domingo, 14 de enero de 2018

Naturaleza Riojana: Parque Nacional Talampaya (Parte 2)

La semana pasada iniciamos el recorrido por el Parque Nacional Talampaya, desde el arribo, y hasta el denominado “Jardín Botánico”. Hoy concluimos la visita, no solo con el resto del recorrido, sino también con un pequeño álbum del “Circuito del Triásico”.

A su vez, en nuestra entrega anterior, resaltaba algunas diferencias entre la presente visita, y, la hecha a su vecino parque Ischigualasto, mas conocido como “El Valle de La Luna”.

Hay otras dos grandes diferencias entre ambos, que tal vez sean mas notorias al finalizar el recorrido, en ese espacio de recapitulación que uno hace, mentalmente, luego de cada experiencia: Por un lado, Talampaya ofrece un paisaje imponente, si, pero mucho mas uniforme en experiencia general que el Valle de la Luna. Acá, mas o menos en cada parada, tenemos vistas que por momentos se parecen bastante, en cambio, del otro lado de las murallas, las estaciones de observación tienen mucha mas diversidad entre sí.

La última diferencia que voy a citar es respecto a la experiencia vivida con el servicio de guías. La tarifa en Ischigualasto es mas económica, pero el guía le puso mucha mas onda, dio mas datos, dio mucho mas tiempo de observación… Realmente fue para disfrutar y aprender, junto a una persona con experiencia y vocación. Talampaya fue todo lo contrario: Como ya dijimos, el acceso es mucho mas caro, y al menos en mi caso, el guía no solo se mostraba con cierto hartazgo, sino que nos llevaban a todos de un lado para el otro, como si de arrear una manada de animales se tratase…

Mas allá de todo, es imposible no recomendar la experiencia de sentirse absolutamente diminuto, entre esos imponentes murallones de mas de 150 metros de altura.

La concesionaria ofrece además de las clásicas combis, (y claro, por algo mas de dinero), hacer el recorrido en camioncitos con asientos en el techo, o bien, con escotilla y “terraza”. Personalmente opté por la minivan, porque no encontré justificable las otras opciones. Además ofrecen un recorrido extendido, hasta los “Cajones de Shimpa”, pero, lamentablemente no estaba habilitado cuando fuí.

En este álbum de cierre, visitaremos La Catedral, El Rey Mago, algunos detalles de los caminos, La Torre, La Tabla de Planchar, El Tótem, El Monje, La Ciudad Perdida, y las últimas vistas, ya en camino de retorno.



Talampaya comparte con Ischigualasto la cuenca geográfica Triásica. La misma es considerada por científicos de todo el mundo como uno de los paraísos más importantes en material geológico de la República Argentina. El parque cuenta con rocas que documentan la evolución del planeta por más de cuarenta y cinco millones de años, siendo por ejemplo testigo hace más de 250 millones de años de la división del supercontinente Pangea.


Como nota de color, puede visitarse un pequeño recorrido llamado “Sendero del Triásico”, el cual les muestro a continuación:



La semana que viene, iniciamos la visita a la Capital Riojana, caminando por sus calles y descubriendo su patrimonio…

domingo, 7 de enero de 2018

Naturaleza Riojana: Parque Nacional Talampaya (Parte 1)

Mis primeras experiencias en tierras riojanas, como no podía ser de otra manera al haber visitado el vecino Ischigualasto, y ya que estaba haciendo base en Valle Fértil, fueron en el Parque Nacional Talampaya, y estas vivencias justamente son las que voy a desarrollar en ésta y la próxima entrega de estas crónicas, antes de ir a recorrer la capital de la provincia de La Rioja.

La experiencia en Talampaya es, en todo sentido, radicalmente distinta a la vivida en su hermana siamesa Ischigualasto:
Comenzando por el paisaje, que me recordó, y no sin justa razón, a mi experiencia en Sierra de Las Quijadas, en la provincia de San Luis, aunque por lo que pude averiguar, aquella es una formación geológica mas moderna, (en términos de millones de años), que la de Talampaya.

Llegar a Talampaya no es sencillo. No hay un transporte que a uno lo deje “en la puerta”, por lo que la única opción es llegar en vehículo propio, o excursión. A diferencia de Ischigualasto, la visita no se hace en la propia movilidad, sino que indefectiblemente debe contratarse una plaza en alguno de los vehículos de la concesionaria privada que explota el recorrido del parque.

Esto trae varias desventajas para el visitante: El costo por este motivo es mayor, y como no salimos en caravana sino de a un vehículo por vez, las paradas en cada punto son mas breves, para permitir una frecuencia de rotación alta. Y si le sumamos que el recorrido es mucho mas chico, esto redunda en una experiencia no solo mas cara, sino mas breve que la que uno tiene en su vecino Sanjuanino.

El parque nacional Talampaya es una reserva natural y uno de los once "Patrimonios de la Humanidad" declarados por la Unesco en Argentina. Se encuentra ubicado en el centro-oeste de la provincia de La Rioja, en la República Argentina. Fue creado en 1975 como parque provincial con el objetivo de proteger importantes yacimientos arqueológicos y paleontológicos de la zona, y en 1997 pasó a depender de la Administración de Parques Nacionales.

