domingo, 19 de noviembre de 2017

San Juan natural: Los Parques Miradores y Embalses de Ullúm

Concluído el circuito cultural de identidad sanjuanina, hoy, empezamos a alejarnos de la capital aún más, en la búsqueda de los tesoros naturales que la tierra del sol tiene para ofrecernos a nosotros, los incansables cazadores de postales.

Y la búsqueda, comienza en Ullúm, donde predomina un agreste paisaje de serranía casi desnuda.

El departamento posee un relieve que es altamente accidentado (montañoso), ya que toda su superficie se encuentra ubicada sobre el cordón central o precordillerano de San Juan.

Ullum tiene como principal actividad económica la agricultura, con una superficie cultivada de 3.072 hectáreas, abastecidas a través de una red de riego artificial conformada por canales o acequias de cemento. De ese total, el 54% es ocupado por la vid, el 27% por olivo y el 9% por frutales.

De camino a la estrella principal, el dique, pude ver no solo el Autódromo Eduardo Copello "El Zonda" desde una de las cornizas cercanas, (Una experiencia de por sí increíble y de las más difíciles de transmitir por foto de esta serie), sino también visitar el Parque Federico Cantoni, cuyo preámbulo, “El Jardín de Los Poetas”, es un derroche de buen gusto. Sin dudas, un lugar en donde a uno no le da otra cosa que ganas de quedarse…



Terminando este pequeño recorrido por la zona sur del departamento, se destaca el río San Juan, que desemboca en el dique de Ullum, en donde el turismo cobra preponderancia. Aquí se localizan diversos balnearios y clubes que están a lo largo de sus costas.

En todos los sitios se puede encontrar para disfrutar de una variedad importante de actividades, como deportes acuáticos, trekking, mountain bike, parapente y cabalgatas.

Acá, no hay sendero que no pida aventura, pero claro, si usted solo quiere relajarse y observar, descuide, que no hay vista que no proponga deleite :)



La semana que viene, nos vamos hacia el Oeste sanjuanino. Salimos bien tempranito, y nos vamos a recorrer desde Talacasto hasta Calingasta…

domingo, 5 de noviembre de 2017

Tradiciones Sanjuaninas (Parte 2) – La Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento y el El Molino de Huaco

En la entrega anterior, visitamos una pequeña parte de la Ruta del Vino, y el Santuario de la Difunta Correa. Hoy, cerramos este circuito de folklore Sanjuanino, aprendiendo sobre el legado sociocultural de dos grandes exponentes sanjuaninos: Sarmiento, y Buenaventura Luna, visitando la casa natal del primero, y, El Molino de Huaco.

Arrancamos por el centro de San Juan, visitando la Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento.

Éste, es el primer Monumento Histórico Nacional, declarado por ley Nacional N° 7062 el 7 de septiembre de 1910, abriendo sus puertas el 4 de abril de 1911 como Museo Casa Natal de Sarmiento en la Ciudad de San Juan.

Casa de estilo colonial, fue levantada por el esfuerzo de la madre del prócer, Doña Paula Albarracín de Sarmiento, desde 1801.


En el solar, heredado de sus padres, se alzaba una gran higuera bajo la cual instaló su rústico telar, en el que trabajaba incansablemente, mientras vigilaba a los peones y albañiles que construían la vivienda y a quienes pagaba, cada semana, con el dinero obtenido por sus hilados.


Los materiales de construcción son los típicos de la época en esta zona: muros de tapia y adobes, techos de caña apoyados sobre rollizos de álamos cubiertos de barro y paja sus pisos de tierra apisonada.


Con el transcurso del tiempo la casa, como es natural, sufrió modificaciones atento a las necesidades familiares.


En 1862 Sarmiento fue Gobernador de la Prov. de San Juan utilizando su hogar como gobernación adquiriendo el tamaño y la forma con que se conserva en la actualidad.


En 1944 la provincia de San Juan fue azotada por un fuerte terremoto que destruyó casi la totalidad de las viviendas. Esta casa histórica conserva sus paredes originales, las que fueron consolidadas (sector sur de la vivienda). El ala norte de la casa fue la utilizada por Sarmiento durante la gobernación; esta sufrió la mayor destrucción y fue necesario reconstruirla de acuerdo al diseño original que había graficado el prócer.


Imposible no visitar el hogar de esta controversial figura histórica, sobre todo, teniendo en cuenta la accesibilidad a la misma.

Por otra parte, para visitar el histórico Molino de Huaco, debemos ir hacia el norte, a la localidad de Jáchal.

El Molino de Huaco, o de los Dojorti, fue fundado en 1775 por el poblador chileno José María Suárez y Poblete; y perteneció desde el siglo XIX a la familia Dojorti (versión acrioallada del apellido irlandés Dougherty, uno de los prisioneros de las invasiones inglesas enviados a San Juan).

John Daugherty, se caso con una hermana del comandante Cabot, que dirigió la columna libertadora del General San Martín y que tuvo una importante presencia de Jachalleros. Décadas después, uno de sus hijos, Eusebio Dojorti, cuyo apellido ya había sido castellanizado, llego como Juez de Paz a Paso del Lamar, al norte de Huaco. Éste se caso con Josefa Suárez; siendo Dojorti quien heredó las tierras de Huaco.

Hacia las últimas décadas del siglo XIX Huaco era el granero de Jáchal dadas las extensiones de trigo que tenía.

La nave principal del molino posee una original techumbre con grandes tijerales de madera dura cubierta de caña y barro, apoyada sobre muros de adobe sobredimensionados con fundaciones de piedra.

