domingo, 15 de enero de 2017

Descansando en Choele Choel – Plazas, Parques y Costanera

Al tiempo que recorrí la Ciudad de Choele Choel, tuve la oportunidad de disfrutar de sus rincones verdes… Las plazas y plazoletas se intercalan en varios puntos del pequeño trazado, y los parques se presentan desde el mismísimo acceso al pueblo y el boulevard de la Avenida San Martín, aunque indudablemente la expresión natural máxima en la región, la encontramos en el paseo costero del Camping Isla 92.

Y al solcito, bajo los árboles, repasaría algunas notas sobre el origen del lugar…

El 9 de julio de 1879 —en el día del aniversario de la independencia de la Nación Argentina— y durante la segunda campaña al territorio aborigen nominalmente argentino,
autodenominada “Conquista del Desierto” y que fuera comandada por el general Julio A. Roca, el entonces coronel Conrado Villegas fundaría en la isla Pacheco, el «Pueblo de Nicolás Avellaneda», nombre que hacía honor al entonces Presidente de la República. Más tarde mudarían su nombre al de Choele Choel.

Con respecto al significado del nombre Choele Choel, el General Olascoaga le atribuye "espantajos de cáscaras de árbol", señalando que los indios lo atribuían a las cortezas que las crecidas del río dejaban enredadas en los árboles cuando se producían las bajantes.

Rodolfo Casamiquela, por su parte, dice que el problema consiste en determinar si es un vocablo mapuche o tehuelche. Si fuera mapuche podría equivaler a "raza con flor amarilla o amarillenta", mientras que si se tratara de una voz tehuelche significaría "quijarro" o "ripio fino de río".

El asentamiento fue arrasado por una inundación, poco tiempo después de su fundación, y sus habitantes se instalarían en el paraje conocido como Pampa de los Molinos, hasta el 18 de marzo de 1882, fecha en que fue trasladado nuevamente a su actual emplazamiento.


En este nuevo sitio se instalaría una oficina de correos en 1883, y con la llegada de los salecianos en 1891 se fundaría una escuela para infantiles, de dos grados y mixta. Luego se crearía la escuela estatal Nº 10 en 1904, además de la biblioteca popular en 1917, el primer aserradero y el origen del Club Choele Choel.


La región, incluyendo a la isla, es totalmente cosmopolita ya que se ha poblado con razas y etnias de todas partes del mundo. Hay desde refugiados de Laos de la década del 70, hasta ortodoxos rusos.


Ahora si, y porque el movimiento se demuestra andando, nos vamos a pasear por los rincones verdes de esta pequeña pero hermosa localidad… 



Y para despedirme de mi querido Rio Negro, o al menos así sería por este recorrido, se me ocurrió capturar mis últimos instantes cerca de su margen, en video.


La semana que viene, arribamos a Bahía Blanca, para descubrir Ingeniero White




miércoles, 11 de enero de 2017

El Centro Cultural Kirchner

En este nuevo capítulo de mis esporádicos recorridos la Ciudad de Buenos Aires, me interno en las entrañas de un verdadero titán edilicio. Declarado en 1997 Monumento Histórico Nacional, debido a su calidad arquitectónica, su importancia histórica y por las obras de arte que se hallan en su interior, el ex edificio del Correo Central, hoy, Centro Cultural Kirchner, nos espera para sorprendernos por si mismo, y por las muestras y eventos que dentro de sí transcurren.

Este espacio para artes plásticas, espectáculos musicales y exposiciones fue inaugurado el 21 de mayo de 2015 y está ubicado, como es de público conocimiento, en el edificio que fuera anteriormente sede del Correo Central de Buenos Aires.
El centro cuenta con más de 100 mil metros cuadrados, más de diez salas de múltiples usos y una capacidad de hasta 5000 visitantes. Es el más importante en tamaño de América Latina y el tercero a nivel mundial.

Su historia comienza en 2006, cuando el gobierno nacional llamó a un concurso internacional de anteproyectos, a fin de decidir qué nuevo uso darle al edificio para concretar el propósito de emplazar en él el denominado “Centro Cultural del Bicentenario”. Finalmente y de entre más de 340 estudios de arquitectura de más de 20 países, el primer premio se otorgó en noviembre de ese año por decisión unánime del jurado, a los estudios de arquitectura Bares y Asociados (B4FS), de La Plata, y Becker-Ferrari, de Buenos Aires.

El proyecto proponía la restauración, reciclaje y puesta en valor de un edificio histórico, por un lado; y la incorporación de nuevos elementos arquitectónicos, por otro.

