miércoles, 11 de julio de 2012

Utilizar bien el Flash (I y II)

Utilizar bien el flash (I)

La fotografía depende siempre de la luz. Los sensores son capaces de registrar cualquier atisbo de luz que les llegue, por mínimo que sea; lo único que si es tan pequeño nos veremos obligados a poner una baja velocidad de exposición, con lo que conlleva: registro de movimiento, falta de nitidez… Y para solucionar estos problemas tenemos dos soluciones, o subir el ISO o utilizar el flash. Con las últimas cámaras subir la sensibilidad ya no supone un suicidio, pues consiguen resultados excelentes con sensibilidades tan altas como 1600, pero se corre el riesgo de sacar fotografías faltas de brillantez, con ese punto luminoso que nos llama tanto la atención cuando vemos las revistas, o con un desequilibrio de luces muy marcado, o simplemente tenemos una cámara que a 200 ISO genera más ruido que una guardería a la hora del recreo. Para evitar estas situaciones tenemos que utilizar el flash, un sol portátil bastante difícil de utilizar, sobre todo cuando está encima de la cámara.

En estos artículos intentaremos desentrañar todos los entresijos de nuestro flash, saber qué es lo mínimo que debemos pedirle y que muchas veces, si queremos buenos resultados, tendremos que alejarlo de la posición que nos obliga a adoptar el diseño: encima de la cámara.
Un flash tiene dos partes fundamentales, que le permiten llamarse con todo derecho flash:
  • Tubo de destello: es la luz blanca  del flash (5500 K), relleno de gas xenón, de gran potencia lumínica y escaso calor. Por su posición, genera una luz dura y dirigida.
  • Generador: conjunto de cables y circuitos encargados de generar la luz y llevarla al condensador, donde se acumula toda la energía y se libera cuando es requerida. El condensador es el alma del flash.
A partir de estos dos elementos se construye todo lo demás: los controles manuales o digitales; el modo de exposición manual, automático o el más moderno TTL (through the lens) con sus distintas variantes…
Dominar los modos de exposición y entenderlos es fundamental para conseguir buenos resultados. En el mundo profesional se utilizan más los modos manual y automático que el TTL, cuyo uso se limita cuando uno va con prisa o no quiere complicaciones, aunque las tiene.
La potencia de los flashes se mide en Números Guía (NG). Los fabricantes prefieren exagerarlo, por alguna cuestión humanitaria seguramente. Está calculado, normalmente, para un ISO 100 y con un 50 mm. Su fórmula es:
NG= distancia del flash al objeto x diafragma
Por ejemplo, un flash con un NG 55 es capaz de iluminar un objeto a 5 metros con un diafragma 11 con un sensor a 100 ISO y con un objetivo de 50 mm. Pero esto no es así en la práctica. Por ejemplo, un flash de una reconocida marca que presume de ese número guía, lo tiene cuando se dispara con un tele medio de 105 mm, y que en realidad para las condiciones consideradas estándar, tiene un NG 42, es decir, es capaz de iluminar un objeto a 5 metros con un diafragma 8. Necesita un punto más de luz del que blasona a los cuatro vientos. Esto quiere decir que el objeto tiene que estar el doble de iluminado para que el flash consiga una exposición correcta. O que el flash es la mitad de intenso de lo que promete. Y eso es mucho.
Otro tema es la cuestión de la velocidad de sincronización, que depende de la comunión del flash con la cámara.
  • La velocidad de sincronización (sincro) es el lapso de tiempo (velocidad de obturación menor) en el que el sensor está totalmente descubierto al accionar el obturador de la cámara.
El problema que podemos tener si ponemos una velocidad más alta que la permitida es que una parte de la fotografía saldría negra, ¿y esto por qué pasa? Porque cuando disparamos salta la primera cortinilla y cuando ésta termina su recorrido sale la siguiente; en este proceso la velocidad siempre es constante, lo que varía es el tiempo que tarda en activarse la segunda cortinilla. Ese instante es la velocidad de sincronización.

  • Cuánto más alta sea la velocidad de sincronización, mejor resultado tendremos en las fotografías que hagamos con luz de relleno que se utilizará sobre todo en exteriores iluminados. 1/250 mejor que 1/60.
Un buen flash se distingue por:
  • Ofrecer un buen NG (real).
  • Tres modos distintos de trabajo por lo menos: Manual, Automático y TTL.
  • Un cabezal basculante que permita rebotar la luz.Son los conocidos flashes tipo “cobra”.
  • Un buen sistema de alimentación.
Fuente: http://altfoto.com/2012/07/utilizar-bien-el-flash-i

Utilizar bien el flash (II)

Uno de los modos de trabajo que tienen los flashes y que las grandes marcas anuncian a bombo y platillo es el TTL. Un sistema que promete acabar con todos los problemas de la iluminación. Pero no es tan fácil. Veamos cuáles son sus virtudes y cómo atajar sus problemas.

