viernes, 3 de agosto de 2012

Estudio: Alcohol mezclado con bebidas energéticas aumenta probabilidad de tener sexo casual

redbullmix
La ciencia a veces nos sorprende. Según un estudio hecho por el Instituto de Investigación de Adicciones de la Universidad de Búfalo, hay una relación entre la actividad sexual, la ingesta de acohol y las bebidas energéticas.
“Mezclar bebidas energéticas con alcohol puede llevar a beber en exceso de manera no intencional porque la cafeína hace más difícil que te des cuentes de tu propio nivel de intoxicación (borrachez)”, comentó Kathleen E. Miller, científica investigadora en la Universidad de Búfalo.
“Las bebidas energizantes son mas adictivas que el mismo acohol, esto quiere decir que cuando bebes una, de inmediato aumenta tu deseo por beber otra, así que terminas bebiendo de más” agregó.
Ahora, el hecho de que mezcles Red Bull con Vodka o Jägermeister con otra bebida no implica que automáticamente vayas a ligar, solo que estarás más propenso a ligar.
Según los resultados del estudio, casi uno de cada tres estudiantes (29.3%) admitieron haber usado una bebida energética durante el mes previo a su evaluación. En su encuentro sexual más reciente 45.1% de los participantes dijo haber tenido una pareja casual, 24.8% reportó haberse intoxicado y 43.6% que no usaron protección (condón).
El lado bueno según el estudio es que estas bebidas no necesariamente causaron que se tuviera sexo sin protección, de hecho, la mayoría de los participantes si utilizaron condón en sus encuentros casuales.
Según la universidad este estudio es parte de una investigación que tiene por lo menos tres años en desarrollo. Para estos resultados se incluyeron a 648 participantes, la mayoría de menos de 21 años de edad.
Ahora bien, es necesario que sepan que mezclar alcohol con bebidas energéticas es particularmente dañino a salud y puede resultar mortal en cantidades altas, de hecho aquí en la Ciudad de México hay leyes que prohíben la venta de estas bebidas a los menores de edad al mismo tiempo que no se permite servirlas mezcladas con alcohol, en otros países como Argentina también se han prohibido este tipo de bebidas.
Links:- Alcohol Mixed With Energy Drinks Increase Probability Of Casual Sex: University At Buffalo Study (The Huffington Post)- Avanza en Senado prohibición de bebidas energetizantes (El Universal)- SE PUBLICO LA LEY QUE PROHIBE LA VENTA DE BEBIDAS ENERGIZANTES (APFDigital)
Fuente: http://www.fayerwayer.com/2012/07/estudio-alcohol-mezclado-con-bebidas-energeticas-aumenta-probabilidad-de-tener-sexo-casual/

3x1: La Edición Fotográfica

La edición fotográfica (I)

Si queremos ser fotógrafos tenemos que saber editar. Si queremos destacar tenemos que editar nuestro trabajo. Si no sabemos editar, nos quedaremos los últimos de la fila. Podemos ser grandes fotógrafos, pero si no editamos bien nuestro trabajo no hay nada que hacer… Todas estas frases nos las dicen en cualquier curso serio de fotografía, y todos deberíamos grabárnoslas con fuego en nuestras cabezas. No se es buen fotógrafo por hacer buenas imágenes, sólo es bueno aquel que sabe contar historias.
Edición
La edición fotográfica es la selección de imágenes que previamente hemos pensado con el fin de narrar una historia con un lenguaje visual. De nada sirve hacer un trabajo de varios días si luego, al llegar a casa, enseñamos todas las fotografías o las mostramos de cualquier forma. Tampoco sirve llegar al sitio de destino y empezar a disparar a lo loco para ver qué sale. Hay que prepararse. Como dice Jose Manuel Navia, la fotografía tiene tres actos fundamentales, y sólo uno tiene la magia de lo inesperado:
  • El primer acto es racional, y consiste en estudiar a fondo todo lo que nos vamos a encontrar en el sitio de destino, incluso dibujar esbozos o visitar el lugar sin cámara.
  • El segundo acto es irracional y es el momento en el que disparamos nuestra cámara.
  • El tercer y último acto vuelve a ser racional y el momento de la selección y posterior edición de las fotografías.
En este curso veremos cómo realizar los tres actos y considerarlos una rutina de trabajo. Del grado de profesionalidad que queramos conseguir en nuestro trabajo, profundizaremos más o menos en ellos.

