lunes, 3 de noviembre de 2014

Cargar el celular en el cuarto engorda

Según expertos de Estados Unidos que realizaron un estudio recientemente, cargar el celular en el cuarto engorda, por lo que utilizar tu computadora o smartphone durante la noche podría ser la causa de algunos kilos extras.
El estudio encontró una relación entre la exposición que genera la luz azul (la provocan los smartphones y tablets) y que aumenta el hambre, perjudicando a nuestro metabolismo.
cargar celular engorda
Otro efecto secundario que provoca dormir con aparatos electrónicos es que la hormona de sueño, conocida como melatonina, se ve perjudicada por este tipo de costumbres.
Son los niveles de melatonina los que ayudan al cuerpo a convertir las bebidas y alimentos en energía de manera eficiente. Y si su producción se ve afectada, los ciclos de sueño se alteran y se ve detenido el proceso de alimentos, bajando la eficiencia.
El trabajo del estudio todavía está en curso, pero uno de los encargados, el docto Simon Kyle ha declarado que “la luz azul es más perjudicial para nuestro sueño, por lo que afecta a nuestro metabolismo”. Entonces, mejorar el sueño podría llegar a ayudar a bajar los niveles de obesidad.
Cargar el celular en el cuarto engorda porque con sólo una exposición de al menos tres horas a la luz azul (que se enriquece durante la noche) tiene un impacto directo sobre el metabolismo y el hambre.
Entonces, el profesor Kyle ha recomendado evitar el uso de smartphones, tablets y ordenadores portátiles durante la noche antes de dormir.
Fuente: http://www.puntogeek.com/2014/10/08/cargar-el-celular-en-el-cuarto-engorda/






domingo, 2 de noviembre de 2014

Cabo Polonio: Llegando y recorriendo el pueblo

Habiéndonos despedido de nuestra querida Pedrera, iniciamos el segundo tercio del recorrido por el departamento Uruguayo de Rocha, en el “austero” Cabo Polonio.

Al cabo llegamos derechito y sin escalas en menos de una hora, gracias al servicio de Rutas del Sol, que se puede contratar en la improvisada terminal de La Pedrera, cerca del tanque de agua.

Ni bien llegamos a la entrada de la reserva (Cabo Polonio es un Parque Nacional que alberga un pequeño pueblo balneario), podemos no solo contratar el transporte desde la entrada hacia el pueblo, sino también aprovechar para informarnos sobre los horarios de los retornos, y, sobre otros servicios que hacen escala en el Cabo.

El transporte es una pequeña aventura en sí: Por los desparejos caminos de entrada, se llega al pueblo en las 4x4 acondicionadas a tal fin, en aproximadamente 40 minutos. Eso si, hagan uso del cobertor de la mochila si es que tienen, ya que de otra forma, y por donde viaja el equipaje, éste, podría terminar empapado y lleno de arena.

Diariamente tendremos servicios, aproximadamente cada 45 minutos, pero ojo, a no planear volver con lo justo si tenemos que tomar un colectivo para seguir viaje, ya que cualquier incidente con la camioneta podría comprometer nuestro horario de arribo a la entrada.


La ida es muy linda, pero la vuelta, al carecer del factor sorpresa, es algo mas tediosa. Lo que les recomiendo es llegar en 4x4, pero para salir, no gasten en el pasaje de vuelta: Si llegan bien temprano, pueden aprovechar a recorrer el pueblo y las playas, para terminar saliendo a pié por las dunas, al pueblito de Valizas, y hacer noche ahí, con muchas mas comodidades y a un menor precio. Lamentablemente eso lo aprendí ahí, pero ya les contaré con mas detalle a su momento.

Otra cosa que aprendí en mi visita: También puede hacerse el trayecto desde y hacia la entrada caminando (Son unos 7 KM), pero en mi caso preferí ahorrar energía para recorrer el lugar en mi breve estancia. Curiosamente los que venden los pasajes desalientan hacer la entrada a pié con todo tipo de excusas, pero lo cierto es que, desde la 4x4, se observa que el camino del bosque está muy bien señalizado.

