lunes, 15 de julio de 2013

Cinco grandes inventos que fueron desafortunadamente cuestionados

El coche, el teléfono o los ordenadores son elementos habituales de la vida moderna, pero en sus orígenes hubo quien creía que no tendrían utilidad
Cinco grandes inventos que fueron desafortunadamente cuestionados
Los avances científicos y tecnológicos siempre han encontrado cierta resistencia por parte de grupos de personas reacios a aceptar las mejoras que ofrece la vida moderna. En ocasiones, quienes expresan su opinión contraria a la utilidad de esos inventos son personas conocidas y con influencia, por lo que sus opiniones son ampliamente reproducidas. Esto hace que cuando el tiempo les quita la razón sus desafortunadas palabras les sigan persiguiendo por los siglos de los siglos.
Para escarnio de sus autores, en el blog «Xataka ciencia» nos ofrecen una lista con cinco ejemplos en los que reconocidas personalidades de su época se oponían a la adopción de avances sin los que hoy la vida no sería igual:
1.-El tren de «alta» velocidad
Con el rápido desarrollo de los ferrocarriles de vapor en la primera mitad del siglo XIX, la posibilidad de que una locomotora alcanzara una velocidad mayor que la de un carro tirado por caballos motivó gran cantidad de ideas absurdas. Una de ellas se la debemos al profesor de filosofía natural y astronomía del Colegio Universitario de LondresDionysus Lardner, que en 1830 publicó un artículo en el que aseguraba que viajar en ferrocarril a velocidad elevada «no es posible porque los pasajeros, incapaces de respirar, morirían de asfixia». No sabemos que habría opinado de los actuales trenes de alta velocidad, capaces de superar los 300 kilómetros por hora.
2.-El automóvil
En 1876, un congresista de Estados Unidos expresaba sus reticencias sobre el motor de combustión interna afirmando que este avance debía ser desechado, ya que implicaba fuerzas «de una naturaleza demasiado peligrosa para que encajara en ninguno de nuestros conceptos habituales».
Años después, en 1903, el empresario norteamericano Chauncey Depew advertía de que aún no había hecho su aparición «nada que pudiera sobrepasar al caballo y a la calesa». Ambos no tuvieron más remedio que tragarse sus palabras.
3.-El teléfono
A pesar de que, tal y como contábamos ayer, Gardiner Greene Hubbard comenzó a apoyar todas las investigaciones de Alexander Graham Bell después de que este se casara con su hija Mabel, cuando en 1876 asistió a una demostración del teléfono, le espetó al que sería su futuro yerno la desafortunada frase: «¡Bah! Sólo es un juguete».
En la misma línea se expresó el presidente estadounidense Rutherford B. Hayes, quien aseguró que aunque se trataba de un invento asombroso, nadie querría usar uno. William Preece, ingeniero jefe de Correos en Inglaterra también mostró sus escasas dotes como visionario al señalar que los americanos necesitaban este invento, pero no los británicos, ya que tenían gran cantidad de muchachos mensajeros.
4.-El agotamiento de las ciencias
A comienzos del siglo XX muchas personas opinaban que las ciencias no podían avanzar más de lo que ya lo habían hecho. Así, se atribuye al científico británico Lord Kelvin la desafortunada frase «Ahora no hay nada nuevo que descubrir en Física. Todo lo que queda son mediciones cada vez más precisas». Los importantes avances registrados a lo largo de los cien años siguientes demostraron lo equivocado que estaba.
Algún tiempo más tarde, el físico austríaco Ernst Mach señaló que podía aceptar la teoría de la relatividad tan poco como aceptaba la existencia de átomos y de otros dogmas por el estilo. Mientras, el biólogo J. B. S. Haldane publicaba un libro en el que afirmaba que era inconcebible que la herencia se transmitiera mediante una molécula. La confirmación de la Teoría de la relatividad y el descubrimiento de la estructura del ADN les quitaron merecidamente la razón.
5.-Los ordenadores
En los inicios de la informática, ni siquiera los directivos de las empresas llamadas a liderar esta revolución confiaban en ella. Así, se dice que en 1943, Thomas J. Watson, presidente de IBM aseguró que solo existía mercado para unos cinco ordenadores en todo el mundo, mientras que en 1977 el fundador de Digital Equipment Corporation, Ken Olsen, afirmó que no había razón alguna para que alguien pudiera tener una computadora en el hogar. Hoy en día, la afirmación sería la contraria.
También Internet fue fuente de cientos de predicciones que advertían de que la popularización de la red degeneraría en una sociedad formada por individuos aislados, puesto que ya no necesitarían salir de casa para pasar tiempo con los demás. La experiencia, por suerte, ha demostrado justo lo contrario.
Fuente: http://www.abc.es/tecnologia/redes/20130409/abci-inventos-cuestionados-201304081936.html













