domingo, 4 de agosto de 2019

El Poblado de Iruya

Habiendo pasado por Abra del Cóndor, era hora de llegar al destino donde haría base por por próximos dias. Ya de vuelta en la provincia de Salta, visitaría la mágica Iruya.

La ciudadela está ubicada a 2780 msnm, sobre los faldeos orientales de la sierra de Santa Victoria, dentro del perímetro de la reserva de biosfera de las Yungas.

Al llegar a Iruya, la primera impresión que d,a es la de un pueblo «colgado en la montaña», o más bien de una isla, ya que está rodeado por los ríos Milmahuasi y Colanzulí, (o Iruya), en medio de la quebrada.

Se destaca su edificación colonial con callejuelas estrechas y empedrado desparejo, y sus paisajes de imponentes vistas panorámicas. En sus proximidades, 5 km al noreste, se encuentran las ruinas del Pucara de Titiconte.

Aquí, los habitantes, vestimentas, costumbres y viviendas han mantenido su tradición a lo largo de 250 años. El poblado conserva, a pesar del avance del ladrillo y el cemento, gran parte de sus casas de adobe, piedras y paja.

Siguiendo el lecho de los ríos que surcan el interior, se aprecian quebradas de diferentes formas y colores. La piedra laja en algunos tramos ha formado paredes de contención del río.

El 18 de febrero de 1995 la localidad de Iruya fue declarada Lugar Histórico Nacional por Decreto 370 del Poder Ejecutivo de la Nación.

Debido a la altura, y a lo pronunciado de las pendientes de ambas partes del pueblo, la visita debe hacerse a paso lento, al menos, hasta aclimatarnos. Se pueden visitar dos miradores, la iglesia, el cementerio, y el pueblo, para lo que recomiendo dos dias completos, no solo para las caminatas, sino para poder entender la dinámica diaria de un paraje tan particular.

A continuación, les dejo el primero de los álbums que hice allí:




La próxima semana, nos internamos en los particulares detalles que hacen única a Iruya…






domingo, 28 de julio de 2019

Camino a Iruya: Abra del Condor

Luego de recorrer la fantástica Serranía del Hornocal, mi viaje siguió aún mas al norte, pero volviendo a la provincia de Salta. Tocaba sacarme el gusto de conocer y recorrer el pueblito de Iruya, pero eso únicamente es posible desde el camino que atraviesa los hermosos parajes de Abra del Condor.

Es que para llegar a Iruya, hay un único camino desde Humahuaca. Aquí se debe tomar la ruta nacional n° 9 hacia el norte. Tras recorrer 26 km. aproximadamente por la quebrada, se llega al empalme con la ruta provincial n° 13, con un camino señalizado de tierra que se desvía de la ruta 9 hacia el este.

Tomando este camino, se deben recorrer aún unos 54 km. pasando por el pueblo de Iturbe y algunos otros parajes. La ruta transita el desolado y árido paisaje de puna a medida que remonta la sierra de Santa Victoria, límite geográfico de la quebrada de Humahuaca, hasta llegar al punto más alto de su recorrido en el abra del Cóndor, a una altura de aproximadamente 4000 msnm.

A partir de allí, se puede empezar a percibir un cambio progresivo en el clima, flora e incluso fauna, visto que se está penetrando una zona de transición entre la puna y la yunga. En el abra del cóndor se ubica también la frontera entre Jujuy y Salta. A partir del abra, quedan 20 kilometros de descenso aprox. hasta llegar al pueblo, a 2800 msnm.

El camino, sobre todo en verano, es casi imposible de transitar si no en un vehículo todo terreno, y exige cierta experiencia por parte del conductor: Se transitan zonas de cornisa, se deben cruzar ríos y no es poco común que en las zonas altas del recorrido haya nieblas densas que reducen drásticamente la visibilidad.

Existen dos empresas de colectivos que realizan recorridos diarios de la ciudad de Humahuaca a Iruya y viceversa; los boletos de ambas pueden ser adquiridos en la estación de colectivos de Humahuaca, o en las respectivas oficinas en Iruya. Existen descuentos por la compra de boletos de ida y vuelta, con la fecha de vuelta abierta durante un mes como plazo máximo.

La pericia de los choferes es realmente para el asombro. Recomiendo enfáticamente viajar adelante de todo, cosa que además del camino y las vistas, nos permite de tanto en tanto, observar la cancha que tiene el conductor ante los desafíos de la geografía vial.


La semana que viene, comenzamos a recorrer el poblado de Iruya…






domingo, 21 de julio de 2019

Serranía del Hornocal

Y desde Humahuaca, llegó el momento de cumplir otro maravilloso sueño: ¡Visitar el extraordinario Cerro de los 14 colores!

Llegar para un paseante a pié como uno no es problema: Desde el puente que interconecta ambas partes de la localidad de Humahuaca, cerca de la feria, salen todo el tiempo camionetas 4x4, que cuando completan sus plazas, inician el camino. Dada la cantidad de turistas en la zona, y el vivo anuncio de los conductores, pregonando “Al Hornocal!” a viva voz, ésto sucede en poco tiempo.

La serranía de Hornocal es una sierra ubicada a 25 kilómetros de la ciudad de Humahuaca y es parte de la formación calcárea llamada Yacoraite que se extiende desde la provincia de Salta, atravesando la Quebrada de Humahuaca y luego el Altiplano boliviano hasta Perú.

Tiene una altura de 4761 metros sobre el nivel del mar, cosa que hay que tener en cuenta a la hora de visitar su mirador. Comer bien, no deshidratarse, aclimatarse, moverse despacio y coquear ayudar en el proceso de evitar el apunamiento.

Su forma característica es resultado de un efecto de corte, lo cual consiste en la erosión en ángulo de un conjunto de capas paralelas que produce un efecto visual similar al de plegamientos (erróneamente asociado a esta serranía con frecuencia).​

El mejor momento del día para visitar la Serranía del Hornocal es por la tarde, ya que el sol de ese momento del día resalta sus diferentes colores. Anecdóticamente, yo lo hice en las primeras horas de la tarde, y como pueden ver, los colores están en su plenitud, pero gracias a la posición cenital del sol casi no registré sombras, lo que me dio una vista con una sensación mas plana que texturada.

La zona del mirador no es mucho más que un sector donde se pueden estacionar los vehículos. El mirador se encuentra a 4.350 msnm. y es el mejor punto para contemplar las vistas panorámicas.
Ojo, en el lugar no hay infraestructura, ni refugios, ni baños, ni agua, así que vayan preparados. Imprescindibles el abrigo, ya que los vientos son atroces y muy frescos. Lleven también protector solar, porque por otra parte, el sol pega y mucho, y tengan en cuenta que acá, no hay señal de celular.

Mis fotos transmiten pobremente la experiencia, tal vez en esta ocasión más que en ninguna otra, por lo que esta vez la recomendación de ir a vivirlo, va con mucho mas énfasis :)



La próxima semana, seguimos viaje hacia el norte y volvemos a Salta, para disfrutar de la magia de Iruya…