miércoles, 23 de noviembre de 2016

Cementerio de la Chacarita

Hoy, y siguiendo con esta improvisada serie de recorridos por espacios y barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, volvemos a meternos en uno de sus cementerios.

Impresionables y sensibles, abstenerse. Hoy la caminata, es en el Cementerio de La Chacarita.

El también llamado Cementerio del Oeste tiene 95 hectáreas, siendo el más grande de la ciudad. Y realmente esto se siente al andarlo. Realmente hay que ir con plano, ya que se trata de una verdadera ciudad en miniatura, llena de barrios, cada cual con su propia identidad.

Recorrerlo a pie, es toda una aventura de por sí, muy alejada a la experiencia que ofrece el ya visitado y célebre Cementerio de La Recoleta. Acá si bien también hay cantidad de celebridades descansando, nos encontramos claramente con un cementerio popular.

Personalmente recomiendo la visita a este ícono de Buenos Aires, parte fundamental e indiscutible de nuestro patrimonio y nuestra historia, aunque, no todo son rosas… 

Leyendo algunos sitios sobre el lugar, como http://www.cementeriochacarita.com.ar/ o https://es.wikipedia.org/wiki/Cementerio_de_la_Chacarita y luego confirmando estas notas con varios otros medios, google mediante, me encontré con que desde Julio de 2016, el Cementerio perdió el sector histórico conocido como ANEXO 22.


¿Que pasó?

Resulta que el Gobierno de la Ciudad (Actual administración de Horacio Rodriguez Larreta) lanzó el proyecto de construir una plaza en su lugar. Para ello demolió los históricos nichos de fines de 1800 (que estaban dentro y debajo del histórico paredón que había sobre Av. Elcano) y exhumó cientos de cadáveres NN que estaban en las 3 hectáreas donde se construye la plaza. A pesar de los reclamos de organizaciones culturales, partidos políticos, empleados del cementerio y de diversos historiadores que estudian la necrópolis, el Gobierno se negó a publicar los planos de la obra y desestimó las denuncias diciendo que ese sector del cementerio nunca fue utilizado, lo cual es desmentido por diversos registros históricos y fílmicos, que hay en la Web, sobre el Anexo 22. La nueva "Plaza Elcano" o "Plaza del Horror" como ya comienza a ser llamada, se ubicará no solo sobre los restos de cientos de porteños, sino también al lado de la Cámara Frigorífica del Cementerio.


Actualmente, se teme que se quieran demoler otras partes del cementerio ya que el Gobierno, a través de la Dirección de Cementerios, esta lanzando avisos ultimátum donde si en 20 días no se presentan los familiares de personas enterradas en diversas galerías, los cuerpos serán removidos y cremados, y las galerías clausuradas.


Desastre.


En fin… Pareciera que ya ni los muertos pueden descansar en la ciudad de la furia…


Vaya desde este, mi espacio, mi apoyo, difusión y solidaridad para con los vecinos de la comuna 15, y para todos los que están reclamando y luchando por nuestro patrimonio, aunque no salgan casi en ningún medio grande.








domingo, 20 de noviembre de 2016

Paseando por Cipolletti - La Ciudad

Atrás quedaba el Dique Ballester en esa última tarde tarde Neuquina. El día arrancó con bastante frio, pero con mucho sol. La amplitud térmica en Neuquén es tremenda, como ya mencioné. Sentía que mi resfrío estaba en sus últimos días, lo que sumado a la pronta exploración de un nuevo destino, me dejaba de un humor extraordinario. Cipolletti, aguardaba…

Tren mediante, crucé el Rio Neuquén, y me dirigí hacia la vecina ciudad del Valle.

Cipo me recibió con los brazos abiertos. El sol hacía que sus colores vibraran, dándome la bienvenida…

La ciudad fue fundada el 3 de octubre de 1903 por el entonces general Fernández Oro. Se consideró esta fecha ya que aquel día se produjeron las primeras ventas de los terrenos loteados del general sanjuanino. El primer nombre del caserío fue «Colonia Lucinda» en honor a la esposa de Fernández Oro, la sanjuanina Lucinda Larrosa, pero en 1909 se le dio el nombre de la estación del ferrocarril instalada en la comuna desde 1904 que es el nombre actual que busca homenajear al ingeniero Cipolletti, gracias a quien se realizaron las obras hidráulicas que permitieron los cultivos en la región y la consiguiente población de la misma. Sin embargo el juzgado de paz conservó el nombre "Colonia Lucinda" hasta 1942.


