sábado, 21 de mayo de 2011

Encuesta Nousiana: Los Resultados

Luego de una semana intensa, y gracias a la generosa participación de 112 visitantes, tenemos los resultados de la encuesta.
Mi especial agradecimiento a: @Shreke y @Vero por impulsarla, @r_corre, @Yany06, @Zoretman, @IvanDawidowski, @fefoTWIT y @Ariad por los comentarios, el apoyo y los regalos que me hicieron llegar con fotos y notas y mil cosas relacionadas con los mostachos! Idolos!!!. Un agradecimiento especial a @Chapita que además de todo, se llevó la encuesta a Mantantirulirula! :D
Fianalmente, según el resultado de la encuesta, y bajo mis principios de seguir minorías, he decidido mantenerlo con el largo actual! :{D (Bueno, además esa opción casualmente también, quedó en azul, que es mi color favorito por si no lo habían notado, pero eso no tiene que ver… bueno, no pesa tanto xD)
Como cierre, los dejo con la más que interesante proyección de Shreke, sobre mi imágen sin bigote… Jajajajaja! Gracias Amigo!!!! xD

Jack Johnson en Argentina - Quilmes Rock 2011

El show de la primera noche del Quilmes Rock 2011, fué espectacular. Llegué por la mitad del festival. La organización fué buena, y si bien los accesos no estuvieron bien señalizados, el personal de seguridad guiaba con una cortesía atípica a los concurrentes.

No fuí a ver las bandas soporte, pero Laura Marling me sorprendió mientras comía un pancho y tomaba una cerveza en el Beer Garden, justamente en la otra punta del complejo, y me cautivó. Recomiendo escucharla y verla, sinceramente, no pudieron haber puesto a alguien más apropiada, para empezar a generar el clima que necesitaba el plato fuerte de la noche. Una gran artista con una excelente banda, llena de agradecimiento y humildad por escucharla.
Y lógicamente, me refiero a Jack Johnson y su banda. Que les puedo contar que no hayan leido? Realmente asistí a un show impecable de casi 2 horas, muy comprometido y profesional desde todo punto de vista. El sonido fué perfecto, muy claro, nada ensordecedor. Las luces y pantallas acompañaron muy bien el ambiente, sin sacarle intimidad a un show que bien podría haber visto en un café. Así fué el clima que la banda logró, desde su simpleza semi acústica y distención en la ejecución de tan lindas canciones.
La banda suena ajustadísima, perfecta, se conocen y sincronizan increíblemente y hasta se dan el lujo de estirar o improvisar sobre algunas introducciones o cierres, logrando hermosas versiones de las canciones que fuimos a escuchar. Hasta hicieron covers de UB-40 (Red Wine) y Ramones (I wanna be your boyfriend) mezclados entre canciones propias, con muy buen humor. Todos se complementan ganando así cada uno su lugar de protagonismo en el escenario, pasando a ser tan fundamentales como el mismo Jack.
Sinceramente, un recital que no voy a olvidar en mucho tiempo, por lo que no solo espero que se repita, sino que también aprovecho para recomendar la asistencia si se les presenta la oportunidad de verlo.
Videos del show pueden encontrar de a cientos en los canales habituales (Youtube, Vimeo, Vxv), o incluso acá mismo, compilados en posts anteriores, por lo que para ilustrar y para el que no la conoce, traigo un poco de Laura Marling. Enjoy!

viernes, 20 de mayo de 2011

Quilmes Rock 2011, día 1: manso y tranquilo

Jack Johnson y Laura Marling le aportaron suavidad a una jornada de melodías folkies no aptas para duros de corazón; antes, se presentaron Sr. Flavio, Diego Frenkel, Los Tipitos y más

Galería Fotográfica de Segismundo Trivero 

Poca gente la tiene más atada que Jack Johnson en este mundo: vive en Hawai, graba en su estudio ecológico con vista al mar, cuando se aburre se hace una escapada surfera (en vez de salir a fumar un puchito a la vereda como cualquier mortal) y, cuando se va de gira, su trabajo es hacer que cualquier punto del planeta en el que se encuentre se transforme en la playa a las seis de la tarde. Teniendo en cuenta esto, mal podría esperarse de él otra cosa más que una indeleble sonrisa Kolynos y un concierto manso y tranquilo, plantado en un medio tiempo ideal para tararear, pasar el peso del cuerpo de un pie al otro varias veces y disfrutar de la caricia del fresquito en el rostro.