El molino funcionó hasta 1968, año en que dejo de funcionar por falta de trigo. Sin embargo, aún pueden verse en su estado original los mecanismos de transmisión de fuerza de la rueda del molino - que era accionada por una caída de agua-, con piezas de algarrobo negro talladas a mano que se lubricaban con pella (grasa de vaca).

Junto a los depósitos del molino se conservan partes de la casona rural con su patio central, en la que nació y vivió el poeta Eusebio del Jesús Dojorti Rocco, que fuera conocido con el seudónimo de Buenaventura Luna. La mención del Viejo Molino en su poesía, al igual que en el cancionero tradicional cuyano, han hecho de este monumento un ícono de la memoria popular de la región.

Los invito a recorrer entonces, ambos museos en sitio, testigos de privilegio del quehacer diario de estas dos figuras socioculturales sanjuaninas.



La próxima semana, comenzamos a disfrutar de los destinos naturales de San Juan, desde Los Parques, Miradores y Embalses de Ullúm...

domingo, 29 de octubre de 2017

Tradiciones Sanjuaninas (Parte 1) – La Ruta del Vino y El Santuario de La Difunta Correa

Después de terminar de disfrutar los rincones de la capital sanjuanina desde sus principales Plazas y Parque, comencé mis periplos periféricos desde cuatro de los puntos cercanos mas emblemáticos de la zona. Hoy, les muestro los primeros dos: Explorando los aspectos productivos regionales, recorreremos una pequeña parte de la ruta del vino, y buscando un acercamiento al folclore local de santos populares, visitaremos el Santuario de La Difunta Correa.

La ruta del vino sanjuanino está dividida en cuatro regiones, según los puntos cardinales y la proximidad entre bodegas. Yo elegí recorrer el circuito Sur, ya que es la mas antigua de la provincia, y está cerca de la capital, lo que me propuso dos factores de interés: El histórico, y el práctico.

Inicié el circuito en la Champañera Miguel Mas, en la que se elaboran, a partir de las frutas obtenidas en la huerta, vinos, vinos espumantes , aceto balsámico y vinagre orgánico. Acá pude no solo repasar los principales aspectos en la elaboración de su producto estrella, bajo el método champenoise, sino también ver tanto el famoso degüelle, como el funcionamiento de la encorchadora. Una experiencia maravillosa, acompañada de una degustación, y con un paisaje espléndido de fondo, ya que la zona se encuentra rodeada de montañas. Una visita más que recomendable!

Continué con una pésima experiencia en el establecimiento Fabril Alto Verde. Mas allá del contraste de venir de visitar un emprendimiento pequeño, luego de la clásica degustación al final de la visita, me quisieron cobrar la misma sin haberme advertido antes, cosa a la que me rehusé rotundamente. Y para colmo, la encargada de la charla quería justificarse con que había carteles “Por todos lados” que avisaban que si uno no compraba nada, la visita era paga. Juro que no vi ni uno, y tal fue así, que ante la mirada atónita de la persona que me reclamaba el pago, me acerqué a un contingente que venía en una visita detrás mío, preguntándoles a viva voz si habían sido anoticiados de esta regla de la casa, y ni una sola persona contestó afirmativamente. Espero que acá no sigan engañando visitantes incautos de una forma tan baja. Ni de ninguna otra forma.

Fabril Alto Verde: Si van a cobrar, cobren a la entrada y bonifiquen ese precio a quien compra, sino, no sean estafadores y hagan como el resto de las bodegas sanjuaninas, (y como previamente viví en las mendocinas, y hasta como las que visitaría luego en La Rioja), y, no le cobren a quien tiene la deferencia de acercarse a visitarlos. O bien, no hagan visitas guiadas, y todos contentos, pero trabajen de buena fe.

El tercer establecimiento visitado fue Viñas de Segisa. Y en buen momento fui a para allí! No solo la visita fue muy buena, sino que concluyó con la degustación de un Mistela riquísimo, que vino excelente para superar el trago amargo de la experiencia anterior. Su presentación de 50cl., inmediatamente, se ganó un lugar en mi mochila. La bodega es la primera bodega boutique de San Juan. Los puntos fuertes de la visita, son su salón de principios de siglo pasado totalmente renovado, sus cavas subterráneas, y sus barricas de roble. Imposible no recomendar también esta visita a los amigos que se acercan a este espacio.

El minipaseo concluyó en la Bodega Familiar Las Marianas, donde el paseo por la antigua bodega, con maquinarias del año 1920, hace las delicias de cualquiera que quiera viajar un ratito en el tiempo.

Al día siguiente arrancamos muy tempranito, enfilando hacia las afueras del conglomerado urbano capitalino de San Juan, para visitar de una forma muy particular, el Santuario de la Difunta Correa. Y es que el fervor es tal, que encontrar el lugar libre prácticamente de devotos es imposible, salvo, en oportunidades como esta, es decir, fuera de las temporadas altas de visita, y, en los horarios en donde despunta el alba.

Me debo una visita opuesta. Es decir, volver al Oratorio en alguno de sus momentos de más afluencia, es decir, Semana Santa, el día de las Ánimas (2 de noviembre), la Fiesta Nacional del Camionero, en Vacaciones de Invierno, o bien, para la Cabalgata de la Fe, que se realiza todos los años entre abril y mayo. Sin dudas, de entre todas las opciones, la última es la que mas me tienta, así que, excusas para volver, no me faltan…




La semana que viene, finalizamos este pequeño circuito por los emblemas Sanjuaninos, desde La Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento y el El Molino de Huaco