Las obras comenzaron en los primeros meses de 2010 y avanzaron en la etapa de restauración de fachadas, transformación de la cúpula en un mirador vidriado y en la adaptación de la llamada "parte noble" en salas de exposiciones. Durante 2012, las obras de construcción continuaron en la otra mitad del edificio que incluye los auditorios y salas de conciertos. El 21 de noviembre de 2012 el Congreso Nacional promulgó la ley Nº 26.794, donde se rebautizó el lugar como “Centro Cultural Dr. Néstor Carlos Kirchner”. La remodelación demandó un presupuesto de 3.811 millones de pesos (700 millones de dólares a la fecha de la inauguración).
  • Principales trabajos sobre el Área Histórica: Las intervenciones sobre este sector potencian el valor histórico y patrimonial del edificio sin desvirtuar su naturaleza, con el objetivo de lograr un óptimo aprovechamiento de los espacios, permitiendo a su vez, apreciar la arquitectura y el mobiliario de época. En esta área se destacan los salones: de Los Escudos, el de Honor, el de los Buzones y el Eva Perón.
  • Principales trabajos sobre el Área Industrial: Se resignifica con la incorporación de nuevos elementos arquitectónicos, lo que genera un contraste con el área Histórica combinando la elegancia neoclásica del edificio con un sector de modernidad. Incluye una jaula tectónica de columnas metálicas que delinean una nueva fachada interior que permite conservar la estructura envolvente original, y a su vez, soportar la inserción de múltiples espacios donde se desarrollan las actividades culturales de mayor convocatoria. Los tres elementos más importantes de este sector son: El Chandelier, una Gran Sala de Conciertos y una sala de música de cámara para 600 espectadores en el primer subsuelo. Además, contará con diversas salas para exposiciones artísticas y auditorios de menor capacidad. El Chandelier, aparecerá como una estructura vidriada colgando desde el techo, semejante a los grandes candelabros suspendidos en halles y salas teatrales y es además un museo de arte contemporáneo que permite a nuevos artistas exhibir sus obras.
La Gran Sala de Conciertos ocupa un lugar central en este espacio. Se trata de una sala sinfónica con capacidad para 1950 espectadores, nueva sede de la Orquesta Sinfónica Nacional de Argentina. Las patas que la sostienen y su enorme estructura ovalada y curva por donde se la mira, genera la idea de una ballena, de allí su denominación de “Ballena Azul”. Esta sala tiene un nivel acústico de excelencia y cuenta con un órgano de tubos, de 4 teclados y pedalera, 3500 tubos y 46 registros con 51 voces y 30 toneladas métricas de peso, diseñado especialmente en Alemania por la firma Klais Orgelbau e instalado en el país bajo la dirección de Philip Klais.

En el primer subsuelo, junto a las 5 mil casillas del antiguo correo que fueron restauradas y colocadas allí, funciona un museo que rememora el pasado del edificio.

La revalorización de la cúpula principal del edificio tiene el objeto de convertir un espacio residual en uno de los puntos más significativos del CCK. En este sector se conservó la estructura metálica y su ornamentación, pero se reemplazaron las pizarras por una superficie de doble vidrio facetado que cuenta con un sistema de luces de led de alta tecnología; permite combinar diversos colores y componer formas y banderas de diferentes países. El avance de las obras en esta parte se pueden observar desde el exterior, durante fechas especiales en que la cúpula se ilumina para sumarse a alguna celebración patria, o bien dar la bienvenida a un mandatario de otro país mediante la confección de su bandera. En este mismo nivel, una terraza mirador es el primer punto panorámico público de la ciudad, junto a un sector gastronómico y otros servicios complementarios que se desarrollan en ese piso.

Los invito ahora a descubrir conmigo, el pasado y el presente de este imponente edificio, así como también, algunas de sus privilegiadas vistas de algunos puntos de la ciudad:


domingo, 8 de enero de 2017

Descansando en Choele Choel – La Ciudad

Dejando atrás General Roca, encaraba la búsqueda del próximo y último destino rionegrino de este viaje. El pequeño pueblo de Choele Choel, me esperaba como una escala para descansar, antes de seguir viaje hacia Bahía Blanca.

La idea me parecía perfecta: Un pueblito a mitad de camino para conocer y pasar la noche, antes de continuar hacia Bahía. Si a esto le agregaba que el nombre me sonaba y mucho, ya tenía motivo suficiente como para acercarme.

La parte emotiva, vino cuando descubrí que acá justamente mi camino dejaba de bordear el Rio Negro: El curso de agua de mayor caudal de la Patagonia, y del cual ya había visto gran parte en mis recorridos, desde su mismísimo origen y hasta su desembocadura en el océano. Como les mostré oportunamente, el Río Negro nace de la confluencia de los ríos Limay y Neuquén, y fluye en dirección oeste-sudeste en territorio rionegrino hasta alcanzar al océano Atlántico, cerca del balneario El Cóndor, 30 kilómetros al sur de Viedma, capital de la provincia.

Choele se mostraba en el mapa como un destino pequeño, ideal para un dia de caminata muy relajada, cosa que a esta altura del recorrido me venía más que bien… y así fue!

Las actividades que principalmente se desarrollan en la pequeña ciudad son la ganadería y la agricultura, así como también el proceso de manufacturas de las materias primas que se obtienen de la tierra: Tomate, manzanas, peras, frutillas, etc, derivando en la comercialización de dulces, salsas, chacinados, etc.

Anualmente en mayo, la Fiesta Provincial del Ternero homenajea al hombre de campo, con un certamen de doma en la Sociedad Rural, lindera a la ruta nacional 22.


Los invito ahora a internarse conmigo en las calles de la ciudad, disfrutando de la quietud del barrio, y sus detalles:



La semana que viene, nos despedimos de Choele Choel, desde sus espacios naturales