domingo, 6 de octubre de 2019

Paseando por San Fernando del Valle de Catamarca - Los Detalles

Durante mis caminatas por la capital catamarqueña, pude, no solo apreciar su conformación edilicia y sus parques y plazas, sino también, descubrir gran cantidad de los detalles que confieren una identidad única a ésta capital, y hoy, te voy a mostrar algunos, y te voy a contar un poco mas de ella.

La ciudad cuenta con un circuito de museos y centros culturales de variada índole, desde los cuales se rescata no solo el patrimonio histórico de Catamarca, sino también, el arqueológico y el no menos importante aquí, el religioso. Mi recomendación es tomarse un día para entrar a todos, realmente vale la pena, la curaduría es tan impecable como los materiales exhibidos. Sin duda, hay mucho trabajo acá que realmente vale la pena disfrutar, valorar y difundir.

Además, y como parte de este circuito, existen dos monumentos históricos en la ciudad:
  • La Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle: Con un estilo neoclásico, fue construida en honor a la Nuestra Señora del Valle. La primera capilla fue construida entre los años 1691 y 1695 y la segunda en 1740, pero la actual Iglesia fue construida e inaugurada en 1869. Fue declarada monumento histórico nacional en 1941 y tiene una nave principal y dos laterales, y cuenta con varias capillas intercomunicadas. La Virgen del Valle es considerada la Patrona Nacional del Turismo.
  • El Templo de San Francisco: En el lugar, los franciscanos construyeron una primera iglesia en 1695 y una segunda en 1761 que se derrumbó en 1873. La actual se comenzó a construir en 1882 y se terminó en 1905. Se encuentra también en el casco histórico de la ciudad. Es de estilo italiano, y su fachada, es obra del italiano Luis Giorgi, está organizada en órdenes clásicos superpuestos. En el atrio se encuentra una estatua del patriota Fray Mamerto Esquiú, y hasta se dice que aquí, se halla el propio corazón, conservado como reliquia.
Este último Se encuentra dentro del Complejo Cultural Esquiú, que comprende además el maravilloso Museo Arqueológico Adán Quiroga, el Museo de Historia Colonial, la sala Esquiú de arte sacro y la Biblioteca Sarmiento.

Otros puntos de interés son la Casa de Gobierno, diseñada al igual que la Catedral Basílica, por Luis Caravatti, y el Museo de Bellas Artes «Laureano Brizuela», que cuenta con 400 pinturas y 30 esculturas de artistas de renombre nacional como Benito Quinquela Martín, Antonio Berni, Raúl Soldi y Emilio Caraffa, entre otros.

Los principales atractivos de la ciudad también se ven vinculados a la impronta cultural y natural que se reflejan principalmente en el poncho catamarqueño, las comidas típicas y el folklore, que en muchos casos describen paisajes o momentos históricos-religiosos. Además la ciudad es el polo comercial más grande de la provincia, en el cual también encontramos teatros, restaurantes, pubs, y la periódica organización de eventos deportivos, artísticos y culturales, como de danza, música, literatura y pintura.

La identidad cultural catamarqueña está arraigada en parte a la tradición ancestral aborigen, manifiesta sobre todo en el Festival Nacional del Poncho, que atrae anualmente a miles de personas de la misma provincia, provincias vecinas e incluso de otras nacionalidades. Esta herencia cultural deviene de que hacia el noroeste del territorio donde se encuentra actualmente San Fernando, habitaban tribus como los motigastas, los sitguagastas, los collagastas, los colpes, los huaycamas, los paquilingastas, los alijilanes y los apatamas. Estas tribus estaban ligadas al imperio incaico. Reflejo de esta tradición es la realización de tejidos, así como también el desarrollo de la alfarería artesanal.

A su vez, la ciudad resguarda edificios con un gran valor histórico que surgieron con su época dorada (en el proceso de urbanismo), siendo conocida como «La Atenas del Norte Argentino».

Debido a su accesibilidad, la ciudad funciona como el punto de partida para el recorrido de los importantes atractivos naturales del interior provincial, ya que se encuentra próxima a villas veraniegas asentadas en las sierras de los alrededores, pero ésto, lo comenzaremos a ver, a partir de la próxima entrega…




domingo, 29 de septiembre de 2019

Paseando por San Fernando del Valle de Catamarca - La Ciudad

Me despedí de Jujuy desde el Parque Nacional Calilegua, para iniciar la segunda mitad de este maravilloso viaje por el NOA. La tercera provincia a visitar era Catamarca, y haría base en la primera mitad de mi estadía en ella, en su capital.

Si bien no es precisamente la capital argentina con mas infraestructura turística, San Fernando del Valle de Catamarca, es un verdadero centro tanto comercial como cultural, desarrollándose este último, activamente en su universidad, instituciones, centros y museos.​

La cudad se encuentra emplazada a orillas del río del Valle y al pie de la Sierra de Ambato y de la Sierra de Ancasti, tiene 399 km² y se encuentra a 550 msnm. ​Cuenta con 159.139 habitantes,​ los que, sumados a los 35 916 habitantes de los otros departamentos del Valle Central (Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú), representan alrededor del 53,29 % de la población de la provincia, contando actualmente con una población de 210 000 habitantes.

San Fernando del Valle fue fundada el 5 de julio de 1683 por Fernando de Mendoza y Mate de Luna,​ luego de varias fundaciones en las que el pueblo había sido bautizado con diferentes nombres y trasladado a diferentes lugares del actual territorio de la provincia de Catamarca.​ La ubicación de la ciudad constituía un pasaje obligado para las comunicaciones de Santiago del Estero y San Miguel de Tucumán con La Rioja, y además se trataba de una zona de tierra fértil.

