miércoles, 16 de marzo de 2011

Muere el baterista Joe Morello a los 82 años

Londres, 14 de marzo.- El celebrado baterista de jazz Joe Morello, conocido por su trabajo con The Dave Brubeck Quartet durante las décadas de 1950 y 1960, murió a los 82 años.

Su fallecimiento el sábado fue anunciado en su página web, joemorello.net. Según The New York Times, murió en su casa en Irvington, Nueva Jersey. No se ha hecho pública la causa de la muerte.

"Su influencia en el mundo de la música y en todos aquellos cuyas vidas tocó vivirán para siempre", indicó un mensaje en su página web.
Según su biografía en internet, Morello, que tenía problemas de visión desde su nacimiento, comenzó su carrera musical tocando el violín, pero tras oír a su ídolo Jascha Heifetz tocando, decidió que nunca alcanzaría su nivel y se pasó a la percusión.

Tocó de todo, desde marchas nupciales a militares, hasta sumarse a The Dave Brubeck Quartet en 1955 en principio para una gira de dos meses.
Esta se convirtió en una colaboración de más de 12 años, durante la que Morello demostró su capacidad para manejar los tiempos difíciles preferidos por Brubeck.

Entre esos se incluyen "Take Five", una composición en 5/4 que se convirtió en uno de los temas más populares del jazz, según The New York Times.

Esa canción, al igual que títulos como "Kathy's Waltz" y "Strange Meadow Lark", aparecieron en el disco más famoso de Brubeck "Time Out" publicado en 1959.

Tras la disolución del cuarteto en 1967, Morello enseñó percusión, impartió clases y ofreció conciertos como solista. En sus últimos años también actuó con su propia banda en la zona de Nueva York.

Morello apareció en más de 120 discos, de los cuales la mitad de ellos fueron con el Dave Brubeck Quartet. (Con información de Reuters/MCH)

Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/index.php/espectaculos/16521

7 consejos para la fotografía de conciertos

La situación es de lo mas emocionante: vas a ver a tu banda favorita y no hay razón para no documentarlo. No hay nada mas que resulte mas atractivo que dedicarse a registrar un evento y capturar emociones reales de personas bailando al ritmo de la música. Pero, si alguna vez lo hiciste, habrás notado que no se trata de una sesión fotográfica mas, sino que tiene sus propias complicaciones. Para empezar la luz, por lo general, sera de lo mas angustiante y escasa sin importar donde te ubiques. Si no tienes una cámara con controles manuales, la tarea sera imposible. He aquí una serie de consejos para que la próxima vez que toque tu banda preferida, las fotos resultantes no sean una masa irreconocible de colores.

Elige que lente llevar acorde al tipo de acceso que tengas al evento

No necesitaras las mismas lentes si tienes autorización para subir al escenario a las que probablemente uses si solo puedes acceder al campo o publico general. Si tienes la suerte de poder estar sobre las tarimas, lleva tus lentes de focal mas corta.Un zoom standard de 18-55mm sera mas que suficiente. Podrás tomar buenas imágenes generales mostrando a un cantante y algo de publico en su sección de focal mas corta, y por el otro lado podrás mostrar el detalle de los dedos del guitarrista en su focal mas larga. Asegúrate de llevar un gran angular: las tomas de la banda de espaldas con todo el publico mirándolos siempre es un buen cliché a explotar. Por el contrario, si solo tienes una entrada general, lleva tus zooms y super-zooms. En el rango de los 70-300mm sera suficiente, dependiendo de la distancia a la que te encuentres, para obtener buenas imágenes. Estarás utilizando la mayor parte del tiempo su focal mas larga, por lo que es algo mas que obligatorio tener una lente con estabilizador. De lo contrario, necesitaras un pulso excelente y alejarte de la multitud para evitar que te hagan perder la estabilidad.

