domingo, 22 de abril de 2018

Conociendo Tandil – Plazas y Parques

En nuestra anterior entrega, nos sumergimos de lleno en Los Detalles de Tandil, al tiempo que conocimos las partes fundamentales de su proceso de fundación. Hoy, emergemos nuevamente, para respirar y descubrir sus espacios verdes urbanos mas importantes: Las plazas y los parques.

Tandil tiene una plaza principal en su disposición de damero, la Plaza Independencia, en torno a la cual se ubican las principales dependencias del centro cívico, como El Palacio Municipal o la Parroquia Santísimo Sacramento. Es decir, el epicentro de nuestra primera entrega.

Y acá de a poco empezamos a ilustrar la historia que les comentaba en nuestra entrega anterior, ya que como plazas secundarias, en primer lugar destaco a la La histórica Plaza Martín Rodríguez (o De Las Carretas), hogar del también histórico tanque de agua y cercana a gran parte de los museos y lugares históricos en la ciudad. En un tercer orden, la plaza José Santamarina, adquiere su identidad en lo hermoso de su glorieta, así como también encontramos la plaza 25 de Mayo, como un tranquilo y prolijo paseo verde.

Sobre los Parques de Tandil, voy a señalar los dos complementos urbanos mas grandes, ya que los atractivos serranos circundantes, los voy a desarrollar en una edición aparte.

En primer lugar cabe señalar al gran Parque Independencia. Éste se encuentra ubicado a mil metros del lugar donde se emplazó al Fuerte Independencia, y tiene una altura de 280 metros sobre el nivel del mar. Su entrada es una portada de granito en estilo románico renacentista, donada en 1923 por la colectividad italiana, en conmemoración del centenario de la ciudad.

En la cima del mismo se encuentra el Castillo Morisco, donación de la colectividad española a la ciudad efectuada también en 1923 y por el mismo motivo. Se puede llegar por medio de una escalera de piedra granito en medio de los árboles o en auto por camino de cornisa pavimentado. Aquí se encuentra ubicada también la estatua ecuestre del general Martín Rodríguez, realizada por el escultor Arturo Dresco, y dos antiguos cañones originales del Fuerte.​


Las inmediaciones del castillo y el cerro en general, están llenos de coníferas plantadas y jardines de estilo italiano, brindando varios miradores naturales. Además posee un camino que lo une al Lago del Fuerte, rodeado por un paisaje sin alterar. En una de sus laderas se sitúa el Anfiteatro "Martín Fierro", con capacidad para 2500 personas donde se desarrollan anualmente las Escenas de la Redención.


En otra ladera se halla el “Parque Encantado”, creado en el año 2006, con una superficie de 9600 m².

Bajando del cerro por el lado opuesto, y rodeando el Lago del Fuerte, la caminata principalmente nos lleva desde el Paseo del Los Pescadores hasta el Púnon Mapuche, extendiéndose el paseo en el vecino Parque Bicentenario.

Como ven, realmente en su conjunto, la zona del Parque Independencia junto con sus atractivos vecinos, es un gran espacio para dedicarle toda una jornada de exploración.

Como último parques de éste recorrido, voy a recomendar visitar el Cerro Del Libertador. Gral San Martin, el cual es un afloramiento rocoso ubicado dentro de la ciudad. En lo alto del cerro se ubica el monumento al General San Martín, una figura de 3,3 metros de altura que tiene la mirada en dirección a Perú.



La semana que viene conoceremos un poco más sobre los vecinos de Tandil, compartiendo algunas de sus costumbres costumbres y oficios…


domingo, 15 de abril de 2018

Conociendo Tandil – Los Detalles

En la anterior entrega, les mostré como primera aproximación tandilense, un recorrido general por el centro y la periferia de La Ciudad. Hoy, nos vamos a internar en los detalles con los que me encontré en esas caminatas, para completar la experiencia y terminar de definir la identidad de esta ciudad.
Y si de identidad hablamos, tenemos que ir a las raíces. A su fundación.

Resulta que, como era de esperarse, a finales de 1820 comenzó una violenta reacción de los pueblos aborígenes, contra el avance de la frontera hacia el sur. El Tratado de Miraflores, que había logrado una paz relativa con los llamados indios amigos, fue roto cuando nuevos malones comenzaron a sucederse en toda la frontera.

En diciembre de 1820 los aborígenes asolaron Lobos y mataron a cien personas, e inmediatamente después, otro malón, (dirigido por el ex director supremo de Chile, José Miguel Carrera, quien junto a los caciques Yanquetruz y Pablo, había tomado el centro de detención de prisioneros realistas de Las Bruscas), saqueó el pueblo de Salto.​

Es entonces que Martín Rodríguez, funda el Fuerte Independencia, que dio origen a lo que hoy es el núcleo urbano de Tandil.

El malestar de la campaña se había acentuado bajo el gobierno de Martín Rodríguez y de su ministro Rivadavia. Los estancieros, desmoralizados, no recibían más auxilio que los que ellos mismos se procuraban con sus propios medios; estaban expuestos a los bandoleros.


A fines del año 1825, el gobierno, temeroso de que los brasileños se apoderasen de Patagones e invadieran la campaña sur de Buenos Aires, comisionó a Rosas para que asegurara la paz con las tribus y se aliara con éstas para rechazar un posible ataque del enemigo lusitano.


Juan Manuel de Rosas reunió a una asamblea de caciques que se celebró en el Tandil. Rosas concurrió a ella solo, sin soldados. Cada cacique se presentaba seguido de una numerosa comitiva de jinetes, sobre todo Chanil, que llevaba la voz de los pampas y de los ranqueles.


El poblado de lo que hoy es Tandil fue fundado en este marco, por recomendación del coronel Pedro Andrés García, quien vio la necesidad de crear dos fuertes, uno en la sierra del Volcán y otro en las sierras de Tandil, dando inicio al camino que la uniría con una ciudad ya visitada y muy querida por quien suscribe: Carmen de Patagones.


