domingo, 11 de junio de 2017

Perdiéndome en Valparaíso – El Centro y sus Detalles


Y como es de esperar, tras mi arribo a Chile por tan formidable viaje, no veía la hora de dejar mis cosas en el hostel, descansar, y cargar pilas para salir a caminar mi primer destino. Nada mas y nada menos, que la hermosa Valparaíso.

Valparaíso es una ciudad y comuna ubicada en el litoral central del territorio continental de Chile. Es la capital de la provincia y región de Valparaíso, que en conjunto con las comunas de Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Concón, forman el Área Metropolitana de Valparaíso, convirtiéndola en su centro histórico y principal núcleo urbano.


Con una población que supera las 400.000 personas, que asciende a 1.040.000 habitantes si incluimos su conurbación, la transforman en la tercera ciudad y área metropolitana más poblada de Chile, por detrás del Gran Santiago y el Gran Concepción.


Valparaíso es sede del Congreso Nacional, la Comandancia en Jefe de la Armada de Chile y de otras instituciones del Estado de carácter nacional como el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, la Subsecretaría de Pesca, los servicios de Aduanas y de Pesca y Acuicultura. Es el principal puerto de Chile y uno de los mas importantes del Pacífico Sur. La ciudad constituye un importante centro económico, turístico, cultural y educativo, siendo sede de algunas de las universidades más prestigiosas del país: la Católica de Valparaíso, la de Playa Ancha, la de Valparaíso y la Técnica Federico Santa María.


Geográficamente, la ciudad se presenta en forma de un gran anfiteatro natural, emplazada en la bahía homónima y rodeada de cerros, en los cuales vive la mayor parte de la población. Entre el pie de los cerros y el mar se forma el Plan, centro administrativo, comercial y financiero de la ciudad; mientras el bordemar es ocupado por el puerto.


Debido a su riqueza arquitectónica desarrollada principalmente a fines del siglo XIX, en 2003 su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, convirtiéndose en el tercer sitio chileno protegido por el organismo internacional, tras el Parque nacional Rapa Nui y 16 iglesias de Chiloé.


La multiplicidad de colores se entremezcla en sus antiguas construcciones, interconectadas por un trazado tan simple como la geografía del lugar, y el libre albedrío de sus primeros habitantes.

Pero vamos de a poco. La primera parte de este recorrido, la voy a dedicar a mostrarles la parte baja de la ciudad: Mayormente el centro, las ferias, la zona portuaria y parte de su costanera:




Claro que no todo transcurre aquí abajo, pero como les digo, vamos de a poco porque acá hay mucho para ver. Ya disfrutaremos de los recorridos entre los cerros en la próxima entrega de este viaje.

Al final de los años 1960, durante un taller de murales que realizaba el profesor Francisco Ménez en la Universidad Católica porteña, nació la idea de pintar grandes murales de corte abstracto en los muros de las casas y las murallas de contención del cerro Bellavista que se plasmo en cerca de sesenta murales pintados en diveros lugares de la ciudad entre ese año y 1973. A comienzos de este último, en una conversación Nemesio Antúnez, que en ese entonces se desempeñaba como director del Museo de Bellas Artes de Santiago, se le planteó la idea de convocar a diversos pintores para plasmar la idea de realizar con murales un recorrido artístico por los cerros de Valparaíso. El golpe militar de 11 de septiembre obligó a posponer la realización del proyecto, que vino a concretarse solo en 1991 gracias a un convenio suscrito entre la citada universidad y la Municipalidad de Valparaíso dando nacimiento al Museo a Cielo Abierto de Valparaíso.


El hecho que las pinturas se encuentran dispuestas en un recorrido a través del faldeo del cerro, en diferentes posiciones, que haya escaleras tan especiales y cálculo pictórico, surrealistas —como la número 16 de Nemesio Antúnez—, expresionistas, de arte pop, de arte óptico, figurativas y abstractas, que cada uno de los pintores escogiera su propio muro, vale decir «su propia tela», que no se le haya impuesto al artista algún tema u homenaje común —lo que es corriente en murales de la ciudad—, que éstas simbolizan el carácter propio del artista dentro de una estrecha relación con los vecinos como cómplices, colaboradores, amigos y críticos -se dice que los abastecían de té, les guardaban sus pertenencias al final del día y les cuidaban las pinturas- resultando una ilustración del entorno y el momento en que están insertos, sea propiamente un museo. Fue inaugurado en el año 1992 con hermosas obras de Nemesio Antúnez, Mario Toral y Roberto Matta entre otros grandes artistas, y se puede acceder a él por medio del Ascensor Espíritu Santo.


