domingo, 21 de abril de 2019

Parque Nacional Los Cardones

Atrás quedó La Piedra del Molino, en la cota máxima de la Cuesta del Obispo, y aunque aún faltaba un tramo para nuestro destino de ese día, el camino tenía preparada otra sorpresa: Visitar el Parque Nacional Los Cardones.

La ruta nos depositó casi inmediatamente en la Recta del Tin Tin, trazada por nativos a casi 3000 msnm, y a través del actual Parque nacional Los Cardones, es una perfecta recta de 19 km que atraviesa una pampa razonablemente plana entre la sierra que la rodea.​

Esta traza, data del período incaico (1480-1535), cuando una parte del Camino del Inca atravesaba este territorio; la misma fue marcada valiéndose de fogatas a modo de jalones y tiene la perfección que hoy nos da la tecnología moderna con sus aparatos de precisión.

Un ramal de la misma, desde el valle de Lerma se internaba ascendiendo en la quebrada de Escoipe hacia la puna por donde hoy se encuentra la cuesta. Aquí puede divisarse con gran facilidad cardones a ambas orillas de la carretera y guanacos pastando entre los cactus del parque nacional.

Las paradas fueron obligatorias ante tan imponente escenario, sobre todo en el circuito de interpretación del parque, al costado de la recta.

El parque nacional Los Cardones (legalmente parque y reserva nacional Los Cardones) se encuentra cerca de la localidad de Payogasta y fue creado el 20 de noviembre de 1996, poseyendo 64.117ha (de las cuales 10.902ha serán reserva nacional) en un ambiente de sierras secas, con altitudes de entre los 2600 msnm en el sur del valle de Tonco hasta los 5226 msnm en el cerro Negro o Malcante. El parque nacional toma su nombre de la gran cantidad de ejemplares de cardón o pasacana (Trichocereus pasacana), una especie característica de los valles interandinos del sur de Bolivia y norte de Argentina y de Chile.

Desde aquí además pude tener maravillosas vistas panorámicas del pico San Martín, antes de seguir camino casi hacia Payogasta, para alcanzar el destino final del recorrido: Cachi.



La próxima semana, te invito a acompañarme a descubrir el maravilloso patrimonio del poblado de Cachi…



domingo, 14 de abril de 2019

Cuesta del Obispo

Desde Cafayate volví a la capital salteña, desde donde al día siguiente, y luego de reponer energías, emprendería otro fantástico viaje hacia el oeste, y el primer punto de este espectacular nuevo circuito, fue La Cuesta del Obispo.

El viaje obviamente inicia en el Valle de Lerma, para poco a poco ir dejando los poblados, en pos de encontrarnos con algunos campos salteños, próximos a Chicoana.

Luego de pasar por Chicoana, la cabecera de este departamento homónimo de la cual daré cuenta en un próximo post, hice una primera parada en Puente Melcante, para estirar un poco las piernas y hacer un pequeño circuito de caminata por tan maravillosa postal..
Retomamé viaje, escuchando las historias de algunas de las formaciones que se ven en la quebrada, como La Cueva del Gigante, o La Casa del Diablo… Puro folklore regional.

A esta altura del trayecto por la ruta 33, empecé a sentir como poco a poco el camino de ripio mejorado debajo del vehículo, se tornaba mas y mas zigzagueante, por un tramo que en un punto se me hizo interminable, a medida que progresivamente ganábamos altura.

Era indudable: Íbamos a la conquista de la Cuesta del Obispo.

De aproximadamente unos 20 kilómetros de extensión y a 57 km de la ciudad de Salta, la cuesta asciende desde los límites de la localidad de Chicoana, a 1270 msnm, hasta alcanzar su tope (altura máxima de la carretera) en la Piedra del Molino, 3348 msnm, desde donde la Ruta provincial 33 atraviesa el parque nacional Los Cardones hacia Cachi.

Orillando barrancos y precipicios hasta llegar a la cima pueden apreciarse durante casi todo el año, diferentes formaciones de nubes suspendidas a mitad de camino y cóndores sobrevolando el lugar a escasos metros de altura.