El danés Juan Fugl (1811-1900) tuvo gran influencia en el desarrollo de Tandil en los años posteriores a la fundación de la ciudad.


Tras la derrota de los indígenas en la Conquista del Desierto se consolidó la presencia europea en El Tandil, recibiendo el lugar gran cantidad de inmigrantes de diversas partes de Europa.​


Cuando se fundó el Fuerte Independencia el poblado tenía tan solo cuatrocientos habitantes que eran los que arribaron con su fundador; esta cifra fue aumentando gracias a la llegada del ferrocarril -a finales del siglo XIX-, la explotación de la minería y la actividad ganadera.


​En 1850, se inició la construcción de un molino que se accionó con energía hidráulica, alimentado con el agua de un arroyo que cruza la ciudad. Aún hoy se conserva un sector del edificio refaccionado. También construyó con piedras extraídas a golpes de martillo de los cerros cercanos la primera tahona.


En 1865 se demolió el Fuerte Independencia, y al año siguiente se construyó la Casa Municipal, sede asimismo de la comisaría y de la cárcel.


Finalmente, el 23 de octubre de 1895, el pueblo fue declarado oficialmente ciudad con el nombre de Tandil.




La próxima semana, nos vamos a recorrer todos los espacios verdes urbanos de Tandil, respirando, desde sus plazas y parques

domingo, 8 de abril de 2018

Conociendo Tandil – La Ciudad


¡Bienvenidos a un nuevo destino! A partir de hoy y por las siguientes seis entregas, exploraremos todos los aspectos y rincones a los que he llegado a conocer en mi visita a la archiconocida, y aunque tal vez no tan bien explorada, Ciudad de Tandil, en pos de justamente, descubrir que acá hay mucho más por recorrer que lo que usualmente se conoce.

Tandil, para los iniciados, es la ciudad cabecera del partido homónimo y está ubicada en el centro de la provincia de Buenos Aires, en el centro-este de la Argentina, sobre las sierras del sistema de Tandilia. Ésta fue fundada por el Brigadier General Martín Rodríguez, gobernador de la provincia de Buenos Aires, en 1823, con el nombre de Fuerte Independencia.

Su población inicial fue de 400 habitantes y debió soportar el asedio permanente de los indígenas, que trataron de impedir la consolidación del poblado.​ Es una ciudad con clima templado, con temperaturas medias de 13.7°C, y que cuenta con un núcleo urbano actual dividido en unos 34 barrios.


La economía de Tandil está basada principalmente en la agricultura, la ganadería, el turismo —que ha tenido un importante crecimiento en los últimos años, especialmente en el período vacacional que corresponde con la celebración de la Semana Santa, en donde como ya mostraré oportunamente, se desarrolla la liturgia alusiva a la fecha—, y la actividad minera —que está siendo cuestionada por organizaciones ecologistas—. Recientemente también se han instalado, entre otras, varias empresas de desarrollo de software, a medida que crece su novísimo polo tecnológico.


Sobre el nombre de Tandil, la historia más conocida es la que relata que el origen se debe a la denominación dada a un cacique indígena que habitaba en la zona. Sin embargo, también se sostiene que había un río que tenía ese nombre. Probablemente el topónimo proceda de la desaparecida lengua de los tehuelches septentrionales y significaría lo más alto, en relación al llano y bajo terreno que circunda a las pequeñas sierras de Tandilia). A su vez, algunos estudiosos hacen un estudio de los vocablos mapuches, donde lil, que podría ser una deformación de dil, equivale a "roca" o "peñasco". En cuanto a tan se dice que deriva de thaun, que significa "latir" según la segunda etimología —menos probable— Tandil significaría entonces "piedra que late" en obvia referencia a la característica Piedra Movediza, de la cual también oportunamente daremos cuenta.

Hoy, en éste primer acercamiento, caminaremos las calles céntricas y barriales, reconociendo desde los clásicos edificios del centro cívico, (Con una visita interna al Palacio Municipal incluída), así como el interior de la casa mas antigua que aún se mantiene en pié y en la cual funciona “Época de Quesos”, un despacho de justamente, quesos y embutidos, (No olvidemos que Tandil es la denominada “Capital del Salamín”), con un restaurante dividido entre los ambientes de la casa, patio incluído.

El recorrido continúa por el centro comercial, deviniendo poco a poco en la periferia cercana, y finalizando con las vistas generales del centro y los barrios circundantes, que tuve desde las alturas del Parque Independencia, del cual también, oportunamente llegará el momento de hablar de él.

¡A disfrutar!



La próxima semana, nos sumergimos en los pequeños detalles que Tandil tiene para deleitarnos

domingo, 1 de abril de 2018

Vuelo La Rioja – Buenos Aires

Y ya comenzado el retorno desde nuestro último destino riojano, La Quebrada del Cóndor, comenzamos a despedirnos de esta odisea que comenzara en la ciudad de San Juan, y que hoy termina también desde los cielos, con algunas vistas del centro de nuestra Argentina.

Tempranito arrancamos la jornada, con dirección al pequeño aeropuerto de La Rioja, con un cielo algo nublado, pero con un clima muy agradable.

Las vistas no se hicieron esperar… La Rioja y sus cielos, dieron paso a algunas vistas ya con cielo mas despejado sobre la provincia de Córdoba y Santa Fé, para culminar acercándonos cada vez más a la prrovincia de Buenos Aires, y a nuestro último destino, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde como siempre, tendría unas vistas maravillosas de la urbe.

Todo esto, desarrollado como siempre, en el álbum a continuación:


Y complementando esta entrega, un videito con algunas postales en movimiento de este viaje.