El parque ocupa 215.000 ha. Su paisaje, la flora y fauna son característicos del bioma del monte. Es el resultado de movimientos tectónicos, a los que durante milenios se han sumado la erosión del agua y el viento en un clima desértico, con grandes amplitudes de temperaturas, intenso calor de día y bajas temperaturas de noche, con lluvias torrenciales en verano y vientos fuertes en primavera. La altura promedio del terreno es de alrededor de 1.300 msnm.

Las paredes y el cañón del rÍo Talampaya fueron erosionados por el viento y el agua, adquiriendo curiosas formas. Debido a su parecido con la realidad, muchas de las formas y siluetas, tienen nombres propios como: el Fraile, el Rey Mago, la Catedral, entre otros.​ A lo increíble del paisaje se suman morteros colectivos, restos de viviendas indígenas y petroglíficos de gran antigüedad.

En la entrega de hoy, les muestro la primera mitad de la experiencia, que va, desde la ruta de acceso al parque, pasando por La Puerta del Cañón, en donde pueden observarse, además de la imponencia del mismo cañón, petroglifos y morteritos, dos legados de los pueblos originarios que supieron habitar la zona, concluyendo esta parte del recorrido en el denominado “Jardín Botánico”, lugar en donde tendremos una especie de panorama sobre la flora del lugar, y nos sorprenderemos con una experiencia acústica sobre el eco de este verdadero corredor de piedra.



La semana que viene, concluímos la visita a Talampaya, con la segunda parte del recorrido, y un breve paseo por su Sendero del Triásico

domingo, 31 de diciembre de 2017

San Juan natural: El Parque Provincial Ischigualasto (Parte 2)


La semana pasada iniciábamos la Primera Parte del recorrido por Ischigualasto, finalizando el recorrido con algunas vistas de la zona de La Esfinge, y acompañando esa entrega con algunas vistas de los museos del parque. Hoy, terminamos el recorrido con todo lo que nos queda por vivir acá, andando desde La Cancha de Bochas hasta El Hongo, vuelta incluída!

Retomando la marcha llegamos a un punto de estacionamiento, desde el cual partimos en una pequeña caminata por el parque, hasta el sitio denominado Cancha de Bochas.

En el camino rumbo a la cancha se pasan por geoformas diversas, incluso muy cerca de nuestra querida Esfinge, atravesando una zona desértica y muy árida. Llegar y ver las piedras esféricas es maravilloso. Éstas son rocas sedimentarias con concreciones. Lo especial de este lugar es que la erosión ha hecho un trabajo minucioso, dejando gran cantidad de estas formaciones a la vista.

En geología, "concreción" significa la acumulación de materia alrededor de un núcleo o sobre una superficie. En este caso se tienen rocas de dos grados de dureza, siendo la de mayor dureza el componente interno. Por la erosión durante muchos años, la parte más débil va dejando a la vista el interior de las piedras.

¡Asombroso!

La próxima parada es otro clásico: El submarino. Lamentablemente, esta geoforma ha cambiado recientemente debido al desmorone de una de sus partes, lo que nos recuerda que el parque continúa su ciclo de vida, imparable, mutando todo el tiempo debido a los efectos, principalmente, de la erosión. Me dió un poco de pena no conocerlo como lo había visto en tantas imágenes, pero también es cierto que mientras unas formas caen, otras nuevas se yerguen :)

La visita al museo de sitio es la próxima parada en el recorrido, lo cual ya les mostré.

El recorrido oficialmente finaliza en una de las imágenes mas reconocidas del parque: El Hongo.
Desde aquí la vuelta se emprende de contínuo, casi bordeando el murallón mas cercano del limítrofe parque riojano Talampaya, cosa que visitaremos en nuestra próxima entrega.



¡Pero las sorpresas sanjuaninas no termina acá!

Saliendo del parque y rumbo a la capital, entre Valle Fértil y Huaco, se puede disfrutar de la maravillosa Ruta 150. Un obra espectacular llena de túneles, curvas, altura y miradores que realmente hacen del viaje un verdadero destino más.

La ruta tiene una ambición incluso mucho mayor: Unir Ischigualasto (De hecho, gran parte del primer tramo se hace sobre tierras que pertenecen al parque), con el Océano Pacífico, a la altura de la región de Comquimbo, en Chile.

En esta oportunidad, el viaje inicia en el parque, y finaliza con las vistas espectaculares que pude tener desde la Cuesta de Huaco, en Jáchal, punto panorámico muy cercano a la intersección con la Ruta 40. Aproximadamente es un tercio de recorrido de la ruta en su estado actual, concluída hasta Arrequintín, camino al paso hacia Chile de Aguanegra.



Gracias por tantas sorpresas San Juan!! Voy a volver a disfrutarte, es una promesa! :D

La semana que viene, comenzamos la segunda parte de esta maravillosa aventura, trasladándonos hacia la vecina provincia de La Rioja, y comenzando a visitarla, desde el increíble Parque Nacional Talampaya