viernes, 21 de septiembre de 2012

ISPs de Islandia evalúan bloquear el porno y las apuestas en internet

(cc) screenpunk
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Los mayores proveedores de acceso a Internet de Islandia podrían bloquear el acceso a sitios de porno y apuestas en el país, por razones de seguridad. La medida sería una iniciativa propia de las empresas Vodafone y Síminn, para intentar defender a sus clientes del malware.
El asunto, por supuesto, levantó alarmas respecto a si esto puede considerarse censura. Un vocero de Vodafone clarificó luego a The Reykjavik Grapevine que la compañía había considerado activar su servicio de filtros online de manera predeterminada a todas las conexiones, en lugar de que los clientes optaran por activar el filtro. Quienes no estuvieran cómodos con estas limitaciones, podrían desactivar el filtro ingresando a la configuración de su cuenta en el sitio de la compañía.
En abril, se dio una discusión en Inglaterra respecto a ordenar a los ISP bloquear el porno para proteger a los niños. El plan quedó en nada, pero aparentemente no son los únicos que han tenido la misma idea. Los ISP no han tomado ninguna decisión formal, y por el momento podría ser solo un ejercicio de discusión. ¿Crees que la idea tiene sentido?
Link: Iceland ISPs consider blocking porn, gambling sites (Mashable)
Fuente: http://www.fayerwayer.com/2012/09/isps-de-islandia-evaluan-bloquear-el-porno-y-las-apuestas-en-internet/





Motivos para odiar a nuestra cámara digital

Aunque suene a viejo cascarrabias, hay muchas cosas que no me gustan de las cámaras digitales. Sería incapaz de vivir ya sin ellas, pero al recordar los tiempos de los carretes, de vez en cuando, siento deseos de tirar la cámara al primer río que cruce. Tranquilos que avisaría.
camara-clasica
  • A no ser que compremos una cámara de gama alta, el plástico invade la construcción de las cámaras actuales. Son carne de cañón para las caídas fortuitas. Siempre echaremos de menos aquellas cámaras del más duro metal, cuadradas y espartanas, como la Canon AV-1 o laOlympus OM-2… Aquellas sí que eran cámaras y armas de protección.
  • Ahora hacer una fotografía, apretar el disparador, no cuesta nada. Por eso, mucha gente que en su vida hizo fotos, dispara ahora por doquier, sin pensar, con la excusa de “…alguna saldrá bien…”. Es si disparamos sin pensar cuando las fotos salen mal. O sin saber qué es lo que estamos haciendo. Una gran ventaja, que mal entendida, se convierte en un gran horror. La fotografía es diversión, pero no caigamos seamos la versión hoygan de la imagen.
  • Las cámaras, como ya hablamos en artículos anteriores, envejecen demasiado pronto. Una cámara de cinco años es poco menos que un dinosaurio en la era digital. Te pueden hasta señalar por la calle por antiguo. Encima tenemos que aguantar revisiones (léase actualizaciones si eres directivo de la marca) porque no las detectaron cuando sacaron a la venta la cámara. La Nikon F3 nunca tuvo semejante problema. Y segur oque hoy funciona como el primer día que salió de la fábrica.
  • La gran dependencia de las baterías. Una cámara digital no es nada si no tiene energía. Puede ser la mejor cámara del mundo, la más moderna, pero sin una simple batería que le da para 600 disparos, como mucho, se convierte en un caro pisapapeles. Antes había cámaras con pilas que sólo daban energía al fotómetro incorporado. El resto era pura y dura mecánica. Qué envidia cuando veíamos a alguien con la FM2. O la cámara conocida como el Tanque, que con cuatro pilas alcalinas, eso sí, dispara hasta la eternidad y un día.
  • Las cámaras digitales quitan emoción al acto fotográfico por culpa de la pantalla. Antes confiábamos en nuestra sabiduría, en nuestro instinto, en nuestra cámara y en san Eugene Atget, hasta el momento de recoger las copias en la tienda o de salir del cuarto de revelado. La alegría que sentías cuando veías, al cabo de dos días, que todo había salido bien no la puedes sentir igual mirando inmediatamente después del disparo la pequeña pantalla LCD. Si fallabas, aprendías tan bien del error que nunca te volvía a pasar.
  • Las dichosas manchas del sensor que estropean todas las fotografías hasta que te das cuenta de su presencia. Con la de antes, las posibles partículas de polvo que entraban en el interior de la cámara eran arrastradas al pasar la película, y no eran necesarios caros y, en la mayoría de los casos, inútiles sistemas de autolimpieza que no evitan la visita al taller para solucionarlo previo sustancioso pago.
  • Al comprar una cámara clásica, nos llevábamos a casa un objetivo del más duro metal de focal fija y  muy luminoso, como aquellos 50 mm 1.8. Hoy te llevas objetivos que deseamos cambiar en cuanto nuestra cartera se recupere. Objetivos zoom de plástico llenos de aberraciones y distorsiones. Eso sí, con un factor de multiplicación imposible de calcular.
  • Las cámaras actuales, en vez de apostar por la sencillez, tienen los menús más prolijos, con más funciones que nadie y con unas configuraciones imposibles de aprender sin asistir a un curso presencial de un año por la cantidad de botones. Con lo fácil que sería disparar en RAW y tener un anillo para el diafragma, un dial para las velocidades de obturación y un botón para el ISO… Volveríamos a tener todo el control y encima la cámara nos devolvería toda la información que captara, no como ahora, que en muchos casos nos conformamos con una versión comprimida.
  • Cuando compramos una nueva máquina, también hay que invertir en nuevos programas compatibles, mejorar el ordenador para que pueda mover los archivos previsiblemente más grandes…
Fuente: http://altfoto.com/2012/09/motivos-para-odiar-a-nuestra-camara-digital