Gracias por compartir un nuevo recorrido conmigo, y ya saben! Nos reencontramos la semana que viene, en un nuevo destino! :D

domingo, 25 de marzo de 2018

Naturaleza Riojana - La Quebrada del Cóndor

Y llegó el momento de la verdad! Luego de nuestro arribo y reconocimiento sobre La Sierra de Los Quinteros, finalmente, hoy vamos a disfrutar a lo que hemos venido: El vuelo de Cóndores y Jotes desde un punto panorámico privilegiado.

El punto final de la jornada de trekking en la Sierra de Los Quinteros, se encuentra en alguno de los balcones que dan a La Quebrada del Cóndor, lugar del cual les he mostrado las vistas en la anterior entrega de estas crónicas.

Hoy traje para que disfruten de algunos recuerdos, de algunas vivencias que tuve ahí, viendo muy muy de cerca estos imponentes monarcas del aire. Realmente, una experiencia inolvidable el almorzar ahí, en primera fila de la quebrada, bajo el reparo de un frondoso árbol, y con semejante compañía en los aires...

No tengo palabras para describir semejante emoción, por lo que hoy, voy a dejar que las que hablen, sean únicamente las imágenes :)



La semana que viene los que emprendemos vuelo somos nosotros, esta vez, para disfrutar del cierre de este inolvidable viaje, observando todo lo que hay bajo las nubes, entre La Rioja y Buenos Aires.

domingo, 18 de marzo de 2018

Naturaleza Riojana - La Sierra de Los Quinteros

Desde que comenzamos a volver de La Costa Riojana, comenzamos acercarnos al final de este viaje, y si bien hay aún muchos mas puntos por recorrer en esta provincia, como último destino de este primer acercamiento, elegí La Sierra de Los Quinteros. ¿Quiéren saber por qué? ¡Acompáñenme!

Si bien hasta ahora el viaje por La Rioja había tenido grandes experiencias tanto en la ciudad como en sus alrededores, el circuito norte propuso varios destinos con mucho mas contacto con la naturaleza, y sentí que, a pesar de haber visitado Talampaya, necesitaba cerrar con broche de oro este recorrido.

Sabía que la Rioja podía darme una experiencia mucho mas gratificante que la vivida en Talampaya, pero mis tiempos no me permitían pasar al otro lado del Cordón de Velazco, y desde el norte venía, así que la única opción en esta oportunidad era encontrarme con alguna sorpresa hacia el sur…
¡Y el dato llegó en el momento mas oportuno! Así que el último día de mi estancia en la capital riojana, lo arrancamos bien tempranito junto al ya amigo de esta casa, Maximiliano Urbano de Travel Git, con destino a la Sierra de Los Quinteros.

El día había comenzado con un cielo bastante encapotado, pero Maxi insistía… “No te preocupes Martín, que allá es otra cosa…” Confié. La Ruta 38 nos dejaría en Patquía, en donde desayunamos rápidamente en la estación de servicio al costado de la ruta. Repasamos itinerario, y a seguir viaje por la 38, ya en General Angel Vicente Peñaloza, hasta Punta de Los Llanos.

Aquí, entre las rutas 29 y 30, llegamos a Tama, en donde un camino nos deja en la mismísima entrada de la Sierra de Los Quinteros.

Y acá sobre todo arranca la parte interesante del viaje, y para la cual uno debe ir con un conocedor de la zona. A medida que se avanza en el sendero, vamos descubriendo algunas casitas, y de repente otras callecitas, y una proveduría… Y resulta que al igual que en Valle Fértil, hay un pequeño barrio que nos da la bienvenida a la zona.

Finalmente llegamos a una tranquera, propiedad de la familia de Oscar Romero. Desde este punto emprendimos la caminata por un sendero, que en unos 40 minutos nos dejaría en el mirador llamado “De las Higueras”. El circuito es el mas corto de ambos, y por la experiencia que me contaba Maxi, fue el que elegimos para ese dia de excursión.

El paseo fue maravilloso. La vegetación abraza y en varias oportunidades tuvimos vistas del Rio de La Cañada Grande, así como compañía caprina. Incluso una posta en el camino me sorprendió de sobremanera, con algunas construcciones abandonadas hechas íntegramente de piedra.

Finalmente, asomamos la vista al balcón del mirador, directamente hacia el Dique de Olta.
Y aún quedaba mucho por vivir acá, pero, eso es parte de la próxima entrega…



La semana que viene, cerramos esta visita desde la fabulosa Quebrada del Cóndor, observando muy de cerca el majestuoso vuelo de estas aves…

domingo, 11 de marzo de 2018

La Costa Riojana (Parte 3) – Entre Arauco y Los Vientos del Señor

En la segunda parte de este viaje por La Costa Riojana, conocimos los puntos centrales del circuito: Aminga y Anillaco. Hoy, nos despedimos de este recorrido, (o al menos por esta oportunidad), con las maravillosas experiencias vividas en Arauco y hasta los Vientos del Señor.

Esta última etapa, en su inicio, presentaba una disyuntiva… ¿Terminaba el circuito de la Costa y visitaba el Castillo de Dionisio, o me desviaba y hacía carrovela en Vientos del Señor? La respuesta era obvia. Castillo de Dionisio, nos veremos la próxima! xD


Saliendo desde Anillaco, luego de saborear unas sabrosas empanadas caseras, no volvemos a la Ruta 75, sino que tomamos la Ruta 7. Desde esta, la identidad de la primera etapa estaría marcada por el drástico cambio en el paisaje: Ya no bordeábamos el Cordón de Velazco, sino que nos movíamos por una extensa y ondulada llanura hacia la izquierda, y, bordeando una formación montañosa por la derecha. En el punto norte mas extremo de este rodeo, y antes de comenzar volver a tener rumbo sur, veríamos los titánicos aerogeneradores del Parque eólico Arauco. Imponentes aún a esta distancia! Me prometí volver a verlos de cerca, claro está.