Se la denominó Cuesta de la dormida del Obispo porque en 1622 monseñor Julián de Cortázar —tercer obispo de la diócesis del Tucumán— viajaba desde la ciudad salteña hacia Cachi y tuvo que pernoctar incómodamente a mitad de la cuesta. Posteriormente y con el tiempo se simplificó el nombre a como hoy día se lo conoce: Cuesta del Obispo.

Viejos pobladores de la zona cuentan que durante la época colonial, y hasta principios del siglo XX, un viaje desde la ciudad de Salta hasta la localidad de Molinos (distante a 210 km) duraba no menos de tres días.

Unas centenas de metros antes de llegar a la cota máxima, tuve la oportunidad de detenerme en el mirador a apreciar no solo toda la inmensidad de la cuesta, sino también él denominado Valle Encantado.

Pueden encontrarse allí cerros multicolores, diversas formas sugestivas esculpidas por la lluvia y la erosión eólica, una laguna emplazada entre prados de altura y rojizas formaciones rocosas. El valle posee pequeñas lagunas y gran cantidad de flores, pinturas rupestres y una cuña de las yungas.​

El viaje concluyó, en esta primera etapa, a los 3348msnm, en La Piedra del Molino: Una auténtica roca de moler tallada en granito.

Esta roca era llevada por un lugarteniente en carreta rumbo a la ciudad de Salta (actual mercado artesanal) donde funcionó el primer molino de la ciudad desde el año 1671. Cuando llegó a este lugar la carreta se rompió, entonces el dueño decidió dejarla y nunca más regresó por ella. Los habitantes de la zona decidieron dejarla donde hoy se encuentra; en la actualidad marca el punto más alto del camino entre Salta y Cachi.

El día recién había comenzado, y el primer tercio ya había sido para el asombro…



La próxima semana les muestro la segunda parte del recorrido, desde el Parque Nacional Los Cardones







domingo, 7 de abril de 2019

Caminando por Cafayate

Desde la capital salteña y atravesando la Quebrada de Las Conchas, llegamos al sur de la provincia, en donde Cafayate, reconocida por la calidad de los vinos que allí se producen, me esperaba…

La localidad fue fundada en 1840 por Manuel Fernando de Aramburú, coronel del Ejército Real, quien ejecutó la voluntad de su madre de ofrecer un santuario en el lugar a la Virgen del Rosario. Luego aumentaría su importancia y se separaría definitivamente de San Carlos al crearse el departamento en 1863.

Si bien el origen y significado de su nombre no es conocido con certeza, muchos suponen que «cafayate» sea de origen quechua, sin embargo y lo más probable es que el topónimo derive de la etnia autóctona de los calchaquies y que por ende la palabra sea una derivación del cacán, idioma hoy prácticamente desconocido; por ello, su verdadero significado siempre fue motivo de controversias.​ Sin embargo, y de acuerdo con lo expresado por el Dr. José Vicente Solá en su diccionario de regionalismos de Salta, su nombre, de origen quichua o quechua, significa: «cajón de agua».

Cafayate es un gran destino en el circuito norte de la Ruta 40, y tanto ella como sus alrededores, son famosos por sus viñedos, excelentes vinos, y bodegas donde se cultiva uva de tipo torrontés.

Cafayate es la ciudad más importante dentro del circuito turístico de los Valles Calchaquíes. Aún conserva las características de su arquitectura colonial; sus calles, su iglesia. Un atractivo particular es el molino de maíz del siglo XVIII, hecho por los Jesuitas.

Entre sus atractivos turísticos, tanto culturales como naturales, se destacan: Museo de la Vid y el Vino, Museo Regional y Arqueológico, Paseo de los Artesanos frente de la plaza principal, Río Chuscha Hotel Paris Texas fundado por Sabina Rinaldi. Reconocido por la belleza de su paisaje. Su gastronomía regional, inigualable.La quebrada de las Conchas o quebrada de Cafayate y pueblos cercanos como San Pedro de Yacochuya, entre otros.

En el mes de febrero se lleva a cabo la tradicional Serenata a Cafayate donde se reúnen artistas del ámbito folklórico; este festival es considerado el más importante de la provincia de Salta y uno de los más destacados del país.

Vengan conmigo a caminarla, y a visitar la bodega Domingo Hermanos, una de las mas conocidas de la región:


La semana que viene, nos vamos hacia el Oeste, rumbo al camino a Cachi