Fotografia acuática: consejos y recomendaciones

El verano ya está instalado en el hemisferio norte (mientras que en el hemisferio sur nos abrigamos a más no poder) y eso suele significar una sola cosa: calor. Las ropas se vuelven más ligeras, las playas se llenan y un amigo con piscina se convierte en tu mejor amigo, casi de manera instantánea. La fotografía acuática o bajo el agua suele ser una buena aliada del verano y es el momento ideal para que la pruebes.
Bajo el agua
Pero no es tan sencillo como intentar una técnica nueva. Sumergir equipos significa arriesgar en cierta manera su integridad, además de que se necesita algún tipo de soporte o carcasa especial. Veamos algunos consejos para comenzar a tomar fotografías bajo el agua.
Equipo
Antes de tirarte a la piscina, réflex en mano, debes entender que tu cámara no está preparada para soportar el agua de manera directa. Como un gato algo arisco, las cámaras tienen en su interior componentes electrónicos que no se llevan bien con los líquidos. A menos que haya sido diseñada específicamente para sumergirse, deberás colocar algo entre en el medio que actúe de barrera.
Opciones tienes varias y ya las hemos reseñado en el pasado, desde las carcasas sumergibles, hasta las bolsas estanco, pasando por los profilácticos —sin lubricantes— ofreciendo una gama desde un dólar hasta varios miles de dólares.
Otra solución es adquirir una cámara sumergible analógica descartable. Son pequeñas cámaras de rollo que por poco dinero ya traen la protección acuática, aunque no esperes maravillas en su calidad de imagen o un gran control en su exposición. La definitiva y que mejor relación precio/beneficio tiene es la de adquirir una compacta sumergible. Costará una considerable cantidad de dinero, pero trae la digitalidad a las profundidades del agua y puedes seguir utilizándola fuera de esta.
Balance de blanco
Aire y agua tratan de manera distinta la luz. No se podría decir que el aire no altera las propiedades de la luz, pero al menos estamos acostumbrados a su acción sobre esta. Al sumergirse en el agua, la luz actúa distinto por atravesar este medio y nuestra percepción es distinta. El problema principal es que el agua absorbe mucha de esta luz y principalmente aquella que se ubica en los rojos. Esto significa que las imágenes tendrán una mayor presencia de azul y verde en contraposición del canal rojo, dando como resultado fotografías de balance de blanco incorrecto.
Disparar en RAW será casi obligatorio —a menos que realmente quieras imágenes con tinte purpura/azulado— para poder corregir esta diferencia y saturar el canal rojo que habrá sufrido un importante recorte de su intensidad. Si quieres una solución profesional, hay filtros azules y verdes que atenúan la intensidad de estos canales y compensan la diferencia, pero cuestan algo de dinero.
Enfoque
Muchas personas que sufren de miopía tienen un superpoder —si se lo puede llamar así— bajo el agua: debido a las propiedades de transmisión del agua, el enfoque funciona distinto al que se realiza fuera de esta, por lo que aquellos con visión 20/20 tendrán problemas para ver correctamente mientras que los que usan anteojos para esta afección no los necesitan ya que sus ojos se encuentran "pre-compensados" para esta diferencia. La cámara, con una visión más que perfecta, sufre los mismos problemas.