Al poco, en el horizonte, ya se avistaba no solo el barreal, sino también, un macizo montañoso de figura negra según la disposición de la luz en ese momento, de forma casi fantasmal. Desde sus cumbres, las nubes que se asomaban por detrás dibujaban su silueta: Era el Cordón de Ambato. Con plena emoción viví mi primer avistamiento de tierras Catamarqueñas. Y una vez mas… Qué ganas de seguir viaje hacia allá!!


Ya llegará el momento. Tiempo al tiempo.


El primer punto de interés a visitar al final del camino fue El Señor de la Peña: Una roca gigante en donde, únicamente viéndola desde cierto ángulo, se ve digamos, la silueta de Cristo… Si éste hubiera sido un habitante originario, claro está, porque para mí, sí, se ve el perfil de una figura humana, pero los razgos… Y… Digamos que por la zona podría ser un Diaguita.





Milagro más milagro menos, seguimos hacia nuestro último destino: Vientos del Señor.

Ubicado en el barreal de Arauco, esta extensa superficie de suelo arcilloso se funde con el cielo en un horizonte interminable, formando un mágico escenario natural.


Con la práctica deportiva del carrovelismo y kitebuggy, se puede experimentar la sensación de volar sobre el suelo, en un viaje de altísima velocidad, prácticamente, y salvo por el mismo viento y el roce de las ruedas contra el suelo, en completo silencio. Maravilloso!!


Y obviamente que no me iba a perder de esta experiencia, así que, a rodar!!



Ya en la última parte del álbum de hoy, dejo algunas imágenes del retorno a la capital riojana, es su primer tramo, desde la Ruta 9.

La semana que viene, comenzamos a cerrar esta aventura desde una de las experiencias mas emocionantes que viví, en una inolvidable jornada de trekking en la Sierra de Los Quinteros

domingo, 4 de marzo de 2018

La Costa Riojana (Parte 2) – Entre Aminga y Anillaco


En la primera entrega de este viaje por La Costa Riojana, recorrimos el circuito en su inicio, desde Villa Bustos y hasta Chuquis. Hoy, nos centraremos en la etapa intermedia, visitando las localidades de Aminga y Anillaco.

Aminga es la cabecera del Departamento de Castro Barros, eje de todo este circuito, y se encuentra a solo unos kilómetros al norte de Chuquis. Ésta es una urbe, luce casonas, quintas y bodegas construidas con altos muros de pircas y posee como distintivo una granja ecológica, en la que se ordeñan vacas y cepillan caballos.


En pleno centro, se encuentra la plaza de la cultura, con un mercado artesanal, y enfrente, la Iglesia de La Merced que aún conserva los restos de su capilla original. Además, cada 31 de diciembre se celebra el denominado Tinkunaco, (o “encuentro de los pueblos”), con gran colorido y despliegue, en el que se desarrollan principalmente domas y otras exposiciones.

Para mí, Aminga fue sinónimo pleno de paz y tranquilidad.

A pocos kilómetros mas hacia el norte, y luego de atravezar un acceso lleno de viñedos, llegamos a Anillaco.

El pueblo natal de Carlos Menem es la más moderna de las poblaciones que se encuentran en la Costa Riojana. A diferencia de las anteriores, posee calles asfaltadas, elegantes casonas y extensos viñedos que invitan a degustar vinos de primer nivel, así como también, vinos pateros, no menos ricos que los primeros.

Anillaco también nos recibe con dos grandes particularidades: Una modesta infraestructura hotelera, cosa no presente en las localidades visitadas en este recorrido, y, una planta de piscicultura que se dedica 100% a la producción de caviar, única en la Argentina. Sorprendente!

El imperdible: Asomarse por sobre la pared que cerca la propiedad, para ver la casa del ex mandatario, más conocida como “la Rosadita”.



¿Se quedaron aún con más ganas de mas Costa Riojana? La próxima semana, finalizamos el recorrido que hice, paseando entre Arauco y Los Vientos del Señor

domingo, 25 de febrero de 2018

La Costa Riojana (Parte 1) – Entre Villa Bustos y Chuquis

Continuamos nuestro camino, desde La Pampa de La Viuda y El Parque de Los Dinosaurios y siguiendo el rumbo norte que nos propone la ruta 75, para conocer gran parte del corredor intitulado como “La Costa Riojana”. El recorrido es muy extenso, por lo que dividiré este relato en tres etapas, y así y todo, faltará recorrer un tramo más, pero, esa parte en esta ocasión preferí dejarla para otra oportunidad.

Lejos de estar frente al mar o frente a un río de aguas caudalosas, el recorrido toma su nombre porque “costea” el cordón serrano de Velazco, presentándonos una decena de pequeños pueblitos en donde el tiempo parece haberse detenido.

Desde Sanagasta, recorrí Villa Bustos y poco más siguiendo la 75. El resto del recorrido costero que realicé, llega hasta el límite opuesto del contiguo departamento de Castro Barros.
En Villa Bustos, el pequeño pueblo que tuve la oportunidad de ver desde arriba anteriormente, me llamaron la atención los bustos de nuestros próceres y personalidades de la avenida principal. En particular uno, como van a ver en el álbum que acompaña estas líneas. Acá destaco también la visita a la Bodega-Finca Lomas Blancas.

Retomando la ruta, comenzamos a divisar una serie de pueblitos que parecen perdidos en medio de la nada. Álamos, nogales, olivos y pinos denotan la presencia del hombre en el lugar. Las decenas de casitas ubicadas al pie del cerro Velasco son localidades centenarias que se dedican al cultivo o a la cría de cabras.

Hoy esta zona es considerada un gran atractivo turístico gracias a sus paisajes, a su clima y a sus silencios perpetuos, ideales para el descanso.

Las Peñas es el primer poblado que se presenta en nuestro camino, a sólo 55 kilómetros de la capital. Cerca de Las Peñas, fue obligatorio un alto en el camino para apreciar la belleza del paisaje que nos rodeaba.

