lunes, 16 de julio de 2012

¿Por qué nos vemos feos en las fotos?

No es necesario hacer la prueba. El espejo siempre dice que todos somos bonitos, pero una foto tomada en el mismo lugar, con la misma iluminación y el mismo angulo muchas veces nos parecerá poco feliz y para nada acertada. Por alguna razón, vernos a nosotros mismos en papel o pantallas no es tan placentero como hacerlo en una superficie reflectante. ¿Por qué sucede esto? ¿Que diferencia hay entre la versión capturada por una cámara y el vídeo constante de un espejo?
Y U NO
Duncan Davidson en una charla de TED comentó su teoría personal, sin fundamento científico sino que basado en observaciones personales y charlas con distintos investigadores, acerca de esta discrepancia entre lo que vemos:
Básicamente, su fundamento es que las imágenes de nosotros mismos caen en el valle inquietante. Este valle, no físico sino filosófico es una hipótesis por la cual se explica el rechazo que tienen las personas a los objetos que son extremadamente parecidos a las personas, pero no tanto. Los juguetes, a medida que se van pareciendo en sus rasgos a los humanos, tienen una gran aceptación por parte de la mayoría. Pero cuando empiezan a parecerse demasiado pero no exactamente, nuestra percepción hace que sintamos rechazo, como si aquello que estamos viendo no es humano o esta muy enfermo
Davidson argumenta que la percepción fotográfica de nosotros mismos cae en este valle, dándonos la sensación de que es humano, pero no exactamente. Nuestra percepción de nosotros mismo es exacta, al menos a través de un espejo, pero vía una fotografía deja de serlo.
Esta teoría es una conjetura algo laxa, basada en cuestiones empíricas, pero no deja de ser una cuestión que pone a pensar.

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