Olvídate del flash

Ya sea externo o interno, olvídate de el. El flash elimina todo el ambiente de noche. Rellenar tu composición con luz ajena a la del evento es algo que probablemente no desees. Aprovecha la iluminación disponible del lugar, que por lo general tienen algún tinte de color y tendrás algo mas interesante que mostrar. Obviamente esto no aplica si te encuentras cerca de la banda, como mucho a unos 5 metros. Si estas a mas de 20, tu flash sera directamente inútil a menos que lo utilices con el publico cercano.

Las fotos de personas fingiendo que la están pasando bien aburren

Es un clásico de todo concierto. Las personas ven al fotógrafo y si este los apunta con su cámara, todos asumirán una posición de alegría y alzaran las manos. No es una mala imagen, pero ciertamente ya la hemos visto millones de veces. Si puedes acceder al escenario, ponte a un costado de este y empieza a buscar entre las personas. Busca aquellas que estén concentradas bailando, que estén en su mundo y evita que te vean. Obtendrás una fotografía mas natural, cargada de emociones y realismo. En caso de que solo puedas acceder a las zonas del publico general, intenta buscar una superficie elevada. Si es un lugar con gradas te resultará mas fácil.

Asegura bien tu cámara

Recuerda, estarás en un ambiente de lo mas atiborrado: asegúrate de que tu cámara esté bien firme en tu mano. Puedes utilizar la correa tu cámara para atarla a tu antebrazo. Evita los movimientos bruscos y las multitudes enardecidas. Ante cualquier duda o situación extraña, hazte un lado y pon tu cámara en algún lugar seguro.

Mide la exposición solo una vez

La mayoría de los conciertos tienen un juego de luces fijos, que generalmente se mantienen encendidos toda la noche, exceptuando momentos en que acompañan la música con su intensidad lumínica. Estas luces por lo general iluminan a la banda y partes del escenario. El resto de las luces serán intermitentes o tendrán un movimiento. Mide solo una vez, tomando en cuenta estas luces fijas y luego deja esa configuración por el resto de la noche (o hasta que la configuración de luces varíe considerablemente). Por experiencia propia, siempre termino disparando en 1/30 a f/3.5. Suele ser una buena configuración para exponer correctamente la banda y obtener un poco de contexto con un publico a oscuras, pero visible. El resto de las luces difícilmente te arroje una fotografía sobreexpuesta.

Aprovecha las luces estroboscopicas como flashes gigantes

¿Haz visto esos grandes reflectores que emiten luz por breves periodos de tiempo?Utilízalos como flashes externos. Son excelentes para capturar emociones y reacciones de la gente, ya que congelaran la imagen aun cuando tengas una velocidad de obturación lenta. Trata de descubrir con que frecuencia disparan y ajusta tu cámara acorde a este dato. La idea es hacer entrar un flash dentro de la exposición de la cámara. Por ejemplo, si con una velocidad de 1/30, fotografiando un sujeto que esta frente a alguno de estos flashes ves que aparecen dos imágenes de este, quiere decir que dentro de los 0,03 segundos que la cámara esta obteniendo la luz, el reflector disparó dos veces. Eleva la velocidad al doble y obtendrás una imagen congelada, seguramente llena de emociones.

No confíes en el exposímetro

Es algo mas complejo, pero el exposímetro de tu cámara siempre intentara hacer que la luz resultante en la fotografía sea similar a la que tendrías en un día soleado. En un concierto, la luz sera bastante tenue y tu cámara siempre intentara obtener la mayor cantidad de luz para lograr una imagen brillosa. Olvídate de este, no lo necesitaras la mayor parte del tiempo. Salvo en situaciones muy particulares (como cuando tienes una luz muy fuerte sobre uno de los artistas) no sera necesario chequear que es lo que indica. Usualmente te encontraras disparando 3 a 4 stops mas abajo de lo que sugiere este.

Por ultimo, no te olvides de disfrutar, que para eso pagaste tu entrada. Disfruta de la música y acompáñalo con unas buenas imágenes para mostrar al día siguiente.