La medición de la luz a través del objetivo (through the lens) es el penúltimo gran invento de la fotografía con flash. La cámara incorpora  una célula, al lado del sensor, que decide cuándo cortar la luz emitida por el flash en función de la luz reflejada por el motivo. Su ventaja radica en que se mide sólo la luz que llega al sensor, por lo que la precisión es total. Da igual si tenemos filtros puestos en el objetivo o no, si cambiamos la distancia focal de un zoom, si variamos el diafragma…
La forma de disparar con nuestro flash en TTL es bien sencilla. Sólo nos tenemos que preocupar de medir en la cámara, elegir un diafragma y disparar. Ambos equipos están sincronizados. Además podemos comprobar los metros que iluminará. Listo. El tema está resuelto. Pero esto es tan sencillo sólo en las situaciones con una iluminación normal, sin excesivos contrastes, sin la novia vestida de blanco y el novio de negro. Si todo fuera gris y reflejara la misma luz, sería el mejor método del mundo.
La medición TTL tiene los mismos problemas que los modos de exposición de la cámara. Es incapaz de distinguir si lo que está midiendo es oscuro o muy luminoso. Para no tener problemas tendremos que jugar con la compensación de exposición tanto de la cámara como del flash. La compensación en el flash funciona de la misma manera que en nuestras cámaras. Si necesitamos más luz, le damos puntos positivos y si necesitamos menos, le damos puntos negativos, evidentemente.
A continuación vamos a ver una serie de situaciones y cómo salir de ellas de manera airosa:
  • Luz directa: Apuntamos, enfocamos, disparamos y listo. Todo el sistema estará a nuestro servicio para ayudarnos a conseguir las mejores fotografías. La célula cortará el destello por nosotros cuando juzgue que el sujeto ha recibido suficiente luz. Pero sabemos que las cosas no son tan sencillas. En nuestras fotografías digitales, el histograma es nuestro guía, y a él nos tenemos que plegar hasta que tengamos dominio de la situación. A la hora de medir debemos de hacerlo en una zona de un valor medio que esté a la misma distancia del sujeto principal y hacer un disparo de prueba. En función del histograma compensaremos positiva o negativamente en la cámara y valoraremos el hecho de compensar el flash.
  • Luz de relleno: cuando la luz natural es muy fuerte, se producen sombras oscuras que desequilibran el conjunto. Hay dos maneras, hacerlo in situ o posteriormente en el ordenador. Si tenemos flash, incluso el incorporado en la cámara, la mejor solución es hacerlo desde el principio. El flash usado como luz de relleno aclara las sombras sin afectar a las luces debido a su baja potencia (no puede competir con la luz solar). Al disparar en TTL, la cámara regula automáticamente el destello para que cumpla su función, pero sólo funciona bien en una condición óptima regulada en fábrica, conseguir un ratio de iluminación 3:1.
  • En muchas ocasiones tendremos que ajustar manualmente la compensación de la luz del flash (no confundir con la compensación de cámara) en puntos negativos o positivos, según la situación. Hay que tener en cuenta que variar el tiempo de obturación no afecta a la exposición con flash, sólo a la información de la luz ambiente. A velocidad de obturación más lenta, más información se recoge de la luz ambiente.
  • La compensación de flash no está disponible en todas las cámaras ni en todos los flashes, por lo que es una cosa más en la que hay que fijarse si nos queremos comprar uno.
  • Hay que señalar que con Canon la medición para la luz de relleno tiene que serprioridad de abertura (Av) y en las cámaras Nikon además tenemos que poner el flash en posición slow.
  • Jugando con la compensación del flash podemos conseguir diferentes efectos, siempre que midamos la luz en el sujeto a iluminar (por supuesto, no es lo mismo medir a un objeto blanco que a uno oscuro, me imagino que todos sabemos resolver la situación). Por supuesto, estos parámetros son puntos de partida y la experimentación en cada situación es fundamental:
  1. 75% luz ambiente, 25% luz flash. Es la configuración por defecto de las cámaras, el ya comentado ratio 3:1. No hay que hacer ningún ajuste.
  2. 50% luz ambiente, 50% luz flash. El flash se compensa +1 y la cámara -0,5, -0,2 o -0,7 según la situación.
  3. 25% luz ambiente, 75% luz flash. El flash se compensa +1,5 y la cámara -1,5 siempre en prioridad de abertura.
Como consejo, hay que recordar que si cerramos un punto el diafragma en el objetivo, lo único que hacemos es oscurecer el fondo de la fotografía. Arreglamos una cosa pero estropeamos otra (o a lo mejor nos gusta el efecto, pero ya no sería flash de relleno). El remedio es jugar siempre con la compensación del flash o de la cámara para conseguir resultados naturales.
  • Luz rebotada, reflejada: El problema del flash es su delatora presencia, y aunque vayamos con cuidado, es muy fácil sacar sombras duras. Para solucionarlo, muchos flashes tienen un cabezal giratorio que permite rebotar el fogonazo en una pared o en el techo. También podemos hacernos con diversos accesorios que suavizan, difuminan la intensidad del disparo y amplían el radio de su circunferencia. Su gran problema es que reducen el NG. Sin embargo al disparar en TTL, los problemas no son tanto. Sólo tenemos que estar atentos a lo que nos diga el histograma.
Fuente: http://altfoto.com/2012/07/utilizar-bien-el-flash-ii

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