Lo que muestra en la apertura con "You and Your Heart" es presagio exacto de lo que sigue: marcha plácida, melodías recordables a la primera oída, cambios de acordes infalibles. Poco después despacha el pulso reggae de "Hope", se queda en remera, empuña la acústica, pone una ola rompiente en loop en la pantalla y arremete con "Taylor" y el primer hit de la velada: "Sitting Waiting Wishing", y todo es alegría dócil, a punto al que incluso en canciones de tonos menores y extrema suavidad como "Go On" la sensación general es la de estar haciendo la plancha en una enorme pileta llena de una pasta dulce y esponjosa.

Asistido magistralmente por su tecladista Zach Gill, Johnson se permite algún exabrupto de entusiasmo en "Flake" pero pronto vuelve a las tonadas afables con gustito a ska ultrapancho como "From the Clouds". Y así acumula éxitos ("Upside Down", "Banana Pancakes", "Good People"), suma sonoridades cálidas y exóticas (ukulele y melódica en "Breakdown", acordeón en "Same Girl"), homenajea a lo más amable de los Ramones (cachito de "I Wanna Be Your Boyfriend" sobre el final) y a Sublime ("Badfish") y, a la hora de los bises, se carga al equipo al hombro y, solito y solo, mete tándem intimísimo de "Do You Remember", "Angel", "Times Like These" y "Gone". A todo esto, aún queda tiempo para "Better Together" a banda entera y, ahora sí, a casita a comernos una naranja y tirar la cáscara en el tacho de la basura orgánica.

Puede que falten matices: la cadencia dulzona que al principio embelesa, a la hora y pico de reiteración, adormece. Sin embargo, ¿quién se niega a un buen fogón playero? "Relajate y goza", propone Jack Johnson. Vos fijate.


Para quienes habían visto a Laura Marling la noche anterior en el Samsung Studio, su show en la primera noche del Quilmes Rock 2011 fue una suerte de déjà vu imperfecto. La nueva niña prodigio del Indie-folk británico llegó por primera vez al país para exponer las razones de su reconocimiento internacional (la excelente recepción de su segundo disco, de 2010, y dos puntos destacables: giró un par de días con Neil Young y grabó un par de covers producida por Jack White) y salió victoriosa, dos veces. De cómo una chica de sólo 21 años, que encima editó su primer trabajo a los 18, con su apariencia frágil, su modestia y su timidez, es capaz de provocar las sensaciones más extremas sólo haciendo uso de su voz. Una voz ronca y suave al mismo tiempo -las comparaciones con las otras chicas de la canción siempre fueron inevitables-, poderosa y sólida como los versos de su poesía, esas historias mínimas, tan intrincadas como cotidianas, esas declaraciones de principios y de posición frente a la vida, la muerte y el amor (esa palabra.). Historias que retrotraen, que movilizan hacia un tiempo y un lugar distintos, historias de folk.

El déjà vu fue imperfecto, claro, por las razones evidentes que hacen a la diferencia entre un show indoors y un show al aire libre, y en el marco de un festival. Pero también había algo en Laura, en la forma en que se paró con su acústica al frente de su pequeña orquesta (piano, guitarra, banjo, chelo, mandolina, contrabajo, percusión, coros y más) y la forma en que se refirió a la audiencia. Definitivamente, en la intimidad encuentra su mayor comodidad. Porque el setlist no difirió mucho del otro: nueve temas contra doce y todos tocados la noche anterior excepto "Hope in the Air", otra melancólica muestra de la prueba más acabada de su talento, el precioso I Speak Because I Can, editado durante el año pasado. Hasta incluyó la presentación de "Don´t Ask Me Why" y "Salinas", dos prometedores adelantos de lo que será su próximo trabajo. Además, su vestido negro sobre pantalones negros y su pelo platinado, casi albino, atado con un descuido que pareció premeditado, como para que el viento de GEBA le diera más veracidad a la épica que la rodea, parecieron contraponerse a la chica de camisa de jean despreocupada por la imagen del día anterior. Parecieron, al menos.

Hubo pocas palabras. La banda nunca la dejó sola y con razón. Hubo, sí, más de esa actitud que permite entrever la fortaleza de su carácter con sólo percibir su imagen. Una leve inclinación de cabeza para entonar; los ojos entrecerrados. Un comienzo ideal con la inigualable "Devil´s Spoke" seguida de "Ghosts", un final perfecto con la tríada "Alas I Cannot Swim" (que le da nombre a su primer álbum)-"Rambling Man"-"I Speak Because I Can". Esa sensación que se comenzaba a intuir desde el primer "Hola, my name is Laura" en el Samsung, ahora hecha certeza: Laura habla porque puede, pero sobre todo habla (escribe, canta, enamora) porque le sale tan pero tan bien.

Por Diego Mancusi y Yamila Trautman

Fuente: http://www.rollingstone.com.ar/1374860-quilmes-rock-2011-dia-1-manso-y-tranquilo