Es un centro turístico por excelencia de la provincia, siendo su arquitectura colonial uno de sus atractivos, sirviendo como enlace a muchos puntos turísticos. Además, se trata de un importante centro religioso. Uno de los principales eventos es peregrinación a la Virgen del Valle, en la que cientos de peregrinos llegan a San Fernando del Valle de Catamarca para visitar la Iglesia de la Virgen del Valle (1694), con la imagen venerada de Nuestra Señora del Valle.​

Catamarca cuenta con un clima árido de sierras y bolsón​, en donde las lluvias son pocas, con un promedio de 412 mm anuales, concentradas en los meses más calurosos. El aire es seco y caracterizado por la frecuente ocurrencia del viento noreste, cuya máxima intensidad se registra entre los meses de octubre y noviembre. La temperatura media anual es de 21 °C con un máximo promedio de 34 °C en verano y una mínima promedio de 4 °C en invierno. Las temperaturas en las regiones interiores de la alta montaña pueden descender a -30 °C.

La sismicidad de la región de Catamarca es frecuente y de intensidad baja, y un silencio sísmico de terremotos medios a graves cada 30 años en áreas aleatorias.

Ahora los invito a caminar conmigo por el centro y la periferia de la capital, recorriendo sus plazas y parques, y disfrutando tanto de su riqueza arquitectónica y edilicia, como de la calidez de su gente, siempre atenta a brindar indicaciones, en una de las estadías mas cordiales con las que me encontré en éste fantástico viaje.


La semana próxima, nos acercamos a los detalles de la capital catamarqueña, mientras descubrimos desde adentro, su espectacular patrimonio cultural…




domingo, 22 de septiembre de 2019

Recorriendo el Parque Nacional Calilegua - Los Detalles

Recorriendo el Parque Nacional Calilegua, me sumergí, como era de esperar, en mil detalles. Hoy, no solo te voy a mostrar algunos de ellos, sino que también te voy a dar indicaciones para que vos también puedas vivir ésta aventura.

Para los que viajan en auto, obviamente, llegar desde la capital jujeña a la localidad de Ledesma (Como se conoce a la localidad de Libertador General San Martín por allá), y de ahí al parque, no es problema alguno: Entre algunas alternativas, combinan la Ruta 66 con la 34, y desde ahí, buscan la 83, para luego de unos 10KM, llegar a la entrada del parque.

Obviamente en este panorama, la cosa se torna interesante, porque siguiendo la misma ruta, se puede atravesar no solo todo el parque, sino que puede uno llegar por detrás de la mismísima quebrada de Humahuaca a su localidad cabecera, pasando muy cerca del Hornocal. Una experiencia que sin dudas, quisiera vivir en alguna oportunidad.

Pero si vamos a pie, la cosa se complica: Desde la capital hay que tomar un colectivo que nos lleve a la nueva terminal, muy retirada de la ciudad. Éstos colectivos salen desde la vieja terminal. Una vez en la nueva terminal, tomamos un Balut, que sale cada hora hacia Ledesma, pero el problema de ésto, si hacemos base en San Salvador de Jujuy, es que el único transporte que nos lleva al parque desde Ledesma, es el colectivo de la empresa 23 de Agosto con destino a San Francisco / Valle Grande, y sale a las 8:30am de la terminal de ómnibus de LGSM, pasando por el portal del parque (Denominado Aguas Negras) a las 9:15.

Podríamos hacer noche en Ledesma y salir desde ahí, si, pero si vas solo como yo, no es conveniente, ya que no hay hostels.

Una vez que el colectivo llega a San Francisco, retorna saliendo a las 17hs y llegando a Mesada de las Colmenas a las 18hs y a Aguas Negras a las 18:30hs. Es decir, el colectivo pasa sólo una vez a la ida y otra vez a la vuelta.

Complicado pero no imposible.

Ahora, yo venía de 15 días de darle con todo al viaje, y tenía 15 dias mas por delante. No quería madrugar tanto, sino, no iba a rendir nada. En su lugar, opté por tomar un auto compartido desde el centro de la capital de Jujuy. Hay que esperar un poco a que llegue mas gente, pero tampoco es tanto tiempo, y por lo que sale, apenas un poquito mas que los dos colectivos juntos que hubiera tenido que tomar, realmente es una opción muy conveniente.

Ahora, el problema estuvo en Ledesma. Los remises son tremenda mafia ahí, y no dejan a éste ir al parque. Para ir al parque, tenemos que si o si contratar otro auto compartido, que nos terminará cobrando lo mismo por esos 10 KM, que el trayecto hecho desde la capital hasta acá. Personalmente fue una suma que no pensaba destinar a ésto, pero ya estaba en el baile y tenía que bailar, ya que no tendría otra oportunidad de recorrer el parque, y además, hubiera desperdiciado todo un dia de aventuras.

Tras éste trago amargo, una vez en el parque, mi ánimo cambió sustancialmente. La entrada al parque es gratuita y los guardaparques lo reciben a uno de 8 a 14 hs, con una amabilidad increíble. Me llenaron de recomendaciones, e incluso, de folletos de reconocimiento de huellas y especies, ayudándome a diseñar de entre los mas cercanos de los 9 circuitos que comprenden el parque, uno propio, autoguiado, del cual se desprendieron los álbums de ésta y de la anterior entrega.



Estuve puntual para tomar el colectivo de vuelta, pero éste nunca pasó. Sin embargo, pude tomar una combi con destino a Ledesma, y desde ahí, volver disfrutando del anochecer en la ruta, y sin problemas, a la capital jujeña, mismo en un auto compartido como en mi venida.

¡Imposible no recomendar semejante experiencia!


La semana que viene, nos trasladamos hacia la Capital Catamarqueña, a descubrir todo lo que ella tiene para ofrecernos…