domingo, 13 de agosto de 2017

Conociendo Santiago de Chile – Los Cerros

Habiendo recorrido gran parte de la ciudad, y habiéndolos visto desde muchos de sus puntos vecinos, ya era hora de abordarlos. Hoy, nos subimos a los cerros Santa Lucía y San Cristóbal, dos de los mas grandes pulmones verdes con los que cuenta la capital chilena, para disfrutarlos y apreciar la ciudad desde su perspectiva en altura.

Comenzaremos por el mas bajo y pequeño de ellos: El Santa Lucía.

Éste es un hermoso parque urbano ubicado en el corazón de la ciudad. Tiene una superficie de 65 300 m² tocando una altitud de 629 msnm. Gracias a su altura, de 69 metros, puede recorrerse íntegramente a pié sin demasiado esfuerzo y en no mucho tiempo.

Las zonas parquizadas son realmente bellísimas, como si de jardines de una gran plaza se tratasen. En nuestro camino encontraremos varios puntos panorámicos desde donde observar principalmente el centro de Santiago, aunque buscando, bien pueden tenerse vistas hacia todos los puntos cardinales, como van a poder ver en las fotos.

En nuestro recorrido nos encontraremos, en el cerro propiamente dicho, además de con las plazitas o terrazas que les mencionaba, principalmente con dos castillos, estando el paseo siempre signado por monumentos y otras piezas de la historia chilena.


Por su parte, el imponente Cerro San Cristobal exige un esfuerzo y tiempos para recorrerlo completamente distintos al pequeño Santa Lucía, que ante éste, luce simplemente como un parquecito con altura.

Con una altitud de 880 msnm y una prominencia de 280 m, es el segundo punto más alto de la ciudad, solo superado por el cerro Renca. El cerro se encuentra entre las comunas de Providencia y Recoleta, teniendo a sus pies al Barrio Bellavista.


El cerro San Cristóbal es parte de un conjunto de montañas, junto a los actuales cerros Chacarillas o Tupahue, su cerro hermano; Los Gemelos y La Pirámide, que forman parte del Parque Metropolitano de Santiago, el parque urbano más grande de Chile y uno de los más grandes del mundo, con aproximadamente 722 hectáreas de extensión.


Recorrerlo a fondo exige fácilmente una jornada completa, aunque podemos ahorrar mucho esfuerzo subiéndolo con funicular o ascensor (Dependiendo de por qué entrada lleguemos), para luego, bajarlo a pie.


Acá el recorrido es muchísimo mas complejo: Las calles permiten tránsito vehicular y podemos elegir la combinación de caminos que mas se adecúen al punto elegido de salida, o bien, se pueden optar por caminos mas rústicos entre los bosques, para practicar senderismo.


En la mitad del cerro, si tomamos el ascensor desde la subida en Bellavista, podemos bajarnos a visitar el Zoológico Metropolitano. En mi caso, preferí seguir viaje hasta la cima, para iniciar mi recorrido en el Santuario de la Inmaculada Concepción. Toda una experiencia para la vista, pero también y para mi sorpresa, para el oído, ya que el sistema de audio al aire libre que lo rodea, es simplemente una maravilla de ingeniería que invade los sentidos.


Desde aquí y en todo el recorrido, las diferentes panorámicas de la ciudad y de los flancos del propio cerro son alucinantes, pero además tendremos la oportunidad de visitar “Miniparques” dentro de este coloso, como por ejemplo el Jardín Japonés o la Plaza Tupahue, entre otros espacios temáticos, como van a poder ver en el álbum que les dejo a continuación.




La semana que viene vamos nuevamente a descansar de los paseos, en un álbum de detalles, pero esta vez, no producto de la mano del hombre, sino, del hombre mismo, conociendo un poquito de Los Vecinos de Santiago…