domingo, 12 de mayo de 2019

La Caldera – El Pueblo

Luego de reponer energías por el tremendo paseo del día anterior, al volver de Chicoana, decidí hacer otra jornada de caminata por alguna localidad cercana a la capital salteña, y como aún me faltaba explorar la periferia desde el norte, me subí a un colectivo y me fui a La Caldera.

La Caldera es una pequeña localidad de unos 1600 habitantes, cabecera del departamento homónimo, que queda a 25 km en dirección norte de la ciudad de Salta, por la RN 9.

Existen dos versiones respecto a su nombre: El primero dice ser de un misionero jesuita de apellido Caldera y el segundo a una fundición de plomo, la que poseía una fuente de agua, asemejándose a una caldera.

Todos los años durante el mes de marzo, se lleva a cabo aquí, el Festival Nacional de la Chicha. Este festival ha logrado insertarse dentro del calendario de los más importantes festivales folclóricos del país, realizándose en un predio cubierto, donde puede disfrutarse de las comidas regionales, montas, baile popular y de artistas nacionales destacados.

El festival tiene una amplia cobertura a través de los medios masivos, tanto televisivos como radiales y gráficos como así también puede seguirse en vivo a través de Internet. A través de esta fiesta popular pueden disfrutarse de costumbres netamentes gauchescas, donde se hace presente la música, sus costumbres y raíces, como así también de una muy buena gastronomía salteña.

Ni bien arribar al centro, lo que llama la atención es la tranquilidad y el orden del pequeño pueblito. La plaza es muy bonita, y su iglesia, que data de 1760, está muy bien conservada.

Tras caminar por algunas callecitas, me fui internando, desde las partes mas rurales, en un sendero dominado por la selva de Yungas, pero eso lo desarrollaré en la siguiente entrega. En lo que al pueblo respecta, aquí encontré una sorpresa, y es que en la parte alta, se está desarrollando un poblado mucho mas moderno, como si de un country aledaño se tratara. Realmente es muy curioso, porque la separación no es tanta, pero los ambientes son completamente distintos…

Cosas de la modernidad.



La próxima semana, les muestro la otra mitad de La Caldera, desde sus amplios espacios naturales