domingo, 10 de noviembre de 2019

Fiambalá – El Pueblo

Por su relevante ubicación e importancia turística, y coronando la espectacular Ruta del Adobe, no podía faltar un pequeño recorrido por el clásico poblado de Fiambalá.

El poblado se ubica a aproximadamente 1.600msnm en el comienzo del Altiplano andino, lo que hace que el clima sea fresco y agradable en las estaciones más cálidas. Se encuentra a 322 km de San Fernando del Valle de Catamarca, a 300 km de La Rioja, y a 55 km de Tinogasta. En todos los casos, se accede a través de la Ruta Nacional 60, llevando desde aquí la misma ruta y ya sin mas escalas, al Paso de San Francisco, límite con Chile.

Fiambalá se originó a fines del siglo XVII, y fue fundada oficialmente en 1701. Actualmente, conserva una modesta fisonomía edilicia caracterizada por sus paredes de adobe. La Iglesia de San Pedro, construida en 1770 y declarada Monumento Histórico Nacional en 1941, pone fin al Corredor Turístico Ruta del Adobe, el cual visitamos en nuestra entrega anterior y que atestigua el paso del colonialismo por esta alejada zona del país, deveniendo en una herencia cultural que se mantiene hace más de 237 años.

La ciudad se hizo muy conocida a partir del año 2009 ya que fue sede del Rally Dakar, al igual que en los años 2010, 2011, 2012 y 2016. este evento hizo mundialmente famosas las cercanas y enormes Dunas de Fiambalá.

La región integra también la Ruta del Vino, siendo la vitivinicultura una de sus principales fuentes económicas. Los principales varietales instalados son el Bonarda, Cabernet, Chenin, Riesling, Syrah y Torrontés. Las bodegas instaladas, proponen a los turistas llamativas actividades en la época de cosecha, incluso con recorridos nocturnos por los viñedos a la luz de la luna.

Fiambalá además es un gran punto desde donde visitar las cercanas termas homónimas, pero eso, será tema de desarrollo para nuestro próximo encuentro.



La próxima semana, finalizamos esta etapa desde las fantásticas Termas de Fiambalá

domingo, 3 de noviembre de 2019

Ruta del Adobe

Habiendo cubierto la parte riojana de este viaje, desde la Quebrada de la Cébila hasta Alpasinche, hoy, volvemos a pisar territorio catamarqueño, para recorrer la pintorezca e histórica Ruta del Adobe.

El primero de los poblados recorridos en este trazado histórico, curiosamente, se llama Copacabana, pero no tiene en absoluto que ver con la famosa localidad carioca.

Aproximadamente a mediados del siglo XVIII, un nieto del ya fallecido Prudencio de Aybar, levantó una capilla en el territorio correspondiente a la vieja merced de Pituil para honrar a una imagen de Nuestra Señora de Copacabana, una imagen originalmente tallada por el indio Titu Yupanki en Potosí y entronizada en la localidad de Copacabana (Bolivia). Este hecho dio como resultado el cambio de nombre de Pituil por el de Copacabana que perdura hasta nuestros días. Después de muchos años de superposición de jurisdicciones entre Catamarca y La Rioja sobre el territorio tinogasteño, el 2 de febrero de 1857, don Octaviano Navarro, gobernador de Catamarca, dicta un decreto que define la jurisdicción de Catamarca.

El día avanzaba y aún había mucho por visitar, por lo que no nos detuvimos acá, pero, me lo agendé como pendiente para una próxima visita, ya que las coloridas fachadas de antaño, merecen al menos una buena caminata para apreciarlas mas de cerca. Donde hicimos nuestra primera de tantas paradas, fue en El Puesto, también en Tinogasta, tomando como punto de partida para la caminata por el pueblo, el curioso Oratorio de Los Orquera.

El edificio no fue construido con bloques o ladrillos. Se lo construyó en una sola pieza de adobe. Para ello se utilizaron moldes de madera como lo hacían los Kakanes, nativos del lugar, Estas hormas se rellenaban del adobe. Las paredes tienen 70 cm de espesor. Es muy bajo y su espadaña es pequeña y sin campana. Internamente es muy sencilla, el confesionario es de algarrobo sólido.

Desde aquí, seguiríamos visitando diferentes puntos destacados en La Ruta del Adobe, hasta la magnífica y no menos llamativa Iglesia Nuestra Señora de Andacollo, en La Falda, para concluir esta primera mitad de jornada en Fiambalá, pero ese, es otro capítulo de esta historia.



Dentro de una semana, llegamos al anteúltimo destino de este tramo: Fiambalá


domingo, 27 de octubre de 2019

Las rutas entre Catamarca y La Rioja: Desde la Quebrada de la Cébila a Alpasinche

Recorrimos la capital catamarqueña y su periferia, y ahora, es momento de comenzar a transitar por las rutas del interior, en búsqueda de los diferentes atractivos que alberga la provincia. Hoy, comenzamos el viaje hacia la Ruta del Adobe y viajamos, atravesando la Quebrada de la Cébila, a la localidad de Alpasinche.

El primer gran punto estacado de esta ruta, es la Quebrada de la Cébila. Ésta se presenta como un surco de origen tectónico-fluvial ubicado a ambas faldas de la Sierra de Ambato, en el límite de las provincias de La Rioja y Catamarca en el noroeste argentino.

Su longitud es de más de 20 km en la que es atravesada por la Ruta Nacional 60 entre las localidades de Chumbicha (Catamarca) y Villa Mazán (La Rioja), y es el paso obligado para acceder desde la capital provincial San Fernando del Valle de Catamarca, hacia las principales ciudades del oeste catamarqueño, como Andalgalá, Pomán, Saujil, Tinogasta, Fiambalá, Londres y Belén.

Curiosamente, había visto este mismo paisaje, pero, “desde la vereda de enfrente”, en mi paso por el barreal de “Los Vientos del Señor”, en mi anterior visita a La Rioja. Reconocer el paisaje, en espejo, en donde había estado algunos años antes, me llenó de recuerdos y alegrías de aquella experiencia.

La misma ruta 60 nos depositó directamente en el departamento de Arauco, desde donde pasamos además de por la ciudad cabecera del departamento, por su vecina Aimogasta, para continuar viaje por la misma R60 hasta la altura de Alpasinche, desde donde nos despediríamos del territorio Riojano.



La próxima semana, volvemos a Catamarca, en donde ahora sí, nos detenemos en los principales puntos de La Ruta del Adobe