domingo, 27 de enero de 2019

Caminando por Salta Capital – El Cerro San Bernardo y Las Vistas Nocturnas

Luego de recorrer la ciudad y sus espacios verdes, hoy cierro estas crónicas de la capital salteña desde el cerro San Bernardo, para luego del descenso, dar unas vueltas por el centro, que muy bien iluminado se presenta para los paseos nocturnos.

El San Bernardo es el cerro emplazado al este de la ciudad de Salta, y junto al cerro 20 de Febrero que se encuentra hacia su lado norte, fueron declarados Reserva Natural Municipal el 4 de junio de 1991.

Su cima se eleva a una altitud de 1471,92 msnm, y el teleférico cubre una distancia, en oblicuo, de 1046 metros, para ascender 284,92 metros hasta la cima. El recorrido de ascenso o descenso se hace en unos 8 minutos, contando con 20 góndolas, capaces de transportar unas 300 personas por hora.

Terminé entonces mi primer día de caminata, en en extremo del Parque San Martín en donde se encuentra el ingreso al sistema de teleféricos, de concesión privada. La entrada no es económica, pero tampoco privativa, sobre todo si elegimos hacer solo el ascenso.

Esto hay que pensarlo muy bien antes de subir, para comprar ambos viajes de ida, ya que la boletería de arriba cierra mucho antes de finalizado el servicio, lo que obliga indefectiblemente a hacer el descenso a pie.

Yo opté por esta última opción, aunque no la recomiendo para hacerla de noche.

Las vistas en todo el trayecto son hermosas, y la ciudad, como van a ver, es maravillosa de apreciar una vez caída la noche y encendidas las luces.

Para bajar del cerro caminando hay dos opciones: La ruta, iluminada, pero con un trayecto mucho mas largo, o bien, la escalinata del viacrucis, el cual nos deja directo en el monumento a Güemes. Yo opté por esta última, pero no puedo recomendarla para hacerla de noche. Los peldaños de piedra que bordean la ladera son muy desparejos y se van perdiendo entre un bosque que casi no tiene iluminación, lo que hace de este trayecto un doble riesgo: El de caída, y el de atraco.

Afortunadamente tenía aún batería en mi celular y pude asistirme con el led de la cámara, y finalmente, no pasó nada, pero sin dudas, el recorrido por las 12 estaciones de viacrucis que acompañan a los peregrinos que elijen esta vía, fue uno de los mas tensos de mi vida.

Luego de admirar el imponente monumento a Güemes, recorrería el centro, para finalmente, con las energías que me quedaban, irme a descansar al alojamiento que había conseguido esa mañana…



La semana que viene empezamos a alejarnos de la capital salteña, desde la localidad de Coronel Moldes

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