domingo, 11 de marzo de 2018

La Costa Riojana (Parte 3) – Entre Arauco y Los Vientos del Señor

En la segunda parte de este viaje por La Costa Riojana, conocimos los puntos centrales del circuito: Aminga y Anillaco. Hoy, nos despedimos de este recorrido, (o al menos por esta oportunidad), con las maravillosas experiencias vividas en Arauco y hasta los Vientos del Señor.

Esta última etapa, en su inicio, presentaba una disyuntiva… ¿Terminaba el circuito de la Costa y visitaba el Castillo de Dionisio, o me desviaba y hacía carrovela en Vientos del Señor? La respuesta era obvia. Castillo de Dionisio, nos veremos la próxima! xD


Saliendo desde Anillaco, luego de saborear unas sabrosas empanadas caseras, no volvemos a la Ruta 75, sino que tomamos la Ruta 7. Desde esta, la identidad de la primera etapa estaría marcada por el drástico cambio en el paisaje: Ya no bordeábamos el Cordón de Velazco, sino que nos movíamos por una extensa y ondulada llanura hacia la izquierda, y, bordeando una formación montañosa por la derecha. En el punto norte mas extremo de este rodeo, y antes de comenzar volver a tener rumbo sur, veríamos los titánicos aerogeneradores del Parque eólico Arauco. Imponentes aún a esta distancia! Me prometí volver a verlos de cerca, claro está.


Al poco, en el horizonte, ya se avistaba no solo el barreal, sino también, un macizo montañoso de figura negra según la disposición de la luz en ese momento, de forma casi fantasmal. Desde sus cumbres, las nubes que se asomaban por detrás dibujaban su silueta: Era el Cordón de Ambato. Con plena emoción viví mi primer avistamiento de tierras Catamarqueñas. Y una vez mas… Qué ganas de seguir viaje hacia allá!!


Ya llegará el momento. Tiempo al tiempo.


El primer punto de interés a visitar al final del camino fue El Señor de la Peña: Una roca gigante en donde, únicamente viéndola desde cierto ángulo, se ve digamos, la silueta de Cristo… Si éste hubiera sido un habitante originario, claro está, porque para mí, sí, se ve el perfil de una figura humana, pero los razgos… Y… Digamos que por la zona podría ser un Diaguita.





Milagro más milagro menos, seguimos hacia nuestro último destino: Vientos del Señor.

Ubicado en el barreal de Arauco, esta extensa superficie de suelo arcilloso se funde con el cielo en un horizonte interminable, formando un mágico escenario natural.


Con la práctica deportiva del carrovelismo y kitebuggy, se puede experimentar la sensación de volar sobre el suelo, en un viaje de altísima velocidad, prácticamente, y salvo por el mismo viento y el roce de las ruedas contra el suelo, en completo silencio. Maravilloso!!


Y obviamente que no me iba a perder de esta experiencia, así que, a rodar!!



Ya en la última parte del álbum de hoy, dejo algunas imágenes del retorno a la capital riojana, es su primer tramo, desde la Ruta 9.

La semana que viene, comenzamos a cerrar esta aventura desde una de las experiencias mas emocionantes que viví, en una inolvidable jornada de trekking en la Sierra de Los Quinteros

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