La población de Cabo Polonio estable es pequeña, conformada principalmente por pescadores, artesanos y el personal estable del faro. En temporada turística (enero-marzo) cuenta con varios restaurantes abiertos, posadas y casas para alquilar.

¿Los precios? Comparativamente y en relación costo/beneficios, ir a Cabo Polonio resulta mas caro que Punta del Este, por lo que no recomiendo pasar la noche ahí. Convengamos: Planificando bien, no es necesario, con una buena jornada de excursión a pié, disfrutamos de todo lo que el lugar tiene para ofrecernos.

Las viviendas no cuentan con energía eléctrica, salvo los lugares con grupo electrógeno propio o el faro, por lo que hay que ser muy previsores y racionar muy bien la batería de la cámara, y guardar el teléfono para la vuelta. De hecho, tampoco hay alumbrado público, lo que permite en las noches despejadas, apreciar el cielo nocturno como en pocos lugares de la costa uruguaya.

Tampoco hay cloacas, gas, ni agua corriente. De hecho, no encontré ni señal de celular.

Hoy, la primera parte de mi visita:

Hacé click sobre las fotos para verlas mas grandes.
También podés verlas directamente desde Picasa.

La semana que viene, disfrutamos de la inmensidad oceánica, desde las playas del Cabo


viernes, 31 de octubre de 2014

5 películas con buena fotografía que son dignas de ver

5 películas con buena fotografía que normalmente no suelen ser muy recomendadas cuando se habla de la buena imagen en el séptimo arte. Más allá de los habituales clásicos del cine, existen ejemplos relativamente recientes que destacan por un uso del fotograma que debería servir de ejemplo a todo fotógrafo.
Delicatessen
En el cine existen muchísimas películas con buena fotografía las cuales son digna de inspiración para cualquier aficionado a captar imágenes. El director de fotografía tiene en cuenta aspectos como la composición, la luz o el encuadre para transportarnos a una atmósfera concreta, aquella que frecuentemente se identifica con la historia que nos están narrando. Algunas veces se consigue, pero otras no tanto.
Lo cierto es que siempre se suelen caer en los mismos tópicos cuando se piensa en películas con buena fotografía. Estamos un poco hartos de que nos recomienden El Padrino, La Naranja mecánica, Ciudadano Kane, Amélie o Apocalypse Now. Ya sabemos que esas películas son geniales en cuanto a su fotografía.
Realmente me gustaría recapitular otro tipo de películas con buena fotografía, aquellas que (aunque quizás sean conocidas) no se recomiendan tan frecuentemente cuando se piensa en una buena dirección de fotografía, y a las que creo que debería darse un poco más de importancia en este campo. Obviamente, el baremo que estoy utilizando para recomendar estos filmes es el fotográfico, por lo que no os asustéis si veis alguno, que analizando otros factores, sea de una calidad muy cuestionable.
Confessions
confessions
Confessions es una película japonesa de 2010. Se trata de una de esas joyas no demasiado conocidas que siempre es agradable de recomendar. Personalmente os sugiero que empecéis a verla sin saber nada sobre su argumento, ni siquiera el tráiler, ya que es de esos thrillers que realmente si disfrutan más si te encuentras con la sorpresa en el momento de su visionado.
En cuanto a su imagen, podemos decir que destaca por el uso de planos detalles y especialmente por el de la cámara lenta como recurso dramático, algo también potenciado por su paleta de colores grises y apagados. Lo cierto es que la banda sonora también juega un gran papel al respecto, y es que resulta muy impactante poder ver escenas a cámara lenta con todo lujo de detalles y mientras escuchamos canciones como Last flowers de Radiohead. En ocasiones, creeremos estar viendo un videoclip de música a causa de su cuidada imagen y su excepcional combinación con la banda sonora.
The Damned United
The Damned United