Primer acto

La fotografía es un trabajo artesanal. Y el trabajo significa esfuerzo. Si no sudamos conseguimos poco. El gran problema de la fotografía es que todo el mundo cree que es fotógrafo, por la aparente sencillez del disparo y por la publicidad de las marcas que quieren vender sus productos. Está banalizada por su facilidad técnica. La fotografía, dicen, es igual que mirar. Y lo es, pero una vez que entendemos sus reglas y sus normas. Por supuesto que se pueden hacer fotos sin prepararse, pero serán para el álbum familiar.
El trabajo del fotógrafo consiste, en este primer momento, sentarse en la mesa, en el sofá, o en el rincón de pensar y decidir cómo va a realizar su próximo reportaje, ya sea para vender a las agencias o para registrar el viaje que va a hacer en el verano. Hoy en día la mejor herramienta que tenemos a nuestro alcance es internet. Desde luego que no tiene la misma preparación un viaje familiar a la costa valenciana que el primer trabajo que nos encarga National Geographic, pero si no lo hacemos nunca, seguro que no nos llamará nunca la prestigiosa revista.
Una vez tengamos claro el destino, dedicaremos un tiempo a buscar por la red, ir a las librerías, o a las bibliotecas… para encontrar todas las cosas que podamos considerar útiles para realizar bien nuestro proyecto, desde la historia del lugar, hasta todas las imágenes del lugar que podamos encontrar (quizás es más importante descubrir desde donde están hechas y cómo).
Doy por supuesto que si estáis leyendo estos apuntes tenéis la sana costumbre de mirar al menos tres veces a la semana libros de fotografía de grandes autores, las últimas fotos de nuestros compañeros aficionados, y de manera crítica todas las que aparecen en los periódicos y revistas que pasan por nuestras manos. De todo se aprende algo. Si no hacemos alguna de las cosas que he señalado arriba, dejad de leer estos apuntes e iros a hacerlo.
Este momento sirve para tener claro que es lo que vamos a hacer cuando lleguemos al lugar de destino y no nos pongamos a disparar porque sí. Es el momento de escribir un guión gráfico (storyboard) en el que dibujemos o describamos las fotografías que nos gustaría llegar a hacer. No conviene cerrarse a ese plan, pero sí tenerlo como guía durante el viaje, que se convierta en las mínimas expectativas de lo que esperamos conseguir. Esta planificación es muy útil para disfrutar de los sitios en el mejor momento. No tiene nada que ver disfrutar de las vistas desde el patio de armas del palacio real de Madrid por la mañana o al atardecer. Los que tengáis presentes esas vistas lo entenderéis perfectamente.
Al llegar al destino perderemos el efecto sorpresa, pero en cierta medida perderemos ese tufillo a turista que se nota a la legua, por decirlo con una expresión castiza. Ganaremos la comprensión de lugar. Desde un primer momento sabremos dónde ir, dónde mirar y lo más importante, qué fotografiar. Y aunque llevemos todo planificado, las cosas pasan, y siempre encontraremos situaciones, momentos y lugares inesperados. Y nunca olvidemos integrar en el reportaje a los que nos acompañan, en caso de que tengamos la suerte de ir con conocidos.
Fuente: http://altfoto.com/2012/07/la-edicion-fotografica-i

La edición fotográfica (II)

En el anterior post sobre la edición fotográfica vimos que el proceso -propuesto porJosé Manuel Navia- se puede dividir en tres actos. Hoy vamos a ver en qué consisten el segundo y el tercero. Como todo en la vida, no hay que tomarlo al pie de la letra, pero hasta que tengamos más experiencia, es bueno confiar en maestros como Navia.
Segundo acto

