
Atrás quedó ese sueño que viví el día anterior de este maravilloso recorrido, llamado
El Chocón. Las primeras luces del día, me encontraron nuevamente en la terminal de ómnibus de Neuquén, esta vez, pronto a emprender una maravillosa jornada en tres etapas, justamente hacia tres de las localidades del centro de la provincia. Nuestro primer destino: Plaza Huincul, hogar del Museo Paleontológico Municipal "Carmen Funes".
Plaza Huincul está ubicada en el departamento Confluencia, en el centro de la provincia del Neuquén. Esta ciudad surgió a causa del descubrimiento de petróleo en la zona, y se encuentra junto a la ciudad de Cutral-Có, cuyas vistas traeré en la próxima entrega de estas crónicas, formando el segundo aglomerado de la provincia.
La ciudad mantiene por estos días un perfil bajo, modesto y hasta por momentos algo maltrecho. Prácticamente los días discurren a ritmo de pueblo. Nuevamente los contrastes se hacen notar y mucho: Se conjugan viviendas muy humildes, con el majestuoso Hotel, Apart & Suite Antu Malal, o los casinos cercanos. Reafirmo acá mis impresiones tomadas en la capital neuquina: Si hay tantas realidades como miradas, en Neuquén pueden llegar a vivirse todas juntas a la vez.
La mayor atracción turística de Plaza Huincul es su museo paleontológico, llamado Museo Municipal "Carmen Funes". El nombre recuerda a una mujer que fue cantinera de las Fuerzas Expedicionarias al Desierto, y luego se asentó en el lugar, dando hospedaje a los viajeros que pasaban por la zona.
Entre los restos fósiles que se exponen varios tienen inmenso valor científico, como los restos del Gasparinisaura, del Anabisetia, y del Aucasaurus, Pero sin dudas, la estrella es aquel llamado
Argentinosaurus, ya que es considerado el herbívoro conocido más grande del mundo, cuyos fósiles fueron descubiertos aquí.
En el museo también puede vivirse parte de la historia del primer pozo neuquino de petróleo: La Dirección General de Minas, Geología e Hidrología de la
Nación Argentina habían comisionado la exploración al geólogo alemán Juan
Keidel, quien dejó las indicaciones para que se hicieran los trabajos necesarios
para encontrar petróleo.
Sus indicaciones estaban dadas referenciando las vías
del ferrocarril General Roca que partiendo de Buenos Aires llegaban a Zapala. Tomando al km 0 en
Buenos Aires como punto de partida hacia el sur de la República, indicó que en el
km 1.297 y a 1.100m al norte, y en lo alto de un morro, se debían hacer los
trabajos. Allí se instaló el equipo de perforación denominado "Patria", que
había llegado de Europa para realizar estos trabajos. El personal
que se empleó en estas tareas fueron los presos de la cárcel de Neuquén.
El gobierno nacional enterado de la noticia del hallazgo marco un área de
reserva de 8.000 ha, llamadas el
Octógono Fiscal. Al pozo del
descubrimiento se lo llamó
Pozo 1.
La semana próxima, caminamos hacia la vecina Cutral-Có…