El agua hace que se incremente la longitud focal de la lente haciendo en primer lugar que la escala de distancia sobre esta se vuelva inútil. En segundo lugar, el punto focal se vuelve más distante lo que hace que enfocar muy de cerca —o al menos a la distancia mínima de enfoque— se vuelva imposible. Si durante el autofoco tu cámara se niega a disparar, aléjate un poco del sujeto. Eso debería compensar la diferencia que hace en la luz un medio acuático
Iluminación
Así como el agua absorbe parte del espectro rojo, también atenúa la intensidad general de la luz, por lo que disparar de día es casi obligatorio.
Pero también puede ser muy divertido e interesante disparar de noche con la ayuda de un flash. No es necesario sumergirlo, ya que con que este dispare desde afuera alcanzará para iluminar la piscina o medio en el que estés. Salvo que tengas una cámara profesional, sincronizar el flash de manera inalámbrica requiere un dispositivo extra que difícilmente entre en la carcasa o estanco que tengas —y probablemente tampoco tenga la potencia como para traspasar el agua.
Aun así, puedes utilizar un obturador lento y la ayuda de un amigo. Coloca la velocidad de obturación en un segundo, dispara y hazle una señal a aquel que este por fuera del agua para que apriete el botón de prueba del flash. Con algo de práctica podrán coordinar para que ese disparo entre dentro del tiempo de exposición. Se creará algo de ghosting —cuando se ve la imagen fija por la intensidad del flash y algo de movimiento por la iluminación externa— pero también puede ser un recurso artístico.
Sujetos y objetos
La parte creativa es tu tarea. ¿A que tomarle fotografías? Pues depende en donde te encuentres. Si estas en un rio, mar o lago, los suelos pueden tener tanto cosas interesantes como desagradables. Elige sabiamente en cada caso. En los mares —especialmente los cálidos— habrá algo de vida a retratar y pondrá tus pelos de punta ya que la paciencia se acabará rápido. Al igual que al darle de comer a un pato de ciudad, quédate quieto en un lugar, snorkel de por medio, y espera a que se acerque algo. Pan, galletitas o algo de comida en un bolsillo o mano es más que suficiente para atraer la fauna local.
Si estas en una piscina indefectiblemente harás retratos, a menos que te gusten las fotografías de canillas, salidas de agua y maquinas filtradoras. Es una ocasión perfecta para hacer retratos atípicos, aprovechando el efecto que crea el agua en el pelo, la posibilidad de estar cabeza abajo o jugar con las burbujas de aire. Has más interesante el asunto agregando props como bicicletas, sombreros o aparatos electrónicos —que no funcionen, claro está— para crear escenas bizarras. Si el dueño de la piscina te lo permite, arroja pequeñas cantidades de leche para crear niebla liquida.
Diviértete un rato y experimenta en un medio nuevo. ¡No olvides usar bronceador!
Foto: Joshua Nguyen
Fuente: http://altfoto.com/2013/06/fotografia-acuatica-consejos-y-recomendaciones
















Camiseta con el Arc Reactor luminoso de Iron Man 3


Estoy seguro que a más de uno le va a gustar esta camiseta con el Arc Reactor de Iron Man 3.
Como verán tiene el efecto luminoso y todo, ya que funciona gracias a tres baterías AAA. La camiseta viene en color negro y tiene el diseño del Arc Reactor de iRon Man 3.
iron-man-3-light-up-reactor-t-shirt-2
Tengan cuidado de que la batería no se les agote o la metralla los matará (?)
Esta camiseta está disponible en ThinkGeek por $29.99 dólares.
Fuente: http://www.puntogeek.com/2013/04/08/camiseta-con-el-arc-reactor-luminoso-de-iron-man-3/