viernes, 4 de octubre de 2013

Batería externa de 16800 mAh: nunca has llevado tanta energía en el bolsillo

Aproximadamente unas diez veces la energía que es capaz de contener una batería de tipo medio de un smartphone de tipo medio, eso es lo que te espera en el interior de esta batería externa que cuenta con doble salida USB porque, entre otras cosas, puede ofrecer alimentación a más de un dispositivo al mismo tiempo.
Con un precio de $43,99 esta batería externa auxiliar puede ocupar un espacio no demasiado exigente en el bolsillo de tu chaqueta (o en la mochila) y ofrecer una cantidad casi desproporcionada de miliamperios para que tu dispositivo no se quede sin energía en mucho, mucho tiempo.
De hecho si la batería de tu móvil es de unos 1.600 mAh, que es aproximadamente la capacidad habitual de muchos dispositivos, y en un uso promedio te dura la batería un día y medio con esta batería auxiliar podrías estar hasta 15 días sin tener que necesitar un enchufe. Sólo necesitarás el cable apropiado para tus dispositivos y conectarlos a alguno de los dos puertos USB con los que cuenta y que permiten recargar dos dispositivos al mismo tiempo.
16800mAh-Charger-Power-Bank
La batería cuenta con una capacidad para más de 500 ciclos de recarga durante su vida útil. Una pequeña pantalla LCD informa de la reserva de energía que resta. Entrega 5V de potencia y es compatible con la mayoría de dispositivos de las marcas más habituales.
vINQulo: Amazon
Fuente: http://www.theinquirer.es/2013/09/26/bateria-externa-de-16800-mah-nunca-llevado-tanta-energia-en-el-bolsillo.html





jueves, 3 de octubre de 2013

Los altavoces Stanmore de Marshall ya están a la venta por 400 dólares/euros


Los pequeños altavoces Stanmore de Marshall llamaron nuestra atención durante la IFA con su pequeño tamaño, atractivo diseño "clásico" y prometida alta fidelidad. Si les habías echado un ojo, debes saber que estos interesante altavoces ya han salido a la venta por un precio un poquito más elevado de lo que se podrán permitir algunas economías domésticas: 400 dólares/euros la unidad.
Los Stanmore incluyen conectividad Bluetooth, RCA y de audio óptico, además del imprescindible puerto de 3,5 mm para que puedas utilizarlos con virtualmente cualquier reproductor portátil (o fijo) que tengas por casa, todo ello en una carcasa con acabados dorados y un cuerpo de color negro o crema con una fina textura granulada a imitación de los amplis de la compañía. Extremadamente atractivos, aunque totalmente fuera de nuestro presupuesto.
Galería: Marshall muestra su precioso altavoz Stanmore en la IFA

LEER MAS: http://es.engadget.com/2013/09/23/marshall-stanmore-altavoces-venta/

Hacer fotos con una caja de luz

Una caja de luz es uno de los mejores inventos que tenemos los fotógrafos para iluminar toda clase de productos y bodegones. Es una caja translúcida que reparte la luz de manera óptima. Pero veamos cómo trabajar con este fabuloso y sencillo ingenio.
Con caja de luz
Cuando queremos fotografiar un objeto en concreto, ya sea un reloj, una taza de porcelana o un bolso, contra un fondo blanco o de cualquier color que se nos antoje a nosotros o a nuestro cliente tenemos varias soluciones, desde las más complejas hasta las más sencillas. Pero la mejor opción es comprar una caja de luz, o hacérsela.
¿Qué diferencia hay entre una caja de luz casera y una comercial? Francamente ninguna, siempre y cuando el que la haga sea mañoso. Pero como siempre, a un cliente preferirá ver en tu estudio una caja de luz Cromalite de 400€ que una caja de los pañales de tu hija reciclada. Si no trabajas profesionalmente da igual, pero siempre es interesante tener buena imagen.
En internet podemos encontrar cajas de luz de distintos tamaños, de muy buena calidad y a precios módicos. Yo, por ejemplo tengo dos de Foto321.com, una pequeña y una grande, y salvo por las horas que pasan hasta que las pliego (algo que le pasa a todas) hice una compra excelente. Pero siempre puedo encontrarme con un cliente que si no tienes un iPhone, un iMac o algo que empiece por i, no le gustaré. Qué se le va a hacer. Y haberlos, haylos, como dice el refrán popular.
El secreto de las cajas de luz es el mismo que el de las nubes para la fotografía, la difusión. Cualquier fuente, por pequeña que sea, amplia su tamaño aparente dentro de la caja de luz, y esto provoca que las sombras desaparezcan. La luz del flash o de las lámparas que utilicemos se difuminan a través de la tela traslúcida y envuelven todo.