Trey Parker y Matt Stone podrían convertir The Book of Mormon en una película

El musical The Book of Mormon, creado por Trey Parker y Matt Stone, se estrenó en Broadway en 2011. Ese mismo año obtuvo 14 nominaciones a los premios Tony, ganó nueve incluyendo el de Mejor Musical. Los responsables de South Park, la serie de animación más irreverente y satírica de los últimos tiempos, han probado suerte en el cine en varias ocasiones: Orgazmo, Team America: World Police, BASEketball o South Park: Bigger, Longer & Uncut; son algunas de las películas que este dúo multidisciplinar, ambos son directores, productores, actores, cantantes y animadores; ha realizado en los últimos quince años.

The Book of Mormon es una sátira religiosa en clave musical sobre dos jóvenes mormones que parten hacia Uganda, un país azotado por la hambruna, la pobreza y el SIDA, como misioneros. El musical trata sobre religión, fe y las semillas de la duda. La iglesia mormona es puesta en ridículo, no es la primera vez que Parker y Stone se mofan de ella, pero a pesar de ello el mensaje de la obra es optimista porque ven la religión, organizada o no, como un camino para obtener una existencia más plena. Según Matt Stone el musical es:
… una carta de amor a la religión de parte de un ateo.
Desde su estreno se han escuchado rumores sobre una posible adaptación cinematográfica. Los creadores están habituados al cine y no sería la primera vez que realizan un musical para la gran pantalla. El éxito y el positivo recibimiento que el musical ha logrado aumenta las posibilidades de ver a los dos misioneros mormones en la gran pantalla. A través de EW, Parker, ha confirmado que existe la posibilidad de llevar al cine la historia, pero es un proyecto que tomaría mucho tiempo y que pospondrán hasta ver como evoluciona el musical en los escenarios. ¿Os gustaría verlo? A mi sí.
Foto: The Film Stage
Fuente: http://extracine.com/2012/09/trey-parker-matt-stone-the-book-of-mormon-pelicula