Es un largometraje del 2009 dirigida por Tom Hooper, quizá más conocido por El discurso del rey o Los miserables. La historia es la típica de auto superación gracias al deporte que hemos visto en infinidad de largometrajes, pero lo cierto es que en esta ocasión el montaje se encarga de otorgar un ritmo genial al guion, haciendo que en poco tiempo nos enganchemos.
Sobre sus planos, podemos decir que su director tiene una visión muy fotográfica sobre donde aplicar el peso de la imagen y sorprendernos con un uso admirable de la regla de los tercios.
También debemos puntualizar el uso de ciertos encuadres arriesgados, en los que por ejemplo en una conversación consistente en plano/contraplano se deja el aire en el lugar inverso al que rige la norma (algo que también hizo en El discurso del rey), o en otros donde casi se corta el encuadre a la altura del cuello del personaje. Su paleta de tonos, destaca por el uso de unos tonos verdes y azules (usando muy hábilmente los colores del equipo) que sacan a relucir lo mejor de sí gracias a su cuidada imagen. Es de esas películas en la que durante más de una escena tendremos la tentación de pausarla para deleitarnos con la genial composición del cuadro.
Delicatessen
delicatessen
Delicatessen está dirigida por Jean-Pierre Jeunet (el mismo director de Amélie) y Marc Caro. El tono del filme es totalmente surrealista, usa el humor negro en un extraño ambiente que nos traslada a una comunidad de vecinos muy particulares y rocambolescos.
La atmósfera que crea la imagen de esta película es cuanto menos agobiante. Se compone de tonos ocres y naranjas muy saturados que sin ninguna duda ayuda a potenciar aún más el surrealismo en el que se desarrolla la historia. Además, el constante ritmo del largometraje, y el frecuente uso de planos muy cortos, provoca la incomodidad que antes mencioné.
Quizás, es una película un tanto particular que no es para el gusto de la mayoría, pero que si la conseguimos valorar desde la intención del director por crear ese ambiente barroco y grotesco, además de disfrutar con su fotografía, es un visionado muy único.
127 horas
127 horas
Casi todos conocen al director Danny Boyle principalmente por Slumdog Millionaire, pero creo que 127 horas también debe ser digna de mención. Está basada en la historia real de un montañero que sufre un percance (que no os voy a revelar, por si no lo conocéis) durante una de sus escaladas.
Danny Boyle, se ha caracterizado en sus películas por otorgarle un ritmo muy dinámico en el montaje, y esto también podemos verlo en 127 horas, un ejemplo de ello es el recurso de dividir la pantalla en diferentes cuadros que nos muestran distintos planos de una misma escena.
Su fotografía se caracteriza por utilizar planos muy abiertos (sobre todo al principio), para así mostrar tanto la belleza del paisaje rocoso cañones de Utah, como lo insignificante que puede resultar la presencia de una persona ante un lugar inmenso y totalmente desierto. A pesar de que la película se “estanca” en cierto momento en un determinado lugar, el director juega hábilmente sus opciones para no decaer ni en el ritmo, ni en la imagen.
Drive
Drive
Quizás es la más popular de todas las mostradas, pero era inevitable su inclusión en esta lista. Drive ha generado tanto adeptos como detractores, personas que la consideran infravalorada como sobrevalorada. Aunque a estas alturas poco más tenemos que decir sobre esto.
Lo que no podemos obviar es que la dirección de fotografía de esta película es, cuanto menos, digna de mención. La atmósfera propia de los años 80 creada por la imagen junto a la banda sonora enlaza de forma magistral. Debemos puntualizar el juego de sombras y luces realizado en cada plano, los cuales en ocasiones parecen estar iluminados únicamente por luz natural. La paleta de colores usa principalmente el azul y el amarillo, son estos que predominan en la vida nocturna y de los que Drive se sirve para mostrar ese contraste que abarca desde su iluminación, hasta la personalidad del propio protagonista.
Solo basta ver su introducción para comprobarlo:
Fuente: http://altfoto.com/2014/10/peliculas-con-buena-fotografia