El recorrido continúa y adelante nos encontramos con el pueblo de Agua Blanca, con sus calles de tierra. Aquí los dulces caseros son el gran atractivo para el visitante. Ahora la ruta nos lleva hasta Pinchas, un hermoso sitio colmado de frutales, hortalizas y nogales.

Chuquis es la próxima población que se presenta en el camino, en donde hicimos una parada algo mas larga, para visitar un sitio muy especial…



La importancia de Chuquis, radica en que aquí se encuentra el solar de Pedro Ignacio de Castro Barros, quien representó a La Rioja en la Asamblea del año XIII y a la provincia en el Congreso de Tucumán en 1816, cuando se declaró la independencia nacional. Hoy el sitio es un importante museo regional que vale la pena visitar.

La visita guiada es prácticamente obligatoria y muy interesante, así como la documentación brindada, muy completa. Casi un material de consulta que no tiene nada que envidiar a otros destinos mas renombrados o conocidos. Todo un orgullo haber podido ir y conocer, y haber tenido la suerte de que justo encontré un relato histórico teatralizado, a un gran contingente de turistas que estaban de visita, el cual pude presenciar en gran parte :)



¿Se quedaron con ganas de mas Costa Riojana? La próxima semana, continuamos, entre Aminga y Anillaco

domingo, 18 de febrero de 2018

Naturaleza Riojana: La Pampa de La Viuda y El Parque de Los Dinosaurios

La semana pasada, comenzamos a alejarnos de la capital riojana, hacia el norte, disfrutando del cercano Dique los Sauces y sus alrededores. Hoy, continuamos viaje por la Ruta 75, para internarnos en dos de sus cercanos destinos imperdibles: El Parque de los Dinosaurios y La Pampa de La Viuda.

Comenzamos en El Parque de Dinosaurios: Éste se encuentra en Sanagasta, a unos 30 KM de la capital riojana, y es uno de los atractivos turísticos más nuevos de La Rioja, pero no por eso, menos espectacular que sus hermanos mayores. El parque se encuentra emplazado en un valle de fantásticas rocas rojas, formado en el cretácico, hace más de 100 millones de años, siendo hermano por su origen y edad a un lugar amigo de esta casa: El Parque Nacional Sierras de las Quijadas, en San Luis.

El parque fue creado con el objetivo de investigar y recrear la vida de los dinosaurios de ese período geológico. Su importancia radica en que se descubrió que esta era una zona de nidificación de dinosaurios. Aquí, los investigadores descubrieron decenas de nidos de dinosaurios con centenares de huevos. Se trata de un descubrimiento único en su tipo que abrió nuevas líneas de investigaciones en paleontología.


Sebastián Pérez Parry es guía y responsable del grupo de paleoartistas que trabajó en la creación de las réplicas. Con él recorrimos el parque. Nos explicó que la zona por la que caminamos habría sido elegida por los dinosaurios para nidificar porque se trata de una zona de hidro termalismo (especie de grandes pantanos de agua caliente). Los investigadores sostienen que las condiciones ambientales y la temperatura más elevada del suelo habrían contribuido con la incubación natural de los huevos.

Hoy día el Parque de Dinosaurios tiene dos circuitos habilitados: Valle Rojo, de 2KM, y Nidos de Libertad, de 3KM de extensión.


Los dos se hacen con guía y no tienen dificultad más que el de la caminata al sol: En el primero, aprendemos sobre las especies que moraron la zona, de las cuales hay réplicas en sitios a tamaño real. En el segundo, llegamos hasta uno de los auténticos nidos de huevos de dinosaurios que les comentaba anteriormente. Una experiencia absolutamente fuera de serie.


En el futuro cercano, el Parque de Dinosaurios de Sanagasta planea habilitar más circuitos, de diferentes distancias y dificultades, e incluso paseos nocturnos (¡Esto debe ser algo fantástico!).

Como siempre recomiendo ante las caminatas de mucho calor, recomiendo siempre llevar: Ropa clara y fresca, abundante agua (Ideal camelback para evitar parar para hidratarnos), gafas de sol, sombrero, protector solar y calzado apropiado. No está de más cargar algunas frutas, porque si bien en las instalaciones se dispone de baño, hay también una confitería pero que podría estar cerrada cuando la visiten ustedes también.


En el siguiente álbum van a ver algunas postales que traje de ambos circuitos:




El segundo destino de esta parte del viaje, lo encontramos en Pampa de la Viuda.

El cordón montañoso de Velazco, se extiende de norte a sur, separando la capital de la provincia, de la bella y turística ciudad de Chilecito. En 1999 se inició una importante obra vial para unir estas localidades, y que, a pesar de estar su finalización proyectada para 2003, quedó trunca, llegando con una ruta de montaña hasta la Pampa de la Viuda.

Dos rutas nacionales corren a cada lado del Cordón de Velazco: Sobre el este, la Ruta 75 que pasa por todo el denominado Corredor de la Costa, y sobre el oeste, la mítica Ruta 40. Sin el camino proyectado, la vuelta a dar para unir la capital riojana con chilecito es de 200KM, pero con esta obra, se reduciría a 100.

Finalmente parte del camino fue inaugurado en marzo de 2007, pero éste es solo un tramo de 18 kilómetros de longitud, que aunque está perfectamente pavimentado, muere en la ladera de una montaña.

Luego puede seguirse por un tramo más, un camino de tierra, que nos lleva por medio del valle de Pampa de la Viuda a la zona del rio. Acá hay que circular con precaución, ya que el camino suele interrumpirse por grietas durante las lluvias, y también por la presencia de animales.

De todas formas, y aunque a uno le encataría seguir por el, (por ahora), inexistente camino, llegar y disfrutar no solo vale la pena, sino que como les digo, quedan esas ganas de más que ni les cuento!