Fotos: Andres Rey

Fuente: http://altfoto.com/2011/03/7-consejos-para-la-fotografia-de-conciertos

Productores desalmados resucitan a Deckard: se prepara antes y después de “Blade Runner”

El universo artístico de Philip K. Dick sigue interesando hoy en día, si hace unos días hablábamos del proyecto de adaptación de “Ubik”, por parte de Michel Gondry, algunos se echarán las manos a la cabeza cuando sepan que la compañía Alcon está preparando una precuela y una secuela de la que fuera su primera adaptación al cine: “Blade Runner”, aunque no es la primera vez que se intenta.

Realizada por Warner Bros hace casi treinta años, Hampton Fancher y David Peoples —-“Ladyhawke”, “Unforgiven”, “Twelve Monkeys”—- fueron los encargados de la adaptación de la novela Do Androids Dream of Electric Sheep?, que protagonizaranHarrison Ford, Sean Young, Rutger Hauer, Joanna Cassidy, Edward James Olmos y Daryl Hannah, y que dirigiera Ridley Scott, justo después de hacer su “Alien”. Huelga decir que mientras escribo estas líneas estoy disfrutando de la maravillosa banda sonora compuesta para la película por Vangelis.

Al igual que sucede con muchas películas de la historia del cine, “Blade Runner” no fue un éxito de público en el momento de su estreno ni la crítica supo apreciar la profundidad de su mensaje metafísico. La Academia de Hollywood tampoco supo valorarla nominándola sólo a dos premios de los denominados menores: Mejores Efectos Visuales y Dirección Artística. No se llevó ninguno.

El tiempo se ha tenido que encargar de colocar a esta magnífica obra en su sitio convirtiéndola en un título de culto, siendo uno de los primeros que parecieron tanto en DVD como en Blu-ray Disc. Además de figurar en las listas de las mejores películas de ciencia- ficción de todos los tiempos a la altura de títulos como “2001: A Space Odyssey”, ha sido seleccionada por la Biblioteca del Congreso para su preservación en el Registro Nacional de los Estados Unidos, por su considerarla “cultural, histórica y estéticamente significativa”.

“Blade Runner” es una de esas película que (casi) todos hemos visto al menos dos veces, dado que hay dos ediciones de la misma —-hay más versiones, pero dos son las más significativas—-, la que se estrenara en 1982 en la que el productor de la película, temeroso de que el público fuera a rechazar una película lenta y oscura, obligó a Ridley Scott a realizar tres cambios que este se encargaría de subsanar diez años después en la edición denominada “Director’s Cut”. Ambas versiones constituyen un perfecto ejemplo de cine realizado a la manera clásica y a la moderna que siguen ganando con los años. Prefieras cual prefieras.

Además de poder leer la novela de Philip K. Dick, también puedes jugar al videojuego que se editara en 1982 y que, junto con la película, forman uno de los triángulos más enriquecedores y estimulantes que ha dado la industria del entretenimiento, además de constituir asombrosas y emocionantes obras artísticas. Claro ejemplo de que una cosa no está reñida con la otra.

También es justo reconocer que existen tres secuelas oficiales de la propia novela de Philip K. Dick, escritas por su amigo K. W. Jeter y que publicadas posteriormente al estreno de la película, tratan de unificar las diferencias entre novela y película, aunque para algunos el resultado es más un universo alternativo que una secuela directa.

El caso es que, según confirma Deadline, Broderick Johnson y Andrew Kosove, co-fundadores y cabezas responsables de Alcon Entertainment, compañía filial de Warner Bors, y responsable de títulos como “The Blind Side” y “The Book of Eli”, están en negociaciones para hacerse con los derechos para producir una precuela y una secuela de las aventuras de Rick Deckar.

Nos sentimos honrados y emocionados de estar negociando con Bud Yorkin. Esta es una importante adquisición para nustra compañía, y una de nuestras películas favoritas. Reconocemos la responsabilidad que tenemos que hacer justicia a la memoria de la original con cualquier precuela o secuela que produzcamos. Tenemos objetivos a largo plazo para la franquicia, y se están explorando conceptos para varias plataformas, no sólo nos limitaremos a un sólo formato.

Esperemos que los resultados sean tan notables como sus intenciones.

Fuente: http://extracine.com/2011/03/proyecto-secuela-y-precuela-blade-runner