lunes, 28 de julio de 2014

Las mejores apps de relajación y meditación para Android

 

meditacion-relajacion-android
Estamos rodeados de tecnología por todas partes, una tecnología que en muchos casos es la culpable de que tengamos un estilo de vida muy ajetreado y estresante: muchos se llevan el trabajo a donde sea, existen personas incapaces de desconectar del todo… pero, aunque suene un tanto irónico, podemos utilizar nuestro Android para ayudar a paliar ese problema. Para ello aquí tenéis cinco aplicaciones que os ayudarán a sobrevivir al día a día, y que os dejarán mucho mas calmados y tranquilos.

Headspace

Headspace es una aplicación que pretende ayudarnos no sólo a relajarnos y llevar un estilo de vida más tranquilo y saludable, sino que trata de ayudarnos en muchos aspectos de la vida a través de la meditación. De esa forma somos capaces de aprender desde lo básico de la meditación hasta ser mejores en cosas como nuestras relaciones personales. Y lo mejor es que utilizarla es sencillo y gratis, por lo que no tenemos excusa para no probarla.
Headspace.com – meditation - INSTALAR


The Quiet Place

The Quiet Place
The Quiet Place Project nació como una página web que busca ser nuestro salvavidas de todo lo que nos agobia durante unos minutos. El proyecto en sí ha ido evolucionando y expandiéndose creando otros en esa misma dirección, pero la idea original esta disponible en forma de aplicación para Android. Su precio es de 0.69€ y con ello estaremos apoyando al proyecto, y aunque cuenta con algunos añadidos extra,podéis ver como funciona en la web.
the quiet place relax & sleep - INSTALAR


Waling Meditations

Walking Meditations
Otra modalidad que podemos seguir de meditación es la de acompañarla con paseos:puede que rodearse de naturaleza sea el empujón que muchos necesitan para relajarse y conseguir dejar los fantasmas del estrés. Esta aplicación tiene tres tipos según lo que queramos, además de que tenemos disponibles consejos para conseguir nuestros objetivos y podemos apuntar nuestras experiencias a modo de diario.
Walking Meditations - INSTALAR


Smiling Mind Corporate

Smiling Mind Corporate
Tenéis que tener en cuenta que esta aplicación, hasta octubre de este año, no podréis probarla a menos que os registréis en la página web de la compañía para crear un plan personalizado a vuestras necesidades e intereses. Tenéis que rellenar correctamente los formularios, y una vez tengamos permiso expreso de la compañía para utilizarlo (aun así, parece que sólo esta disponible para los clientes corporativos), podremos instalar y empezar a utilizar la aplicación disponible en Google Play.
Smiling Mind Corporate - INSTALAR


Relax Melodies: Sueño y Yoga

Y por último, vamos con esta aplicación que nos permitirá relajarnos con el apoyo de algo tan básico como la música: nos aporta una banda sonora para nuestros momentos de relajación, de yoga, e incluso cuando vayamos a dormir, permitiéndonos crear una experiencia completamente personalizada acorde a nuestros gustos.
Relax Melodies: Sueño y Yoga - INSTALAR
Fuente: http://www.elandroidelibre.com/2014/07/las-mejores-apps-de-relajacion-y-meditacion-para-android.html
























