domingo, 10 de mayo de 2015

Subiendo al Parque de la Aerosilla de Los Cocos

Desde el risueño Los Cocos Park, bajamos nuevamente a la ruta, para ir al segundo de los tres clásicos destinos en Los Cocos: El Parque de la Aerosilla.

En su base, encontramos variedad de puestos con productos regionales, en donde alfajores y dulces se abren paso entre el resto de los productos, como en cada casi todo destino cordobés.

Pasado el temor a la aerosilla, y una vez camino arriba, empezamos a ver que la vista será alucinante. Otra cosa es la bajada, la cual puede dar un poco mas de vértigo, pero son solo unos minutos, a no temer!

Arriba del cerro encontramos varias atracciones: Juegos, un acuario, tirolesa, caminatas, y por supuesto, más venta de chucherías.

El acuario se anuncia como “El mayor acuario de Córdoba”, lo cual, si fuera el único sería cierto, pero bueno, no deja de ser atractivo visitarlo, sobre todo, para ver las peceras que dan al exterior, con el valle de fondo. Impresionante!

La tirolesa… Bueno, es breve, pero la encontré muy buena para iniciarme en las artes del “Dejarse caer y ver que onda”, así que, me le animé. Y fué muy buena experiencia por cierto.

Luego llegó el momento de hacer un poco de trekking por la ladera de las sierras. El camino no tiene prácticamente mantenimiento, por lo que hay que ir con bastante cuidado, pero, se deja. Vale la pena el esfuerzo, las vistas son increíbles.

Hacé click sobre las fotos para verlas mas grandes.
También podés verlas directamente desde Picasa.

El día se hizo corto, y no quedó tiempo para la tercera de las atracciones: El Laberinto. Pero, siempre se puede volver… Sonrisa

Esa noche la terminamos entre amigos y empanadas caseras en una localidad cercana muy querida: Capilla del Monte.

La semana que viene, y luego del reparador descanso, recorreremos Icho Cruz, la reserva de El Condorito, y El Observatorio de Córdoba… Hasta entonces!

miércoles, 6 de mayo de 2015

Uruguay, de costa a costa (Parte 1 - Departamentos de Montevideo y Canelones)

En febrero de 2014 recorrí Uruguay desde Montevideo hasta Chuy, parando y descubriendo todos los puntos interesantes que consideré en el camino.

Hoy, resumo mis vivencias en los departamentos de Montevideo y Canelones, a modo de la primera parte de las crónicas de esa odisea cargada de sorpresas.


domingo, 3 de mayo de 2015

Visitando Los Cocos Park

Luego de un breve paseo por la hermosa ruta que abandona La Cumbre y que da paso a Los Cocos, el siguiente e ineludible destino fue Los Cocos Park, al haber sido invitados por un muñeco mecánico de torpes pero hipnóticos movimientos, desde una especie de “caseta cartel”.

El largo sinuoso y pronunciado camino se deja transitar, depositándonos en una explanada entre las sierras, que hace las veces de estacionamiento. De aquí en más, tendría la experiencia mas “Simpson” de mi vida.

El Parque de Los Cocos se compone casi exclusivamente de atracciones mecánicas, del tipo “Animatronic”. La entrada es gratuita, pero, todo… TODO!, (Hasta el baño!), funciona a fichas.
Ficha mediante uno puede ingresar a cada “atracción”, abrir puertas, comprar en las máquinas del kiosko, encender una puesta en escena con movimientos luces y sonido de una improvisada coreografía mecánica, darle vida a muñecos de diferentes tamaños, activar paseos en diferentes formas de trenes y monorieles, e incluso, timers en juegos como el tiro al blanco.

Los sistemas son tan ingeniosos como bizarra su disposición. Realmente es una experiencia única y muy divertida, que causa mas gracia involuntariamente por la propia pretensión de querer ser más de lo que es, que por lo divertido de cada atracción en sí.

Es decir: Sin una cuota de complicidad por parte del visitante, la magia se rompe y no hay mucho mas para disfrutar que la propia vista del mirador.

Las fichas no son económicas, pero eligiendo bien, con una docena podemos disfrutar de cada tipo de atracción.

A esta altura te debés estar preguntando si lo recomiendo. Y la respuesta es… ¡¡Claro que si!! El parque es muy lindo, limpio y prolijo, y todo funciona perfectamente, con lo que destaco además de la buena atención de las dos o tres personas encargadas de la supervición de todo el parque, (Porque más no necesita), el impecable y silencioso trabajo del equipo de mantenimiento.

Realmente, para vivirlo.

Hacé click sobre las fotos para verlas mas grandes.
También podés verlas directamente desde Picasa.

También dejo una vista inmersiva, que, entre las tramas y la cercanía de los objetos salió como pudo, pero, se deja Guiño

La semana que viene, nos cambiamos de cerro y visitamos el parque de la aerosilla