El 29 de abril de 1916 un decreto del presidente Victorino de la Plaza anexó los departamentos de General Roca y El Cuy al Territorio Nacional del Neuquén por lo que la población del emergente poblado pasó a depender de aquel territorio. Esta situación sólo se prolongó hasta 1918 cuando el presidente Hipólito Irigoyen lo dejó sin efecto por no haber sido aprobado por el Congreso Nacional.


Sin embargo la primera comisión de fomento no se formó hasta el 17 de junio de 1919, aunque esta no estaba legalmente autorizada a funcionar como tal. El presidente de esta comisión fue Juan María París y el Doctor Agustín Bardo y Juan María Reyna lo acompañaron en la labor. Ellos dictaron la primera ordenanza el 10 de octubre de 1919 de la que tenemos conocimiento parcial, pero ignoramos si llegó a ser aplicada con carácter obligatorio, por la falta de oficialización de la Comisión. Esto último recién se logró mediante un Decreto del Poder Ejecutivo Nacional el 16 de septiembre de 1925.


Esta ciudad del Alto Valle fue la primera que contó con servicio de luz eléctrica. Éste fue inaugurado el 1 de junio de 1923, el dueño de la usina y las redes fue Enrique Schreiber, de origen alemán. Schreiber junto a su hijo fueron quienes hicieron el trabajo de instalación y redes.


Hoy, los invito a conocer Cipolletti, caminando conmigo por las calles de la ciudad.



La semana que viene, una aproximación a los detalles Cipoleños




domingo, 13 de noviembre de 2016

La última sorpresa de este viaje por Neuquén: El Dique Ballester

Al día siguiente de haber vuelto de Zapala, estaba averiguando como acercarme al último punto que quería visitar en la periferia neuquina. Esta vez, iría hacia el norte, a conocer el Dique Ballester.

Los únicos motivos eran: Es un dique, y está “cerca”. Sin haber visto previamente una sola imagen, como es mi costumbre, comencé a indagar. Sabía que el transporte público me llevaba, pero no tenía claro ni que línea ni que ramal de colectivo… Ni donde tomarlo.

Mas o menos llegué a la parada de los que se suponía me alcanzaban, pero el tema es que debía tener la tarjeta plástica de ambos medios de transporte si quería elegir, porque cada uno usa una diferente, (Si, el caos!). En mi caso, no tenía ni conseguía ninguna en ninguno de los puntos de venta cercanos, los cuales efectuaban solo recargas de los plásticos circulantes, pero, gracias a la buena onda de algunos pasajeros, pude viajar y pagarles el boleto a ellos.

Mi primer transporte, tras casi una hora de espera mas casi una hora de viaje, me dejó en Honduras y Santo Domingo, en la localidad de Centenario… A mitad de camino. El viento frío me cortaba la cara. Tras casi otra hora de espera, finalmente, en poco tiempo, estaba pasando por Vista Alegre, y llegando al dique.

La sensación de triunfo una vez que estuve, y que ví a donde había llegado, se tornó inolvidable.
Debajo de la Ruta 7, y comunicando Vista Alegre Norte (Neuquén), con Barda del Medio (Rio Negro), se hallaba mi tesoro, el Dique Ballester, testigo de un paisaje natural precioso, y haciendo fluir un chorro de espuma sobre las aguas verde esmeralda que bañan la postal.

Los parques y costaneras son para el disfrute. Las añejas arboledas dan buena sombra, y las instalaciones del lado neuquino, ofrecen todas las comodidades que el paseante requiere… En temporada. No fue mi caso, ya que al haber ido en temporada baja encontré todo cerrado :\

Eso no me privó de recorrer el parque y el dique a mi antojo, e inclusive, visitar el Museo de Riego. Cada momento fue un deleite.

Si querés leer sobre el dique en sí, podés hacerlo en Wikipedia, el artículo es muy completo y toca cada aspecto de la obra.



En lo personal, las sorpresas del Dique no terminaron ahí! Imagínense mi cara al descubrir, tiempo después, que un brazo de los que derivan aquí mismo del Rio Neuquén (Y que terminan junto con el Limay formando el querido Rio Negro), es ni mas ni menos que el Rio Principal, el cual se comunica, pasando por “detrás” de Cipolletti, con General Roca, siendo el canal principal de esta ciudad.

En el viaje, tuve la fortuna en los sucesivos días de recorrer cada uno de estos puntos, pero hallar esta conexión “secreta” entre ellos, fue mas bien reciente.




El día no podía terminar mejor, cuando una familia, de paso, me acercó de vuelta a la capital neuquina :)

Gracias Neuquén por tanto! Espero pronto volver a recorrerte… Hay mucho aún por descubrir en tus tierras, por lo que sin dudas, volveré!

La semana que viene, tren mediante, cruzamos el rio Neuquén, en pos de recorrer la vecina ciudad de Cipolletti. Hasta entonces!