Segundo acto

Hemos llegado a nuestro punto de destino. Hemos interiorizado todo lo que hemos aprendido sobre el lugar, sabemos hasta por dónde sale el sol y la mejor hora para fotografiar el monumento en cuestión. Hemos estudiado la ciudad a la que vamos de tal manera que sabemos más de ella que cualquier vecino. Además hemos aprendido todo de las fotografías que hizo fulanito de tal sobre nuestro lugar de destino. Por lo tanto hemos ganado el derecho de olvidarlo todo y disparar la cámara las veces que sea necesario. Una de las cosas que conseguiremos es disparar con cabeza y nunca a lo loco. No hacemos fotos porque sí, sino porque es necesario hacerlas en ese momento.
La cámara es una extensión del ojo que se abre o se cierra de manera automática, casi sin pensar. Por supuesto, como hemos practicado mucho, la cámara fotográfica no tiene ningún secreto para nosotros. Nos olvidaremos de comprobar cada dos por tres la pequeña pantalla y nunca borraremos las fotografías hasta descargarlas en el ordenador. Estamos haciendo fotos, no estamos editando.
A lo mejor hemos traído todo el equipo, o sólo una pequeña parte. El trípode igual lo hemos dejado en el maletero del coche o en el hotel, o hemos pensado que con una sola lente fija cargamos menos peso y conseguimos mayor calidad, y además nos cansamos menos…
Ahora estamos solos ante la fotografía. Descubrimos si todo el trabajo realizado antes ha merecido la pena. Podemos innovar y encontrar nuestro estilo. Todo adquiere sentido. Es el gran momento de estrés que tiene el fotógrafo. Trabajar y ver que las cosas no salen como espera, o que no aparece esa luz que tenía en mente, o que el equipo falla…
Todo se soluciona con calma. Por ejemplo, hay que tener planes alternativos, o llevar siempre dos cámaras, aunque sea una compacta, y revisar siempre el estado de las baterías y de las tarjetas. Por supuesto no hay que olvidar un buen sistema para guardar las copias de seguridad.
Y sobre todo, toca disfrutar. Estamos de viaje, tenemos una cámara entre nuestras manos y tiempo para hacer lo que más nos gusta. Ya vendrá el trabajo duro.

Tercer acto

Hemos llegado a casa con todo el material. Y empieza lo más duro de la fotografía, siempre y cuando queramos hacer bien las cosas: la edición, es decir, la selección de todas las imágenes para que tengan coherencia con el lenguaje visual que practicamos cuando cogemos una cámara: líneas, formas, colores, luces,…
La situación es la siguiente. Tenemos tres mil fotografías de nuestro viaje. Por supuesto queremos enseñarlas lo antes posible y que queden lo mejor posible. Somos conscientes de que el viaje ha terminado y que las cosas que no hayamos hecho ya están perdidas y que ese es el material del que disponemos. Ahora tenemos que mejorarlo mediante la edición.
Si el mundo fuera ideal, podríamos dejar pasar hasta tres meses para que las fotos maduraran, pero es imposible. Las ganas que tenemos de verlas o de enseñarlas harán que las clasifiquemos cuánto antes. Lo primero es catalogarlas dentro de nuestra base de datos, para tenerlas perfectamente identificadas. Y limpiar todas aquellas que nos hayan salido mal, muy movidas, muy desenfocadas, muy oscuras, muy malas. Procuremos borrar sólo los casos extremos. Después, con todas las fotografías catalogadas, procedemos a realizar nuestras copias de seguridad pertinentes.
Y con toda la tranquilidad y tiempo del mundo empezamos a seleccionar las imágenes que formaran parte de nuestro reportaje final. Si tenemos ese storyboard del que hablé al principio es muy buen punto de partida, si no, lo tendremos más complicado, pero podremos hacer el trabajo igualmente. En el próximo artículo sobre el tema veremos cómo.
Fuente: http://altfoto.com/2012/07/la-edicion-fotografica-ii

La edición fotográfica (y III)