En el álbum que sigue, algunas vistas que traje del camino de acceso y Pampa de la Viuda :)



La semana que viene, continuamos viaje desde acá y hacia el norte, con la primera parte del recorrido por La Costa Riojana, entre Villa Bustos y Chuquis.

domingo, 11 de febrero de 2018

Naturaleza Riojana: El Dique los Sauces y sus alrededores

Dejamos atrás la capital riojana, habiéndonos despedido de ella desde sus Plazas y Los Parques, pero como toda despedida, los espacios verdes urbanos también nos sirvieron a modo de pequeño preámbulo de lo que se viene… A partir de hoy, comenzaremos a disfrutar de los destinos naturales del interior de La Rioja.

Comenzaremos a alejarnos de la ciudad por la Ruta 75, haciendo una primera parada en Las Padercitas: De significante valor histórico-cultural, éste conjunto de ruinas de barro que data de 1630, se conserva tras una construcción de muros de piedra. Junto a ellas persiste un inmenso templo desde el cual San Francisco Solano, habría logrado dominar a un grupo de indígenas decidido a destruir la ciudad.

Las Padercitas fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1942, y en el lugar también se puede visitar el monumento al Tinkunako: Esta imponente obra del Escultor Mario Aciar, realizada en 1993, está construida por 2 grandes piedras con petroglifos y estelas narrativas. Ente sus simbolismos mas significativos, encontramos que la piedra del Este simboliza a España, mientras que la del Oeste a la América India. Entre ambas hay un espacio común y apretado, que no impide la unión definitiva en la parte superior del Monumento.

En todas las caras del monumento se hallan pensamientos de escritores, poetas y personajes celebres. Cada uno de ellos se ha grabado en la piedra con escritura inversa. Así, se transforman en una fórmula críptica, que acercan al público mediante un esfuerzo incorporativo, haciéndolo participe de la obra.

Retomando la 75, bordeamos Cochangasta, el barrio residencial de la capital provincial. Mas adelante, pasando por una serie de pequeños pueblitos que descansan en la base de la quebrada de Los Sauces, llegamos al túnel que al poco, nos deja en nuestra segundo gran destino: El Dique de Los Sauces.

Rodeado de cerros que ofrecen magníficas vistas panorámicas, el dique es un verdadero paraíso para ir a pasar el día. En la se emplazan el Club de Pesca, el Club Náutico de La Rioja y el Camping Municipal, que cuentan con zonas para acampar, asadores, piletas y sanitarios, así como balnearios habilitados en verano, para la realización de deportes náuticos.

El último destino de este trayecto, lo encontraremos continuando hacia el norte, también por la ruta 75, y será un mirador desde el cual podremos apreciar toda la región de Villa Bustos y sus alrededores. Desde acá, tendremos varias opciones para seguir, las cuales poco a poco voy a ir mostrándoles en las próximas entregas.



La semana que viene, y antes de comenzar un hermoso recorrido por la Costa Riojana, visitaremos La Pampa de La Viuda, y, El Parque de Los Dinosaurios

domingo, 4 de febrero de 2018

Caminando por La Rioja – Las Plazas y Los Parques

En nuestra entrega anterior, nos acercamos a Los Detalles de la capital riojana. Hoy, terminamos de reconocer sus generalidades, desde el último aspecto que nos faltaba conocer: La vida en las plazas, parques y espacios al aire libre de la ciudad.

Llegando en ómnibus, La Rioja nos recibe desde su baja periferia, cercana a su exponente recreativo urbano mas grande: Al pié del cerro de la Cruz, descansa El Parque de la Ciudad.

Aquí, tendremos la posibilidad de realizar grandes recorridos a pie o en bicicleta, descansar, o realizar actividades aeróbicas. No hace falta ir demasiado preparado para disfrutarlo, ya que el predio cuenta con instalaciones básicas de expendio de comidas al paso y bebidas, así como sanitarios. Además aquí se pueden disfrutar de algunas peculiares atracciones: El auditorio Super Domo, una hélice de generador eólico, (Como las que funcionan en el Parque Eólico de Arauco, a la fecha, el mas grande de Argentina), y un lago artificial. En el parque funcionan también algunas dependencias administrativas.

Volviendo a la ciudad, pasamos por el gran Monumento al Chacho Peñaloza, y al cabo de algunas cuadras, el arco de la ciudad nos recibe, como con los brazos abiertos, desde su acceso principal.

El centro cívico se emplaza en distribución clásica, en torno a la plaza 25 de Mayo, y si bien ésta es la mas grande, no podemos dejar de disfrutar de algunos otros espacios entre el trazado urbano, como el contiguo pequeño paseo peatonal que ofrece la calle Buenos Aires, la plazoleta de la municipalidad, la plaza 9 de Julio, o la plaza Juan Facundo Quiroga.

Ya en la periferia, podemos según el punto cardinal a donde hayamos elegido dirigirnos, disfrutar de las recicladas instalaciones de la vieja estación de trenes, en donde funcionan centros culturales y escuelas de arte, o bien, un paseo por la rivera del Rio Tajamar.

Por todo esto, vamos! A buscar la ropa deportiva, que La Rioja tiene mucho para ofrecer a quien quiera pasearla, pero eso si, no se olviden el agua, el gorro, y el protector solar, porque el calor, se hace sentir y mucho.



La próxima semana, comenzamos a alejarnos de la ciudad, disfrutando de los primeros destinos que ofrece la Ruta 75: Las Padrecitas, El Dique de Los Sauces, y Villa Bustos

domingo, 28 de enero de 2018

Caminando por La Rioja – Los Detalles

La semana pasada, comenzamos a visitar La Ciudad de La Rioja, caminando por sus calles céntricas y periféricas. Hoy, y como derivado de ese mismo recorrido, vamos a internarnos un poco mas en los detalles, particularidades, y costumbres que definen el día a día de los ciudadanos del la capital riojana.

