe una réplica ubicada en el mismo lugar, restituída de esta forma, por ser el mayor símbolo de la ciudad de Tandil. El predio se denomina Parque Lítico La Movediza.


Otro clásico de clásicos de la región, es el cerro El Centinela. Éste se eleva 298 msnm, y lleva ese nombre por la silueta rocosa que lo corona, la cual se conserva estoica, vigilante, hasta nuestros días.

Y es que al formarse el sistema serrano de Tandilla, en la Era Terciaria, (Hace mas de 2.300 millones de años), el basamento cristalino en su paso de fase líquida a sólida, dejó inmensas masas libres, algunas muy grandes como el caso de "La Movediza", o como ésta que está en el cerro.


El Centinela tiene facetas planas y redondeadas, como ejemplo de dos desarrollos de erosión geológica:

  • La Cara Sudeste es cóncava y alisada, debido al fuerte flujo de vientos.
  • La Cara Noroeste es convexa y rugosa pues se expone más al sol, y al no estar expuesta directamente a los vientos de su cara opuesta, se produce un fenómeno de tipo "catafilar" o de "cáscara de cebollas".
En el parque puede visitarse el otro extremo, al cual se llega por un sistema de aerosillas, que dan buena vista de la región. Un paseo muy recomendable!

Por último, el novísimo Cristo de Las Sierras, rompe con el esquema de fenómenos naturales, integrando una gran escultura realizada por el hombre. Este atractivo turístico-religioso de Tandil fue inaugurado el 12 de octubre de 2014, y se trata de una propuesta que integra en una única expresión tanto religiosidad, como a la naturaleza de su entorno serrano, e incluso, a la mismísima industria metalúrgica local, combinando los atractivos serranos que estamos desarrollando en esta edición, como el atractivo religioso del Monte Calvario, desandado en nuestra edición anterior.

El monumento es de fundición, pintado en pintura acrí­lica especial color blanco. Es obra de Fernando "Tirso" Pavolini, quien estuvo a cargo del diseño de la imagen y el modelado de la escultura. Tiene unos 10 mts. de altura (15 mts. en total sumándole los 5 de su basamento) y 4,5 mts. de ancho (distancia entre sus brazos extendidos); y pesa unas 15 toneladas. La imagen muestra a un Cristo erguido mirando hacia la ciudad de Tandil, con su brazo izquierdo elevado y el derecho en señal de bendición.

El Cristo de Las Sierras se emplaza en la cima del cerro de Villa Don Bosco. La altura del cerro y que este se encuentre dentro de un predio perteneciente a la Congregación Salesiana, facilitaron la decisión de emplazarlo aquí. Además, en Villa Don Bosco estuvo albergado Jorge Bergoglio, (El Papa Francisco). y fue en Tandil donde decidió tomar sus votos.

En la cima, junto al Cristo, se puede apreciar una vista panorámica sin igual, con una visión de casi 360° especialmente pensada para aprovechar la amplitud e inmensidad del paisaje, incluyendo vistas de la ciudad, el Lago del Fuerte y las sierras.

Durante la subida a la cima, siempre es posible ver el Cristo. También hay bancos para descansar y apreciar el paisaje.



La semana que viene, nos despedimos de Tandil, desde uno de sus atractivos más desconocidos: La vieja cantera abandonada de Cerro Leones

domingo, 6 de mayo de 2018

Conociendo Tandil – El Via Crucis en Semana Santa

Hoy continuamos conociendo a los Vecinos de Tandil y sus costumbres, desde un tradicional ritual que se organiza todos los años desde 1943 para Semana Santa, en el Monte Calvario: El Vía Crucis.

El Monte Calvario es el tercero en importancia a nivel mundial y con el tiempo se ha encargado de convertir a la ciudad de Tandil en uno de los lugares protagonistas a la hora de hablar de turismo religioso.

El Monte Calvario es denominado de esa manera por el parecido con el Golgota de Judea. Éste, es uno de los paseos más pintorescos que puedan realizarse en cualquier época del año, ya que cada estación se encarga de pintar sus propios colores y crear diferentes contextos alrededor de las sierras, aunque el escenario siempre sea el mismo.

Miles de turistas de todas las edades lo visitan cada año. Para aquellos que aún no lo conocen, es posible recordarles que la réplica del Cristo en la Cruz, es copia fiel del que se encuentra ubicado en la localidad francesa de Bretaña.

Para subir al monte, se pueden subir directamente sus 96 peldaños, o bien, recorrer el Via Crucis, en cuyas 14 estaciones, hay un total de 17 estatuas realizadas en piedra.

Junto a éste se encuentra una réplica del Santo Sepulcro y un kubba, que imita las antiguas construcciones del desierto palestino.

En una ladera del cerro se ubica la Capilla Santa Gemma en devoción a Santa Gemma Galgani.

Adicionalmente, en el año 1962 se construye atrás de la capilla, una réplica de la Gruta de Lourdes.

Pero más allá de su atractivo religioso, el Monte Calvario ofrece una sensación especial, ya que encierra en su interior toda una simbología única que no se encuentra en la naturaleza y que armónicamente ha sido incorporada por la mano del hombre.

El lugar resulta un verdadero atractivo turístico por encontrarse dentro de un hermoso bosque de eucaliptos, pinos y olivos que permiten recorrerlo oliendo las fragancias y aromas tan particulares de estos árboles y escuchando el canto de los pájaros que se han convertido desde hace tiempo en los peregrinos estables del lugar. 




La próxima semana, seguimos recorriendo las atracciones naturales de Tandil, desde sus clásicos atractivos turísticos serranos