Llegamos a la última etapa de la edición de fotografías. Hoy os propongo un método para hacerlo en el ordenador. Hay otras formas, más tradicionales, que pueden funcionar mejor, pero todo es cuestión de practicar hasta encontrar una forma personal de trabajar en este apasionante mundo, muchas veces olvidado en el mundo aficionado.
España oculta
Hay que revisar todas las carpetas, en un buen programa visualizador de imágenes como Adobe Bridge o Adobe Lightroom, e ir descartando todas las fotografías malas, las que no llamen la atención. Si hay dudas se queda para la siguiente criba. El mejor sistema para hacerlo es mediante Etiquetas, bien de colores, o de estrellas. En la primera selección marcas con una estrella, en la segunda con dos, hasta llegar a un número adecuado de preseleccionadas. Este grupo no debería ser muy grande, pues recuerda que las imágenes que mostrarás al final no deberían superar las cincuenta (a 30 segundos cada foto es casi media hora de visionado). No obstante, y como se dice, allá cada uno con su conciencia y las ganas que tenga de torturar a sus allegados.
¿Y qué fotos son las buenas? Gran pregunta. Una fotografía es buena cuando te cuenta algo del viaje o de la historia que estás preparando, o te trae algún recuerdo. Y una cosa hay que tener en cuenta, si viajas con la familia o con los amigos, ellos tienen que aparecer en el trabajo final. No puedes dejarles al margen. En las fotografías tienen que salir ellos. Forman parte de la historia. Una buena fotografía es aquella que cuenta una historia, que impacta, que cuando la ves te trae buenos recuerdos y te dan ganas de volver a ese sitio. Que guarda las mínimas normas de composición, que tiene líneas que conducen la mirada hacia un punto en concreto,…
Una vez que tenemos más o menos claro el punto anterior visionamos las fotografías en Adobe Bridge, por ejemplo, ampliando al máximo el panel Contenido. Vamos mirando los archivos y los marcamos con estrellas, bien clicando en el nombre o marcando la imagen con Ctrl+1-5, en función de la importancia que les otorgues. Al final nos quedaremos sólo con las que tengan mayor puntuación. Desecharemos las fotos que no aportan nada, que están repetidas o en temática o en composición.
Una vez hemos hecho esto en todas las carpetas podemos crear una nueva donde copiemos todas las que hayan pasado la primera criba. Para hacerlo más fácil, hay que dominar el panel Filtro, en el que se pueden ver sólo aquellas fotos que nos interesen en ese momento, como las verticales, las que tengan más profundidad de campo, o lo que nos interesa en este momento, las que tengan más estrellas.
Ahora tenemos la opción de seguir por el camino digital o hacer, en pequeño formato (6x9 cm), una copia de todas estas imágenes finales. Este camino facilita el visionado en su conjunto de todo el trabajo para empezar a vislumbrar el resultado final, donde una foto va al lado de otra porque coinciden en el color, o son complementarias o porque crean una panorámica… Esta idea de componer a partir de un lenguaje visual nos libra de la esclavitud de poner una fotografía al lado de otra por un discurso literario lineal. Tenemos que encajar miradas que coinciden, mismos puntos de fuga, colores complementarios o suplementarios, formas parecidas,…
En la foto del artículo, del libro España oculta de Cristina García Rodero, hay dos fotos hechas en 1979, pero están separadas por 550 Km. Y sin embargo funcionan y comunican entre sí a la perfección: figura negra contra figura blanca; fondo blanco frente fondo negro. Hay que fijarse más en la relación entre ambas formas que en su proximidad física. Os aseguro que funciona mejor que una narración lineal, donde tendemos a juntar dos o cuatro fotos simplemente por su unidad temporal, aunque estéticamente no aporten nada.
Ya estamos en el punto en el que podemos revelar con nuestro programa favorito la última selección. Ahora se aclaran, se oscurecen, se ajustan en un momento, pues las buenas fotografías no necesitan mucho trabajo de Photoshop, y al ser pocas, podemos dedicarles más tiempo y dejarlas perfectas. En este último momento, sabemos perfectamente que una va con otra, que una parte de una fotografía conviene oscurecerla o recortarla para enlazarla por las líneas imaginarias que llevamos tiempo viendo entre ellas…
Es difícil editar así, olvidándose de lo que hemos hecho hasta ahora, pero si nos fijamos y hacemos todo el proceso desde el principio, la edición irá saliendo poco a poco. Lo malo de la edición es que es como las opiniones, que todo el mundo tiene una. Lo bueno es que mejoramos como fotógrafo, sin lugar a dudas.
Fuente: http://altfoto.com/2012/07/la-edicion-fotografica-y-iii

Ted o las diferencias entre cine y televisión

Debe ser bastante difícil para cualquier director, por muy bueno o por mucho éxito que tengan sus obras, cambiar de formato, ya sea del cine a la televisión, al videoclip o viceversa. Cada uno de ellos tiene una razón de ser y un público determinado que espera ver una obra que cumpla ciertas reglas que restringen el medio, por lo que deben adaptarse o romperlas de tal forma que muestren algo que vaya más allá de su propio medio, algo que sólo está al alcance de unos pocos.