De estilo simple pero no por eso menos atractivo, La Rioja encuentra su identidad entre colores pastel y construcciones históricas, hasta los detalles de gran colorido y algunas (Pocas), edificaciones modernas.

Caminarla es una experiencia muy agradable, en la cual el ojo atento encontrará mil regalos para atesorar.
Acérquense conmigo a observar las particularidades de esta pequeña ciudad, estoy seguro que van a deleitarse tanto como yo :)



Como complemento a esta serie, les traigo un miniálbum de detalles que hice en el Museo Inca Huasi.

Éste, tiene el aval de la UNESCO y la OEA, que catalogaron al Museo como uno de los más completos e importantes del noroeste argentino en su especialidad: la arqueologí­a.

Imposible no asombrarse con la mejor pieza arqueológica de la república, y una de las mejores de Sudamérica: Una urna funeraria de párvulo, que según los estudios, data del siglo V, pero atención que esto no es todo: Exponentes de las culturas Ciénaga, Condorhuasi, Aguada, Sanagasta y Belén, los cuales oscilan en antigüedad entre los 2500 y los 1450 años, también nos esperan para el asombro.

Es de destacar también, la sección de Arte Religioso-colonial, donde se exhibe el retablo de la antigua capilla de San Nicolás (altar mayor), destruida por el terremoto de 1894, (Talla de madera del s. XIX), una pieza única de la provincia de La Rioja.


La semana que viene finalizamos el recorrido capitalino, desde sus plazas, parques, y espacios verdes

domingo, 21 de enero de 2018

Caminando por La Rioja – La Ciudad

En nuestra edición anterior, terminábamos de recorrer el Parque Nacional Talampaya, ícono por excelencia de la identidad turística riojana. Hoy, comenzamos a recorrer la capital de la provincia, en la búsqueda de sus tesoros patrimoniales.

Si bien pasado y modernidad se han sabido conjugar en las calles de La Rioja, la ciudad nos muestra un predominio histórico en su conformación edilicia. De naturaleza mayormente baja, esta ciudad con alma de pueblo conserva el perfume característico de los azahares de naranjos que rodean su plaza principal.

Dedicarle tiempo a recorrerla, es un paseo sin dudas recomendable a todo visitante que se acerque.

Con un trazado clásico, en forma de damero, el viaje por sus angostas calles puede comenzar comenzar en la plaza 25 de Mayo, epicentro de la ciudad, donde encontramos a su alrededor, las edificaciones y dependencias más notables de esta capital cuyana:
  • La Casa de Gobierno, que fue construida durante la gobernación de Eduardo Fernández Valdez e inaugurada en 1937, es de estilo grecorromano adaptado con zaguán y patios de galerías.
  • El Club Social de La Rioja, antiguamente Escuela de Aplicación de varones. En él se realiza todo tipo de exposiciones y su fachada es una silueta clásica de la ciudad. El frente de la construcción conserva su característica galería, que da al frente de la plaza, invita al descanso y predispone para la mesa compartida.
  • El Solar Vera Vallejo, construido en 1880, aún conserva el esquema de la casa de patios andaluza que se continuó en el período colonial: Habitaciones en torno a un patio, pero sin las típicas galerías. El local de la esquina fue el lugar donde Rosario Vera Peñaloza, la “Maestra de la Patria”, instaló el primer Jardín de Infantes.
  • La Basílica Menor de San Nicolás de Bari, que data de principios del siglo XX. Construida en estilo bizantino, la nave central posee un santuario dedicado a San Nicolás de Bari. En su atrio descansan los restos del congresista de Tucumán don Pedro Ignacio de Castro Barros, quien representó a la provincia cuando se declaró la independencia de Argentina.
Pero no es la única construcción religiosa que encontraremos: Otro de los tantos templos que no hay que dejar de visitar es el de Santo Domingo, declarado Monumento Histórico. Es uno de los edificios más antiguos del país que aún se conserva en pie. Construido totalmente con piedra por manos indígenas y dirigido por los hermanos dominicos, data del año 1623. Se destacan el tamaño de su puerta de algarrobo tallado, el cristo crucificado de origen cuzqueño y las imágenes de Nuestra Señora de los Naturales y de Santo Domingo Guzmán.

Y la ciudad ofrece mucho más: Una gran cantidad de museos y galerías ofrecen en sus rincones, mil tesoros para el ávido buscador que se acerque a recorrerlas. Por eso los invito a partir de ahora, a caminar este fantástico destino, vivo testigo, de nuestras épocas fundacionales.



Y además de acercarnos a caminar sus calles, los invito a ir a Las Padercitas, al vecino Cerro de la Cruz: Desde el morro se practican parapente y aladeltismo, pero además, se puede tener una visión integral de todo el trazado urbano de la capital riojana, como les muestro en el siguiente mini álbum:


La semana que viene volvemos a la ciudad, para dejarnos sorprender entre sus mil detalles

domingo, 14 de enero de 2018

Naturaleza Riojana: Parque Nacional Talampaya (Parte 2)

La semana pasada iniciamos el recorrido por el Parque Nacional Talampaya, desde el arribo, y hasta el denominado “Jardín Botánico”. Hoy concluimos la visita, no solo con el resto del recorrido, sino también con un pequeño álbum del “Circuito del Triásico”.

A su vez, en nuestra entrega anterior, resaltaba algunas diferencias entre la presente visita, y, la hecha a su vecino parque Ischigualasto, mas conocido como “El Valle de La Luna”.

Hay otras dos grandes diferencias entre ambos, que tal vez sean mas notorias al finalizar el recorrido, en ese espacio de recapitulación que uno hace, mentalmente, luego de cada experiencia: Por un lado, Talampaya ofrece un paisaje imponente, si, pero mucho mas uniforme en experiencia general que el Valle de la Luna. Acá, mas o menos en cada parada, tenemos vistas que por momentos se parecen bastante, en cambio, del otro lado de las murallas, las estaciones de observación tienen mucha mas diversidad entre sí.