Si doblas un papel 103 veces, será más grueso que el universo

Si doblas un papel 103 veces, será más grueso que el universo
La leyenda urbana dice que es imposible doblar una hoja de papel por la mitad más de ocho veces. En realidad, el récord mundial lo tiene Britney Gallivan, con 12 pliegues. Lo fascinante es que, según las matemáticas, si doblamos un papel por la mitad 103 veces, su grosor sería mayor que el diámetro del universo observable, estimado en 93.000 millones de años luz.
La explicación a esta deliciosa paradoja está en el crecimiento exponencial. Una hoja de papel normal (el típico formato a4 con un gramaje de 80 gm /m2) tiene un grosor de 0,1 milímetros. Si la doblamos exactamente por la mitad, tendremos el doble de ese grosor.
A medida que la sigamos doblando una y otra vez por la mitad las cosas se ponen interesantes (e imposibles). Doblada siete veces, la hoja tiene un grosor equivalente a un cuaderno. Si la pudieramos doblar 23 veces, su grosor ya superaría el kilómetro. 30 pliegues nos llevarían al espacio, sobrepasando la barrera de los 100 kilómetros. En 42 pliegues llegaríamos a la luna, y en 52 al sol.
Si doblas un papel 103 veces, será más grueso que el universo
El grosor del papel sigue aumentando exponencialmente. En 81 pliegues, su grosor sería casi el de la galaxia de Andrómeda, con 127 años luz. Solo 9 pliegues más llevarían a nuestro papel imaginario más allá de los confines del Supercluster de Virgo en el que nuestra galaxia convive con al menos otras cien.
Si doblas un papel 103 veces, será más grueso que el universo
Llegamos al papel doblado 103 veces. Su grosor sería superior a 93.000 millones de años luz. Si alguien cree que puede batir el récord de Britney Gallivan, puede comenzar a practicar. Raju Varghese ofrece el experimento explicado aquí con una tabla de incrementos exponenciales del papel más detallada. [vía Raju Varghese]
Fuente: http://es.gizmodo.com/si-doblas-un-papel-103-veces-sera-mas-grueso-que-el-un-1607710056







domingo, 27 de julio de 2014

Mi paso por Atlántida

Dejando atrás la ciudad de Montevideo, y hacia el este, el primer destino costero que despertó mi interés fue la ciudad balnearia de Atlántida.

La ciudad de Atlántida queda en el departamento de Canelones, a 45KM hacia el este de Montevideo.

Si bien fui desde la terminal de Tres Cruces, pronto comprendería que la distancia no justifica la elevada tarifa del colectivo de larga distancia, ya que con un colectivo de línea hubiera llegado por un tercio de la tarifa, en prácticamente iguales condiciones.

Ese día comenzó con un sol radiante, pero al bajar del micro, rápidamente se encapotó, por lo que decidí centrarme en recorrer los barrios. Después de todo, era la playa que menos despertaba mi interés, siendo una visita en definitiva, únicamente con el objetivo de ver qué había entre Montevideo y Piriápolis.

El colectivo para mi sorpresa, me dejó en plena Ruta Interbalnearia General Liber Seregni, casi en la puerta de Tienda Inglesa, por lo que opté por volver caminando hasta Rambla (Que empalma con la costanera), para recorrerla de punta a punta. Y otra sorpresa me aguardaba ahí, al encontrarme en nuestro país hermano, en una esquina de barrio, con un busto del General San Martín, como dándome la bienvenida.

El barrio de Atlántida es bajo y con casas muy paquetas y prolijas, que descansan en sus onduladas y serpenteantes calles. Muy lindo, tranquilo, y con muy pocas rejas.

Llegando al balneario hay mas movimiento, lógicamente, pero no es una locura. Es un buen destino para descansar lejos del ruido en sus tranquilas playas, o en alguna quinta, si el presupuesto lo permite.

En unas horas de caminata por la costa, y luego del almuerzo, me di cuenta que el paisaje no iba a sufrir demasiadas variaciones, así que me adentré al barrio este, con la finalidad de hacer un rodeo desde ahí, y volver por dentro a mi punto de partida.

Fué acá en donde desde el cielo completamente gris asomaron algunas filtraciones que hicieron peligrar mi salida, pero por suerte, no duró demasiado, por lo que terminé sólo levemente empapado, y lo mas importante, con la cámara a salvo.

El barrio en esta parte tiene casas aún mas parquizadas, como si los vecinos compitieran por mostrar quien tiene el mejor jardín, y manteniendo la prolijidad a rajatabla de cada elemento. Inclusive los contenedores de basura, (o como le dicen allí, volquetas), se ven alineadas desde las esquinas y hasta donde se pierde la vista. Un paraiso para cualquier obsesivo.

Pasé curioso por el zoo, pero no vi nada que llamara mi atención, por lo que decidí no dedicarle demasiado tiempo. Finalicé el recorrido en el pequeño pero completo centro comercial, como había previsto.

Finalmente, volvería a pasar la noche a Montevideo, en un colectivo de línea de los tantos que van hacia Tres Cruces.

Hacé click sobre las fotos para verlas mas grandes.
También podés verlas directamente desde Picasa.

La semana que viene, seguimos viaje hacia el este, en el primer gran destino de este viaje: Piriapolis.