Descripción

La iluminación se vuelve más sencilla con una caja de luz o softbox, como se dice en inglés. Al desplegar una hay que tener cuidado, pues actúa como un resorte, y alguien (normalmente el fotógrafo) puede salir dañado. Es un cubo de cinco caras fijas y una de quita y pon. Por ejemplo, el modelo de la foto que ilustra el artículo tiene 50 cm de lado.
Además suelen venir con fondos de distintos colores, desde el clásico blanco hasta rojo o azul, que se fijan con velcro al fondo. El gran problema que tienen es que vienen doblados para ocupar menos, y eso nos obliga a coger la plancha. No nos plancharemos una camisa, pero los fondos tienen que quedar sin una arruga, si no queremos pasar horas delante del ordenador con el tampón de clonar. Nos hace el mismo servicio un folio o una cartulina, según el tamaño del objeto, aunque tenemos que recordar que los folios de toda la vida tienen una pequeña dominante de color.
La cara de quita y pon (con una rendija central) es muy útil cuando fotografiamos metales o materiales reflectantes, para que ni nosotros ni la cámara salgamos en las imágenes. Pero es mucho más cómodo quitarla para tener mayor libertad de manipulación de los objetos.

Colocación de las luces

El objeto debemos situarlo en el centro de la caja aproximadamente, aunque más cerca del fondo. Se pueden utilizar todo tipo de luces, incluso las más baratas de lectura. Para un aficionado es suficiente, pero si es un encargo profesional recomiendo focos de luz continua calibradas o mejor aún, flashes para evitar el calor acumulado.
Lo ideal sería colocar tres luces, una cenital y dos laterales, a la misma distancia, pero según el tamaño del objeto puede bastar con una sola luz a un lado o la que coloquemos en la parte superior. Podemos complicarnos la vida tanto como queramos, poniendo banderas negras, viseras y diversos trucos que encontremos en la web o en los libros, pero os prometo que no es necesario. Es la magia de las cajas de luz. Incluso podríamos trabajar con luz natural.
Para medir la luz podemos utilizar el fotómetro para analizar las diferencias de luminosidad entre el fondo y el objeto, pero si comprobamos el histograma en el momento de la toma, no tendremos ningún problema. Eso sí, para evitar las luces parásitas recomiendo poner siempre el parasol en el objetivo, ese trozo de plástico fundamental que muchos dejan olvidado en la caja junto con las instrucciones.

Cómo hacer una foto con caja de luz

Aquí voy a describir los pasos a seguir para conseguir una correcta interpretación del color, pero como estoy señalando a lo largo del artículo, no hace falta si es un trabajo personal y no dependes de un cliente:
  1. Colocamos la caja de luz en una superficie estable.
  2. Ponemos la cámara con un disparador acoplado en un trípode firme.
  3. Disponemos las luces alrededor de la caja (en algunas ocasiones incluso podemos colocar un pequeño flash dentro.
  4. Situamos el objeto en el centro y vigilamos que quede bien colocado.
  5. Medimos la luz para conseguir el efecto deseado.
  6. Con todo preparado, hacemos la primera foto con una carta de grises y/o una carta de color, para hacer posteriormente una buena gestión de color.
  7. Disparamos todas las fotos que queramos en formato RAW (por favor).
Con estos siete pasos podemos tener unas fotografías con aspecto profesional o perfectas para colgar en un blog de manualidades, de relojes o de cualquier afición que tengamos.
Fuente: http://altfoto.com/2013/08/hacer-fotos-con-una-caja-de-luz