El último en cambiar de registro ha sido Seth MacFarlane, que se ha pasado de la televisión al cine. Estoy seguro de que para muchos no hará falta explicar quién es este personaje, pero para los más despistados decir que su carrera se centra principalmente en la animación para televisión donde ha destacado con dos obras principalmente: Family Guy y American Dad. Poco currículum más hace falta tener para demostrar que, cuanto menos, MacFarlane tiene mucho que decir en el mundo audiovisual. O al menos eso es lo que creíamos, por que con un artista así que nos ha dejado tantos buenos momentos en la televisión, podíamos esperar que haría lo propio en su debut cinematográfico: nada más lejos de la realidad.
En su primer largometraje se acoge a una historia ya bastante raída: la del protagonista que quiere vivir como eterno adolescente y cuyo mejor amigo es el que evita que se produzca ese paso natural (You, Me and Dupree). El protagonista se siente bien con la vida que lleva, sin responsabilidades y disfrutándola a su manera, hasta que la vida le exige algo más, madurar y romper con todos esos sueños de juventud. Ese conflicto es el detonante del resto de la previsible historia de Ted, donde desde el primer momento ya nos podemos imaginar no sólo cómo va a concluir sino también cómo se va a desarrollar.

Pero, hay que reconocerlo, cualquier espectador que acuda a las salas a ver esta película no espera un guión trabajado ni una forma de concebir el arte cinematográfico de forma innovadora. Si el público quiere ver esta película es porque espera unos cuantos gags al más puro estilo de Family Guy, que al fin y al cabo es el reclamo principal de la película. Desgraciadamente, aunque esto lo encontramos en la película, creo que este tipo de humor ha sido explotado por el propio MacFarlane durante tanto tiempo que ya ha perdido su esencia cómica y esto repercute de manera capital en la calidad de su largometraje. Todos ellos están protagonizados por el animado oso de peluche que da título a la película, que se muestra desde el primer momento como un ser malhablado que no teme decir lo que piensa (y que el público desea que así sea). Pero esos chistes tan vistos, y que tan bien funcionan en la serie, en esta película se quedan en poco más que comentarios chistosos.
Es una auténtica lástima que MacFarlane haya tenido un debut tan lamentablecomo el que representa esta película, pero no todo en ella es negativo: también cuenta con dos puntos positivos. Por un lado está la gran calidad de la animación del oso de peluche, realizado con gran naturalidad tanto sus movimientos como las facciones de la cara, especialmente durante una conversación. Consigue ser bastante creíble en este aspecto. Por otra parte, y lo único realmente gracioso de la cinta es elespectacular baile que se marca Giovanni Ribisi delante de la televisión, sin ningún pudor ni vergüenza.

Este es el momento estelar de la película, lo único que puede servir como excusa para verla, y eso que apenas dura unos segundos. Espero que en sus próximos proyectos cinematográficos, MacFarlane se dé cuenta de que existe una gran diferencia entre realizar series de televisión y obras cinematográficas, y sobre todo que la capacidad de hacer reír al espectador en cada una de ellas también es muy distinta.
Fuente: http://extracine.com/2012/07/ted-diferencias-cine-television

El Panel de Control de Google muestra tus dispositivos Android y los backup de tus apps