Para cerrar las crónicas de hoy, como segunda parte, me voy a detener en algunos de los mil pequeños detalles de Valpo: Desde sus caprichosas callecitas hasta sus magníficos exponentes de arte urbano:



La semana que viene, caminamos entre los cerros de Valparaíso, disfrutando de sus maravillosas vistas!

domingo, 4 de junio de 2017

Atravesando Chile por tierra – Desde Los Andes hasta Valparaíso

La semana pasada, comenzábamos a rodar esta aventura que hoy concluye. Recorrimos ya Desde Mendoza hasta la frontera con Chile deteniéndonos en cada punto relevante. Hoy, desandamos la segunda y última parte de este viaje, desde la salida del tunel internacional, hasta Valparaíso.

En esta oportunidad, dividí el recorrido en dos mitades: La primera parte de mi primer viaje por las rutas Chilenas abarca desde el Paso Sistema Cristo Redentor hasta San Felipe.

Era la primera vez que iba a Chile, y este recorrido completo me llevó prácticamente una jornada completa (Partiendo desde Mendoza y hasta la costa chilena), pero valió la pena. El viaje fue nuevamente, un destino en sí mismo.

Tras pasar los arduos controles fronterizos, luego del Paso Sistema Cristo Redentor, el asombro no se haría esperar. La Parada Caracoles es sin dudas uno de los puntos fuertes y mas altos de esta etapa. Sin dudas hay que vivirlo pegado a la ventanilla al menos una vez en la vida.

El camino me llevaría por las localidades de Los Andes, Curimon y San Felipe, mostrándome un paisaje muy distinto al vivido del lado Argentino. Mucho menos colorido, pero también con mucha menos planicie.

Las pequeñas localidades rurales se suceden una tras otra, manteniendo siempre un horizonte con cadenas montañosas…



La segunda parte, desde San Felipe y hasta Valparaíso, mantuvo la irregularidad del terreno, observándose prácticamente nada de terreno llano. Todo discurre entre alguna cadena montañosa, ya sea por arriba, rodeándola, o pasándola por debajo, el paisaje es en su mayoría muy entretenido.

Son de destacar también los cultivos que pude ver en todo tipo de terreno, sea llano o inclinado, así como también los barrios “de serie”, claro, por el ritmo que imprimen al paisaje todos los techos idénticos.

Las principales localidades por las que pasamos fueron Llayllay, Quillota, Quilpué y claro, las reinas de la costa: Viña del Mar, y nuestro destino final, en Valparaíso.

Llegar finalmente a Valpo y ver por primera vez en mi vida el Océano Pacífico, es una experiencia muy difícil de transmitir. Verdaderamente, otro sueño cumplido :)



La próxima semana, iniciamos nuestro recorrido por Valparaíso desde sus callecitas céntricas

domingo, 28 de mayo de 2017

Cruzando los Andes por tierra – Desde Mendoza hasta el límite con Chile

Los inolvidables paisajes del Cañón del Atuel quedaron en mis memorias del día que pasó. Hoy viviría un sueño completamente distinto, finalmente, serpenteando entre el paisaje andino con rumbo a Chile.

Si bien las condiciones en las que lo hice eran óptimas tanto en la vía como en el transporte, es imposible en este viaje no sentir un histórico escalofrío imaginando el avance de las columnas sanmartinianas, munidas solo con lo indispensable, luchando contra mil inclemencias, pero con una voluntad a prueba de todo.

Los presentes registros son la combinación en verdad de dos viajes similares: La primera vez, lo hice parando en los puntos importantes pero volviendo al final del recorrido nuevamente a Mendoza. La segunda, lo hice de corrido y tomando mis registros desde la parte superior delantera del micro que me llevaría a Valparaíso, por lo que pude apreciar este espectáculo no solo desde dos puntos de vista muy distintos, sino que para mi fortuna, también tuve la suerte de tener dos condiciones de luz completamente diferentes. ¡Ni planeándolo me hubiera salido mejor!