La última diferencia que voy a citar es respecto a la experiencia vivida con el servicio de guías. La tarifa en Ischigualasto es mas económica, pero el guía le puso mucha mas onda, dio mas datos, dio mucho mas tiempo de observación… Realmente fue para disfrutar y aprender, junto a una persona con experiencia y vocación. Talampaya fue todo lo contrario: Como ya dijimos, el acceso es mucho mas caro, y al menos en mi caso, el guía no solo se mostraba con cierto hartazgo, sino que nos llevaban a todos de un lado para el otro, como si de arrear una manada de animales se tratase…

Mas allá de todo, es imposible no recomendar la experiencia de sentirse absolutamente diminuto, entre esos imponentes murallones de mas de 150 metros de altura.

La concesionaria ofrece además de las clásicas combis, (y claro, por algo mas de dinero), hacer el recorrido en camioncitos con asientos en el techo, o bien, con escotilla y “terraza”. Personalmente opté por la minivan, porque no encontré justificable las otras opciones. Además ofrecen un recorrido extendido, hasta los “Cajones de Shimpa”, pero, lamentablemente no estaba habilitado cuando fuí.

En este álbum de cierre, visitaremos La Catedral, El Rey Mago, algunos detalles de los caminos, La Torre, La Tabla de Planchar, El Tótem, El Monje, La Ciudad Perdida, y las últimas vistas, ya en camino de retorno.



Talampaya comparte con Ischigualasto la cuenca geográfica Triásica. La misma es considerada por científicos de todo el mundo como uno de los paraísos más importantes en material geológico de la República Argentina. El parque cuenta con rocas que documentan la evolución del planeta por más de cuarenta y cinco millones de años, siendo por ejemplo testigo hace más de 250 millones de años de la división del supercontinente Pangea.


Como nota de color, puede visitarse un pequeño recorrido llamado “Sendero del Triásico”, el cual les muestro a continuación:



La semana que viene, iniciamos la visita a la Capital Riojana, caminando por sus calles y descubriendo su patrimonio…

domingo, 7 de enero de 2018

Naturaleza Riojana: Parque Nacional Talampaya (Parte 1)

Mis primeras experiencias en tierras riojanas, como no podía ser de otra manera al haber visitado el vecino Ischigualasto, y ya que estaba haciendo base en Valle Fértil, fueron en el Parque Nacional Talampaya, y estas vivencias justamente son las que voy a desarrollar en ésta y la próxima entrega de estas crónicas, antes de ir a recorrer la capital de la provincia de La Rioja.

La experiencia en Talampaya es, en todo sentido, radicalmente distinta a la vivida en su hermana siamesa Ischigualasto:
Comenzando por el paisaje, que me recordó, y no sin justa razón, a mi experiencia en Sierra de Las Quijadas, en la provincia de San Luis, aunque por lo que pude averiguar, aquella es una formación geológica mas moderna, (en términos de millones de años), que la de Talampaya.

Llegar a Talampaya no es sencillo. No hay un transporte que a uno lo deje “en la puerta”, por lo que la única opción es llegar en vehículo propio, o excursión. A diferencia de Ischigualasto, la visita no se hace en la propia movilidad, sino que indefectiblemente debe contratarse una plaza en alguno de los vehículos de la concesionaria privada que explota el recorrido del parque.

Esto trae varias desventajas para el visitante: El costo por este motivo es mayor, y como no salimos en caravana sino de a un vehículo por vez, las paradas en cada punto son mas breves, para permitir una frecuencia de rotación alta. Y si le sumamos que el recorrido es mucho mas chico, esto redunda en una experiencia no solo mas cara, sino mas breve que la que uno tiene en su vecino Sanjuanino.

El parque nacional Talampaya es una reserva natural y uno de los once "Patrimonios de la Humanidad" declarados por la Unesco en Argentina. Se encuentra ubicado en el centro-oeste de la provincia de La Rioja, en la República Argentina. Fue creado en 1975 como parque provincial con el objetivo de proteger importantes yacimientos arqueológicos y paleontológicos de la zona, y en 1997 pasó a depender de la Administración de Parques Nacionales.

El parque ocupa 215.000 ha. Su paisaje, la flora y fauna son característicos del bioma del monte. Es el resultado de movimientos tectónicos, a los que durante milenios se han sumado la erosión del agua y el viento en un clima desértico, con grandes amplitudes de temperaturas, intenso calor de día y bajas temperaturas de noche, con lluvias torrenciales en verano y vientos fuertes en primavera. La altura promedio del terreno es de alrededor de 1.300 msnm.

Las paredes y el cañón del rÍo Talampaya fueron erosionados por el viento y el agua, adquiriendo curiosas formas. Debido a su parecido con la realidad, muchas de las formas y siluetas, tienen nombres propios como: el Fraile, el Rey Mago, la Catedral, entre otros.​ A lo increíble del paisaje se suman morteros colectivos, restos de viviendas indígenas y petroglíficos de gran antigüedad.

En la entrega de hoy, les muestro la primera mitad de la experiencia, que va, desde la ruta de acceso al parque, pasando por La Puerta del Cañón, en donde pueden observarse, además de la imponencia del mismo cañón, petroglifos y morteritos, dos legados de los pueblos originarios que supieron habitar la zona, concluyendo esta parte del recorrido en el denominado “Jardín Botánico”, lugar en donde tendremos una especie de panorama sobre la flora del lugar, y nos sorprenderemos con una experiencia acústica sobre el eco de este verdadero corredor de piedra.



La semana que viene, concluímos la visita a Talampaya, con la segunda parte del recorrido, y un breve paseo por su Sendero del Triásico