Google tiene herramientas que nunca usamos, y muchas de ellas son realmente potentes. El problema, si es que se puede considerar tal, es que son tantas las que tiene que de muchas de ellas nos olvidamos o directamente no llegamos a tener noticias nunca. Por ejemplo ayer echamos mano de su Apps Status Dashboard, un servicio que nos permite conocer el estado de las aplicaciones y herramientas de Google, gracias al cual estuvimos informando al momento de lo que ocurría con Google Talk.
Hoy os hablamos del Panel de Control de Google, otra herramienta de esas que se usa más bien poco. Este panel lleva mucho tiempo funcionando, no es para nada nuevo, pero desde hace poco si que nosmuestra los dispositivos Android que hemos registrado con Google, es decir, mediante los cuales nos hemos identificado con el mismo correo que estamos usando para acceder a dicho panel.
El Panel de Control de Google nos muestra toda nuestra información almacenada en Google, o al menos sobre qué hay información almacenada. Tenemos nuestras cuentas de Google, presencia en Internet, perfil de Google, AdSense, alteras configuradas, datos sobre nuestras webs en Analytics, Blogger, Buzz, Contactos, datos sobre Gmail, Calendar, Docs, Latitude, Maps… y todo lo que os podáis imaginar.
Ahora además hay una nueva sección de la que Google no nos informó cuando añadió, así que no sabemos exactamente cuánto tiempo lleva online, pero lo importante es que ya tenemos información sobre todos los terminales Android que han pasado por nuestras manos. En la vista previa del panel nos muestra información sobre el nombre del terminal y la cuenta a la que estuvo o está asociado, pero además podemos pulsar sobre “Más datos almacenados sobre este dispositivo”. Al entrar nos mostrará los datos de copias de seguridad e información que Google tiene almacenados sobre cada una de las aplicaciones instaladas en nuestro Android.
Yo no he conseguido que funcione correctamente esta última opción, pero lo cierto es que nunca activo la copia de seguridad en los servidores de Google cuando arranco un teléfono. Para aquellos que sí lo uséis, al abrir dicho enlace veréis qué tiene almacenado Google sobre vosotros y vuestro Android.
Aunque poco más que mirar lo que hay por ahí almacenado, ya que no se puede interactuar ni hacer nada, no deja de ser curioso y de una utilidad relativa para aquellos que estéis más obsesionados con la privacidad, ya que Google os está enseñando la información que sus servidores almacenan sobre vosotros. Para poco más sirve, eso es cierto, pero ahí está y siempre viene bien saber lo que Internet guarda de nuestra información.
Panel de Control de Google
Fuente: http://www.elandroidelibre.com/2012/07/el-panel-de-control-de-google-muestra-tus-dispositivos-android-y-los-backup-de-tus-apps.html

Investigadores crean anticonceptivo masculino que se aplica como loción

El esfuerzo llevado a cabo por un equipo de científicos del Biomedical Research Institute de Los Ángeles ha dado con un nuevo tratamiento innovador, una prometedora opción anticonceptiva en el hombre que se aplica como un gel a través de la piel.

Y es que ha pasado más de medio siglo desde la aparición de una opción de este tipo fiable para las mujeres como es la famosa “píldora”, no así para el hombre.
Cuentan los investigadores que el secreto es la combinación de la hormona masculina testosterona con una nueva progestina sintética llamada Nestorona, la cual reduce la producción de esperma masculino drásticamente. El número de espermatozoides resultantes es muy bajo según los primeros tests, en el 89% de los hombres que usaron la combinación de hormonas.
Aún así, no es la primera vez que la testosterona y la progestina se utilizan en conjunto con la esperanza de crear un método anticonceptivo masculino. El problema radicaba en que todos los tratamientos tenían que ser administrados a través de píldoras de progestina, implantes o inyecciones en centros clínicos. Por otro lado, los geles transdérmicos son menos invasivos y pueden ser aplicados por el hombre desde su propia casa.
La manera en la que actúa la progestina aumenta la eficacia anticonceptiva de la testosterona. Cuando se aplica en conjunto, es capaz de detener la producción de las hormonas reproductivas que controlan la producción de esperma. No sólo eso, a diferencia de otras progestinas, la Nestorona no tiene actividad androgénica (hormona masculina), lo que puede causar efectos secundarios como acné o cambios en el colesterol.
A la hora de llevar a cabo las pruebas con los geles, los investigadores encontraron que el 88-89% de los hombres obtuvieron una concentración de espermatozoides inferior a 1 millón por milímetro, unos niveles descritos como “compatibles con las tasas de embarazo muy bajos”. Además, en el grupo que recibió los tratamientos de testosterona y progestina, más del 78% experimentó una ausencia total de la producción de esperma, dependiendo de la dosis de progestina.
Ahora bien, aunque los números son alentadores, aún están lejos de ser perfectos y aún mucho más lejos de la eficacia en mujeres que toman píldoras anticonceptivas. Los geles anticonceptivos deberán mejorar la eficacia para que algún tipo de producto llegue al mercado.
Fuente: http://alt1040.com/2012/06/anticonceptivo-masculino-que-se-aplica-como-locion