El viaje comienza en Potrerillos, a primera hora de la mañana: Bordeando el río Mendoza, tenemos unas vistas majestuosas de la cadena montañosa Cordón del Plata y el Dique Potrerillos, una colosal obra hidráulica para generar energía y distribuir aguas para el riego.

El estilo montañés y su multiplicidad de cabañas esparcidas por todo el Valle, cautiva los sentidos, ofreciendo descanso y purificación desde sus bellezas naturales e intalaciones preparadas para toda actividad turística, náutica y de montaña.

El recorrido que sigue, ofrece una variada gama de colores y relieves, siendo el próximo destino de interés la villa de montaña de Uspallata: Originalmente fue un asentamiento pre hispánico de aborígenes Huarpes, y el punto más austral del Imperio Inca, hasta dónde llegaba el Camino del Inca desde el Perú.

Uspallata está enclavada en un bolsón longitudinal en el Valle de su mismo nombre, bañada por las aguas del Río Mendoza, y los arroyos San Alberto y Uspallata, y exhibe su atractiva vegetación albergando al turismo con la característica calidez cuyana. Aquí encontraremos varios lugares de interés, como Las Bóvedas de Uspallata, unas históricas construcciones de adobe, en las que el capellán Fray Luis Beltrán, usó para la fundición de cañones y armas, pero debido a su atractivo, dejé la visita en detalle para un próximo viaje.

Sin dudas, es un lugar para hacer base y disfrutarlo a pleno.

El resumen de esta primera etapa, a continuación:



Luego de un breve descanso, seguimos viaje por las villas de Picheuta, Polvaredas, Punta de Vacas y el complejo de esquí Los Penitentes.

Aquí tuve la oportunidad de hacer uso de la aerosilla, cosa que me dió unas vistas increíbles de recuerdo.

Los Penitentes toma el nombre de las extrañas formaciones rocosas que, observadas desde la ladera meridional del valle, parecieran representar una reunión de monjes. Los Penitentes se alzan en plena Cordillera de los Andes. De fascinante paisaje y múltiples alternativas, este Centro de deportes invernales invita a disfrutar unas vacaciones plenas de desafíos.

Esta segunda parte del recorrido, es la que van a ver a continuación:



Finalmente, seguimos nuestro camino ya hacia el plato fuerte de la jornada.

Mistico y deslumbrante, el reconocido Puente del Inca arrastra una historia plena de leyendas que intentan explicar su extraña formación. Situado en la Cordillera de Los Andes, este puente rocoso resguarda numerosas vertientes naturales por donde surgen aguas curativas de entre 34 y 38 grados centígrados.

Continuando nuestro rumbo y ya a 2750 msnm, nos detenemos en el mirador del Cerro Aconcagua, desde donde se accede a la Laguna Horcones y al Parque Provincial Aconcagua: De los paisajes más imponentes de toda la Argentina, el Cerro Aconcagua se alza con sus 6.959 msnm, arrogándose el calificativo de la "montaña más alta de América". Atractivo, soberbio y desafiante, este pico es protegido por el Parque Provincial homónimo, el cual incorpora a los itinerarios turísticos incomparables bellezas y perspectivas.

Claramente será también un destino para un próximo viaje, debido a sus múltiples circuitos de trekking.

Siguiendo la ruta internacional llegaremos a nuestro último destino, la villa Las Cuevas, de estilo europeo ubicada a 3200 msnm: Esta villa fronteriza es la encargada de marcar el fin del recorrido argentino por la Ruta 7 hacia Chile.

Entre Las Cuevas y el túnel internacional, se halla la ruta que permite ascender, cuando las condiciones climáticas lo permiten, hasta el Monumento Cristo Redentor, emplazado a 4200 msnm, que simboliza la unión entre los argentinos y chilenos. En mi caso tuve la suerte de poder visitarlo, como van a ver a continuación:



El monumento al Cristo Redentor se erigió el día 13 de marzo de 1904, en la línea divisoria de la frontera argentino-chilena. Su inauguración sirvió para celebrar la superación pacífica de un conflicto por cuestiones de límites que había llevado a ambos países a estar al borde de la guerra.

Volviendo a Las Cuevas, tomaremos el otro de los dos caminos que parten desde ahí, el cual conduce al Túnel Internacional, abriendo paso hacia el país vecino de Chile…

La semana que viene, atravesamos Chile de un extremo a otro, en búsqueda de nuestro primer destino: Valparaíso!